miércoles, 7 de diciembre de 2016

RECORDANDO 147 AÑOS -DEFENZA DE HUEHUETENANGO

HOY SE CUMPLEN 147 AÑOS CUANDO LA VILLA DE HUEHUETENANGO FUE ATACADA E INCENDIADA POR 3,000 a 4,000 HOMBRES DE JUSTO RUFINO BARRIOS Y SERAPIO CRUZ.
BARRIOS Y CRUZ HABÍAN ENVIADO  INTIMIDACIONES PARA QUE ENTREGASE Y RINDIESE LA PLAZA EL CORREGIDOR, CAPITAN AQUILINO GOMEZ CALONGE.
GOMEZ CALONGE, UN MILITAR DE ORIGEN ESPAÑOL AL FRENTE DE MILICIANOS DE LA VILLA DE HUEHUETENANGO Y SUS ANEXOS-(JUMAJ, CHIMUSINIQUE, CAMBOTE...) DEFENDIERON LA PLAZA VALIENTEMENTE.
24 HORAS TARDO EL ATAQUE. INDIGENAS DE NEBAJ, COTZAL,CHAJUL,AGUACATAN Y MILICIANOS DE CHIANTLA, PRENDIERON FUEGO A LA PLAZA Y CASAS DE LA VILLA DE HUEHUETENANGO. MAS DE 90 CASAS FUERON CONSUMIDAS POR EL FUEGO. INCLUYENDO LA CASA PARROQUIAL Y SUS VALIOSOS REGISTROS COLONIALES.
BARRIOS FUE HERIDO EN   UNA PIERNA Y DE ALLÍ SE ORIGINÓ EL GRAN ODIO QUE LE TOMÓ A LOS VECINOS  DE HUEHUETENANGO. AL CABO DE 24 HORAS DE BALAS Y FUEGO LOS INSURGENTES SE RETIRARON EN FUGA. LOS HEROES DEL DÍA FUERON AQUILINO GOMEZ CALONGE Y LOS HABITANTES DE HUEHUETENANGO.
Es mi esperanza y deseo que las autoridades de Huehuetenango  conmemoren esta gesta propia de los habitantes de la ciudad de Huehuetenango.
Atentamente. ArahamdeArim

XIV. EL ATAQUE--SAQUEO A LA VILLA DE HUEHUETENANGO

CRUZ Y BARRIOS
INCENDIO Y SAQUEO A LA VILLA DE HUEHUETENANGO
Por el Historiador Huehueteco

ENRIQUE DEL CID FERNANDEZ 
1967
XIV. EL ATAQUE
A las cuatro de la mañana del lunes 6 de diciembre de 1869, el toque estridente del clarín se hizo escuchar sonoro y pausado en la tranquila villa de Chiantla; su eco perdiáse en el confín amplísimo de las crestas de los Cuchumatanes.
Media hora más tarde, las columnas de los facciosos encabezadas por el Mariscal Cruz partían hacia Huehuetenango. Según las, noticias de la época, Cruz había premeditado el incendio de la villa: 
     "  Hay personas que vieron los haces de ocote preparados para el incendio de la Villa, y a quienes les mostró el mismo Cruz anunciándo su bárbara resolución".
   "El mismo amenazó con deshacer a los habitantes de Huehuetenango en comunicaciones dirigidas al cura Vicario y al Alcalde". ("La Semana", del domingo 19 de diciembre de 1869).
  
