martes, 22 de mayo de 2018

RECORDACION FLORIDA- XI-XIV Huehuetenango

 Recordación Florida, Francisco Antonio se Fuentes y Guzmán Biblioteca “Guatemala” de la Sociedad de Geografía e Historia, Tipografía Nacional Guatemala. M. C. M. XXX III .Historia General de Guatemala. Asociación de Amigos del País. Fundación para la Cultura y el Desarrollo. Guatemala 1.933.

Por  Capitán ANTONIO DE FUENTES Y GUZMAN
CORREGIDOR DE HUEHUETENANGO

CAPITULO XI
Que continúa la materia de los precedentes, hn relación de los pueblos de este Corregimiento de Totonicapa, y doctrina de la Sierra que está recomendada á la Religión Mercedaria.
MARGINALES.—Pueblo y convento de CHIANTLA. — Vecindad de Chíantla, — Templo y imagen milagrosa de nuestra Señora. — Milagro continuado de la Sta. Señora. — Lo que padecen los curas doctrineros con los comendadores, priores y guardianes. — Todos Santos CUCHUMATLAN. — Su peligrosa jornada. — Engaño que se padece acerca de la cabecera del río Chiapa, y cual es el que le da principio. — Vecindad de este pueblo de Cuchumatlán. — Utilidad y tratos de estos indios cuchumatanes. — San Martín Cuchumatlán. — AGUACATAN y CHIALCHITLAN. — Su vecindad de este pueblo, y su difícil y único idioma. — Su situación y temperamento. — Sus frutos deste país. — Su iglesia, y casa de el ministro.
Habíamos prometido señir á dos capítulos la descripción de este partido; mas la estensión de su país, pueblos que le componen á la jurisdicción, y su doctrina y vecindad, no á poco volumen se reduce, ni á epílogo y breve narración se sujeta, con que entendiéndonos á más severa y larga relación; continuaremos nuestro asunto con el partido y encomienda de Chíantla. Yace este pueblo de cabecera de partido y convento de encomienda á solo una, legua de distancia de el de Huehuetenango, situado en amenísima llanura, en cuya estensa proporción solo se oponen á la vista pequeños bosques de pinares que se derraman y divisan á gran distancia del poblado, cuya planicie dilatada entiende la amenidad de su campiña sobre la celsitud de grandes montes y está plantado hácia la parte del Norte con claros y limpios horizontes, muy claro y alegre cielo; pero su suelo seco y elevado á grande altura es en estremo tanto colérico cuanto frío y ocasionado de jaquecas y destemplanza de cabeza. Sus aguas flúidas y derramadas por entre tupida breña de Taray, son escelentes y saludables, de donde los indios en su idioma Mame la llaman con el pronombre de Talbin, que quiere decir agua que se bebe; y de la maravillosa especialidad de sus fuentes diremos adelante, para decir en lo que discurrimos ahora que este lugar de Nuestra Sra. de Chiantla le compone la vecindad de cien indios tributarios y de quince vecinos españoles que en su producto se reducen á quinientos y ocho habitadores de unos y otros, y estos generalmente aplicados á la crianza de ganado menor están aprovechados y en descanso, y entre los indios se halla mayor la utilidad con la que se consiguen con los hilados y tejidos. Todo lo más del aspecto material de este lugar está fabricado de teja; el convento, en claustro es escelente, y el templo es uno de los santuarios más adornados y pulidos que hay en el reino, frecuentado de romería numerosa en venerac'ón de la Santísima imagen de la virgen María Nuestra Señora Madre de Dios, cuya continuación de milagros se espresan bien en libro que he leído y está en poder del Comendador de aquel convento, que pudiera estar impreso á mayor culto de esta Señora; y solo referiremos le, que sucede ahora acerca de sus milagros; pero
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en este y en lo demás que escribiremos con nombre de milagro o título de santidad, nos con atención venerable y sujeción filia: lo sujetamos á los decretos y determinaciones de la Santa Sede Apostólica; diciendo que habiéndosele dedicado á su Majestad nuevo retablo, y colocado, en él su milagrosa y santa imagen, se vió desde aquel punto que penetrando, una luz y resplandor por el retablo á herir en la pared del respa'do, se veía entre aquella claridad una sombra aun más diáfana y alegre que la misma luz; pero el Comendador que lo era el P. Mo. Fr. Rodrigo de Valenzuela, Padre de esta Provincia Mercedaria y calificador del Santo Oficio, hizo diversos exámenes quitando las luces de los balcones del temp'o, las de las velas del altar y lámparas, y haciendo enjalvegar de nuevo la pared del respaldo; pero siempre reconoció que la luz y la sombra permanecía y que uno y otro emanaba y proviene todavía del lugar y asiento de la santa imagen, y así se ve -hoy en día con venerable admiración. Es el culto que esta Señora tiene -decentísímo y aseado,, con buena plata labrada de sacristía y ricos ornamentos; muchas lámparas,
y la principal y mayor que le donó Francisco Ruiz Lozano, vecino de la ciudad de los Reyes en el Perú, y- natural de la Puebla de los Angeles, envió para dote de su luz una barra de valor de mil y trescientos pesos.
