viernes, 22 de mayo de 2020

FIN DE ANGELES EN MISIONES ESPECIALES

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Jesús. Dios ve la sangre, no nuestras faltas, ¡y somos aceptados!
Creo que muchos de los males y frustración de los creyentes resulta de que no vemos cuán completo es el cuerpo de Jesús. A causa de las acusaciones de Satán, y de que nos va recordando el pecado, fracaso y debilidad humana, con frecuencia olvidamos lo que Jesús ha hecho. Tenemos que recordar estas otras cosas y que Dios en su sabiduría ha provisto tiempo y manera para que sean realizadas.
Al tomar la comunión recordamos la muerte del Señor hasta que venga. El gustó la segunda muerte. La Palabra nos dice que llevó todos nuestros pecados en el madero sobre su cuerpo. Nos pide ahora que miremos su cuerpo, para ver nuestros pecados y los del mundo colocados sobre él por Dios. Toda mentira, asesinato, adulterio, inmoralidad, engaño, rebelión, idolatría, enemistad, brujería, satanismo; sí, todo aquello de que se nos puede acusar está sobre El. El recoge las heces de billones de personas.
Contemplemos ahora a Jesús como una baluarte contra los ataques de Satán. Dios dice: «Miradle, porque si no, sois débiles, enfermos, y estáis sujetos a los ataques, el desánimo y la flojera en vuestra fuerza espiritual. Miradle, no como algo bello, sino como ápice de la podredumbre que acarrea de toda clase de inmoralidad concebible que se ha hecho en el mundo. ¡Todo Sodoma se halla sobre El!» Entonces, al verle, Dios quiere que veas que en este cuerpo está TU pecado, TU debilidad, TUS fallos, TODO aquello de que te preocupas.
Están allí, pero sin fuerza o potencia. Son ceniza de lo que eran. Cuando lo ves, el pecado pierde su asidero sobre ti. No te puede dañar. Tus pecados son ceniza, porque la ira de Dios y su sentencia cayeron sobre aquel cuerpo. En su cuerpo había los pecados, y sobre nosotros fue derramada la bondad de Dios, y po-  ANGELES EN MISIONES ESPECIALES
PASTOR ROLAND BUCK
Boise, Idaho
demos estar ante Dios sabiendo que el pecado no tiene poder sobre nosotros.
Luego podernos seguir la sangre cuando jesús, nuestro sumo sacerdote, la lleva a la presencia de Dios por nosotros, y cubre y destruye y borra totalmente los pecados. Esto es lo que la sangre hizo cuando nos cubrió Borró todo antecedente contra nosotros, para que el plan de Dios para nosotros pudiera ser completado. Este plan es restaurarnos al punto de inocencia y comuniór con Dios de que gozaban Adán y Eva en el jardín, antes de pecar.
En Hebreos 10:5, jesús está hablando de la obra que Dios le dio para hacer; la obra de hacerse El mismo un sacrificio para el pecado y dice: «Me preparaste un cuerpo». Un poco más abajo, en el versículo veinte, dice que ahora podemos entrar por un camino vivo, por medio de su carne.
Gabriel me recordó que el tabernáculo tuvo que hacerse exactamente como Dios instruyó, y que los sacrificios tenían que ser ejecutados con todo detalle, porque representaban el plan de redención de Dios para toda la humanidad. Este plan era un cuadro de Jesús y de su sacrificio. Me explicó algunas interesantes verdades que hicieron el sacrificio de Jesús más significativo para mí.
Lo primero que había en el tabernáculo era un altar de bronce, en el que se hacían los sacrificios. Las ofrendas tenían que ser reducidas a cenizas por el fuego, y las cenizas eran rociadas sobre los individuos que tenían que ser aceptados por Dios. Todos los pecados de Israel eran colocados en el sacrificio. Luego el sacrificio, habiendo sido hecho pecado, era consumido por el fuego ardiente, de modo que cuando Israel era aceptado y las cenizas rociadas junto con la sangre, Dios decía al pueblo de Israel: «Me habéis dado vuestros pecados. Os los devuelvo ahora, y os dejo ver sus cáscaras vacías, las cenizas de algo que ha perdido su poder y su vida. Ha quedado reducido a nada, porque el fuego del juicio ha sido dirigido a un sustituto, y vuestros pecados, en el cuerpo de este sustituto o víctima, fueron destruidos».
Gabriel empezó con Hebreos 9:13,14, cuando me habló del sacrificio y de su significado:
«Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y la ceniza de la becerra, rociado a los inmundos, santifica para la purificación de la carne, ¿cuánto rnas la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras de muerte para que sirváis al Dios vivo?»
Esta clase de sacrificio era efectivo en Israel en la purificación de una vida, de modo que el pueblo podía decir: «¡Ha sido hecho! ¡Ha sido hecho! Mis pecados que fueron colocados allí no son sino ceniza; el pecado no tendrá más dominio sobre mí; ha perdido su aguijón, su poder». Si ellos conseguían libertad durante un año por medio de los sacrificios animales, ¿cuánto más la sangre de Cristo y su sacrificio purgará de modo permanente nuestras mentes, conciencias y emociones?
Jesús, de un modo literal, supo lo que era el infierno, cuando su cuerpo fue herido por el recto juicio de Dios. Cuando el enemigo viene podemos decirle: «Estos pecados con los que estás tratando de perseguirme no son nada más que cenizas, y su poder es nulo». Podemos decir con gozo: «Su ira ha sido desviada de mí, y dirigida a Jesús y mis pecados fueron juzgados cuando El fue juzgado».
Mira a Jesús, el Sumo Sacerdote, llevando su sangre, cuando entra en el mismo tabernáculo de Dios en los cielos donde están los testimonios de nuestro pecado. Gabriel dice: «Mira cómo rocía con su sangre el libro y pone sobre el altar los mándamientos quebrantados, y todos estos cargos que se te hacían desaparecen en humo. Al ver que hace esto vemos que nos trae un nuevo pacto».
En Hebreos 10:16,17 leemos: «Y éste es el pacto que haré con ellos después de aquellos días dice el Señor: daré mis leyes en sus corazones, y en sus almas las escribiré. Y nunca más me acordaré de sus pecados e iniquidades».
Ha transformado los pecados en ceniza. Ha borrado los antecedentes escritos y nos ha dado un nuevo pacto. ¿Sabéis por qué lo ha hecho? ¡Porque nos AMA y nos QUIERE! No está buscando razones para destruirnos, sino para salvarnos.
Vedle como cordero de Dios, inmaculado, preparado desde la fundación del mundo. Vedle como portador de nuestro pecado, presentándose ante Dios, rociando con su sangre el libro del pacto que ahora ha sido cumplido. Todos los posibles fallos del hombre han sido cubiertos. Todos los posibles fallos sn cubiertos por su sangre que habla a Dios y dice: ¡Todo ha sido cumplido!
En Israel había un recordatorio del pecado año tras año. El hombre era perdonado, pero el pecado era recordado. Mi corazón se emocionó cuando Gabriel me dijo con tono autoritario: «Cuando vino Jesús la necesidad de perdón fue eliminada, porque el perdón recuerda a Dios el pecado, que ya ha sido perdonado. El destruyó por completo los antecedentes de mancha y de culpa. La sangre de Jesús habla y dice: «Justificado, restaurado al lugar de total inocencia a causa de Cristo. Somos vueltos al punto que ocupábamos antas de que el pecado entrara en el mundo».
En el Antiguo Testamento el perdón ocurría a causa de la fe en el sacrificio. Pero, Gabriel dijo que cuando vino Jesús, EL FUE el sacrificio que quitó los pecados. «Por esta razón no sois perdonados a los ojos de Dios. Puesto que Jesús hizo el sacrificio nadie ha de ser perdonado. Dios quiere que no haya el recuerdo de aquellos pecados como lo había antes. ,NUNCA han de ser recordados!»
