miércoles, 22 de febrero de 2017

EL OTRO CRISTO ESPAÑOL--002

 EL OTRO CRISTO ESPAÑOL
 Un Estudio de la Historia Espiritual de España  e Hispanoamerica
Por JUAN A. MACKAY
Ediciones Alba México-Buenos Aires
Versión de GONZALO BAEZ CAMARGO
 1952
PREFACIO 
A LA PRIMERA EDICION EN INGLES 
Aunque el tema principal de este libro es Hispanoamé- 
rica, quien quiera entender la historia y problemas espiri- 
tuales de los países hispanoamericanos debe primeramente 
volver sus pensamientos a la tierra ibérica en que nacie- 
ron sus conquistadores. El apreciar debidamente la pere- 
grinación espiritual de este continente, depende de que 
se conozcan las fuerzas psíquicas que, emanando de Es- 
paña y Portugal, han forjado la vida v la historia todas 
de los países que lo componen desde los tiempos de la 
Conquista hasta hoy. 
La caída de la Monarquía Española, v la subsecuente 
transformación de un país al cual corresponde el honor de 
haber dado a la historia el primer gran Estado moderno, 
han despertado un nuevo interés en España y lo español. 
La Revolución de abril de 1931, aun cuando fortalecía los 
vínculos espirituales que unen a la madre patria penin- 
sular con sus antiguas colonias de América, otorgó a Es- 
paña un título genuino a formar parte del nuevo mundo 
hispánico, del cual puede decirse, sin exageración ni male- 
volencia, que es "un rosario de cráteres en actividad." 
Parte de esta actividad volcánica brota de condiciones 
sociológicas heredadas que la hacen inevitable; otra parte, 
sin embargo, y que va en aumento, es expresión de ese 
conflicto de ideas que tan trágicamente divide la opinión 
moderna con respecto a la forma que debe asumir un 
verdadero orden social. En el mundo del mañana, que 
se encuentra más allá de la polvareda y estrépito de la 
actual crisis de la sociedad, los países que forman el grupo 
hispánico de naciones ocuparán, por razones múltiples, 
un lugar único en la arena internacional. Su situación del 
momento recuerda la antigua visión del Profeta de Ana- 
thoth, cuando vió en el desierto de judea florecer un al- 
mendro y muy cerca de él un caldero hirviente. Es evidente 
que se acerca una nueva primavera, pero ¿quién se aven- 
turaría a predecir si las brisas primaverales de Dios trae- 
rán primero, al orear las pampas y las sierras, el aroma 
de los almendros en flor o la espuma del caldero en que se 
engendran las tempestades? 
Este libro se limita a tratar de un sólo aspecto de la 
vida y pensamiento de los países a que está dedicado, a 
saber, el aspecto religioso; pero se esfuerza por tratarlo 
de la manera más completa posible. Su propósito es ofrecer 
una introducción general al estudio del problema del mun- 
do hispánico que todos admiten que es su problema capital. 
No obstante, no se trata en este libro, por referencia 
directa, de todo el mundo' hispánico. En nuestro cuadro no 
entran diez naciones hijas de España que se encuentran 
al norte del Istmo de Panamá. Sin embargo, el excluirlas 
no altera en esencia el carácter representativo del estudio 
emprendido en estas páginas, en virtud de que dichas 
naciones reproducen en general los mismos rasgos v ten- 
dencias espirituales de sus hermanas las naciones del sur. 
Por otra parte, el incluirlas nos obligaría a tratar de Mé- 
xico, y debido a las luchas religiosas que han venido te- 
niendo lugar en este país, y que dan origen a numerosos 
rasgos originales, algunos de los cuales jamás se darán 
quizá en la mavoría de los países hispánicos, sólo puede 
tratarse adecuadamente de México dedicándole un estudio 
especial. 
Se observará, además, que concedemos más atención 
a España v las tierras sudamericanas por ella colonizadas, 
que a Portugal y su gran vástago, la moderna República 
del Brasil. La razón por la cual tratamos del alma ibérica 
como fundamentalmente española, es que en los tiempos 
de oro de la historia peninsular, Portugal no era más que 
una "variante" de España, tan espiritualmente afin al país 