No es la más numerosa esta doctrina de Chiantla ni es por eso la menos útil y provechosa á los vicarios ó á los comendadores, que es lo más cierto; por que así en estas encomiendas como en las otras, doctrinas de Santo Domingo y San Francisco, son los priores y los guardianes los que perciben las obenciones, contentando á los curas doctrineros con una pobre ración de cada mes, sobre que el R. Obispo Don Juan de Ortega Montañez, mostraba gran sentimiento, y refería lo que á una siesta le sucedió en Samayaque, que yendo á buscar fresco á la Yglesía halló al vicario muy divertido en el altar enmangando cacao, y preguntándole ¿qué hace, padre vicario? le respondió: Señor, estoy :hurtando un poco de este cacao (ofrenda de los indios) para nuestro chocolate. A que irritado le dijo, llenándole las mangas con lo que había, llévelo, llévelo, padre, que todo es suyo y no del guardián,que ese no es cura; y ponderaba este Prelado la miseria y abatimiento de los unos y la potestad y abundancia de los otros. Pero dejando las digresiones, pasaremos á decir de esta doctrina que la componen cuatro pueblos y cinco Pilas bautismales, con la estinguída en la Parroquia de la estancia de Ponce y de los lugares que prevalecen, el de Todos los Santos Cuchumatlán, á ocho leguas de distancia de la cabecera situado, se hace su jornada peligrosa y molesta, á grande y notable celsitud, tanto en estremo eminente y levantada, que es la primera tierra qe. se divisa por los pilotos de la navegación del Sur; mas este tránsito dilatado y con mucho riesgo, es temeroso y atendible de los progresores de su senda, por que desde que se emprende su viage desde Chiantla ó desde Huehuetenango, que añade una legua, es todo pugnar subiendo por tres leguas de cuesta peligrosa, hasta llegar á la estancia de Juan de Alvarado, de donde se camina por llanura dos, largas leguas, que en el verano se cubren de hielos y en el invierno de ciénagas y sumíderos; de donde se prosigue este camino por otras tres leguas de penosísima bajada que corre por una abra que hacen dos elevadas cordilleras, de tan mal suelo y tan gredoso,asombrado y cubierto de grandes pinos y cipreses que por lo peligroso del
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terreno en todos tiempos se tiene toda esta vía empalizada de gruesos é incorruptibles maderos, que á causa de su naturaleza y por ocasión del río que allí nace en el rancho de la Ventosa, y quieren sea la cabecera del de Chiapa que va al Norte, mas no lo es sino, ramo, por que el que le forma y dá principio es el río del Molino de Chiantla, que llaman de Diego López; mas este de la Ventosa que corre tortuoso,por la quebrada del camino y pasa cuarenta y siete veces por otros tantos copantes que son unas ,angostas pontezuelas de maderos, hasta entrar al lugar de Cuchumatlán, que forma su vecindad con el número de doscientos tributarios y su producto de ochocientos, habitadores. Pero su fundación plantada á la ladera de un monte de aquellos que la cercan, es barrancosa y de penosas callejuelas,, su Yglesia parroquial cubre su Yglesia de teja muy escelente, y está adornada y proveída de buenos ornamentos. Los indios son laboriosos y aplicados, por donde logran grandes, cosechas de maíz, frizoles, habas, mochó, chile del que llaman guaqui, y en los portages de gran carguío que.va y viene la, vía de México considerable suma de pesos; esto á más de las crianzas desganado menor, hilados y tejidos, y otra muy gran porción que se interesan en más de dos mil botijas de sidra que fabrican de dilatados manzanares que se cultivan y venden á su tiempo á veinte y cuatro reales cada botija, y lo que logran en mucho metal campanil que sácan de uno de aquellos que apuntamos, de que funden hachuelas que venden á los demás indios de otros pueblos, y ojalá que nosotros las rescatáramos.
Mas el otro pueblo de los cuatro de esta visita, q. es el de San Martín Cuchumatlán, que mira su situación al Occidente, se aparta del de Cuchumatlán á cuatro leguas de camino, de peor y más peligrosa senda del que dejamos advertido de Chíantla á Todos los Santos; por que este de San Martín que ahora describimos se hace por una ladera de un bermejal de greda muy resbaladiza, por donde á veces se sube y á veces se baja, pasando por angosturas y despeños de mucha y temerosa profundidad. Su temperamento medio entre caliente y frío, hace más pingüe y abundante el país de su terreno. La vecindad de veinte tributarios, forma el corto pueblo de ochenta habitadores, con pobre y corta Yglesia y habitación del Ministro que se constituye miserable fábrica de bajareque, con la cubierta de paja, y así á el respecto en su adorno y en su ajuar, pues todo se compone de un frontal, casulla y a'ba, y un caliz y vinageras de plata. Pero no así el lugar de Aguacatlán y Chialtchitlán, que se divide en estas dos parcialidades, que á cinco  leguas de distancia de 'la cabecera se emprende su viage á razonable comodidad, haciendo lo más de la jornada por tierra llana y de' terreno firme, que solo se corta en#dos tránsitos, el uno que baja á dar en una quebradilla, y otro para un pequeño arroyo que llaman Ucubilá que quiere significar Cubilete de agua, pero esta tierra de llanura es eminente y encumbrada de tal manera que desde allá se divisan en los días claros los dos volcanes de ;Goathemala; y lo restante del camino' hasta llegar al pueblo termina en una cuesta de más de cinco míllas. Su vecindad más numerosa que la de San Martín, es de c'ento y veinte vecinos y de cuatrocientos y ochenta habítadores de idioma especial que se reduce á una pronunciación gutural. Yace este pueblo en la planicie de un valle de capasísima llanura; el suelo de su planta que se stúa entre dos ríos y es de arenisco migajón, conserva y guarda gran parte
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de humedad, y siendo de templado temperamento, hace enfermisa su región; pero su sitio alegre y de fecunda amenidad hace apasible-su vivienda, con buena producción de trigo, maíz, frizoles, chile, anís, carneros, uvas, granadas, membrillos, higos, duraznos, plátanos y cañas de azúcar, con no menor providencia de escelente pescado, con que sus indios proveídos y colmados de todas las cosas, van en aumento cada,día, y tiene su cuidado y devoción muy buena iglesia y casa de vicario con las cubiertas de teja, y en el arreo y prevención de sacristía, buenos ornamentos y decentes. Son los indios dados, como los demás de la Sierra, al trato de los hilados y tejidos, á que se añaden la conveniencia  de que con la cría de mulas interesan mucho en lo que por razón de su tragín les contribuyen. Es la correspondencia de su pronombre Aguacatlán á nuestro castellano, de tierra de aguacates, por que produce muchos y muy buenos.

CAPITULO XII
Que continúa y termina la descripción de el Corregimiento de Totonicapa en los partidos de Cuilco, Soloma y Jacaltenango.