Gabriel dijo: «Es por esto que nunca encontrarás el mensaje de perdón en el Nuevo Testamento. No hay necesidad de perdón: «¡TODO HA SIDO HECHO"
ESTAIS PROTEGIDOS Y CUBIERTOS (EXPIACION)
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Me quedé como encolado a la silla... incapaz de Moverme— El mismo resplandor divino que irradiaba la cara de Moisés después de haber estado cuarenta días con Dios, multiplicado por cien desde siglos y siglos
en la presencia de Dios, caía de Gabriel y me envolvía... Su palabra y su contacto me devolvieron la fuerza.
Y lloré... y tú también habrías llorado al descubrir la belleza de este mensaje que había sido traído directamente del corazón mágnánimo de Dios.
ESTAIS CUBIERTOS Y PROTEGIDOS
(LA EXPIACION)
El mensaje de la expiación es un mensaje de tremendo poder liberador para los cristianos. Es un mensaje que está incluido en el plan que desarrolla Dios hoy y es para toda persona que vive en la tierra o que vivirá en ella hasta el día final en que llegue el Señor. La expiación significa en realidad «cubrir» o «proteger (hebreo «kaphar», o sea cubrir, cancelar; griego «katallage», cambio, reconciliación).
El ángel Gabriel me mostró cómo dibujar un diagrama que explicara la importancia y función de la expiación.
Este triple mensaje es para aquellos que están viviendo para Dios, para aquellos que viven descuidados, y para los infieles, para que sepan algo de lo tremendo de la majestad de Dios. Este mensaje es tan importante que ha sido parte de cada visitación angélica. Es el punto focal de toda la historia y es para toda la humanidad: es el centro del plan de Dios para la redención de la humanidad. Es el punto de lanzamiento para la eternidad.
La urgencia y la importancia de este mensaje es tan significativa que me siento compelido por Dios a deciros que lo pongáis en vuestro corazón, en vuestra mente, y que habléis de él con la gente en cualquier lugar en que os halléis. Que la gente sepa lo que jesús ha hecho y lo que puede hacer.
En el centro del diagrama hay un arco semejante a un arco iris. Este es el arco que nos cubre, de la expiación o sea la sangre de Cristo. Por encima de la expiación se halla Dios y la manera que El lo ve. Por debajo se halla el hombre y la manera como se ve a sí mismo. El hombre se ve con pecados, fallas y fracasos; pero Dios nos mira a través del arco, la expiación, y nos ve santos en vez de llenos de pecado, porque el pecado ya ha sido borrado, nos ve sin faltas, o sea, intachables; y nos ve irreprochables, porque los fracasos han sido eliminados. No ve nada que nos pueda reprochar, ni aun regañar (Colosenses 1:22).
Dios no puede tolerar el pecado a causa de su misma naturaleza. Desde su punto de vista, debe haber una perfección total para que pueda aceptarnos. Desde el. punto de vista terreno, procuramos librarnos de nuestro propio pecado, con nuestros esfuerzos, pero Dios explica la santidad de un modo muy distinto.
La santidad es muy similar a la gloria de Dios. Es la irradiación de su personalidad y de su presencia. La ausencia de pecado es el resultado de la santidad, no la santidad en sí. La santidad es literalmente el carácter y la naturaleza de Dios.
¡DIOS ES SANTO!
Dios habla del camino de santidad que llega a la tierra. Por medio de su gracia, favor de Dios, inmerecido, el hombre se acerca a Dios en este camino. Jesús era y es la santidad de Dios extendida a nosotros, y nos provee el carmino porque El ES el camino. Somos aceptados ante Dios porque Jesús era santo, y somos
cubiertos con justicia de modo que  DIOS NOS VE EXACTAMENTE COMO VE A JESÚS.
Vemos debajo del arco de la expiación (ver el diagrama)
la manera como el hombre se ve a sí mismo. El hombre mira el pecado, las faltas y los fracasos desde abajo, y las acusaciones que llegan contra nosotros de Satán y su gente. El deseo de Dios es que nos veamos como El nos ve. Para conseguirlo, nos ha dado su Palabra, su Espíritu, la sangre de su Hijo jesús.
De la misma manera que Dios no puede tolerar el pecado, no puede tolerar las faltas. Cuando en la antigua ley un cordero para ser sacrificado tenía una falta no era aceptable. Lo mismo debía ser el sacerdote: no perfección!
Dios dio leyes estrictas y precisas a Aarón, el sumo sacerdote, respecto a la forma en que tenía que presentar los sacrificios de los animales para la expiación de los pecados del pueblo de Israel. Dios me permitió ver al sacerdote del Antiguo Testamento cuando iba a ofrecer los sacrificios por los pecados del pueblo, para cubrir sus pecados de un año al otro. Yo había interpretado antes las Escrituras como si dijeran que el sacerdote está listo para entrar en el Lugar Santísimo, dentro del velo, porque había hecho todas las cosas rectamente antes de entrar; porque había conseguido la perfección como resultado de seguir cada una de las instrucciones de Dios. Yo pensaba siempre que ésta era una preparación suficiente. Pero Dios me hizo ver que esto no era una comprensión completa del propósito de estos ritos.
Aarón, el sumo sacerdote, y sus sucesores, sólo podían ir a cierto lugar en el sacrificio antes de completar su preparación para la entrada en el Lugar Santísimo dentro del velo. Era llamado así a causa de la santidad de este lugar interior del Tabernáculo. El arca, cubierta con el propiciatorio, se conservaba detrás del velo en el Lugar Santísimo. Dios dijo: «Porque yo mismo estoy presente en la nube encima del propiciatorio.» La única persona en todo el mundo que podía haber sido considerada como totalmente justa, como totalmente preparada, tendría que ser el sumo sacerdote.
Dios me hizo ver esta escena como si fuera un panorama vivo. Vi a Aarón, el sumo sacerdote, trayendo un becerro joven, que había de ser sacrificado sólo para la limpieza del sacerdote. La sangre de este becerro debía ser aplicada a Aarón y puesta sobre todos los objetos o muebles del recinto al que iba. Pero no podía empezar su obra en el. Lugar Santísimo hasta que tenía lugar otra cosa.Sabía que tenía que tomar un puñado de incienso que había sido batido y machacado en un polvo fino. Esto representaba los azotes que Jesús iba a sufrir por nosotros. Luego, Aarón tomaba algunos carbones encendidos directamente del fuego o sea una brasa y entraba en el Lugar Santísimo y rápidamente ponía el puñado de incienso sobre las brasas. Al instante se levantaba una nube de incienso que cubría todo el propiciatorio por encima del arca. Aarón quedaba envuelto en la nube que tenía un olor dulce de incienso y en la cual Dios se complacía. Luego cuando Dios miraba, veía a Aarón a través de la nube, que representaba a jesucristo y sus sufrimientos. Sólo este acto podía salvar la vida de Aarón.
La vida de Aarón se salvaba por el sacrificio sustitutivo. Su esperanza de aceptación estaba en lo que el incienso representaba, ¡que era Jesús! Aarón estaba cubierto porque el fuego del juicio hería al sustituto e Israel tenía otro año de prórroga.
Jesús, el hijo de Dios sin pecado, entró como el Sumo Sacerdote por los pecados del mundo, sin pecados propios que expiar. Sus manos estaban vacías. ¡No había protección! ¡La ira de Dios había sido desviada
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Se levantó una nube de incienso quemado que representaba a Jesús y su espacio alrededor del mundo. Fue regresando en la historia hasta el principio del hombre. Fue avanzando a partir del Calvario hasta el gran día de su venida. Al esparcirse en el tiempo y el espacio, cubrió a toda la gente de todas las edades que han colocado su confianza en la eterna protección, ¡el sacrificio de Jesús!