 Historiadores de la revolución del 71, basados en la excusa dada por el mismo Cruz, solazáronse asegurando que el incendio de la. Villa debióse a la resistencia de Gómez Calonge para salir a luchar a campo abierto. El Corregidor Interino conocía perfectamente su situación:: si salía, abandonaba la zona urbana a manos de cientos de indios que la emprenderían contra la población civil; en cambio, esperaba refuerzos y la resistencia en los cuarteles era mejor que exponer fuerzas inferiores a lás muy numerosas que traían los rebeldes.
   La vanguardia formábanla don Serapio, sus hijos don Ramón y don Felipe; su primo Méndez Cruz y los coroneles Cano y Polanco, además del corneta de órdenes. Seguíales el resto de la oficialidad, seis sargentos y catorce cabos con el grueso de la masa indígena; la retaguardia cuidábanla los capitanes Metta y González, y un piquete de tropa escogida.
   Antes de las cinco de la mañana llegaron al sitio del "Primer CarrizaV. Dividiéronse hombres y caballos tal y como hablase decidido la víspera: El Mariscal siguió el camino por arenosos senderos que internábanse entre bosques de frondosos pinos y encinos, rumbo al estratégico punto de la cima de "Tajaguaque" distante apenas un millar de metros de los terrenos del Calvario de la villa-cabecera.
   Madrugada de diciembre en los Cuchumatanes, madrugada de frío. En esta parte, el bosque arralábase por la proximidad de los vecinos que se abastecían de leña y madera para su uso. Al llegar a la altura Cruz dio la voz de alto y ordenó descansar junto a los hermosos árboles que elevaban hacia el cielo sus ramas altas y bien proporcionadas ...
    La cercana villa dibujábase un tanto borrosa entre la niebla. Sus habitantes permanecían en ininterrumpida vigilia ante la incertidumbre de un ataque inesperado.
   El desarrollo fidedigno de los hechos fue comunicado al Superior Gobierno por el Corregidor Interino capitán don Aquilinc, Gómez Calonge en cartas de miércoles 8 y sábado 11 de diciembre que copiadas dicen, una:
     "Señor Mayor General del Ejército de la República.
Huehuetenango, Diciembre 8 de 1869.
    "Hasta hoy me es posible dar á V. S. parte circunstanciado del hecho de armas ocurrido en esta plaza del 6 al 7 del que corre, y del cual di á V. S. por medio del Comandante General de Totonicapam".
    "A las seis de la mañana el faccioso Cruz, con una fuerza de cerca de mil hombres, entre bien y mal armados, y un número mayor de indios, atacó esta, plaza  por todos sus puntos, y desde luego comenzaron á incendiar la población por diversas partes, hasta reducirnos á un círculo de fuego y humo en el recinto de la plaza, donde se logró cortar rechazando al enemigo por innumerables claraboyas que se practicaban constantemente por una y otra parte y que defendieron con el mayor denuedo nuestros valientes soldados".
   "El fuego duró 25 horas, más ó menos vivo, sin que durante ese tiempo lograsen los facciosos adquirir alguna ventaja sobre la plaza, pues las trincheras se defendieron con tanta bravura por los gefes y oficiales que aunque rivalizaban todas ellas en provocar para el asalto al enemigo, nunca logró éste presentar al frente de ellas, y sólo peleó en las esquinas y en las claraboyas, esceptuando pocos ratos en que agotaron inutilmente sus esfuerzos porque fueron siempre rechazados, hasta retirarse ayer á las siete de la mañana, casi en fuga, sin que fuese posible seguirlos por haberse agotado los elementos de guerra de que se disponía".
   "La facción se halla acampada hoy en Patio de Bolas, inmediata a esta población, llevando consigo algunos de sus heridos, cuyo número se ignora, pero debe ser considerable, pues solo en la revista de campo se encontraron 47 cadáveres en el interior de la población y se asegura que durante el combate fueron conducidos muchísimos otros, lo mismo que heridos á los pueblos de Aguacatán y Chiantla, sabiéndose con certeza que en este último enterraron veinte. También se encontraron dos caballos muertos, uno de Ramón Cruz y otro de Rufino Barrios, se les tomaron otros dos, un rifle y una caja de guerra".
 