MARGINALES.—San Andrés CUILCO, encomienda y cabecera de curato.—Su vecindad y habitadores. — Su trato de los indios. — Frutas y situación de este pueblo. — Vetas de cobre en estas serranías. — Río de Cuílco considerable, abundante de buen pescado. — Higuerilla, sus utilidades y socorro medicinal. — Aceite de higuerilla, mal uso de semejante óleo en las lámparas. — Estampa que representa la higuerilla, sus erizos y piñones. — Tectitlán. — Su vecindad. — Motozíntle, — San Gerónímo. — Su vecindad Mazapa. — Vecindad de este pueblo,
Hemos deseado sin que se falte á lo preciso por nuestra parte y diligencia, dar cumplimiento á la descripción de este Corregimiento de Totonicapa; mas la estensión de su territorio y sus anexos y agregados, que le han constituido en estimable jurisdicción, no nos permite la concisión que pretendemos. Será preciso desde la parte de Levante á donde situamos la planta de Chia'chitlán y Aguacatlán, pasar al Occidente, en cuyo rumbo y progresión del pueblo que describimos de Ystaguacán, encontraremos después de propasado su grande y noble río, el pueblo y encomienda de Cuílco, lugar de moderada vecindad, pues su padrón le constituye con solo el número de ciento y vente tributarios, que su producto se multiplica al de cuatrocientos y ochenta habitadores, q. se mantienen y utilizan á las espensas de los repartimientos de algodón que hacen los Corregidores (como en todos los demás pueblos de esta jurisdicción y la de Quezaltenango,, sin cuyo beneficio perecieran y se acabaran). Tienen estos de Cuilco manufactura de petates, esteras de colores, alguna cosecha de bainilla, algún cacao y achiote, por ser su territorio de temperamento caliente, donde por gran producción y maravilla se logran y cojen  muchas frutas de tierra caliente y tierra fría, con muchas
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cañas de azúcar.  Su situación en tierra llana está señida de grande serranía, en cuya mole y corpulencia no se producen otras yerbas que no sea un género tan débil y desmedrado como el heno, y esta naturaleza de panino infruéctífero dice la simple y corriente tradición que le proviene á aquellos serros de ser montes minerales; mas de esta certidumbre no podemos dar más relación de que hemos visto sacar de sus vetas, minerales buenas y abundantes porciones -de cobre muy acendrado y muy subido, y de que á poca costa y fácil operación pudiera conseguirse gran provecho. Riega este pueblo un río muy suficiente que llaman de Chapala, y le provee de mucha abundancia de bobos, almejas y espinosos el excelente río, de Culco que se avecina al pueblo á menos distancia de una cuadra, y es su tránsito á la entrada y la salida del lugar por el uso de las canoas. Su templo y su convento muy capaz, es de insigne y maravillosa arquitectura de generosos materiales, y lo que toca á los adornos de altar y lo demás de Sacristía, es muy decente y aseado; si bien no puedo dejar de ponderar que en estas sacristías hay poca cuenta por los Ministros en los adornos que pertenecen al altar; pues aquí en este lugar de Cuílco me ofreció cierto Comendador un cofrecillo tecali con guarniciones de plata que había servido de depósito, más no aceptando yo esta oferta, vi después la propia alhaja en poder de otro caballero, vecino de esta ciudad de Guatemala, que me dijo haberle regalado con él otro religioso que había sido Comendador de este partido. En este pueblo entre otras yerbas y plantas medicinales se cría la higuerilla, que es común á toldos los temperamentos, y se cría abundantísima, sirviendo de remediar muchas dolencias de los, hombres, en especial el dolor de cabeza, aplicadas á ella las hojas tibias al calor natural de las manos, la sana y quita con maravillosa brevedad; por que ó la hace sudar copiosamente, o ella cojiendo en sí el calor de la cabeza, se secan como tostadas al fuego. El aceite que los indios sacan de la simiente, moliéndola y cociéndola en agua, va el óleo subiendo arriba y con una cucharilla lo van sacando, y junto le dan otro hervor para consumirle algo del agua que ha salido con él. En muchos de estos pueblos, en especial en los de la administración de Santo Domingo, la aplican á la luz de las lámparas y ahorran el aceite de olivos para que su Majestad y los encomenderos dan considerable limosna; pero habiendo de decir las facultades de este aceite de híguerillo, le usan los, médicos experimentados del país occidental, en todas las enfermedades que provienen de causa fria, y su unción disuelve los tumores, destruye los flatos, y para el dolor cólico es utilísímo, untando la parte afectada, y bebiendo algunas gotas de él es utilísimo en semejantes dolores. .~ Ut experíentía dídídímus. Untados los artejos contusos y los nervios encojidos los cura y sana y habilita con maravilla. El estómago y vientre obstruidos untados con este aceite los remedia, cura y sana, las úlceras y portillas -de la cabeza, cura y remedia el dolor de los oídos, y los cogollítos tiernos, que son como un caracolillo pequeño soasados al rescoldo y puestos en los oídos quita y remedia la sordera; y experimentada ó examinada por los médicos, quizá podría ser útil á otras muchas enfermedades, como. también ablanda el vientre de los niños untado todo el vientrecillo, y les hace expeler las lombrices;
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su untura quita las señales del cutis, principalmente las del rostro; asimismo el propio aceite limpia los barros que muchas veces salen en el rostro de las mugeres. Es caliente casi en tercer grado y húmedo en el segundo. Proponemos su estampa á los curiosos, y déseosos de aprovechar en el remedio de los hombres,
Es la hoja que produce del diámetro á veces de una tercia, y á veces de una cuarta; la estatura del árbol de cuatro varas de alto. Se levanta de cañón á cañón de más de una tercia; gruesos y con nudos á la manera de la caña.