Después de ver el panorama de esta hermosa verdad, Gabriel me dijo que si quería leer sobre esto podía hallarlo en Levítico 16:6, 1-12. Luego me dijo que podía leer todo lo que sucedía al pueblo después que Aarón ofrecía el sacrificio. La sangre de los machos cabríos (también un tipo de Jesús) que era el sacrificio por los pecados del pueblo tenía que ser traída dentro del velo y rociada sobre el propiciatorio y delante de él. Esto cubría los mandamientos quebrantados por los pecados de los hombres, mandamientos que se hallaban en el Arca del Pacto.
Después de completado el rito de la expiación, se traían un macho cabrío vivo. Aarón ponía sus manos sobre su cabeza y confesaba todos los pecados del pueblo sobre él. Luego enviaba al macho cabrío, con todos los pecados encima, al desierto donde no vivía nadie. Esta era la víctima propiciatoria, y se llevaba todos los pecados del pueblo de modo que Dios pudiera aceptarlos, entonces quitaba la evidencia del pecado.
Dios quiere que sepamos que cuando El cubre nuestro pecado no lo deja latente, ardiendo a fuego lento, por debajo de la cubierta. Primero lo cubre. Luego lo quita. Nuestros pecados no sólo son cubiertos sino que son alejados tan lejos como se halla el oriente del occidente.
A causa del sacrificio de Jesús, que fue la expiación por nuestros pecados, Dios puede mirarnos y mirar todo 136
lo que sucede en el curso normal de esta vida, y nuestros pecados no le son visibles. Por esto es que podemos ser aceptados en el Lugar Santísimo donde se halla El presente en la nube colocada sobre el propiciatorio.
Cuando Dios me dio esta visión panorámica de la expiación, Gabriel me trajo un mensaje del corazón de Dios, diciéndome que los cristianos pueden estar por completo descansados en el glorioso conocimiento de que El cuida de todas las cosas en su reino, y que los creyentes no necesitan sentirse abrumados una vez han entendido su posición respecto a Dios. Me dijo que cuando Dios nos mira y ve nuestra fe en Jesús nos considera como si fuéramos exactamente igual que Jesús. Somos aceptados en su sangre y envueltos en su amor. Me refiero a Efesios 1:4,5, y me dijo que la intención de Dios era que el hombre había de ser santo y sin mácula ante su vista. «Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos, y sin mancha delante de él en amor; habiéndonos predestinado para-ser adoptados hijos, por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.» (Efesios 1:4,5.) ¡Aleluya!
Dios nos ha dado su Palabra y Su Santo Espíritu porque quiere que el mundo nos vea de, la misma manera que El nos ve, ¡que es como Jesucristo!
En Tito 2:11 se halla escrito: «Porque la gracia de Dios que trae salvación a todos los hombres se manifestó». No todos los hombres han aceptado la salvación pero se ha hecho provisión para ello. Tiene un mensaje de justificación, de pureza, que irradia hacia Dios; pero tiene un mensaje cuyos rayos se dirigen a los hombres: «Enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, justa y piadosamente» (Tito 2:12).
Entonces Gabriel me recordó que puesto que somos ahora justificados, hemos sido ya aceptados por Dios, de modo que estas otras cosas que consiguen nuestros esfuerzos, y todos nuestros méritos espirituales no son para que podamos ser aceptados por Dios, sino para que los hombres puedan ver en nosotros una semejanza de El. «Estas cosas quiere que afirmes para que los que creen a Dios procuren gobernarse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres» (Tito 3:8). Los demás tienen que ver a Jesús en nosotros, como Dios lo ve, y entonces es cuando pasamos a ser una extensión de la belleza de Cristo.
Me dio una referencia en Colosenses 1:21,22 donde dijo que Dios ha envuelto su mensaje en un versículo muy corto, tal como me mostró en el diagrama de la expiación: «A vosotros también, que érais en otro tiempo extraños y enemigos de ánimo en malas obras, ahora, empero, os ha reconciliado en el cuerpo de su carne por medio de su muerte, para haceros santos y sin mancha e irreprensibles DELANTE DE EL». Demos una mirada al diagrama de la expiación desde el punto de vista de Dios. Luego Dios enumera las condiciones para ser así DELANTE DE EL. Colosenses 1:23: «Si empero permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la ESPERANZA DEL EVANGELIO que habéis oído; el cual es predicado a toda criatura que está debajo del cielo...»
«Porque a los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de Su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos, y a los que predestinó a éstos también llamó; y a los que llamó a éstos también justificó; y a los que justificó a éstos también glorificó.» (Romanos 8:29,30.)
Está diciendo que irradiará sobre nosotros la misma atmósfera del cielo y nos dará un anticipo de lo que va a ser allá arriba. Esta es una de las razones por las que los creyentes son felices, El Señor nos da literalmente una muestra de lo que nos espera porque El nos ha prometido su gloria.
«¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es
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el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿Tribulación? ¿O angustia? ¿O persecución? ¿O hambre? ¿O desnudez? ¿O peligro? ¿O cuchillos? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo: somos estimados como ovejas de matadero. Antes en todas estas cosas hacemos más que vencer por medio de aquél que nos amó.» (Romanos 8:33-37.)
A causa de su gran amor, Dios no nos condena y no nos condenará. Jesús dijo en sus propias palabras en Juan 3:16-17: «Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo Unigéntito para que todo aquél que en El cree, no perezca, mas tenga vida eterna. Porque no envió a Dios a su Hijo al mundo para que condene al mundo, mas para que el mundo se salve por El».
Muchos creen que Jesús vino a condenarlos, pero la verdad es que: «El que cree en El, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del Unigénito Hijo de Dios». (Juan 3: 18.) Dios dijo en este pasaje que el mundo ha perdido su camino, y necesita una manera de salir. Su propósito al enviar a Jesús fue hacer un camino para que nosotros pudiéramos ir a la presencia de Dios y fuera quitada la nube de condenación.
Hay ángeles del cielo alrededor de nosotros que nos guardan en todos los caminos, que nos llevan en las manos, porque nuestro pie no tropiece en piedra (Salmo 91:11,12). Dios no nos salvó para condenarnos después, sino para darnos vida. Su plan es restaurarnos a un lugar de comunión y luego reunirnos con El. Este es el plan de Dios. ¡Aleluya!
A causa de esto, la sangre expiatoria sigue fluyendo, para limpiarnos en todo momento. No somos limpiados simplemente por una confesión verbal, porque
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nuestros labios pueden decir palabras que son distintas de nuestra intención. Nuestra confesión verdadera viene del corazón cuando tenemos el sincero deseo de agradarle. Dios nos ama tanto que quiere que no tengamos que estar siempre en temor ante su presencia, asustados por una palabra equivocada o un pensamiento o un hecho fuera de lugar. Cuando las cosas pequeñas nos distraen o el mal genio asoma la cabeza, y nos olvidamos de pedirle perdón por ello, El mira nuestro corazón y nuestras intenciones. Somos justificados bajo la nueva ley, por lo que Cristo hizo al morir por nosotros, y porque esta preciosa sangre continúa limpiándonos en tanto que nosotros QUEREMOS estar bajo la cubierta de protección que Dios ha provisto; y además nos ha provisto de señales guía con su Espíritu Santo, para tenernos siempre bajo su protección.
En este día, el mensaje final antes de la llamada de la trompeta que nos llevará arriba es el mensaje de expiación. Esto sigue la pauta que Dios dio en su plan de salvación antes de que fundara la tierra. Dios quiere que la gente entienda bien que están protegidos, y que los pecadores deben saber lo que Dios quiere de ellos a fin de que puedan acudir a El y estar en paz con El.
