viernes, 1 de abril de 2016

LA VISION DE LAS GENERACIONES ---CREENCIAS Y SUPERSTICIONES JUDEO ESPAÑOLAS



CAPÍTULO XXVI.
CREENCIAS Y SUPERSTICIONES JUDEO ESPAÑOLAS

      Además de esto estaba con nosotros un soldado que se decía Botello, al parecer muy hombre de bien y latino, y había estado en Roma, y decían que era nigromántico, otros decían que tenía familiar, algunos lo llamaban astrólogo;  y este Botello había dicho cuatro días había que hallaba por sus suertes o astrologías que si aquella noche que venía no salíamos de México, que si más aguardábamos, que ninguno saldría con la vida, y aún había dicho otras veces que Cortez había de tener muchos trabajos o había de ser desposeído de su ser y  honra,... y decía otras muchas cosas.”1
     Con las anteriores palabras dejó registrado Bernal Díaz en su crónica, como entre las huestes conquistadoras había individuos que se ejercitaban en predecir el futuro, ganando de esta forma algún prestigio o dinero entre sus compañeros.
Ahora bien, ¿De dónde procede la mayoría de las practicas ocultistas y supersticiosas que están tan arraigadas en la mentalidad española y consecuentemente en el pueblo latinoamericano.? Y ¿Quiénes la practicaron antes?
“El rey de Babilonia se ha detenido en una encrucijada, al principio de los dos caminos, para usar de adivinación, ha sacudido las saetas, consultó a sus ídolos, miró el hígado. La adivinación señaló a su mano derecha sobre Jerusalén, para dar la orden de ataque, para dar comienzo a la matanza”2
     El pueblo hebreo adoptó esas costumbres del oriente y por tanto fueron reprendidos “porque están llenos de costumbres traídas del oriente, y de agoreros, como los  filisteos”3
“Según el Libro Magic, Supernaturalism and Religión (magia , sobrenaturalismo y religión,)” “Eran maestros en las artes de la presciencia, pues predecían el futuro por el hígado y los intestinos de animales degollados, por el fuego y el humo y por el brillo de piedras preciosas; predecían los sucesos por el murmullo de las aguas de los manantiales y por la forma del las plantas...las moscas y otros insectos, así como los perros llevaban mensajes ocultos.”4
     Volvamos a la narración del cronista Díaz del Castillo para saber que sucedió al “astrólogo Botello” cuando huyeron los españoles de la capital de México en la llamada Noche Triste.  “Digamos ahora el astrólogo Botello no le aprovechó su astrología, que también allí murió con su caballo, pasemos adelante, y diré como se hallaron en una petaca de este Botello, después que estuvimos en salvo unos papeles como libro, con cifras y rayas y apuntamientos y señales, que decía en ellas: “Si me he de morir aquí en esta triste en poder de estos perros indios” y decía en otras rayas y cifras más adelante, “No  morirás,” y tornaba a decir en otras cifras y rayas y apuntamientos.”Sí morirás”. Y respondía la otra raya: “No morirás. Y   decía en otra parte:”Si me han de matar, también mi caballo”. Decía adelante: “Si matarán”, y de esta manera tenía otras como cifras y a maneras que hablaban una letras contra otras en aquellos papeles era como libro chico, y también se hallo en la petaca  una natura como de hombre, de obra de un geme, hecha de baldrés, ni más ni menos, al parecer de natura de hombre, y tenia dentro como una borra de lana de tundidor.”5
Probablemente las rayas y las letras señalen el uso de una “tabla guija”u otra parecida que usaba este hombre apellidado Botello.
   En las páginas de “María, encontramos  supersticiones y  creencias, en las cuales  el  judío hispano creía fuertemente. ” Mayo ,,,párase al ver la   cabeza; erizado el cogote y espinazo,...recorrió  la casa  a galope ,y volviendo al comedor se puso a aullar; no me hallaba, y acaso le avisaba su instinto que yo había corrido peligro. A mi padre le impresionaron los aullidos; era hombre que creía en cierta clase de pronósticos y agüeros, preocupaciones de suraza de las cuales no había podido prescindir por completo.__ ­!Mayo! ¿Qué hay?__ dijo acariciando al perro, y con mal disimulada impaciencia__, este niño que no llega...__cuéntame lo que tú hacías,  y te las diré. Tal vez es una bobería. Estaba sentada con mamá en el corredor de este lado, haciéndole compañía, porque me dijo que no tenía sueño; oímos como que sanaban las hojas de las ventanas de tu cuarto, y temerosa yo de que la hubiesen dejado abierta, tomé una luz del salón para ir a ver qué había ... ¡Qué tontería! Vuelve a darme miedo cuando me acuerdo de lo que sucedió.__acaba, pues.__abrí la puerta y vi posada sobre una de las hojas de la ventana que agitaba el viento, un ave negra y de tamaño como el de una paloma muy grande. Dio un chillido que yo no había oído nunca, pareció encandilarse un momento con la luz que yo tenía en la mano y la apagó pasando sobre mi cabeza a tiempo que iba a huir espantada. Esa noche soñé...pero ¿por qué te has quedado así?__¿cómo__le respondí disimulando la impresión que aquel relato me causaba. Lo que ella me contaba había pasado a la hora misma en que mi padre y yo leíamos aquella carta mal hadada, y el ave negra era la misma que me había azotado las sienes durante la tempestad de la noche en que a María le repitió es acceso; la misma que , sobrecogido había oído zumbar ya algunas veces sobre mi cabeza al esconderse el sol.___¿Qué soñaste?__no debo decírtelo, ___¿ni más tarde?__!ay! tal vez nunca. 
Braulio, se acercó a mí, y entregándome una corona de rosas y azucenas, obsequio de las hijas de Josué permaneció en el mismo sitio como para indicarme que era hora de partir. Púseme en pié para colgarla de la cruz, y volví a abrazarme de los pies de ella, para darle a María y a su sepulcro un último adiós...había ya montado , y Braulio estrechaba en sus manos una de las mías cuando el revuelo de un ave que al pasar sobre nuestras cabezas dio un graznido siniestro y conocido para mí, interrumpió nuestra despedida; la vi volar hacia la cruz de hierro y posada en uno de sus brazos, aleteo repitiendo su espantoso canto. Estremecido como partí a galope por en medio de la pampa solitaria, cuyo vasto horizonte ennegrecía la noche.”