Mas procediendo á la descripción de este partido, dista de la cabecera el pueblo de Tetítlán, nueve leguas, cuya etimología es de correo de piedra, de Tet, que es piedra, y títlan mensajero; sito en la sierra en sitio de grande celsitud y mucha destemplanza de frío; el camino no fácil de emprender por la distancia, se hace más trabajoso y casi inaccesible una subida de tres leguas, en cuyo filón está el lugar; á que se agrega el riesgo conocido de dos
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ríos muy caudalosos y temidos, que el uno dá paso á los viandantes por un puente y el otro por hamaca; mas sin embargo no le aprovechan al poblado los rápidos caudales de sus aguas, por que en él sus vecinos son proveídos de unos pozos. No tiene arriba de treinta vecinos, ni más que ciento y veinte habitadores; su Yglesia  parroquial, aunque es filigresía de corto pueblo y de visita, es decente y adornada, por que estos indios laboriosos y de cultura muy atenta, hacen la provisión de los maíces á la, provincia de Soconusco, de donde se utilizan y se enriquecen en bastantísimo descanso. De este lugar de Tetítlán al que intitulan de San Francisco Motocíntle, hay cinco leguas de no desacomodado camino, lo más de él por alegrísima llanura; este de temperamento medio y de seca naturaleza hace apacible y saludable la amenidad de su vivienda; las aguas que le proveen de un suficiente y dulce arroyo, son muy delgadas y ligeras. Su pueblo corto y abreviado está compuesto de treinta y seis vecinos tributarios y sus familias hacen el número de ciento y cuarenta y cuatro habítadores; su inteligencia es muy casera que se reduce á las manufacturas de tejidos é hilados, y fábrica de petates ó esteras para el adorno de los estrados; mas sin embargo á su parroquia le contribuyen y le donan lo suficiente en su *Posible para hacerla muy decente. Así el de San Gerónímo, que dista de Motocíntle ocho leguas de perversísimo camino, abierto por grandes cuestas y dista de Motocíntle como una milla más de siete leguas; tiene decente Yglesia parroquial, aún mucho -más de lo que puede su pobre y corta vecindad de veinte tributarios y ochenta habítadores. Su trato el mismo que se escita en Motocintle; su territorio dilatado, cubierto como su antecedente de mucha arboleda de copal de toda la diversidad de especies del que se produce en nuestra América. El temple muy caliente y lleno su terreno de humedad por arribarse á Soconusco le hace enfermíso y poco grato, mas sus contornos por la naturaleza del país llenos y abastecidos de grandes palmas de cocos, se corren con la dulzura y suavidad de sus aguas al ardimiento y al calor. Amatenango, de casi igual vecindad al pueblo de San Gerónimo, pues solo es su padrón de diez y siete vecinos y de sesenta y ocho habitadores, está distante de la cabecera diez largas leguas de penosísimo camino; lugar situado entre dos ríos que son el de Mazapa, y el caudaloso y grande q. intitulamos de Cuilco (es su etimología de emínencía de carta ó papel). Mantiene esta vecindad proporcionada Yglesia á su posible, y en él á su Ministro y cofradía. Es el idioma de los indios de este pueblo bien estraño, que no se roza •ni asimila con otro alguno. Pero Mazapa, lugar no menos miserable en su padrón y vecindad, del propio idioma y de la estirpe de los ya apuntados, casi me excusa la descripción de su país, y el expresar la dilación de su víage, temperamento de su clima, y el extravío de posición en el asiento de su planta, por ser igual en todo á Amatenango; solo diremos que es su padrón de solos quince tributarios y de sesenta habítadores que se producen de sus familias, y que en la progresión de diez leguas que se tragina desde el lugar de Tetitlán á aqueste de Mazapa; cuya etimología es de río de venados, de mazat y apant, no encuentran los viandantes más agua que la de una laguneta que está tres leguas antes del poblado, •cuya casi irracional
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 planta se vé y se goza á la raíz de un monte muy eminente y encumbrado que hasta las nueve del día la tiene asombrada é impedida de recibir en sí los rayos solares; por cuya razón los indios casi enfermisos no, cuidan del cultivo, de los campos y viven llenos de hambre y de miseria, sin otra inteligencia más que la de picar los árboles de copal de que abunda el territorio.
CAPITULO XIII
Que continúa la descripción del partido de San Pedro Soloma en el Corregimiento de Totonicapa.
MARGINALES.—Situación del partido de Soloma, — San Pedro Soloma convento de encomienda, cabecera de curato. — Abundancia y feracidad de este país. — Campo que produce copia de rosas. — Apriscos de ganado deste país, de que se mantienen con otras inteligencias. — Vecindad de este pueblo, su temperamento. — Coatlán. —Temperamento de Coatlán. — Vecindad de este pueblo. — Su trato y comercio. — Teomahaes sin valor, ni salida por la malicia de los hombres, — Frutas de este país. — San Miguel Acatlán. — Vecindad de este lugar, — Iztatlán. — Gran trabajo de su camino y su temperamento. — Cría el Corregidor' todos los años dos capitanes y porqué causa, — Situación de Iztatlán. — Vecindad de San Mateo Iztatlán. — Etimología de Iztatlán, — Su iglesia parroquial. — Despuebla el autor el lugar de ASANTIH, metido en tierra de infieles por autoridad de los indios fugitivos, de Iztatlán. — Santa Eulalía, su jornada peligrosa. — Vecindad de este pueblo. — Situación de este pueblo. — San Juan IXCUZ. — Río Poh admirable y sus aguas medicínales. — Situación de San Juan Ixcuz. — Vecindad de este pueblo.
