miércoles, 6 de abril de 2016

QUIÉN ME DIERA A BEBER DEL AGUA DEL POZO DE BELÉN-- fruta de MATASANOS"

QUIÉN ME DIERA  A BEBER 
DEL AGUA DEL POZO DE BELÉN--
fruta de MATASANOS"
17 David deseó entonces, y dijo: !!Quién me diera de beber de las aguas del pozo de Belén, que está junto a la puerta!

De mis anécdotas o experiencias espirituales,que son un tesoro para mi...está la siguiente.

Corría el año de 2,002.
Una señora anciana llegaba regularmente a casa. Llevaba ese día dos o tres frutas de las llamadas "Matasanos" para regalarme. Un arbol y fruto despreciado que ya casí desapareció de los huertos frutales aquí en Huehuetenango. Durante mi niñez  comí algunos frutos de estos.
Agradecí a la señora y luego  coloqué  los matasanos  en una mesa. La verdad, no me apetecía el saborearlos de momento.  Aunque  rememorando mi niñez en un momento pensé en comerlos. Luego recordé una conversación con una amiga muy apreciada por mi. Ella me había comentado que siendo adolescente en sus visitas a casa de su abuelo en Huehuetenango (En su niñez y juventud ella vivía en Guatemala ciudad) había comido  matasanos . Con un poco de reserva en cuanto a la calidad de la fruta ( recuerdo a mis lectores que esta fruta no es muy apreciada y hoy es desconocida por la niñez y juventud).
Tomando en cuenta lo anterior, tomé los matasanos en una bolsa, y mi mente "voló  hacia la historia de David en 2 Samuel 23.15. Por lo que escribí en  una breve nota el versículo siguiente:"15 Y David dijo con vehemencia: !!Quién me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta!"
Con los tres matasanos  y la nota escrita me dirigí a casa de mi amiga para entregarselos. Ella había salido, por lo  que un familiar de ella me recibió el pequeño obsequio. 
La próxima vez que hablé con mi amiga, me contó lo siguiente.
La mañana que le llevé los matasanos, ella había sentido un deseo de comer esa fruta. Hacía  años, muchos... que ella no los comía.... por lo que se dirigió a una tienda de barrio, donde ella compraba sus comestibles. Como actualmente ya no es una fruta que se coma, allí no vendían matasanos,  ni para remedio...prácticamente era como buscar algo ya desaparecido.
 Cuando regresó a su casa, encontró la bolsa con los tres matasanos  justo en su punto para comerlos...además leyó la nota con el pasaje  que vivió Davids, el salmista de Israel. cuando deseó con vehemencia el beber  agua del pozo de Belén..el cual el salmista  David había probado en su niñez y juventud...
 Por mi parte  yo también quedé  gratamente de lo sucedido...los matasanos "despreciados", en esta ocasión habían sido obsequiados en el lugar donde más fueron apreciados...
Levanta del polvo al desvalido
    y saca del basurero al pobre
para sentarlos en medio de príncipes
    y darles un trono esplendoroso.
 1 Samuel 2:8-10Nueva Versión Internacional (NVI)

Levanta del polvo al pobre, Del muladar levanta al necesitado Para hacerlos sentar con los príncipes, Y heredar un sitio de honor

miércoles, 25 de noviembre de 2015

QUIÉN ME DIERA A BEBER DEL AGUA DEL POZO DE BELÉN-- "LOS MATASANOS"