“El zohar, o sefer ha-zohar (hebreo: Libro del esplendor.) un texto del misticismo judío del siglo xiii, declaro: en el firmamento que envuelve al universo vemos muchas figuras formadas por las estrellas y los planetas. Revelan cosas ocultas y misterios profundos. De manera similar, sobre la piel que envuelve nuestro cuerpo humano, existen formas y rasgos que son las estrellas de nuestro cuerpo”. Esta filosofía llevó a otros modos de adivinación, o de predecir el futuro, mediante examinar la cara de las personas y la palma de la mano en busca de señales proféticas.”6
     Los soldados españoles curaban sus heridas de esta forma: “Cuando en la noche nos despartía curábamos nuestras heridas con quemárnoslas con aceite, y un soldado que se decía Juan Catalán, que nos las santiguaba y ensalmaba (rezar salmos), y verdaderamente digo hallábamos que nuestro Señor Jesucristo era servido damos esfuerzo... y de presto sanaban; y heridos y entrapajados habíamos de pelear desde en la mañana hasta la noche.”7
Comparemos el anterior párrafo con  lo escrito por Walter Scott, en su libro Ivanhoe: y nos daremos cuenta de la similitud de la forma de  sanación de los conquistadores españoles con los empleados por los judíos en la edad media. “Tu hija__añadió__hace sin duda esas curas prodigiosas valiéndose de palabras, en salmos y otras prácticas cabalísticas.__No, reverendo y bravo caballero, __dijo Isaac__generalmente emplea un bálsamo de maravillosas virtudes__¿quién le descubrió ese secreto? __Miriam, sabia matrona de nuestra tribu.__!ah!...yo le enseñaré a usar encantos con los guerreros templarios...uno de los soldados dijo que la había visto curar a uno de los heridos del castillo de Frente de Buey. __Lo primero que hizo__comenzó diciendo el soldado.__fue trazar algunas figuras con la mano y pronunciar sobre la herida algunas palabras misteriosas en un idioma que nadie pudo entender; inmediatamente se desprendió de la herida la flecha que la había producido, se estancó la sangre, se cerro la herida y el paciente que pocos momentos antes se hallaba agonizando, echó a andar por las murallas, ayudándome después a manejar una máquina que servía para arrojar piedras a los sitiadores.” 
       Igualmente, notemos la semejanza entre las inscripciones hebreas que llevaban los bálsamos judíos, con el talismán que se dice llevaba el conquistador Pedro de Alvarado, y que revelan un mismo origen. “__Silencio esclavo, dijo el gran maestre__, y retírate.  Propio es de seres de poco entendimiento como tú, fiarse en brujerías y estar a sueldo de esos infieles. ¿tienes ahí ese bálsamo de qué hablas?. El pobre campesino metió su trémula mano en el bolsillo y sacó de él una caja de plomo que tenía grabados algunos caracteres hebreos... El gran maestre después de santiguarse tomó la cajita en las manos, y como conocía casi todas las lenguas orientales, leyó con facilidad la inscripción de la tapadera: “el león de la tribu de Judá ha vencido”

      Pedro de Alvarado, según le conocieron cuando la conquista de México y Guatemala”Sería obra de treinta y cuatro años cuando acá pasó, fue de muy buen cuerpo, bien proporcionado... y por ser tan agraciado le pusieron por nombre los indios mexicanos Tonatío que quiere decir el  sol...y en vestirse era muy pulido y con ropas costosas y ricas, y traía al cuello una cadenita de oro con un joyel y un anillo con buen diamante.”8
En relación a talismanes, “Célebre es en Guatemala el que se dice que usó don Pedro de Alvarado, descrito  como una  joya que tenía grabados ciertos caracteres arábigos, y que siempre llevaba colgada al cuello en una cadena de oro. A esta joya atribuían sus enemigos los éxitos del adelantado.”9


Referencias.
                Bernal Díaz del Castillo. Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España. Editorial Porrúa. S.A. México. 1,970
       2.Ezequiel 21:22-23
3.Isaías. 2.6
       4.6 F. W. Franz. El Hombre en Busca de Dios. La Torre del Vigia. A. R. México D. F.     1,990..
9. Ernesto Chinchilla Aguilar. La Inquisición en Guatemala. Editorial del Ministerio de Educación Publica. Guatemala. C. A.  MCMLIII.

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