Queda en lo que hemos referido bien asentada la noticia de mucho territorio y apacible, de lo que goza el nuevo orbe en su ancho círculo; pues de él lo más fecundo y delicioso se incluye y se conoce en esta porción setentrional de nuestra nueva España; y ahora en prosecución de nuestras descripciones, asentaremos de la encomienda de Soloma, su territorio, su clima y su temperamento, y su administración espiritual, con lo demás que pertenece á su gobierno y á su trato. Yace esta porción de dilatado país muy entrañado al Norte, sobre la celsitud de grandes montes de lo más, encimado de la sierra, en territorio montuoso y de intrincada breña, y esta encomienda de Nuestra Señora de las Mercedes del partido de San Pedro Soloma, es nuevamente instituida y ahora segregada de la de Jacaltenango, compuesta su doctrina y vicaría de seis de los pueblos que tuvo toda junta, los, más contiguos y setentrionales, Es cabecera del curato el convento de encomienda de San Pedro Soloma; su idioma general de este partido es jacalteco, como también en el de Jacaltenango de donde se deriva. Es su convento y su parroquia muy decente, como su casa de Cabildo cubierta y asegurada de teja; su territorio de este lugar de alegre y gran planicie circunvalada de montes, es fecundísimo y de segura nivelación en el producto de sus frutos, en buenas cosechas de maíz y otras legumbres, como en lo culto de huertas y jardines abundante de frutas y flores de Castilla, y en especial de grande abundancia
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de rosas, en que nos atendiendo así á la providencia como á las cosas naturales, vimos un sitio por la noticia del R. P. Presentado Fr. Alonso Páez, que por más de un cuarto de legua se cubría de ellas sin beneficio de ellas en cultivo, y así en donde se producen en este maravilloso número se pierden y disfrutan sin aprovechamiento. Es útil el país á las crianzas de menor ganado y de buena mulada y escelente raza; adonde se apacentar buenos apriscos, de que y de los hilados y tejidos, viven y se mantienen aquellos indios que componen la vecindad' de ciento y cincuenta tributarios y de seiscientos habitadores que cuerdos y apacibles solo atienden á su anual grangería y al culto y el ornato de aquel templo, que si bien pobre y no ostentoso, adquiere por dones de sus feligreses lo, más posible á su decencia y así se muestra con aseo en buen retablo y ornamentos de altar los necesarios sino ricos; ostenta una lámpara de plata que arde como todas las del reino á las espensas de la Majestad del rey, con buena custodia, vinageras, salvillas, cálices y patenas de plata, y muy buen órgano y tres campanas en su torre; mas sin embargo estos paisanos, gente robusta y alentada y de estimada habilidad, son inclinados á pleitos y á rencillas enconándose por momentáneos principios los unos contra los otros. Hay entre ellos tejedores de lana, herreros, carpinteros, silleros, y curtidores. Es la población abastecida de buenas aguas que le ministran los suficientes ríos.
Mas si el camino que se hace hasta el lugar de Soloma es trabajoso y muy penado, desde este al de Coatlán, cuya signifícación es tierra de culebras, de coat, que es culebra y talí tierra, es casi impertransíble, ó por que siendo su viage de seis cumplidas leguas se esperimentan en él grandes heladas ó continuas lluvias, de un tiempo y otro, o por que esta jornada á gran desigualdad de terreno está compuesta de peligrosas subidas, de grande celsitud y de bajadas muy pendientes empalizadas de maderos por lo resbaladiso de los barriales que las forman, y en las llanuras que dejan libres sus faldas, ciénagas y pantanos que lo hacen voraginoso é impedido. Su situación de este lugar es en sitio llano si bien estrecho y muy ceñido de levantados montes, mas sin embargo es apasible y delicioso; su temple frío y el cielo nebuloso por acercarse su planta á los confines y serranías de Verapaz. La vecindad de aqueste pueblo es moderada, de cien vecinos tributarios de la generación jacalteca, q. de ella misma mantiene cuatrocientos habitadores; cuya parroquia destituida de ornamentos tiene los necesarios y correspondientes á su techumbre pajiza; mas su retablo dorado tiene por grande adorno la estatua de su patrón San Sebastián de insigne y estupenda escultura, de, airosa planta y de admirable simetría. Es el trato que hoy le conserva á aquesta vecindad miserable su congrua y conveniencia, el uso de los hilados y tejidos, mas no ha muchos años que era más opulento -su recibo con la cosecha que en las montañas de sus egidos y pertenencia les tributaban por su naturaleza los árboles de finísima Tecomahaca, que les redituaba al año aun más porción de cuatro mil pesos, más este fruto que tan precioso
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pasaba á España y se difundía y comunicaba por todo el Norte con grande estimación y mucho aprecio; adulterada después con la mistura de copal blanco y las cortezas de los árboles por aumentarle el peso ó por malicia de los propios indios, ó la codicia de algún Corregidor, órden ó maña de los que la traficaron para España, díó tal descrédito -á este género, que ya de Flandes ni otra de las partes del Norte la piden ni apetecen por ningún precio, y así mirada esta goma como inútil y sin provecho la pierden y se disfruta á solo el beneficio del tiempo, y hallándose para el uso de la medicina en este reino muy escasa y parcamente por no, cojerla los indios. Lleva este territorio gran copia de peras pardas, duraznos, ciruelas endrinas y membrillos, con no escasa producción de flores de la Castilla.
Desde ' este que acabamos de referir lugar de San Sebastián Coatlán, se sale á la visita del de San Miguel Acatán, á cuatro leguas de distancia, mas entrañado al Norte; camino difícil de emprender por una subida y bajada trabajosas, compuestas de piedra y grandes lodasales, que se tragina por los Ministros eclesiásticos Mercedarios al beneficio espiritual de cuarenta vecinos indios jacaltecos y de ciento y sesenta habitadores de esta Repúblíca, que mantiene su parroquia de la frágil materia del esparto, con pobres ornamentos, cáliz y vinageras de plata y dos pequeñas campanas en su portada, Pero de los que hemos referido caminos trabajosos y de posición estravíada, es el que vamos á referir de San Maleo, Ystatlán sobre toda esplicación inaudable, por que además de ser la jornada de nueve leguas de distancia desde Acatlán á este lugar, es todo su camino de montes y cuestas de celsitud estupenda, cuya robusta mole está compuesta de pedregales, y donde no de barro muy resbaladíso y en partes de llanura de ciénagas de grande congregación de aguas, por cuya naturaleza de panino se necesita de grandes palizadas que hagan menos molesto su viage; pues situado en lo más eminente de la sierra y muy metido á la parte del Norte, es la región frigidísima, en el invierno procelosa, y en el verano asistido de continuas heladas que cuajan por las llanuras del grueso de cuatro dedos y dejan surtas los arroyos y el agua de los tinajos convertida en carambanos. Es toda la tierra cubierta de montaña escelsa, que se compone -de robustísimos y levantados pinares, por donde apenas se penetra el sol, y sobre toda la gran penalidad de este camino, se hace el viage con inminente riesgo del enemigo Lacandón, que suele saltearle con tropillas de pocos bárbaros flecheros que se penetras. por la montaña al robo y la molestia de nuestros pobres indios; y á esta ocasión y la defensa de nuestros términos crea el Corregidor de este partido dos capitanes; el uno en este lugar -de San Mateo Ystatán y el otro en el de Santa Eulalía, y están sus capitanías bien armadas de arcabuces, chuzos y flechas, Su situación de este Ystatlán es en un ángulo de aquella sierra setentrional, en ancho círculo de breñosa tierra; pero su planta sobre cerrillos que llaman caes, es barrancosa y desigual, tanto que de las unas casas que están en alto se ven los patios y corrales de las que están abajo como sentadas