  "Entre los muertos se encuentra el expresado Ramón Cruz, Evaristo Cano, ambos gefes de alta graduación entre ellos; tambien se asegura que murió el que titulaban coronel N. Polanco, Rufino Barrios fue herído gravemente y se asegura que murió en Chiantla. Nuestras pérdidas han sido cuatro soldados muertos; heridos el Capitán Fernando Herrera, el Teniente D. Antonio Kopeski y el Subteniente D. Francisco González Mora y los 18 de tropa que menciona la lista adjunta. Al cirujano de tropa D. Marrano Aragón, se lo llevaron los facciosos".

 "No hay palabras para expresar la horrible crueldad de los que han tenido, la osadía de llamarse libertadores; la hermosa Villa de Huehuetenango es hoy un campo de cenizas; mas de noventa casas fueron incendiadas, despúes de un escandaloso saqueo: no respetaron ni al rico ni al pobre, ni aun a sus paniaguados. Asesinaron a,la esposa del Capitán Herrera, á otra muger y a dos criaturas. Lastima profundamente el alma ver llegar á cada momento las familias que huyeron a los montes, reducidas todas á la mendicidad. Ojalá que todos los pueblos de la República sepan apreciar debidamente y conservar para siempre en su memoria la terrible lección que se les dá con un atentado que no tiene igual en nuestra historia, y ni aun podía sospecharse su ejecución en el siglo que cruzamos".
   "No puedo recomendar á V. S. con especialidad a ninguno de mis subalternos é individuos de tropa; porque todos ellos con igualdad pelearon como héroes, sin que desmayara un solo instante su intrepidez, habiendose hecho acreedores a la gracia del Supremo Gobierno".
   "Entre los edificios incendiados se halla la iglesia del Calvario, parte del Corregimiento, parte del convento parroquial y toda la Administración de rentas con los libros y papeles existentes".
   "Mas tarde informaré a VS. de todo lo demas que vaya averiguando y ocurriendo".
"Dios guarde a VS. muchos años".
         "Huehuetenango, Diciembre 8 de 1869".
                    AQUILINO GOMEZ CALONGE".


 Otra, la de 11 de diciembre:
                   "Señor Mayor General del Ejército de la República.
         "En los días transcurridos de la fecha en que di el parte circunstanciado del hecho de armas ocurrido en esta plaza del día 6 al 7 del corriente, se han estado descubriendo otros muchos cadáveres del enemigo, unos hechos cenizas dentro de las casas incendiadas y otros en los barrancos y zanjas á orillas de la poblacion; por manera que a no dudarlo el número de muertos que se les hizo excede de 100 y con los heridos, sus pérdidas a 250, mas bien mas que menos. Tambien se han recogido dos rifles más que son nuevos".
  "Se ha averiguado que la facción al retirarse de Patio de Bolas iba ya reducida á un número como de 300. El 9 á las once de la mañana pasó por el pueblo de Aguacatán, y el mismo día á las seis de la tarde llegó á aquel pueblo la columna que la persigue, al mando del Sr. Coronel D. J. Domingo Morales. Si se le hace una persecución activa, sin necesidad de alcanzarla bastará para concluirla; pues el terror conque se retiró de esta plaza, es indudable que la obligará a dispersarse y abandonar al cabecilla. As¡ es de esperarse de la actividad del Sr. Coronel Morales".
  "El cirujano de esta guarnición, Ldo. Don Mariano Aragón, que di cuenta se habían llevado los facciosos, logró escapárseles en Chiantla: vió sepultar a Ramón Cruz y le hicieron curar las heridas á Rufino Barrios, á José María González, a un Capitán Motta y á cosa de treinta de tropa; habiendo presenciado que había otro mayor número que no se curó. Asegura que Barrios lleva tres balazos en la pierna derecha; Motta, uno de los de mayor confianza de Cruz, va gravemente herido y González con una mano deshecha".
  "Cruz, durante el ataque á esta población, se mantuvo fuera de ella y del alcance de las balas, en una loma sobre la pileta de Tajaguaque, y solo vino por un momento, por, calles escusadas, á casa de las Sras. Rodas; sin que hubiese tenido valor ni para apearse del caballo".
 "Para conocimiento del Supremo Gobierno y del Público, me ha parecido conveniente acompañar adjunta la lista de las casas incendiadas por la horda de salvages que atacó á esta población".
"Dios guarde á VS. muchos años".