Aun si le rechazamos, nada nos puede separar de su amor. El ama a todos, incluso a los impíos, pero como nos dice Exodo 34:7, aunque su misericordia y su bondad alcanzan generación tras generación, no declarará libre al culpable; sólo la fe en el sacrificio lo conseguirá. El ama a la personas que son culpables y alejadas de El, y estas personas están bajo los efectos de su amor y empiezan a sentir el calor del mismo. Pero esto sólo no nos da entrada en el cielo. Significa que Dios te ama y te da oportunidad para que decidas estar con El, pero la única provisión para la culpa es que aceptes lo que Jesús ha hecho.
Tenemos que recoerdar también que Dios no sólo es un Dios de amor, sino que es también un Dios de ira.
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 ANGELES EN MISIONES ESPECIALES
Pastor Roland Buck
ira. A veces algunos buscan una excusa para el pecado .porque no tienen el sincero deseo de volverse del mal. Con todo quieren tener la seguridad de la protección y procuran cubrirse con ella. Dios quiere que todo el mundo sepa que aunque ha provisto este lugar de seguridad, hay también un límite, más allá del cual esta protección ya no llega.
Las cosas que dan a los creyentes los mayores problemas no son sus pecados contra Dios, sino las faltas y actitudes del hombre contra el hombre en sus vidas diarias. «Porque de dentro, del corazón de los hombres salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones...» (Marcos 20,21.)
Un defecto continuado se convierte en pecado, que es la rebelión contra Dios, y no está cubierta por la sangre.
Un defecto eliminado se vuelve obediencia a los deseos de Dios y está cubierto por la sangre. «No sabéis que a quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecerse, sois siervos de aquél a quien obedecéis, o del pecado para muerte o de la obediencia para justicia.» (Romanos 6:16.)
Moisés y Aarón vivieron con los hijos de Israel y mirándolos a nivel de lo terreno vieron que había maldad en el campamento. Pero desde el punto de vista de Dios, por encima de la protección, Dios vio su obediencia en vez de su pecado.
«No ha notado iniquidad en Jacob, ni ha visto perversidad en Israel»... (Números 23:21.)
Dios le dijo a Balaam que había mirado a Israel desde el punto de vista humano, pero que ahora quería que lo viera a través de sus ojos. En el capítulo 24 de Números, Balaam dijo que había visto algo totalmente diferente, ahora que sus ojos habían sido abiertos para ver lo que veía Dios: «Dijo Balaam hijo de Beor, y dijo el varón de los ojos abiertos: dijo el que oyó los dichos de Dios, en que vio la visión del Omnipotente; caído, mas abiertos los ojos: ¡Cuán hermosas son tus tiendas, ob. Jacob, tus habitaciones, oh Israel! Como arroyos extendidas, como huertos junto al río, corno áloes plantados por Jehová, como cedros junto a las aguas».
Dios no está creando un gran sistema de irrigación para que pueda abrir las esclusas y regarlo todo a la vez, pero está cuidando y regando los individuos uno a uno. Quiere que crezcamos y seamos sanos en El.
Cuando el Señor me habló de esto, yo le dije: «Dios, ¿qué me dices de Israel si los has tenido protegidos durante este tiempo, ¿por qué los castigaste una y otra vez entre aquellos sacrificios?»
Dios me explicó que la rebelión y la idolatría son las dos cosas que quitan al hombre la protección. No es que Dios quite la protección, es que el mismo hombre la quita. Mira a la vida de Israel y verás que siempre que Dios los castigó y los hirió fue a causa de la rebelión o la idolatría.
Cuando el pueblo pone su fe en otras cosas distintas de lo que Jesús ha hecho, escogen voluntariamente apartarse de la cubierta protectora. Cuando toman esta decisión están expuestos a los ojos de Dios, el cual ve sus pecados, faltas y fracasos.
Nuestros pecados fueron todos lavados por la sangre del. Cordero, y la única manera en que Dios nos mira es a través de la sangre de Jesús que nos purifica. Entonces El ve:
Santidad en vez de pecado.
Inocencia en vez de faifa.
Inttachabilidad (perfección) en vez de fracaso. Entramos BAJO la protección cuando nos arrepentimos de nuestros pecados.
Estamos DEBAJO de la cubierta, cuando procuramos agradar a Dios y le obedecemos, incluso en los pensamientos e intentos del corazón.
141 Salimos de DEBAJO esta protección por la rebelión o la idolatría.
«¡Y0 Y MI CASA SERVIREMOS A JEHOVA!» (Josué 24:15.)
... Ocurrió en pleno día,
el sábado antes de Navidad...
La puerta de mi oficina, en la iglesia,
se abrió,
y una vez más el ángel más elevado 'de Dios llegó con un mensaje especial de Dios
... Recuerda, si te sientes frío y aterido por dentro y es una carga para cuando piensas,
«He aquí otro fin de semana y tengo que quiero defraudar a Dios,
,,a la iglesia. Noiquiero defraudar a Dios,
!pero es un deber, un trabajo pesado; no hay emoción o entusiasmo asmo en mi !vida espiritual», ¡CUIDADO!
LAS SEÑALES DE AVISO
DE DIOS
Dios quiere que disfrutemos yendo a patinar, como lo hacemos en un lago en invierno, a patinar en su lago de gozo mientras estamos en la tierra, pero como en el lago de agua, aquí también vemos a veces un área marcada con tina señal: «HIELO DEMASIADO FRAGIL». Este aviso se ve bien, y las señales están también marcadas bien claras en la Biblia.
No tenemos que preocuparnos constantemente cuando vivimos la vida cristiana. Cuando andamos con El en la luz, somos libres completamente de miedo. Su corazón late veinticuatro horas al día, y en tanto que late, y va a durar por toda la eternidad, estamos total y completamente protegidos mientras le servimos.
Dios nos ama tanto que nos lo ofrece todo en el cielo y en la tierra, incluso el que seamos coherederos con Jesús. Sin embargo, algunos todavía prefieren andar por su cuenta, fuera de la cubierta protectora de la expiación (la sangre de Jesús) en la REBELION y la IDOLATRIA.
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 El rebelarse es rehusar obediencia o resistir la autoridad de alguien que está encima de nosotros. Dios es nuestra  autoridad. El rebelarnos contra El es volver la espalda a lo que El nos ofrece: la protección, las bendiciones, el amor y sus promesas. A lo largo de la Biblia, Dios deja bien claro las grandes bendiciones que nos llegan si nos sometemos a su absoluto control, y las maldiciones que nos alcanzan cuando nos resistimos o rebelamos contra El.
La idolatría es el apego o veneración excesivos a una persona o cosa; la admiración que bordea la adoración. La idolatría no es simplemente la adoración de un dios o imagen, aparte de Dios, es la codicia o concupiscencia de nuestros deseos y placeres, en vez de hacer lo que El quiere que hagamos.
El mensaje de rebelión e idolatría son las señales divinas admonitorias para que nosotros nos demos cuenta de que nos estamos deslizando fuera de la cubierta protectora de Dios. Gabriel me hizo notar 1a Corintios 10, y me hizo ver a Moisés y los hijos de Israel, que eran el pueblo escogido de Dios, para que viera lo que les quitó a ellos la cubierta protectora, que era la nube, una ilustración de la sangre que Dios coloca sobre nosotros hoy. El versículo 1 dice: «Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube y todos pasaron el mar.»
¡Todo les era favorable! Habían sido separados de Egipto, que es un tipo que significa el mundo: estaban protegidos y amparados; y tenían esta magnífica cubierta: ¡la nube!