mayor como hoy lo son Cataluña v el País Vasco. En 
cuanto a ese país, tan extraordinario territorial y espiri- 
tualmente, que es el Brasil, el autor espera que alguien 
que esté completamente compenetrado de su espíritu, vida 
y literatura, dará expresión en un futuro no lejano a las 
cuestiones religiosas con que dicho país se enfrenta, en una 
forma para la cual quien esto escribe no se considera 
capaz, debido a la limitación que le impone el hecho de 
haber estado relacionado casi exclusivamente con las re- 
públicas de habla española del continente. 
Lo que aquí ofrecemos al lector es un primer intento 
de tratar en conjunto del problema religioso de esas na- 
ciones: Las voces interpretativas a que el autor presta 
atención en estas páqinas sen casi por completo pertene- 
cientes a figuras representativas de sus respectivos países, 
y no pocas de ellas gozan de reputación internacional en 
el mundo de habla española. Una de ellas, Miguel de 
Unamuno, figura entre las escasas voces proféticas de 
nuestros días, y el número de sus lectores angloparlantes 
aumenta cada día merced a las traducciones de sus libros 
al inglés; pero la mayoría de los otros autores que citamos 
aquí son todavía poco conocidos para el mundo anglo- 
sajón. 
El concepto que el título de este libro encierra, hace 
surgir desde luego la cuestión de si no hay también otro 
Cristo británicoamericano que espera ser redescubierto. 
Pues si España recibió en el siglo xvi una visión religiosa 
que no quiso o no se le permitió seguir, la reliqión britá- 
nicoamericana ha mostrado, en tiempos recientes, la ten- 
dencia a perder la visión espiritual que el siglo xvi legó 
al cristianismo evangélico. Un cierto número de figuras 
románticas que llevan cada una el nombre de Cristo y en 
que se encarnan los ideales particulares de sus varios 
grupos de admiradores, han suplantado al Cristo verda- 
dero. En realidad tanto el mundo anglosajón como el 
mundo hispánico están abrumados por una necesidad 
común: "conocer" a Cristo, "conocerlo" para la vida y el 
pensamiento, "conocerlo" en Dios y a Dios en El. Pablo 
de Tarso, el má^ grande "Cristóforo" y "Cristólogo" de 
la historia, es decir, el supremo portador e intérprete de 
Cristo en la era cristiana, ocupa el terreno común que 
hispánicos y anglosajones tenemos que pisar juntos. A 
llegar a ese punto nos ayudarán, tanto a unos como a 
otros, una gran sucesión de guías que va desde Unamuno, 
Barth, Kierkegaard y Juan Wesley, pasando por Fray 
Luis de León, Martín Lutero y San Agustín, el obispo 
de Hipona. La salvación de unos y otros depende de que 
reconozcamos el hecho de que el cristianismo es por com- 
pleto algo diferente de lo que comúnmente usurpa ese 
nombre. 
Juan A. Mackay 
México, D. F., 14 de abril de 1932, pri- 
mer aniversario de la República Española 
NOTA DEL TRADUCTOR: En unos cuantos casos, en que le fué 
imposible al traductor localizar y citar directamente la fuente original 
de los pasajes de escritores españoles e iberoamericanos incluidos en 
este libro, fué menester traducirlos de la cita en inglés. Esta retra- 
ducción, que hace que la cita ya no resulte textual, no va entre- 
comillada. 
CONTENIDO 
A manera de prólogo 7 
Prefacio 10 
Iberia y la epopeya católica en Sudamérica 1/ 
El alma ibérica 19 
La epopeya religiosa de la conquista ibérica 38 
Teocracia colonial 55 
Desaparece el rey y llega el Papa 71 
La reacción neocatólica 87 
Una filosofía del cristianismo español 99 
Sudamericanización de un Cristo español 101 
El otro Cristo español en el siglo de oro de España 130 
El otro Cristo español en la España moderna 142 
Nuevas corrientes espirituales en Sudamérica 161 
En busca de un nuevo camino 163 
Algunos pensadores religiosos contemporáneos .... 200 
El advenimiento del protestantismo 230 
Una crítica del protestantismo en Sudamérica .... 255 
Apéndice 272 

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