martes, 2 de agosto de 2016

EL VINO A LIBERAR A LOS CAUTIVOS Por REBECCA BROWN 007

 EL VINO A LIBERAR A LOS CAUTIVOS
Por REBECCA BROWN

Aquella fuerza me asustaba, pero a la vez me gustaba. Era la única manera de conseguir un poco de paz. Nadie podía meterse conmigo. Ahora lo recuerdo
19
con dolor, pero en aquel tiempo parecía valer la pena. Pero toda esa paz, pronto habría de descubrir, iba a ser obliterada por una mentira de Satanás que por largo tiempo lamentaría y todavía lamento. Le doy gracias a Cristo porque él me amaba entonces, aunque no me daba cuenta. Me encantaba la fuerza que tenía. No sabía de dónde procedía pero quería averiguarlo para obtener más. Fue entonces que conocí a Sandy en el grupo de jóvenes de la iglesia. Asistía a la misma escuela que yo. Tenía diecisiete años lo mismo que yo. Sandy era «reclutadora» de la secta satánica y me guió en la siguiente etapa del plan de Satanás para mi vida.
Capitulo 03
Ingreso en La Hermandad
Sandy se hizo muy amiga mía, casi podría decir que la única amiga que tenía. La conocí en la iglesia en la reunión de jóvenes que mencioné. Yo no iba a la iglesia para oír del Señor: iba para relacionarme con otros jóvenes. Sandy y yo trabajábamos juntas en varios programas de jóvenes de la iglesia y en la escuela andábamos juntas, estudiábamos juntas y salíamos a tomar refrescos juntas.
Era bonita. Tenía mejor posición económica que yo, vestía muy bien y era muy popular. No parecía importarle mucho lo que a mí se refería. Yo tenía la impresión que se había hecho amiga mía más por lástima que por cualquiera otra cosa. Ignoraba que era reclutadora de La Hermandad. Poco después del incidente con el futbolista, Sandy me dijo que había notado que yo tenía poderes que muy pocos tenían. Me dijo que sabía dónde podría averiguar para tener más de esos poderes.
-Escúchame - me dijo también -, sé que te sientes sola y deprimida, y creo que tengo algo que te puede ayudar. La iglesia a que asistimos no se interesa mucho en ti, y Dios tampoco se interesa por ti. Si se interesara, no hubiera dejado que nacieras como naciste.
Entonces me ofreció la oportunidad de ir con ella a un «campamento de jóvenes» patrocinado por el «grupo» al que ella y su familia pertenecían. Lo llamaba «campamento de la iglesia». Estaba situado en un pueblecito a varios kilómetros de allí. Se celebraría en el verano. Como no iba a haber clases en aquel tiempo y no tenía otra cosa que hacer, decidí ir.
Le dije a mis padres que iba a ir a un campamento de la iglesia (en realidad no les importaba lo que yo hiciera). Me sentía temerosa y alborozada. Por fin había hallado una amiga y aquello resolvería el problema de mi soledad y las preguntas sobre el extraño poder que había en mí. Sandy me estuvo hablando del campamento por varios días antes de que fuéramos. Me lo describió como el lugar ideal en que me aceptarían y me harían sentir que me querían y que me necesitaban. Necesitaban mis poderes, me dijo, y éstos podrían ser perfeccionados. Podría convertirme en un personaje importante, y volverme famosa, o rica, lo que yo quisiera. Mientras me hablaba sentía que aquel extraño poder en mí se agitaba y crecía.
Lo que Sandy evitaba era mencionar la palabra «secta», o contarme la verdad acerca del grupo. Me detendré aquí para decir en resumen lo que era el grupo.
21
Aquel grupo que en secreto se auto denomina La Hermandad está compuesto de personas directamente dominadas por Satanás, a quien rinden culto. Es una peligrosa secta que crece velozmente. Tiene dos grandes centros en los Estados Unidos: el de la costa occidental, principalmente en la zona Los Ángeles-San Francisco, y otro en el medio oeste estadounidense donde vivía yo. Están divididos en grupos locales o capítulos. Un capítulo puede tener desde cinco o diez hasta varios miles de personas. Es la secta que Hal Lindsey menciona en su libro Satanás vivo y activo en el planeta tierra.
Es una secta en extremo secreta. No se guarda registro de miembros. Hasta los contratos con Satanás que firman con sangre los miembros son quemados por los sumos sacerdotes y sacerdotisas. (Esto no lo saben los miembros de bajo rango.) Infestan todos los niveles de la sociedad: pobres y ricos; los muy cultos, la policía, funcionarios del gobierno, comerciantes, y hasta algunos que se llaman ministros cristianos. La mayoría asiste a las iglesias cristianas locales y se les considera «buenos ciudadanos» porque participan en las actividades cívicas. Lo hacen para presentar una fachada. Viven vidas dobles y en eso son expertos. Expertos en el engaño.
«Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz. Así que no es mucho si también sus ministros se transfiguran como ministros de justicia... »
2 Corintios 11:14-15