QUIÉN ME DIERA  A BEBER 
DEL AGUA DEL POZO DE BELÉN--
"LOS MATASANOS"
17 David deseó entonces, y dijo: !!Quién me diera de beber de las aguas del pozo de Belén, que está junto a la puerta!
De mis anécdotas o experiencias espirituales,que son un tesoro para mi...está la siguiente.
Corría el año de 2,002.
Una señora anciana llegaba regularmente a casa. Llevaba ese día dos o tres frutas de las llamadas "Matasanos" para regalarme. Un arbol y fruto despreciado que ya casí desapareció de los huertos frutales aquí en Huehuetenango. Durante mi niñez  comí algunos frutos de estos.
Arbol de Matasanos
Agradecí a la señora y luego  coloqué  los matasanos  en una mesa. La verdad, no me apetecía el saborearlos de momento.  Aunque  rememorando mi niñez en un momento pensé en comerlos. Luego recordé una conversación con una amiga muy apreciada por mi. Ella me había comentado que siendo adolescente en sus visitas a casa de su abuelo en Huehuetenango (En su niñez y juventud ella vivía en Guatemala ciudad) había comido  matasanos . Con un poco de reserva en cuanto a la calidad de la fruta ( recuerdo a mis lectores que esta fruta no es muy apreciada y hoy es desconocida por la niñez y juventud).
   Tomando en cuenta lo anterior, tomé los matasanos en una bolsa, y mi mente "voló  hacia la historia de David en 2 Samuel 23.15. Por lo que escribí en  una breve nota el versículo siguiente:"15 Y David dijo con vehemencia: !!Quién me diera a beber del agua del pozo de Belén que está junto a la puerta!"
Fruta de Matasano
Con los tres matasanos  y la nota escrita me dirigí a casa de mi amiga para entregarselos. Ella había salido, por lo  que un familiar de ella me recibió el pequeño obsequio. 
La próxima vez que hablé con mi amiga, me contó lo siguiente.
La misma  mañana que le llevé los matasanos, ella había sentido un deseo de comer esa fruta. Hacía  años, muchos... que ella no los comía.... por lo que se dirigió a una tienda de barrio, donde ella compraba sus comestibles. Como actualmente ya no es una fruta que se coma, allí no vendían matasanos,  ni para remedio...prácticamente era como buscar algo ya desaparecido.
 Cuando regresó a su casa, encontró la bolsa con los tres matasanos  justo en su punto para comerlos...además leyó la nota con el pasaje  que vivió Davids, el salmista de Israel. cuando deseó con vehemencia el beber  agua del pozo de Belén..el cual el salmista  David había probado en su niñez y juventud...
 Por mi parte  yo también quedé  gratamente de lo sucedido...los matasanos "despreciados", en esta ocasión habían sido obsequiados en el lugar donde más fueron apreciados...
Levanta del polvo al desvalido
    y saca del basurero al pobre
para sentarlos en medio de príncipes
    y darles un trono esplendoroso.
 1 Samuel 2:8-10Nueva Versión Internacional (NVI)
Levanta del polvo al pobre, Del muladar levanta al necesitado Para hacerlos sentar con los príncipes, Y heredar un sitio de honor