Y luego dice: «Y en Moisés fueron bautizados en la nube y en la mar; y todos comieron del mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo». Nótese que aunque tenían experiencias sobrenaturales y la nube los cubría, Dios no estaba complacido. ¿Por qué no estaba complacido?
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«Muchos quedaron tendidos en el desierto.» ¿Por qué? ¡Porque codiciaron cosas malas! Se rebelaron contra lo que Dios tenía preparado para ellos y adoraron el ídolo del placer propio.
¿Qué son «cosas malas»? Es el desear aquello que Dios nos ha dicho que dejemos porque sabe que va a acarrearnos la destrucción.
Veámoslo según lo dice la Palabra de Dios:
«Empero estas cosas fueron en figura de nosotros, para que no codiciemos cosas malas como ellos codiciaron. Ni seáis honradores de ídolos, como algunos de ellos; según está escrito: Sentóse el pueblo a comer y a beber, y se levantaron a jugar. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil» (1.a Corintios 10:6-8).
Cayeron en la idolatría y pusieron otra cosa en el Jugar que le corresponde a Dios. Le llamaban Señor, pero de modo flagrante dejaban de hacer las cosas que El les mandaba. Lo mismo está ocurriendo hoy, porque hay falsas enseñanzas por todo el mundo que dicen que la fornicación no es mala. Estos falsos maestros, contra lo que la Biblia nos advierte, dicen que ésta es una idea anticuada de otra generación, para impedir a esta generación que se pueda divertir.
Este mandamiento no empezó una o dos generaciones atrás. Dios lo dio a los israelitas hace más de 3.000 años. Lo puso en su plan y su Palabra porque aborrece el pecado, y nos hace saber que cuando nos rebelamos contra El, empezamos a deslizarnos por un camino que acabará separándonos de su protección.
Una pareja, jóvenes, que vivían «Juntos» bajo la nueva moralidad entregaron sus vidas al Señor recientemente. Estaban emocionados cuando descubrieron que sus pecados habían sido perdonados, pero creyeron durante un tiempo que podían continuar viviendo en pe-
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 cado. Como muchos otros jóvenes hoy habían sido entrampados por un estilo de vida que consiente la fornicación y otras formas de rebelión e idolatría. ¡Alabado sea Dios, pues pronto vieron las cosas bajo una luz distinta y se casaron poco tiempo después!
Algunos muestran una falta de respeto total por lo que Dios ha dicho. «Ni tentemos a Cristo, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes» (l.' Corintios 10:9). Dios mostró su aborrecimiento por lo que hacían desobedeciendo sus deseos y, cuando murmuraron, Dios envió a su ángel que destruyó a 23.000 de ellos.
ADVERTENCIA: «Tened cuidado. Si estáis diciéndoos: "Oh, yo nunca haré una cosa semejante" que os sirva de aviso. Porque tú también puedes caer en el pecado. Pero recuerda esto: los deseos malos que se presentan en tu vida no son nada nuevo o diferente. Son muchos otros los que han tenido estos problemas antes de ti. Y no hay tentación que sea irresistible. Puedes confiar en Dios para que mantenga la tentación dentro de límites que puedas resistir, porque El lo ha prometido y hará lo que ha dicho. El te mostrará cómo escapar del poder de la tentación de modo que puedas resistirla con paciencia. Así que, queridos amigos, evitad cuidadosamente el adorar los ídolos de la clase que sean.» (Ver 1.' Corintios 10:12-14.)
¿Ves ahora cómo funciona la protección de Dios? El no condena o consiente el pecado, pero quiere que todos escuchen las Buenas Nuevas de que pueden conseguir el poder de ser puestos por encima de estos pecados. Sólo los que le desafían y andan a su modo encuentran que el hielo por el que andan es demasiado delgado, porque no han prestado atención a los postes de aviso. Dios no busca razones para condenarte, y, es por esta razón que ha puesto los avisos. Su co-
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razón exclama: «¡Quiero salvarte, quiero que tengas vida y que la tenga en abundancia!»
ADVERTENCIA: Hay algunas señales de aviso definidas de su Palabra donde especifica su plan, su aceptación y la protección para su pueblo. No está sacando los avisos con los cuales su pueblo puede an,Iiii- en él y vivir para El. Los avisos que ha dado están firmes y seguros como siempre, pero quiere ponerlos en la debida perspectiva. Quiere que la gente desee y ame vivir para El para que sepan cuán seguros están así. Pero quiere que la gente sepa que el camino en que se encuentran puede llevarlos a un paso difícil si no toman sus avisos de modo serio.
Los que viven dentro de la ley no tienen por qué preocuparse por el hecho de que hay una cárcel en las cercanías. De hecho, cuando ven a un policía, le miran a la cara y le saludan con afecto. No se preocupan, porque obedecen la ley. ¡Esto es exactamente lo que Dios quiere que penséis acerca de El!
ADVERTENCIA: Cuidado cuando se pierde el sentido de la importancia de las cosas espirituales.
Hay muchos, muchos cristianos que van en dirección a la letargia espiritual. La letargia es un sentimiento de falta de importancia; un sopor o embotamiento hacia Dios; una falta de energía espiritual, pereza en la actividad. La letargia habla desde el interior cuando decimos: «Es más fácil estarse en casa. Me es difícil tener entusiasmo y celo para las cosas de Dios. Tengo otras cosas que hacer hoy, y simplemente, ¡no iré a la iglesia!»
ADVERTENCIA: ¡INCREDULIDAD!
Dios quiere que tengamos una idea clara de lo que El hace. Quiere que creamos en lo sobrenatural, porque
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 El es el Dios de lo sobrenatural. Si en tu corazón te encuentras aislado, ¡cuidado!: «Mirad hermanos que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo» (Hebreos 3:12).
Puede que hayas tenido verdadero interés en la Iglesia y en la obra de Dios, pero te has ido deslizando hacia un espíritu de escepticismo. Te hallas aislado en tu duda o incredulidad, y los dos son enemigos de Dios. Si dices que crees en lo sobrenatural y al mismo tiempo das una razón por la que crees y nueve razones por las que no crees, tus palabras suenan a huecas y vacías. La advertencia es que no crees verdaderamente en lo sobrenatural, y sin darte cuenta de ello estás dudando de los caminos de Dios en tu mente.
Es tan fácil engañarse y pasar a ser un observador que está separado y dice: «No quiero meterme; yo soy neutral, más o menos.» No, no hay terreno neutral, o bien estás tirando en una dirección o en la opuesta.
Hemos de ser como Pedro y Pablo y los otros discípulos que siguieron a Jesús y estaban dispuestos a poner sus vidas por Dios. Me emociona decir que nunca ha habido un período en la historia del mundo en que el pueblo de Dios sea más dedicado a lo que El. hace que en el día de hoy..
ADVERTENCIA: «De sus caminos recibirá hartura el necio de corazón» (Proverbios 14:14).
Cuando empiezas a apartarte, mucho antes de que estés totalmente apartado de Dios, sólo estás interesado en las cosas que te afectan a ti, no en las cosas de Dios. Esta es una señal de aviso.
ADVERTENCIA: «¿Qué diremos? ¿Continuaremos pecando para que la gracia crezca?» (Romanos 6:1).
La gracia de Dios es una protección hermosa pero
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pnir. La persona que cree que puede obrar según le Idai.ca está rebelándose contra Dios y patina sobre hielo muy delgado.
ADVERTENCIA: «... que no recibáis en vano la tracia de Dios» (2.' Corintios 6: l).