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en hoyas, y el suelo de greda tan resbalosa que no se puede pisar sin grande riesgo, y en todo el pueblo no se pone el pié en parte llana, si no es en el asiento de la Yglesia y cementerio, Tiene por su padrón este lugar trescientos tributarios y mil y doscientos habitadores de la nación jacalteca que se mantienen del trato que los demás, en la manufactura de hilados y tejidos, crianzas de mulas y de ganado menor, más es sin igual el aprovechamiento que les producen sus salinas (de que después diremos) y de que toma el pronombre  de Ystatlán, que significa tierra de sal, de Ystat que es sal, y talí, la tierra. Su parroquial es muy capaz en las medidas de su Yglesia de insigne fábrica, y el artesón de su capilla mayor de enlazamentos de madera á resaltos, obra y manufactura de los propios indios de este lugar. Ostenta en su testera un escelente retablo de muy pulida escultura y en todo el cuerpo se gozan cuatro colaterales primorosos, si bien su sacristía se mantiene con pocos y pobres ornamentos. Levanta una torre á la fachada de firmísima arquitectura, en que sostiene dos campanas. Bien pudiera esta feligresía colmar de alhajas y de arreos esta parroquia, si acaso lo que acaudalan en solo el comercio de la sal con que proveen los dos corregimientos de Totonicapa y Quezaltenango, la Alcaldía mayor de San Antonio y la provincia de los Llanos de Chiapa, y toda la nación lacandón que carece totalmente de semejante condimento, y se introducen muy frecuentes hasta este pueblo por el recambio del trueque de sus frutos, cacao y achiotes y otros que se señalan en su lugar, hallaran aplicándose á ello grande ayuda para tan santa obra; pero estos indios que solo atienden á acaudalar para sí se olvidan de lo más •principal; aunque para ello espongan el riesgo y la fatalidad no solo de la vida temporal, pero la eterna; metídos por lo intrincado de aquellos lóbregos arcabucos y aun poblados de asiento en las montañas á hurto de las justicias; como que el año de 1673 lo estaban en el lugar y asiento de Asantíh, tierra apartada del pueblo de Ystatlán, catorce leguas, camino desapacible, áspero y de peñasquería que va á avecindarse á la tierra del Lacandón solas seis leguas, y de que participándome el P. Fr. Alonso Páez, Vicario del partido, instímulado mi celo de oír que no oían misa, ni se sabía si confesaban; que estaban sin justicia y otras cosas de mucha monta, espuse mi persona al riesgo, sacando de aquella vida -de bárbaros cuarenta familias que reintegré y reuní al común de Ystatlán, fundándoles barrios aparte y nombrándoles por su especial Gobernador á Juan Marcos, indio de gran gobierno y cristiandad, pasando de esta diligencia á proceder contra los alcaldes y regidores que habían sido de diez y siete años á aquel tiempo, casfigándolos y penándolos por no haber procurado- su reducción ni haber dado noticia de ello á los Corregidores, cuya resolución me aprobó con gracias el Real Acuerdo de justicia, á cuya alteza di cuenta de toda esta operación judicial,
Pero aun no terminando nuestro intento la descripción de este partido de San Pedro Soloma, es necesario la retrocesión de la memoria para el pueblo de Santa Eulalía, que está distante de la cabecera cuatro leguas, camino
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difícil de emprender por las laderas de cerros levantados á grande altura, cubiertos de inmensa breña y de pinares crecidísimos, y mucho más por la molestia y ruido de empalizadas y aun con este reparo y prevención se necesita en el invierno de hacer á pié lo más de esta jornada á grandes trechos de ella, por el peligro de grandes precipicios y el manifiesto riesgo de las asechanzas y emboscadas del Lacandón, que como `dijimos se derraman en tropillas por los montes de estos caminos al robo de los indios pasajeros. Es la vecindad de este lugar de doscientos vecinos tributarios y de ochocientos habitadores; su parroquial pobre y de materia pajiza, tiene decencia en su retablo principal dorado, en que está colocada la patrona Santa Eulalia, de escultura antigua- y sobremanera hermosa, y lo demás del cuerpo de esta Yglesia está adornado con tres colaterales; más los ajuares de sacristía son pocos y muy pobres, aunque mantiene su lámpara, custodia, cáliz y vinageras -de plata y en su fachada y torre dos campanas. Su situación de este lugar es en el pináculo y cima de un gran monte, donde después. de la conquista se plantó, por apartarse del Lacandón, si bien hoy solo se alarga á dos leguas de camino, esto es de unos egidos á otros; es gente pobre y miserable, sin otro trato y comercio que los hilados y tejidos y algunas hacenduelas de ganado menor y crianza de mulas de buena raza.
Desde Soloma á San Juan Yxcuz se hace jornada de tres leguas, si bien penosas por ser su senda y su viage por laderas de piedra y lodo, más sin embargo más, tratables y sin peligro que las ya referidas y más hacederas por la cercanía de su jornada; aunque en ella no faltan palizadas y grandes breñas y arcabucos, q. van á dar con la bajada de palizada al admirable río Poh, que significa ría de arena; son sus aguas maravillosas y agradables, por el color azul celeste de que se tiñen, rozándose en infinitos troncos de Taray y raíces, de Sucihilpatí; por cuya participación son saludables y medicinales en grande modo, fuera de ser por su naturaleza delgadas y ligeras; da paso la profundidad de la caja de este río por su angosto puente de barras, de madera muy fuerte, no tanto, por el caudal de sus aguas (que no es muy abundante), cuanto por hacer su camino por unas cuchillas negras que abriendo en punta, y navajones cortan con grande actividad y vehemencia los pies de los hombres y las lanillas de las mulas; ándase hasta el pueblo por la vega de un río q, corta su corriente por la mitad del lugar, haciendo este viage de sitios nobles y apacibles. Su situación de este poblado yace plantada entre dos cordilleras de grande celsitud y dilatado término hasta Huehuetenango, compuestas ambas de peñascos lisos, y de la que se goza á la frente de la casa del Vicario; á poco trecho se despeñan algunos ojos de agua á incorporarse al río del pueblo, que es de temperamento frío y húmedo, y este lugar -ni numeroso ni muy corto es de ciento y cuarenta tributarios y de quinientos' y sesenta habitadores que acuden á su parroquia con cortos dones y aun escasos, gente cerril y miserable, criada y nacida en lo más montuoso
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é intrincado de aquella sierra, y que á su natural no ayuda su posible; dados al trato desdichado de los hilados y lejidós y alguna cría de mulas y de ganado menor, y así su Yglesia aunque cubierta de teja y con retablo muy decente, en lo demás de sus adornos y su ajuar es pobre cosa y muy antigua. Su territorio de este país es muy fecundo y productivo, y así se logran grandescosechas de maíz, fríjol y chile que hace la congrua á este poblado.   