domingo, 3 de abril de 2016

MAGNIFICOS VISITANTES - VINO UNA EXTRAÑA-

MAGNIFICOS VISITANTES
Ann Wedgeworth

 CAPITULO DOS
VINO UNA EXTRAÑA - TRECE A LA MESA

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Trece a la mesa

La mujer sobriamente vestida que llamó a la puerta de nuestro hogar en Newberg, Oregón,alrededor de las 10:30 una mañana, era totalmente extraña para mí.
Me sentía tan débil y enferma que apenas podía permanecer de pie, y me agarré de la puerta para sostenerme. Todo lo que capté de lo que ella dijo fue la palabra oración.
Supuse que había venido a pedir ayuda, y como mi esposo estaba ausente, celebrando reuniones evangelísticas en otra ciudad, aun cuando me sentía enferma y mareada, consideré que no debía despedirla.
La invité a entrar y me postré débilmente sobre mis rodillas al lado del sofá, mientras ella se quitaba un pañuelo mojado de su cabello empapado por la lluvia y dejaba su abrigo a un lado.
Al comenzar a preguntarle sobre su necesidad, ella dijo: — No vine para pedir oración. El Padre me ha enviado a ministrarte a ti, hija querida. El me ha enviado a ti a causa de tu aflicción y tu gran necesidad; llamaste con todo tu corazón y pediste en fe.
Al, decir eso me levantó en sus brazos, me acostó en el sofá, me tapó y me dijo: — Cuando clamaste a El en la noche, tu Padre celestial escuchó tu oración. Duerme ahora, hija mía, porque El cuida de ti.
Maravillada le dije: — Oh, gracias. Pero, ¿Cómo vino acá?
Como el cuervo vuela, así vine a ti — fue su extraña respuesta —. A causa del clamor de tu corazón en tu gran necesidad.
Me preguntó si podría usar el baño para lavarse. Cuando regresó, parecía una persona casi diferente. No había ni una muestra de haber estado en la lluvia; su abundante cabello castaño rojizo estaba hermosamente peinado, con trenzas suavemente enrolladas sobre la cabeza. Había un indescriptible resplandor sobre su brillante rostro, aunque era un rostro simple, de agradable aspecto.
Esto es lo último que recuerdo, porque yo, que no había podido dormir por varias noches, me dormí prontamente. Sólo Dios sabe cuánto lo necesitaba.
Habíamos pastoreado iglesias en los estados de California, Michigan y Iowa desde que nos casamos, pero sólo recientemente habíamos venido a Oregón, mi estado natal. El pastor de la Asamblea de Dios de Newberg me había pedido ayuda en la escuela dominical, en la obra entre la juventud y en la obra de visitación de casa en casa, de acuerdo a mis posibilidades de tiempo. Mi esposo estaba celebrando cultos en iglesias de los alrededores mientras esperaba una oportunidad de pastorear alguna iglesia.
Cuando fue llamado para las reuniones de avivamiento que estaba dando ahora, vaciló en dejarme sola. Después del nacimiento de nuestro nuevo hijo, el octavo, mi fuerza física no había retornado en plenitud. Sin embargo, no quise obstaculizar su ministerio. Le aseguré que podría arreglármelas de alguna forma, porque todos los niños habían sido enseñados a hacer su parte y eran magníficos para ayudarme.
Ese mismo lunes por la mañana, después de una noche de insomnio, me había quedado dormida a la hora que debíamos habernos levantado, y se me pasó la hora. Los niños y yo nos desayunamos a la carrera, pero dedicamos algún tiempo al devocional de la mañana. Durante toda nuestra vida matrimonial habíamos tratado siempre de tener una lectura de la Biblia y unos minutos de oración con todos los niños reunidos, inmediatamente después del desayuno.
Los dos niños mayores, Loren, estudiante de primer año de secundaria, y Delta, que estaba en el octavo año de primaria, lavaban los platos por lo general; pero esa mañana los había despedido para la escuela con mucha prisa. Delta se dio cuenta de mi situación y quería ayudarme, pero pensé que ella, no debía faltar otra vez a la escuela.
Los niños siempre ordenaban sus cuartos y hacían sus camas, pero esta lluviosa mañana todo estaba revuelto porque nos había faltado tiempo. Quedamos en que después de clases todos ayudarían en poner todo en orden.
Cuando se cerró la puerta después de salir el último niño, me sentí tan agotada, que me' pareció que no podría llegar al final del día. El montón de platos sucios, las camas sin hacer, la casa desordenada, y una gran cantidad de ropa para lavar, me abrumaban.
Me desplomé sobre el sofá, con la esperanza de descansar lo suficiente como para recuperar fuerzas para bañar a los dos pequeños, pero había sido interrumpida por la mujer que llamó a la puerta.
Tres horas más tarde, cuando desperté fortalecida, me quedé mirando con aturdida incredulidad mi transformada casa. Todos los juguetes y pertenencias de los niños habían sido recogidos, . y los pisos estaban limpios. Mi bebé de tres meses, recién bañado, dormía en su cuna. La mesa del comedor estaba extendida al máximo, cubierta con mi mejor mantelería, y puesta con mi mejor vajilla, con puestos para 13 personas; además de la silla alta para nuestra hija de 16 meses.
El aspecto de la cocina era aun más sorprendente. El montón de platos usados había sido lavado y colocado en su lugar. La niña, que por lo general no estaba quieta ni por un momento, estaba limpia y tranquilamente sentada en una silla cerca de la mesa, jugando con una cuchara. ¡Ella jamás había hecho esto! Había un bizcocho recién hecho, una gran fuente de ensalada, y otra comida preparada sobre la mesa de la cocina.