           "Huehuetenango, Diciembre 11 de 1869".
                                                       "AQUILINO GOMEZ CALONGE".

 XVI. INFORME DEL PRESBITERO
 DON JUAN BAUTISTA DE TEHERÁN 
El Vicario Parroquial don Juan Bautista de Teherán se dirigió por escrito al licenciado don Justo Gavarrete dándole cuenta de los sucesos que le tocó -vivir, y en los cuales se vio expuesto a perder la vida sirviendo —obligadamente— de emisario al propio Cruz e hincándose a sus pies para pedir y suplicarle que suspendiera el incendio del pueblo. La respuesta de Cruz fue tirar de la espada y emprenderla contra los indígenas que negábanse a dar fuego a la Iglesia... 
Leamos el texto de la carta:
                                                 "Huehuetenango, Dbre. 10 de 1869.
"Sr. Lic. D. Justo Gavarrete.   "Para que se sirva elevarlo al conocimiento de su Señoría Ilustrísima y al muy Ilustre Señor Provisor doy a Usted el parte siguiente: que el dia 6 a las cinco de la mañana las fuerzas del impío Serapio Cruz en numero de 4,000 hombres invadieron a esta poblacion empezando a quemar la iglesia del Calvario y a continuación a todo el pueblo por los cuatro costados, hasta llegar cerca de la plaza, iglesia y casa parroquial; a las seis en punto empezó el tiroteo de fusilería y cañón de una y otra parte; a las ocho ya estaban las casas cerca de la plaza y todo el pueblo quemándose; a estas mismas horas invadieron las fuerzas contrarias a la iglesia pequeña (sitio que ocupa hoy la Escuela Práctica de Niñas) y casa parroquial, lo que hicieron fortín, quemaron mas de tres partes del convento, nos sorprendieron al P. Salazar y a mi, y nos dejaron con solo lo que teníamos puesto, se quemó parte del archivo, varias diligencias matrimoniales que se estaban siguiendo, e igualmente las bulas y todas las providencias del Gobierno Eclesiástico. Nos llevaron los caballos y nos hemos quedado a pié y con solo lo puesto. La poblacion mas de las tres partes fueron reducidas a cenizas en 25 horas que de dia y de noche duró el fuego. Las fuerzas de Cruz ocuparon la Iglesia y convento lo que hicieron fortín para tirarle a las fuerzas del Gobierno que estaban afortinadas en la iglesia vieja y en la plaza. A las 6 de la mañana del siete con la estratagema del toque de campana, porque había una en la iglesia que ocuparon, Cruz levantó el estado de sitio y se retiró para Chiantla, llevándose a su hijo Ramón, muerto, Rufino Barrios herido con 2 balazos (disparados por José María Villatoro, zapatero de oficio que estaba de alta desde el año de 1867), como 40 heridos; 2 oficiales quedaron quemados dentro de las casas y mas de 200 muertos en la poblacion". 
  "El mismo día 7 a las nueve de la mañana cogieron al jefe principal de Cruz herido en una casa de indios, Evaristo Cano, vecino de Chiantla, quien fue la causa de entrada y venida de Chiapas de Cruz; este se confesó 3 veces y se preparó para bien morir, y lo fusilaron".   "Informo a Usted tambien que a las 11 de la mañana del 6 me mandó llamar Cruz y amenazándome que me fusilaría, si no me presentaba a él porque no le contesté a su nota que adjunto y porquetenía que comunicarme de precision, y en efecto fui en medio de las balas de una y otra fuerza y me comunicó que inmediatamente fuera a decirle al Señor Corregidor y a las fuerzas de la plaza que se rindieran y entregaran las armas y si no que a todos nos iba a quemar y a reducir a carbon:  que iba a quemar las dos iglesias aunque se quemara Cristo. En el acto me hinqué de