viernes, 2 de junio de 2017

PLAGAS DE CUERVOS ARRUINABAN LAS SIEMBRAS- JUBILEOS

LIBRO DE LOS JUBILEOS
Nueva corrupción del género humano 11
 1 En el jubileo trigésimo quinto, en el tercer septenario, en el primer año, Reu tomó una mujer de nombre Ora, hija de Ur, hijo de Kesed, que le parió un hijo, al que llamó Sarug, en el séptimo año de este septenario de este jubileo. 2 Los hijos de Noé comenzaron a combatirse, hacerse prisioneros, matarse entre hermanos y derramar sangre humana sobre la tierra; a comer sangre, construir ciudades fortificadas, murallas y torres y a erigir a un hombre al frente de la nación. Instituyeron así la primera monarquía y promovieron la guerra de una nación contra otra, de pueblos contra pueblos y de ciudad contra ciudad. Todos hacían mal, poseían armas y enseñaban a sus hijos la guerra, comenzaron a someter ciudades y comerciar con esclavos.
3 Ur, hijo de Kesed, construyó Ur de los caldeos, a la que dio su nombre y el de su padre. 4 Se fabricaron estatuas de fundición, y adoraba cada uno a sus ídolos metálicos. Comenzaron a hacer esculturas e imágenes Impuras, y los malos espíritus los ayudaban induciéndoles a cometer pecado e impureza. 5 El príncipe Mastema se esforzaba en hacer todo esto y enviaba a los otros espíritus que habían sido puestos bajo su mano para cometer toda clase de extravío, pecado e iniquidad: destruir, arruinar y derramar sangre sobre la tierra. 6 Por eso se dio a Sarug su nombre, pues todos se habían puesto a cometer toda clase de pecado. 7 Creció y moró
en Ur de los caldeos, cerca del padre de la madre de su mujer, y adoraba ídolos. Tomó una mujer para sí en el jubileo trigésimo sexto, en el quinto septenario, en su primer año, de nombre Melka, hija de Kaber, hermano de su padre. 8 Esta le parió a Nacor en el primer año de este septenario,
quien creció y moró en Ur de los caldeos, enseñándole su padre los estudios de los caldeos sobre augurios y adivinación por las constelaciones celestiales. 9 Luego, en el jubileo trigésimo séptimo, en el sexto septenario, en su primer año, tomó para sí una mujer llamada Jescá, hija de Nestag,
caldea, 10 que le parió a Tare en el año séptimo de este septenario.
11 El príncipe Mastema envió cuervos y aves a comerse la semilla que se plantaba en la tierra, para destruirla, para robar al género humano su esfuerzo: sin cultivar semilla, la cosechaban los cuervos de la faz de la tierra. 12 Por eso le puso su padre el nombre de Tare, pues los cuervos y
las aves los reducían a la miseria, comiéndose su sementera. 13 Los años comenzaron a ser infructíferos a causa de las aves, que se comían incluso todos los frutos de los árboles en los bosques: a duras penas pudieron salvar un poco de todo el producto de la tierra en aquel tiempo. 14 En el jubileo trigésimo nono, en el segundo septenario, en su primer año, tomó Tare por esposa a una mujer, de nombre Edna, hija de Abrán y de su tía.
15 Y en el año séptimo de este septenario, le parió un hijo, al que puso de nombre Abrán, como el padre de su madre, pues había muerto antes de de que concibiese su hija.

No hay comentarios:

Publicar un comentario