Y todavía eso no era lo más asombroso. El canasto de lavado del bebé y un cesto lleno de lavado de la familia, además de la ropa de todas las camas que había sido cambiada el sábado, había sido lavado, secado, planchado'y colocado en su lugar. Mi visitante estaba justamente en el proceso de guardar la tabla de planchar.
Yo miraba llena de incredulidad. De ningún modo mi máquina de lavar era capaz de procesar las varias tandas de toda esa carga en tres horas. Yo no tenía secadora, y estaba lloviendo. ¿Cómo había secado ella toda esa ropa?
Mis tres canastos de ropa para planchar que comúnmente yo hacía a ratos en dos días y que a menudo los niños me ayudaban a terminar, cuando llegaban de la escuela, ella los había hecho sin ayuda alguna. Descubrí más tarde que la; ropa de cada niño había sido doblada y colocada en el cajón correspondiente y que todas las camas habían sido hechas.
Cuando le expresé mi agradecimiento y mi admiración por la transformación de la casa, le pregunté: — ¿Cómo pudo hacer tanto en tan corto tiempo?
No es por mi fuerza, sino por la capacitación de Dios — dijo ella.
Le pregunté dónde vivía, dónde había pasado la noche, y otras preguntas, tratando de descubrir quién era y de dónde había venido, pero sus respuestas eran extrañas e imposibles de comprender.
Finalmente le pregunté: —¿Por qué hay tanta comida preparada y por qué la mesa del comedor está puesta? Por lo general comemos en la cocina cuando mi esposo está de viaje, y además, no somos tantos en la familia.
Su respuesta me dejó casi sin habla: — Oh, hija mía, pronto tendrás invitados.
Di un gran suspiro. —Trece personas a la mesa?
Sí — repitió ella — trece personas a la mesa.
Hablamos durante un rato en la cocina. Recuerdo muy bien la extraña sensación de reverencia que experimenté mientras ella me ministraba dulcemente con palabras de fe. Me sentía totalmente confundida respecto a todo el asunto. ¡Y todavía lo estóy!, Sin embargo, sé que sus palabras nunca se borrarán de mi memoria.
Cuando los niños regresaron de la escuela, cada uno echó una mirada a mi visita y se acercó a mí. Yo pude notar que estaban extrañados. Varios de los más pequeños susurraron: ¿Quién es ella, mamá? Ella tiene algo extraño, luce tan diferente.
Un poco antes yo le había preguntado su nombre con el fin de presentarla a mi familia. Ella me respondió: —Sencillamente di que soy una amiga, o una hija de Dios que vino causa de tu oracion. __asi les dije a los niños_Esta es una maravillosa dama que Dios envió para ayudarme hoy. Como ustedes ven, mamita oró durante la noche pidiendo ayuda, y Dios envió a esta maravillosa amiga.
Cuando mi esposo regresó, inesperadamente, poco después que los niños regresaron a casa, había cinco personas más con él. Alguien había fallecido en la iglesia, y las reuniones habían sido suspendidas por algunos días. Ya que mi esposo había dejado nuestro automóvil para mi uso, el pastor, su esposa, su hija, y otra pareja habían viajado para traerlo a casa. El regresaría posteriormente para continuar las reuniones.
Nuestra visita estaba a punto de partir cuando mi esposo entró a la cocina. Yo se la presenté a él, como lo había hecho con los niños. El dijo con dulzura: — Esto es maravilloso. Así es Jesús_
A las cinco, cuando estábamos sentados alrededor de la mesa para comer, con nuestros seis hijos mayores, nosotros dos y las cinco visitas, había trece personas a la mesa, además de la pequeña en la silla alta y el bebé en su cuna.
Nuestra visita desapareció para entonces, y descubrimos que todos los utensilios de cocinar habían sido lavados.
¿Qué podría yo haber hecho, en mi débil condición, en mi desordenada casa, sin la ayuda de esta admirable visitante? Me habría sentido desconcertada hasta las lágrimas. Mi esposo y mi familia se habrían sentido avergonzados, porque normalmente manteníamos nuestras tareas domésticas al día. Los invitados no se habrían sentido bienvenidos ni cómodos. Bajo tales circunstancias, no sé qué habría podido prepararles a ellos para comer. Cualquier mujer que haya estado desconcertada por un apuro similar, puede apreciar mi inmensa gratitud a  Dios por la ayuda de esta maravillosa visitante.
No podíamos comprender lo que nuestros ojos habían visto. Nunca habíamos oído de una visitación tal. Aunque sabíamos que era total mente imposible para ser humano alguno hacer todo lo que se había hecho en tan corto tiempo, en nuestra curiosidad e incredulidad naturales consultamos a amigos y vecinos, y aun a la policía de nuestro pequeño pueblo, acerca de la extraña. Nadie había oído hablar de tal persona, ni nadie nos podía dar pista alguna de su identidad
Nuestra única explicación es que ella era un ángel ministrador "enviado para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación" (Hebreos 1:14).
Nunca he podido hablar de esta experiencia sin deshacerme en lágrimas ante la inefable misericordia y la tierna benevolencia de mi Padre celestial en enviarme ayuda en mi extrema necesidad. Ha sido algo tan sagrado para mí, que no lo he compartido muy a menudo por temor que otros pudieran burlarse con incredulidad.    