En sus reuniones utilizan nombres codificados.
Cuando se encuentran en la calle, a menudo no se conocen por su verdadero nombre. Son sometidos a la rígida disciplina de Satanás y los demonios. Ofrecen sacrificios humanos varias veces al año y de animales una vez al mes. Los sacrificios humanos la mayoría de las veces son de recién nacidos: hijos de miembros solteros de la secta atendidos por médicos y enfermeras de la secta. Como la madre no va a un hospital, no queda constancia ni del nacimiento ni de la muerte del bebé. Otros sacrificios son víctimas de secuestros, o miembros de la secta que son disciplinados o se ofrecen voluntariamente porque, supongo yo, ya no pueden vivir consigo mismos. Muchos de ellos son asesinos de sangre fría, en extremo habilidosos.
Cada capítulo es dirigido por un gran sacerdote y una gran sacerdotisa. Estos llegan a esa posición ganándose el favor de Satanás por medios diversos y por haber ido obteniendo mayores poderes de brujería. Hay muchas luchas intestinas en el grupo. Dentro de la secta existe una élite de brujas llamada Hermanas de la Luz o Las Iluminadas.
22
En los Estados Unidos hay varios grupos ocultistas que se auto titulan Los Iluminados, aunque la mayoría no forma parte de La Hermandad. Hay un grupo llamado Los Iluminados cuya mayoría de sus miembros son descendientes directos de los druidas de la antigua Inglaterra. Son en extremo poderosos y peligrosos y están conectados con La Hermandad. Realizan con frecuencia sacrificios humanos.
Las Hermanas de la Luz vinieron de Europa a Estados Unidos en las postrimerías del siglo XVIII. Datan de la Edad Media en Europa, pero ciertamente tienen sus raíces en los hechiceros de los antiguos Egipto y Babilonia que tenían tanto poder que pudieron reproducir tres de las diez plagas enviadas a Egipto en tiempo de Moisés (ver Éxodo 7). Aquellos hechiceros eran increíblemente poderosos. Podían producir enfermedades y matar sin tocar físicamente a la víctima hasta a miles de kilómetros de distancia. Es obra de demonios, desde luego, pero esas personas han sido inducidas a creer que dominan a los demonios cuando en realidad Satanás y los demonios se están valiendo de ellos. Personas dominadas por los demonios cometen atrocidades dentro de su secta. Tan dominados están que pierden todo sentimiento de amor y compasión y se vuelven tan crueles que apenas parecen humanos.
La rapidez con que crece La Hermandad es señal de que estamos en los últimos tiempos y es cumplimiento directo de la profecía bíblica.
Me inicié en la secta aquel verano en que asistí con Sandy al campamento de verano. Me sentía muy emocionada al llegar. Cuando una se emociona pierde bastante de lo que ve y escucha. Primero nos llevaron a los dormitorios y nos hicieron sentir muy bien. Había muchas cosas buenas en el campamento: museos, bibliotecas, diferentes casas a donde uno podía ir a ver clarividentes, hipnotizadores, lectores de la mano y de barajas, expertos en vudú, etc. Algunas de aquellas personas vivían allí todo el año, y otras no. Era el lugar en que la secta oficialmente se relacionaba con el público que no nos conocía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario