domingo, 7 de agosto de 2016

EL ESPIA QUE VINO DE ISRAEL POR BEN DAN--Memoria

EL ESPIA QUE VINO DE ISRAEL
POR BEN DAN
Al modo de ver de de sus superiores, el legajo que reunió fue más que satisfactorio. Hubiese hecho las delicias de los Servicios Secretos árabes. Después de la lectura del lengajo, el Derviche redactó un informe para el jefe del Mosad en el que, entre otras cosas, se decía que Elie Cohen se distinguía por su variada personalidad y sus ideas originales, y que poseía la facultad de entrar rápidamente en contacto con los demás. Elie Cohen tiene además, decía el informe, el sentido de la iniciativa, está dotado de inteligencia inventiva gencia inventiva y de rápidos reflejos mentales en cuanto a crear confianza en torno de su personaje. La perfección con la que habla varias lenguas le facilita, innegablemente, su tarea: "Por consiguiente —informa el Derviche—, estoy convencido de que triunfará en la misión que le asignemos, y que desea muy sinceramente que se le encargue de esta misión. Además, Cohen es un obstinado, en el buen sentido de la palabra: obstinado en alcanzar sus metas".
El ejercicio de Jerusalén había demostrado que Cohen era capaz de tomar permanentemente prestada una identidad ajena y de comportarse de acuerdo con ella.. Es manifiestamente más fácil comportarse como un judío, aunque sea un turista judío de origen francés, entre los judíos de Jerusalén, que tomar prestada la identidad de un árabe y comportarse como uno de ellos en Damasco o en El Cairo. ¿Pero no es igualmente evidente que los igualmente  secretos de Israel no pueden permitirse el lujo de poner a prueba a sus futuros agentes en el país a que van destinados? Está pues muy justificado que, después del ejercicio de Jerusalén, el Derviche llegara a la conclusión que, en cualquier momento deseado, se podría implantar a Cohen en una capital árabe, ya no bajo una identidad española o sudamericana, tal como se había pensado hacerlo al principio, sino más bien bajo una identidad árabe sólidamente establecida. Según el parecer del Derviche, el aspecto físico de Cohen y su, perfecto acento árabe harían plausible esta operación con un mínimo de riesgos.
Dotado ya desde su juventud de una memoria visual excelente, Elie no tuvo dificultad alguna para seguir, dentro del marco de su preparación intensiva por el Derviche, los repetidos y cada vez más arduos ejercicios de memorización , es decir, de capacitación de la memoria.
Estos ejercicios tuvieron lugar, por lo general, en el desván de Yitsjak, en la calle A'Ilenby de Tel Aviv. Durante horas, Yitsjak exponía sobre una mesa objetos de toda clase; al cabo de un instante los cubría y pedía a Elie que dibujase los objetos a los que apenas había tenido tiempo de entrever, o bien le pedía que contestara preguntas referentes, a detalles de este o aquel objeto. La segunda etapa de este ejercicio consistía en mostrar a Elie prototipos en miniatura de diferentes! armas, desde revólveres y fusiles hasta los distintos tipos de tanques y de aviones supersónicos. En tercer lugar, utilizáronse proyecciones fijas de aparatos verdaderos, que estaban en posesión de los ejércitos árabes: el tanque T-54 y los aviones Mig-15, Mig-i7, Mig-19, y hasta el Mig-21, todos ellos de origen soviético. Entonces el Derviche le decía a Elie:
—La URSS todavía no los ha entregado todos a los Estados árabes, pero no tardará en hacerlo...
Dos años más tarde fue, efectivamente, cosa hecha.
Estos ejercicios se repitieron durante días y semanas. Yitsjak explicaba sin cesar a su alumno que la memoria visual infalible era indispensable; que debía conocer de memoria, casi automáticamente, todo todo el arsenal árabe y que, cuantas menos fuesen las notas escritas que tomara en país enemigo y cuanto más confiase totalmente en su memoria, tanto mejor sería para él.
—Las notas escritas y los legajos son para que estén en el cuartel general. Tú no tendrás necesidad más que de tu memoria. Y te es indispensable

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