 Yo afirmo, delante de Dios que es mi Juez, que esto sucedió tal como lo he relatado. Por días yo había estado sin ánimo ni fuerzas; había orado durante las noche-~—pidiendo fuerzas para seguir adelante; y Dios, que vive para siempre contestó mi oración. 
¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!" (Romanos 11:33).
Hay un versículo que debía ser reexaminado cuidadosamente, porque a menudo es leído superficialmente sin mucha meditación: "No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles" (Hebreos 132).


ANGELES EN FORMA DE HOMBRE

ANGELES EN FORMA DE HOMBRE
Autor del blog 

En el año de 1993, dediqué unas horas a estudiar sobre el tema: EL REINO DE DIOS.
  A la semana siguiente de este estudio viajamos con mis padres y hermanos a la boda de mi hermano a realizarse  en la capital de Guatemala.  Un día después,antes de viajar con destino a Mazatenango . Decidimos  desayunar en alguno de  los restaurantes  cercanos a la estación de buses.
Estábamos ya en pleno desayuno, cuándo entró un hombre  indigente  a pedir un poco de comida.  Alguien del grupo familiar le extendió un  par de tortillas con una buena  porción de  comida.  Después de recibirla el indigente dijo: Gracias, de ustedes es EL REINO DE DIOS”.
Escuché esta expresión en un tono de voz de forma  segura y muy claramente que realmente me  sorprendió agradablemente.
En ese entonces al igual hoy, me preguntó: ¿cuántas veces he escuchado agradecer a un indigente con esa expresión tan poco común  y de profundo significado?
¿Por qué una semana antes había yo estudiado los pasajes bíblicos con referencia del  REINO DE LOS CIELOS?
 ¿Coincidencia o algo más?
_________________________