La gracia de Dios es un don y no deberíamos recibirlo en vano. Pablo nos habla de esto en relación con lo que Dios hizo para procurarnos su protección, y nos hace la siguiente advertencia: «Dios tomó a Cristo, sin pecado, y puso sobre El nuestros pecados. Entonces, en contraposición, Dios derramó su bondad sobre nosotros. Como colaboradores de Dios os rogamos que no echéis por ahí este maravilloso mensaje de la gran bondad de Dios.» Dios hizo esto por ti y qué maravillosa palabra de seguridad te da, pero te advierte que no tires el mensaje, sustituyéndolo con los placeres del mundo. «Porque Dios dice: "Tu clamor ha llegado a mí en el momento favorable, cuando las puertas para darte la bienvenida están abiertas de par en par. Este es el día en que se te ofrece salvación."» En este momento Dios nos da la bienvenida. Está dispuesto a salvarte.
«Al que no conoció pecado, hizo pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Y así nosotros, como ayudadores juntamente con él, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios, (Porque dice: "en tiempo aceptable te he oído, y en día de salud te he socorrido: he aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salud". No dando a nadie ningún escándalo, porque el ministerio nuestro no sea vituperado, antes comportándonos en todas las cosas como ministros de Dios» (2.a Corintios 5:21, 6:1-4). ¡Aleluya!
Supongamos que has comprado un aparato que es-
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 peras usar y sobre el que estás entusiasmado. Estás leyendo las instrucciones y descubres en ellas un aparato que dice «ADVERTENCIA». Para que el aparato funcione bien hay que hacer esto o aquello.
¿Que ocurriría si te viniera la idea: «No quiero quedarme con él, ¡puede dejar de funcionar bien!»? Durante un momento has quitado los ojos de los beneficios que esperabas y los has extendido a la palabra de precaución. Con ello los beneficios ya no aparecen tan grandes en tu mente.
Lo que Dios ha prometido (los beneficios a esperar) es lo mismo que en el ejemplo para el individuo que reconoce lo que ha sido hecho para él y lo que Dios quiere hacer. Las promesas y beneficios de Dios están bien claros en su mente y el equipo es de superior calidad. No tiene dudas de que Dios es bueno ni de su interés en nosotros, mostrado en las promesas, de las cuales ninguna ha fallado hasta el momento presente. Y la garantía ofrecida no tiene límite de tiempo. Sin embargo, todavía hay esta «Advertencia» que hemos leído, y está allí para que todo funcione mejor.
En un paso a nivel hay una luz roja cuando va a pasar un tren, para evitar que lo cruces en aquel momento y perezcas.
Lo mismo un coche de bomberos hace sonar una sirena cuando cruza rauda por las calles.
Una ambulancia o un coche de la policía nos dejan ver bien claro la luz roja intermitente, y con su sirena nos dicen que nos apartemos al bordillo y les dejemos paso.
La fiebre nos advierte de la enfermedad o de la infección.
Todas estas señales son buenas y lo mismo lo son las señales de aviso de Dios. Son maneras de evitar que perezcamos (espiritualmente), como la luz roja del cruce previene que perezcamos físicamente. Dios nos
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no es una licencia para pecar. La gracia de Dios es algo que nosotros no hemos ganado ni que podemos comprar-- nos ama  tanto que ha colocado postes indicadores con señales de aviso a lo largo del camino, para nuestra propía protección.
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Sus ojos eran como brasas incandescentes, su voz resonante y clara... este ángel gigantesco... cuando me habló del «Juicio del Creyente».
Mi corazón dio un salto cuando oí que decía: «EL JUICIO DEL CREYENTE NO ES  UNA NOCHE OSCURA A TRAVES DE LA CUAL DEBE PASAR HASTA QUE ROMPA LA AURORA DEL DIA ETERNO DE DIOS, SINO UN DIA EN QUE, DIOS DICE GRACIAS A SUS HIJOS.»
CUANDO DIOS DICE «GRACIAS»
Hay un gran gozo en mi corazón al saber que Dios cuida de su pueblo y le da guía y dirección divina. Siento también la profunda responsabilidad de dar al mundo las verdades que Dios ha colocado sobre mi corazón. Estas verdades son hechos bíblicos que muchos ya conocemos, pero el que Dios los presente tan claramente y llame nuestra atención sobre ello por medio de mensajeros angélicos y otros medios sobrenaturales le añade mucho peso.
Estas experiencias que el Señor me ha permitido tener y compartir, no han sido sueños o huecas imaginaciones. Cada vez que Dios ha tenido tratos conmigo me ha traído su Palabra para darles fuerza y apoyo a los mensajes.
En su primera visita el ángel me habló de tres áreas principales. La primera era el carácter de Dios, lo que El es realmente, los deseos de su corazón hacia su pueblo y as cosas que son importantes para Dios. La segunda fue nuestra posición respecto a Dios, y la tercera quería que recordara a todos la preparación para el día del gran juicio.
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 La primera área se resume en el capítulo de este libro sobre ¡BUENAS NUEVAS PARA TI Y TU FAMILIA!
La segunda área es la posición desde la que Dios nos ve y esto está cubierto en el capítulo sobre la EXPIACION. Le pregunté:
—¿Dónde en la Biblia puedo ver esto en marcha?
 
 Dios me contestó:
—Lo he hecho constar en Números (Números 23: 21) —y me dijo exactament
e lo que significaba. Me dio a conocer que el sacrificio en que Israel había puesto su confianza era un tipo del gran sacrificio de Cristo en el cual nosotros hemos puesto nuestra confianza, y que les hacía aceptables delante de Dios entre los sacrificios anuales.
He leído en la Biblia muchas veces y no había visto nunca esta hermosa verdad de Dios, afirmando que El mira al hombre desde un nivel diferente del nivel en que el hombre se mira a sí mismo. Dios lo ve por encima de la cubierta de protección; el hombre se ve por debajo de ella.
Esto ha sido mencionado prácticamente cada vez que Dios ha tenido tratos conmigo. Dios quiere que nosotros conozcamos nuestra posición en El. Como no nosotros deseamos vivir para El, y le QUEREMOS como nuestro Señor, la sangre que nos protege está allí, Nos ve a través de esta protección como ve las flores y los árboles que El ha plantado. Nos ve como si fuéramos Cristo, porque somos aceptados en El, envueltos y cubierto en su amor. Con nuestra fe puesta en El, quiere que conozcamos cuál es nuestra posición. Quiere que sepamos que se acerca el día del que habló el apóstol Pablo en 2." Timoteo 1:12 cuando dijo: «Porque yo sé en quién he creído y estoy cierto que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.» ¡Aquel día será un día de belleza y un día de galardón!
Dios quiere que nos demos cuenta de lo que es im
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portante para El. Cuando sabemos las cosas sobre las que El se preocupa, nosotros también nos preocupamos de ellas. «No es antes del ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, deshacer los haces de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo. ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes metas en casa; que cuando vieres al &sriudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?» (Isaías 58:6, 7).
Dios quiere que nos interesemos en las cosas que le interesan a El, ¡y lo que le interesa son las personas! «_ no es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes metas en casa...» Dios nos está dando un cuadro interior del corazón. Nos dice cuáles son las cosas que son REALMENTE importantes.
Dijo que la gente hace un montón de cosas que son «buenas», necesarias, cosas de esta vida y cosas que hay que hacer. Tienen un valor real mientras estamos en esta vida. Tienen su razón de ser, pero no todas ellas son cosas que van a permanecer. Mencionó específicamente ciertos libros que la gente pasa tiempo escribiendo, libros que pueden tener valor, pero que no responden a las necesidades de la gente.
Las ejecuciones de canto, a menos que vayan dirigidas a las necesidades de la vida, son temporales y no tienen mucho valor. Incluso los sermones predicados que sólo dan información, pueden ser predicados a una MUCHEDUMBRE, pero no responden a la NECESIDAD de la gente, Pueden servir de guía ,y motivar a la gente a dirigirse a ciertos puntos, pero no serán nada que permanezca realmente.