rodillas a sus piés y le pedí con mil suplicas, que suspendiera el incendio del pueblo y reducirlo a pavezas, y mandó a los indios de Nebaj y Aguacatán que estaban con las cargas de ocote en los hombros, que fueran a prender a las iglesias, y los indios viendome a mi hincado a sus piés no obedecieron, y tiró de la espada y pegó a tres, entonces me levanté y fui a hablarle al Corregidor con bandera blanca en la mano por medio de una y otra fuerza, y me tiraron dos balazos, el uno me quemó la sotana y el otro me pasó cerca del oído derecho y del silbido de la bala estoy un poco sordo; hablé al Corregidor y me contestó que no se rendía, volví a Cruz con la contestación de la plaza y le dije que si quería los cañones y las armas que se acercara a tomarlos y que el Señor Corregidor y toda la fuerza que los entregaría cuando muriera el último soldado, me habló muy mal y me amenazó otra vez con que me iba a fusilar y que volviera a hablarle al Corregidor; y volví y al retirarme de él vino una bala y le mató el caballo, entró la confusión y volví  a la igle sia que ocupaban sus fuerzas y saqué la plata y los libros parroquiales que pude tomar y salvar: a las 7 de la noche salí de la iglesia y por un milagro lo refiero que los Cruces me tiraron 3 tiros y al fin salvé la vida. No puedo dar parte a Ud. circunstanciado del peligro en que nos hemos  visto entre balas, fuego y tigres,entre  quienes nos hemos  hallado el P. Salazar y yo; empero aseguro a Ud. que este pueblo y administración concluyó y que tengo mucho sentimiento de todos los feligreses y de los pueblos anexos, porque todos han auxiliado a Cruz y han desamparado a la Iglesia y a las fuerzas del Gobierno y nos hemos tenido que ir a pedir hospitalidad por Dios a un triste rancho en donde nos hallamos hospedados". 
  "El Señor Cura de Chiantla me informa que Cruz ha enterrado en aquella Iglesia a su hijo Ramón sin confesíón y haber muerto impenitente, y hoy informo a Ud. que dicho Ramón murió excomulgado porque quemó la Iglesia del Calvario, a María Santísima del Rosario de esta Iglesia y mas de 400 imágenes de este pueblo y yo creo que debe desenterrarse y arrojarle al campo para que se lo coman las fieras". 
  "Observé en Serapio Cruz, en sus ojos, en su semblante y en las palabras que me dijo que una mano oculta le impulsaba para matar, incendiar, quemar las iglesias y reducir a cenizas este pueblo; y advertí que estaba tan fuera de sí, que se me representó como un Atila —azote de Dios— Suplico a Ud. diga al Ilustrisimo Señor Obispo y muy Ilustre Señor Provisor: que sin pérdida de tiempo vaya a hablar al Excelentísimo Señor Presidente y que le diga mande mil o dos mil hombres más de pericia militar y jefes fieles a su Excelencia y al Supremo Gobierno para que lo persigan por todas direcciones hasta que lo cojan y quemen a Crtz como él a quemado a este pueblo".
  "Tambien informará al Excelentísimo Señor Presidente que 220 hombres al frente de ellos el Señor Calonge han peleado y defendido a esta plaza y las armas que tenían en la mano, como los primeros soldados del mundo, y que son dignos desde el primer soldado hasta el último, de premio no de medallas. Los vi pelear, estuve entre ellos".                                                                JUAN BAUTISTA DE TEHERÁN". Aunque el informe del Vicario Parroquial es semejante al del Corregidor Interino, el lector acucioso podrá notar algunas diferencias en la relación de los sucesos

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