 Por el año 2,000 atendía mi pequeño negocio.  Siempre pasaban  personas menesterosas a pedir monedas o comida.  En una ocasión estando yo sentado y muy ocupado en mis quehaceres apareció un  mendingante  en la entrada del local.  Sin que esta persona me pidiera algo, yo salí de mi silla, detras del mostrador y fui a la puerta donde él se había detenido y no había dado un paso más.  Para ahorrarme  palabras tanto de la persona  limosnera,  como las mías, llevaba ya unas  monedas en mi mano.  Dando por hecho que eso era lo que pedía  el hombre que tenía enfrente se las dí. Él a su vez extendió su mano y las tomó.
No fue un  dar y recibir común….El hombre que estaba frente a mí llamó mucho mi atención….no por su aspecto de pobre…vestía camisa  blanca y pantalón casí del mismo color o beige.  El pantalón era corto y le llegaba arriba de los tobillos. Calzaba “caites de cuero amarillo”…se apoyaba en su baston de madera rustica que era un palo descortezado de color café amarillo.  La anterior descripción es demasiada común.   La sorpresa para mi  fue que al verle vi en su rostro una sonrisa de comprensión y de algo que no sabría decir.  Sus ojos eran demasiado claros para quién yo  pense a  primera vista como un “indígena”. Eran de un color muy brillante, de un color  ambar claro transparente. 
Esa mirada era inocente , tan pura que casí podía  ver el fondo del alma de esa persona.  Este hombre con aspecto de limosnero tenía una estatura muy baja, quizá  medía 1.55 a 160 cms.  Por lo que yo le aventajaba unos 20 0 25 cms. Pero el grande aquí no era yo.me sentí en ese momento  que estaba delante de la presencia de un ser  que podía ver dentro de mi , que estaba ...leyendo en mi corazón y en mi mente. Me sentí pequeño. El no dejaba de sonreír con una dulzura, una paz y un amor.  Dire que este “limosnero" proyectaba una gran dignidad, una presencia majestuosa  a pesar de su aspecto. Me quede desarmado delante de su presencia. Pasados unos minutos el salió y yo regresé a mi silla con multitud de pensamientos en mi cabeza.
¿Sería un ángel?
¿ Y si era  una manifestación de la presencia Jesucristo?....
En ese entonces, al igual que hoy, se qué no era una persona común quién vi ese día.
____________
En el año 1999 tuve la bendición de  construir mi casa.  Siendo un área  pequeña me vi en la  necesidad  de construir  más de un  piso. En el año 2,000 leyendo el libro de Génesis, me sentí inspirado a seguir el ejemplo de Jacob, cuando él  derrama aceite sobre una piedra y luego tiene un sueño donde ve ángeles subir  y bajar del cielo a la tierra.
 Un   maestro  conocido mío, me  había regalado una piedra de cuarzo  que había recogido en el camino a su trabajo, y como años antes  habíamos recibido un curso de” mineralogía y gemología”, le pareció interesante el obsequiarme esa piedra.
Inspirado como  dije en la Biblia, tome  un día la piedra , la coloqué en la cúspide de mi casa, junto a un llavero de metal que alguien me trajo de Jeruslalém.  Vertí sobre los mismos un poco de aceite e hice una oración accionando mi fe.
Solicité a Dios, que permitiera que  la cúspide de mi casa fuese un  “campamento de angeles”, un lugar donde descendiesen  ángles de  Jesucristo para realizar sus tareas en Huehuetenango, para bendecir esta ciudad.
Por esos días llegó a visitarme el pastor  Francisco Román, al subir a la azotea y pedirle yo que orara por mi casa, el lo hizo y en determinado momento dijo:
Eschucha bien…presta atención …dice Dios que grandes cosas van a pasar en Huehuetenango y que tú serás parte de ellas..
Del año 2002 al 2009, Dios permitió  que tres congregaciones nacierán y se formaran en el area  del segundo piso que yo había diseñado para una sala comedor.  Dios tenía planes pare este pequeño lugar. 8.50 X 8.40,- = aproximadamente  65 mts. 2.  Un pequeño lugar, donde Dios  quiso hacer maravillas….de esa cuenta la  tercera  congregación que aquí nació  fue cuando vino un hermano conocido de la  la niñez primaria y solicitó el segundo nivel.  Al principio era  él , su esposa, sus tres hijos , mi mamá y mi hermana, y yo, quienes dimos inicio a ls servicios religiosos.  Durante varios meses estuvimos solos, y un día  Dios hizo el milagro. Empezaron a llegar personas y más personas. Se formó un grupo  musical con trompetas, batería, bajo, guitarra… Yo vivía asombrado de ver como entraban las familias y los jóvenes….Llegó el momento en que eramos más de cien personas….los jovenes  buscaban  gradas donde sentarse… A los 2 años la Iglesía ya contaba con unos 150 miembros que ya no cabían en  el segundo piso de mi casa y decidierón alquilar  un local grande…Ahora se reúnen en la entrada principal de la ciudad de Huehuetenango y la memnbresia  es grande .
En la primera congregación formada  en el segundo  piso de la casa, por el año 2003, vinieron una grupo de jovenes procedentes de la capital. En el servicio dominical y durante el tiempo  de la oración y ministración , una señorita con el don de la profecía, sin saber quién era el anfitrión  y quién era mi madre , se acerca a ella  y le dice : “Dios dice que le has agradado, que te ama mucho, Y  dice también que: LE HAS SERVIDO MUCHOS PLATOS A SU MESA”. 