Los edificios cumplen cierto objetivo, pero Dios no necesita edificios, El tiene edificios que son infinitamente mejores que los de este viejo mundo.
Me habló de campañas de «ofrendas». Dijo que si dáis para tener mérito, se tiene el reconocimiento aquí, pero no en el cielo. A menudo la visión de un misio-
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 nero individual ha sufrido a causa de su deseo de que se le reconozca el mérito. Está bien, si la gente necesita motivación, pero esta clase de dar no es la que se registra en el libro de Dios. El quiere que demos desde el corazón. Estas son exactamente las palabras del ángel: «Estas cosas pueden tener un galardón satisfactorio en esta vida, pero no son importantes, porque no permanecerán.»
—¿Qué es lo que permanecerá? —le pregunté.
Me refirió a Filipenses 4:17-18, donde Pablo les dice que «no busco dádivas; mas busco fruto que abunde en vuestra cuenta.» Así que, cuando se abran los libros, mostrará que esta gente hizo algo especial, no para tener galardón aquí, sino para el Señor.
En Juan 15:16 la oración de Jesús fue para que el fruto de nuestra vida pueda permanecer. Dios quiere que tengamos algo en el libro -para siempre, puesto que nos ama tanto.
Estoy seguro de que el ángel ministrante había estado conmigo muchas veces antes. Cuando estaba en el hospital hace muchos años, oí una voz mientras estaba muy enfermo. El mensaje que me llegó casi cada día era: «Refuerza las cosas que permanecen.» Hoy está diciendo lo mismo. Quiere que reforcemos las cosas que duran para siempre.
Las personas son la predilección especial de Dios. Si quieres saber dónde vive Dios en esta tierra, mira a las personas alrededor y hallarás su morada, porque Dios está con los que sufren. Quiere ayudarles. Se preocupa de ellos y de sus necesidades. Es cuando nos ponemos a nivel de la necesidad humana y tomamos a otra persona en nuestros corazones y cubrimos su necesidad que se escribe algo a favor nuestro en el libro del cielo.
Otras cosas pueden servir, pero el fruto que quiere es nuestro amor personal, nuestra ayuda y preocupación personales. Cuando ves a alguien que sufre, y tu corazón sufre con él, esto muestra que cuidas de él. Recientemente pregunté a los niños en mi iglesia: —¿A qué puedes comparar a Jesús.
Las respuestas fueron como sigue:
--Jesús es alguien que quiere ayudar.
—Si estás hambriento, te da comida.
—Si estás enfermo, quiere que te pongas bien. —Te ama.

Esta es la manera en la que los niños entienden el mensaje de Dios.
El deseo de Dios es que seamos como Jesús y a El siempre le hallaremos en los sitios en que hay necesidades humanas.
El ángel me habló de cuidados personales acerca de nuestra propia familia, con los de nuestra carne y sangre. No de lo que tenemos que HACER por ellos, sino de lo que tenemos que SER para ellos. Lo que significan para nosotros. Algunos miembros de nuestra familia pueden ser una «verdadera calamidad». Puede que hayan tratado de aprovecharse de nosotros, que nos hayan mentido, y nosotros hayamos dicho: «Esto ya pasa de la cuenta. Para mí ya has terminado.» Dios no quiere que perjudiquemos a esta persona; quiere que de todo corazón vayamos y le amemos y le ayudemos de todas las formas que podamos. Esta es la naturaleza de Dios.
Este mensaje se aplica no sólo a nuestra familia sino a toda la familia de Dios. En Gálatas 6:10 está escrito que Dios desea que hagamos bien a todos, mayormente a nuestros familiares de la fe. Quiere que seamos como El. Esto es lo que se registra en los libros del cielo. Podemos ayudar a ésta o aquella persona que está sola. A una persona que sufre aflicción. A una persona que pasa contrariedades. Jesús dijo: «En cuanto lo hicisteis a uno de éstos mis hermanos pequeñitos a mí lo hicisteis» (Mateo 25:40). Estos son los hechos que están escritos en el libro.
El ángel dijo que era más importante ser como Jesús en cuanto a cubrir las necesidades de alguien que dar testimonio a la gente sobre la salvación. Esto me sorprendió a mí. Me había acostumbrado a la idea de que no hacemos nada por Dios a menos que salgamos y demos testimonio, usando hábilmente la Palabra. Pero este ángel dijo: «Cuando estás ayudando a la gente, pasas a ser la Palabra viva para ellos, diciéndoles: "Yo me preocupo y Dios se preocupa por ti."» Esto no significa que no hemos de exaltar a jesús. Significa meramente que Jesús vive su vida a través de nosotros. Pasamos a ser palabra viva, no escrita, no un libro. Esto es algo que podemos hacer, y es más importante que dar testimonio, citar las Escrituras y enseñar. En vez de testificar PASAMOS A SER testigos vivos de la manera que es Jesús.
Todo el mundo puede hacerlo. No necesitamos talentos especiales para atesorar en el cielo. Cada cristiano puede poner un depósito en el banco del cielo cada día, porque las personas necesitadas abundan. Cuando los cuidamos, les llevamos el corazón de Dios en su necesidad. ¡Esto Dios lo tiene en cuenta!
Mientras esperamos la venida de Jesús, salgamos y «hagamos» para que se llene nuestro libro, no haciéndolo por esta razón específica, sino porque hacerlo es la manera en que el corazón de Dios late por la gente. Cuando estamos cerca de El, tenemos los mismos sentimientos. Lo que hacemos por amor y en su Espíritu se coloca en los archivos del cielo.
En Mateo 25:35-40 Jesús enseña que cuando alimentamos a los hambrientos, damos agua a los sedientos y hacemos UN servicio a los otros, se lo hacemos a El, también. Esto incluye una visita a un asilo para animar a una persona deprimida, o cuidar de un niñito cuya madre está enferma. Cuando estamos cansados, pero decimos: «Quiero ayudarte a llevar esta carga», sin buscar galardón, lo hacemos como si se lo hí-
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ciéramos a Jesús. Estos hechos están registrados en el Libro.
Haremos lo que hizo Jesús cuando nos mostramos amables a otros, haciéndoles sentir valía, cuando están deprimidos, se sienten inválidos y su autoestima ha sido magullada.
Dios se preocupa de las personas y la única manera en que la gente conocerá que se preocupa es por medio de ti y de mí. Por esto es tan importante para nosotros saber cómo es El. Dios dijo que no nos gloriáramos en las riquezas, o la sabiduría, o el poder o las cosas de este mundo, sino en esto: que conocemos a Dios, y que es un Dios de justicia y de amor.
La gente se confunde con facilidad. Creen que lo único que hacemos de valor para Dios es lo que hacemos en el terreno espiritual. Cuando ministramos puede ser difícil establecer relación con el espíritu de la persona, pero no es difícil hacerlo con sus necesidades físicas, sus cuerpos y sus emociones. jesús ministraba siempre a las necesidades espirituales y físicas.
Por ejemplo: Un día vino a mi despacho un hombre que se había envuelto en actividades homosexuales, un modo de vida que aborrezco. Tuve una verdadera batalla conmigo mismo. El no quería orar y no quería incluso admitir que necesitaba ser liberado de la homosexualidad, pero estaba hambriento. No había comido desde hacía muchas horas. Me dije: «¿Qué haría jesús en este caso?» Sé que Jesús habría hecho diferencia entre el hombre y el pecado. Yo hice lo mismo, y al quitar la cáscara de su maldad, hallé la marca de Dios. ¡Este hombre tenía hambre!
Jesús dijo: «Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer.» Tengo que confesar que me costó bastante, porque pensaba que había gente que necesitaba el alimento más que él, así que le dije:
—Sé lo que es su vida. No puede esconderlo, pero
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 tiene hambre y esto me afecta. —Luego le procuré comida.