CAPITULO XIV
Del partido y administración del curato de Jacaltenango, del cuidado y doctrina de la Religión Mercedaria.
MARGINALES.—Situación de Jacaltenango, y su temperamento. — Vecindad de este pueblo. — Su Parroquial, y convento. — PETATLAN. — Situación y temperamento de este pueblo. — Vecindad de este pueblo, su ocupación y trato. — Su parroquia. — GUISTA de los jiotes. — Situación de Guísta de los Jiotes, y porqué se te da ese pronombre. — Vecindad de este pueblo. — Temperamento y trato de este pueblo. —San Antonio. — Vecindad de este pueblo. — La Concepción. — Fundación 'de este pueblo por el autor.Ocasión de separarse esta parcialidad de el cuerpo principal de su república de Jacaltenango. — San Marcos. — Número estimable de vecinos y habítadores de este Corregimiento de Totonícapa.
Jacaltenango, lugar antiguo y principal, fué sinó corte de algún régulo asiento y habitación de principal cacique de aquella gentilidad de los indios que aun hoy con otros principales de aquel sitio, viven y permanecen bien conocidos y señalados á la veneración de su estirpe, son apagados y dejativos de natural; por cuya causa no hay noticia ni de sus guerras con nuestros españoles, en la defensa de su comarca ni entre los indios circunvecinos en el tiempo de su infidelidad. Yace su corta vecindad hácía la tramontana, en sitio de intrincada y montuosa espesura, sobre una grande cima de corpulentos montes, en una grande hoya que abrigándose del Norte hace su temperatura caliente en conveniente grado, bien que su suelo es húmedo y su región muy enfermísa. Quiere significar su pronombre casa de agua, de Jacalí que es casa y ha el agua, 6 de cerro de agua, de Jacalí y tenango. Compónese su pueblo de doscientos vecinos tributarios, y de ochocientos, habítadores que se producen de  sus familias. Su trato y su comercio es de cortísimo provecho; pues solo se limita á los hilados y tejidos de hilos y mantas, de algodón; y así su parroquial y su convento de encomienda es miserable casa, y de materia pajiza, con pocos y pobres ornamentos y fundación de pocas cofradías, si
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bien en este pueblo y en los demás que se administran por la Religión Mercedaria son cinco los manípulos en cada un año, sin algunas fiestas de guachibal. Son las cosechas de maíz ni limitadas ni inciertas por la fecundidad del país á donde no alcanzan las heladas y destemplanzas del temporal, con que siempre se asegura aquest4 vecindad en lo preciso y natural alimento. Antes de que se dividiera esta encomienda "necesitaba el curato de tres Ministros, un cura y dos coadjutores; hoy administra solo uno.
Mas como sea preciso el referir y señalar los demás pueblos que componen este curato de Jacaltenango, también lo es el retroceder el viage desde la situación del convento á la parte oeste, al camino real que se hace á México, para venir á Petatlán, que está apartado de la cabecera una milla más de tres leguas, camino fácil de emprender por entre laderas y lomillas de terreno firme. Es la etimología de Petatlán, de tierra de petates, de petat que es petate ó estera y de talí, la tierra. Es la planta de este lugar de desigual asiento, cercado de barrancas y mucha breña; su temperamento medio, ni bien caliente ni bien frío; pero su territorio muy fecundo en buenos pastos, lleva todo lo necesario en granos y frutas y mucha miel de abejas por la abundancia de flores en todo el año, de que se utlizan sus vecinos en mucho modo, y estos que le componen el cuerpo á su república son ciento y ochenta, y setecientos veinte habítadores, que así como en el trato de la miel, dados á los tragines de sus mulas y á los tejidos de Pujates (género de pequeñas mantas de algodón), como los otros lugares de la encomienda de Soloma ya apuntados, y los de esta de Jacallhá que vamos describiendo, y á los hilados de algodón y aprovechados con la fabricación de Soyapelates (esteras de grande duración) de donde en estos tratos consiguen muchísimo y señalado provecho; pudieran á su parroquia desaliñada y pobre con la techumbre pajiza, hacerla más ataviada y más decente de lo que esperímentó mi cuidado, más estos como, los más de su generación es poco el desvelo que ponen en lo perteneciente al culto.