 25:33 Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 
25:34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 
25:35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 
25:36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 
25:37 Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 
25:38 ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 
25:39 ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos ati? 
25:40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Mateo cap. 25
 Al fnalizar el servivio mi madre(Q.E.P.D) muy gozosa nos compartió lo que le había dicho la joven.  Este breve  mensaje fue de mucha bendición para mi, porque  desde  muy pequeño  vi a mi madre, extender al necesitado, especialmente a las mujeres con hijos pequeños,  un vaso y un plato lleno de cereal, pan, tortillas, y además ropa… 

¡Bendito sea mi Dios, quién me dio una madre con un corazón sumamente noble y misericordioso.
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Un día domingo  del año 2003, el pastor de  ese  entonces, había invitado a unos  norteamericanos a predicar la Palabra. Al  cruzar la línea de la puerta, el  pastor líder de ellos, exclamó a gran voz: ¡GLORIA A DIOS, AQUÍ ESTA LA PRESENCIA DE JESUCRISTO¡… esa misma mañana una señorita que unos  años antes había sufrido un terrible accidente automovilistico y que estuvó  en cama más de un  año por sus fracturas, pasó al frente para dar testimonio de que  un pie que le había quedado más corto por ese accidente, había crecido unos centimetros hasta  igualarse al otro.
Durante esos esos años las personas que por primera vez llegaban  a los servicios en este lugar de mi casa , siempre decían: “Que bien se siente estar aquí”
 __________________
En eñ año 2000 concocí a una hermana en la fe. Un día ella me dijó que un año antes , visitando a  una amiga en la vecindad, siempre escuchaban  todas las tardes una música de piano  que provenía de mi casa.  L e pregunté si no se equivocarían al pensar que  esa música de piano  provenía de mi  hogar. Esta amiga me aseguró  que no esta equivocada al afirmar que era en mi casa donde se escuchaban la música, y que en más de una oportunidad habían comentado   “ Cómo no se cansan de tocar esa música”..,
Transcurrieron de seis meses  a aun año aproximadamente de esta conversación.
 Una tarde  tocaron a la puerta. Salí a atender a quién lo hacía. Era una  jovencita que vivía a la tercera casa contigua a la mia. En la manos sostenía una radio grabadora de casettes.
  Me dijo : __Por motivo de un trabajo de música que me dejaron en mi colegio, vengo a pedirle un favor.—
¿Cuá es el favor?
__Permitáme grabar los sonidos  del piano que ustedes tienen alla arriba_-
__¿De que música de piano habla, yo no tengo ningún piano? ¿ Han escuchado algúna música de piano?
 __Ella me dijo__Si , nosotros lo escuchamos siempre-        
Luego la jovencita se fue de la casa, talvez pensando que yo le habia negado mi colaboración a grabar la música del piano.
Naturalmente no tarde en contárselo a  mi hermna. Y ella a su vez me contó lo siguiente que en días pasados  la esposa de un pastor , cuya casa estaba situada a medía  cuadra de la  la  nuestra, le comentó al verla , “Que preciosa música, que cantos tan bellos los que se  escuchaban anoche en el segundo piso de su casa,…parecía música de angeles cantando”.
Mi hermana  le contestó. –“¡ Que extraño,Ayer en la anoche no había ningún persona o grupo en el segundo nivel de la casas…”
 24:15 Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos.
24:16 Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen. 
 24:31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista. 
Libro del Evangelio de  Lucas