Por lo demás de la visita de este curato es de no desamodado camino á cualquier parte que se diríjala jornada, pues habiendo de hacerla al pueblo de Guistla, que quiere significar tierra flaca, de guíst que es flaco y talí tierra, hay desde Petatlán á este lugar alguna cosa más de cinco leguas, sin más impedimento en todo su viage que una bajadílla de piedra después de Petatlán, y la bajada grande al pueblo, mas esta aunque es bien larga pero segura y siempre andable por un cajón muy ancho y descansado á las cabalgaduras. Pásase por el lugar de San Antonio, que quedará asignado en adelante, es toda tierra montuosa la de esta senda hasta llegar al pueblo, que yace situado en el asiento de una llanura bien que estrecha á cuanto se entiende la población, y está al terminar su grande cuesta. Su vecindad sino de numeroso pueblo, al menos no de limitado padrón, llega al número de doscientos ochenta tributarios, y de mil ciento y veinte habitadores, más todos estos contamina-
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dos de la asquerosa enfermedad  del Jiote, no creen inútiles y desaseados á la esperíencía de su remedio; por que aquellos que con frecuencia se lavan y bañan en el gran río de Chiapa, q. bate en los muros de este lugar, están seguros, limpios y escentos de semejante contagio; mas sin embargo en la buena policía y aseo de sus calles y casas, son esmerados y curoisos, aunque en el culto y el adorno de su parroquia y casa ó habitación del Mínístro, muy descuidados, todo pobre y de la materíi del esparto. Son dados á los hilados y tejidos, siembras suficientes de maíz, sin otra cosa más q. el trajín de sus mulas. Es el temperamento caliente y la región y su país muy sano; es paso inescusable para México. Queda asignado Sal. Antonio; lugar pequeño y miserable en la paralela de esta jornada, y yace entre este Guistla y Petatlán, á dos leguas de distancia del de Guistla, antes de emprender la bajada de la cuesta; en sitio ameno y delicioso, que llaman la Tzacualpa, quiere decir pueblo vieja. Es tierra caliente y abundante y utilísima montaña en todo género de maderas preciosas, con muchas frutas de la costa; su número de vecindad es tan estrecho y abreviado que aun su padrón no llega á veinte y cuatro y de estos enteros tributarios es su producto el de noventa y seis habitadores; su trato el propio que los demás ya referidos y anotados.
Resta á nuestro, cuidado y instituto para acabar de describir este partido de Jacaltenango, el referir de su visita los dos lugares que nos restan al número de seis que le componen al curato de su rebaño la feligresía, y siendo el uno el de la Concepción, pueblo que por moderno y muy reciente desde el tiempo que gobernamos aquel partido, aun no ofrece materia á aquesta historia; solo será preciso el referir su fundación o su constitución en pueblo aparte de el de Jacaltenango. Este de cabecera de partido tenía situados algunos indios en territorio de su comarca como en estancia de su pertenencia, y por lo separado de su viage á cuatro leguas de distancia, los gobernaba, y presidía un Alguacil mayor de aquel Cabildo de Jacaltenango, más la justicia de este lugar, mirando á estos de la estancia de Concepción como en el ocio y el descanso y más aumentados de pueblo, dieron en sobrecargarlos de contribuciones con el pretesto de obras, y aumentados de comunidad, valiéndose de las mulas de los de la Concepción para tragines del camino real, escusando las suyas del trabajo, y oprimiéndolos con sonsacas, y servicio personal, diciendo eran ya mas de cuarenta familias que no servían de alivio al común de su principal república, pero los de la Concepción habituados por largo tiempo á su particular gobierno, y viendo se les pedía una cantidad de dinero con el motivo de reedificar su iglesia; considerando estos prudentemente que con la suma que aquellos les pedían podrían ellos edificarla en su pueblo, se negaron declaradamente á esta contribución, de que irritados los jacaltecos trataron de prender los principales del lugar, mas discurriéndolo ó peligroso ó imposible, comparecieron ante mí con largas quejas á su modo
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de las repulsas é inobediencias de los de la Concepción, y pareciéndome proceder con ellos lentamente,  los puse en amistad y en sosiego, -que no durando largo tiempo, volvieron a inquietarse--los de la Concepción con muy ligeros y despreciables motivos para reproducir jurídicamente los accidentes pasados; por cuyo motivo, oídas las partes, volví á intimarles la paz á unos y otros, exhortándolos á la obediencia y á las justicias á la justifícación de sus mandatos, que debían dirígírst al alivio de los súbditos de aquella población, y pareciendo quedar contentos á satisfacción y sosegadas aquellas inquietudes, los de la Concepción más advertidos y más ganosos de sacudir aquel yugo, determinaron su jornada á Goathemala, ganando un despacho del Obispo, Presidente Don Juan de Mañosca, para que yo la fundase y constituyese en, pueblo aparte, como quedó establecido desde el año de 1672. Yace sito en eminente sitio de aquella sierra, con temperamento frío, fértil terreno y de copiosos y pingües pastos para la cría de ganado menor de que se logran buenos apriscos. ¡La iglesia parroquial y sus adornos es como de pueblo tan reciente y tan escaso, Y por que á la feligresía de este curato solo nos resta que describír un corto pueblo, que es el de San Marcos, no divertiré mucho tiempo en espresar sus cualidades, pues solo haré noticia de su viage, que es de tres leguas limitadas, mas tan penosas é intratables que no pueden hacerse sin grande riesgo y muy notorio por una bajada y una, subida, cuya naturaleza de peñascos rudos en desiguales miembros separados; no solo hacen molesta su jornada con grandes saltos, pero con precipicios muy profundos. Su temperamento es apacible y templado, su cielo alegre y su terreno fecundo y productivo, La vecindad de su poblado solo se estiende á treinta tributarios y á ciento y veinte habitadores por el producto, de estas familias. Su parroquia estrecha y pobre iguala en sus adornos á la miseria y cortedad de aquellos feligreses, que á su posible y estravío le dan el culto y el adorno que proporciona á sus ganancias.
Mas no defraudando esta noticia que hemos dado de todo el Corregimiento de Totonicapa y Huehuetenango, por lo que toca á lo espiritual de sus repúblicas y mira á lo temporal; gobernadas por su corregidor en lo general, y en lo particular de sus repúblicas por sus Alcaldes y regidores, en que á nuestro estilo español tuvieron imitación, desde el principio de su reducción á la Yglesia y Corona de España, y aunque como llevamos dicho muchas veces se verá en grande y admirable diminución estas repúblicas, aun todavía mas que en otros reinos, se mantienen y conservan en las de este en estimable número; pues solo en este Corregimiento de Totonicapa se cuentan y numeran diez mil y cuatrocientos y ochenta y dos indios vecinos de los lugares mencionados, con cuarenta y un mil novecientos y cincuenta y ocho habítadores que se producen de las numeradas familias, moradoras de los climas y regiones que dejamos espresadas y á cuyo señalamiento, de posición, para más clara inteligencia proponemos la siguiente demarcación,
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