No lo hice para que fuera registrado en el libro, pero estoy seguro de que la bondad de Dios lo ha hecho registrar. No lo hacía sino porque sentía que el Espíritu obraba en el corazón. El nos da amor a los otros y éste es el motivo. Porque «el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, dominio propio» (Gálatas 5:22). Estos son los rasgos de Dios que sirven para ponerse en contacto con las personas.
¡Ojalá que hubiera sabido desde antes lo que siente Dios por las personas y cuánto las ama! Cuando Jesús andaba por la tierra, buscaba a las personas en necesidad, y aún las busca. Tiene multitud de emisarios que andan alrededor y les dice: «Quiero que vayas allí, donde hay necesidad.» Cuando hemos preparado una comida por un enfermo, hemos alegrado el día de alguien; esto es lo que se escribe en el libro.
El cuidar de aquellos que no pertenecen a la familia de Dios es importante también. Mostramos este interés cuando cuidamos a los huérfanos y a las viudas que no saben dónde acogerse, porque no hallan la dirección. Dios me dijo por medio del ángel:
—Esta es la religión pura, y es sin mancha. Esto es lo que permanece y está registrado en los archivos del cielo.
Recuerdo algunos de los antiguos sermones con los que a base del infierno, fuego y azufre se ponía el pelo de punta a la gente y se les empujaba a empellones hacia el cielo. Oí a uno que dijo: «Dios recuerda todos los pecados que has cometido y los tiene a punto para echártelos en cara.» Y añadió: «Tendrás que hacer frente al pecado porque está todo escrito en el libro y no habrá misericordia. En el día del juicio Dios proyectará en una gran pantalla todos los pecados de este mundo, incluidos los de tu familia y amigos.»
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Y luego siguió: «Los males que has hecho antes de ser salvado están perdonados, pero todos los que has cometido después de ser salvo están guardados para ser usados contra ti.» La gente se retorcía de miedo cuando,oía mensajes así, y al parecer conmovían a algunos a ir a Dios, ¡pero alabado sea Dios, que esto no es verdad!
El ángel me dio el mensaje de que esto está en conflicto con el carácter de Dios y es contraído al mismo. Cuando confiesas tu pecado, él lo destruye, lo borra, y dice que no habrá más recuerdo de él. Si tú has sido engañado y crees que el glorioso día del juicio será un día de condenación por lo mucho que se acumulará contra ti, ¡tengo buenas noticias! Será de modo muy distinto. Será un día HERMOSO en que, en vez de oír condenación, Dios dirá: «GRACIAS.»
Cristo es nuestro fundamento. Nada puede moverlo. Tu fe y tu confianza en Jesús han sido puestas sobre este fundamento que no puede ser destruido. Dios dice que todo lo que hemos hecho en el carácter de Jesús será permanente.
Lucas dice (Lucas 3:17) que Dios separará la paja del trigo en aquel día. Está buscando el grano que permanece. El ángel mismo hizo la afirmación de que «Dios no está interesado en la paja». No le sirve para nada; la está quitando de tu vida, de modo que sólo lo que es perfecto, lo que es como Jesús, permanecerá. Todo lo que El quiere es el grano, y quitará la paja y hallará la vida que está dentro y que durará para siempre. ¡Aleluya!
En 1.a Corintios 3:12 el apóstol Pablo hace referencia al fundamento que ha de permanecer para siempre. «Y si alguno edificare sobre este fundamento oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca; la obra de cada uno será manifestada; porque el día la decidirá; porque por el fuego será manifestada; y la obra de cada uno, cual sea, el fuego hará la prueba.»
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Se refiere al hecho de quitar y quemar la paja, revelando lo que permanece.
Las cosas de esta vida van a parar y desaparecer en aquel gran día del juicio, pero para el creyente será el momento del galardón, porque Dios alabará a su pueblo. No habrá nadie presente en el juicio de los creyentes que oiga una palabra dura de condenación, porque Jesús ya ha pagado nuestra pena por medio de la muerte.
Cuando la luz de los cielos empiece a resplandecer delante de nosotros, y las cosas de esta tierra empiecen a desvanecerse, aparecerá un cuerpo de creyentes, en todos los niveles diferentes de crecimiento espiritual y de vida espiritual. Todas las cosas que son transitorias desaparecerán, y las que hayan complacido a Dios permanecerán firmes sobre este fundamento a los ojos de Dios.
Este día es especial para Dios. Es el día que ha esperado durante tanto tiempo. Es el día de que habla Pablo cuando dice que sabe que puede confiar en Dios para que guarde las cosas que le ha entregado. Continúa en 1 a Corintios 4:5 diciendo: «Así que no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual también aclarará lo oculto de las tinieblas, y manifestará los intentos de los corazones; y entonces, cada uno tendrá de Dios la ALABANZA.» En este punto Dios dará a cada uno la alabanza que le corresponda.
Cada uno va a oír estas palabras: «Gracias, gracias, hiciste una buena labor.» Algunos la hacen más que otros, pero TODOS recibirán alabanza del Señor.«Entonces cada uno tendrá de Dios la alabanza.»
El apóstol Pablo dijo que el día iba a declararlo. Todas las cosas hermosas que Dios ha escrito sobre ti serán conocidas en aquel glorioso día. Dios no hace cosas que no son importantes de modo que piensa lo
que significará para El cuando te mire y diga: «¡Gra-
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cias! ¡Gracias por todas las cosas que has hecho por mí!» Cada cristiano oirá estas palabras: «Gracias, hiciste una buena labor.»
Mi mente humana no puede comprender cómo podrá Dios decirme esto nunca. No puede olvidar la tremenda impresión que me causó cuando el ángel me dijo que en aquel glorioso día Dios me diría estas palabras, porque está más allá de mi comprensión el abarcar el que Dios pueda amarme tanto como para decirme: «¡Gracias, Ronald Buck!»
Le dije al ángel que me explicara lo que significaba con «lo oculto de las tinieblas y los intentos de los corazones», y ésta fue la respuesta:
—Dios iluminará con su luz los rincones escondidos de los corazones de aquellos que le han servido por amor, sin esperar que El les dé las gracias.
Esto no se refiere a malas obras. El ángel se refería a las cosas hermosas pero escondidas, de las que la gente no saben nada de nuestra vida. Dios va a decirte incluso cosas buenas que tu no conoces acerca de ti mismo. El conoce todos los pensamientos y aun los meros pensamiento buenos son dignos de alabanza.
No sé cuándo va a venir Jesús. Cuánto hubiera deseado que el ángel me hubiera dado alguna indicación, pero no lo hizo. Se van sucediendo multitud de acontecimientos que apuntan en la dirección de que va a ser pronto, sin embargo, y los ángeles están quitando los obstáculos del camino. La gente va empezando a ser tocadas y movidas por Dios en mayores cantidades de lo que yo recuerdo.
Muchos más que van a ser salvos y se volverán a Dios cuando vean que hacemos la obra de Dios y cubrimos sus necesidades, que cuando tratamos de empujarles para que sean salvos. La gente está espiritualmente sedienta, Están deseando que alguien pase a ser palabra viva expresada en medio de ellos. Esto es algo que podemos hacer todos, no sólo personas hábiles,
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que no abundan, sino todos los que podemos reflejar el amor de Dios.
Cuando sabes que Dios te va a decir «gracias» algún día, ¿no te vienen deseos de encontrar a alguien en necesidad para ayudarle?
Dios ha puesto gran énfasis en las relaciones de fainilia en todos los mensajes que me ha traído a través de los ángeles. Quizá tú tengas algunos miembros de la familia a los cuales no has hablado desde hace tiempo. Por qué no llamarlos y decirles: «¡Estoy emocionado! Creo que nuestro círculo allí arriba será completo, porque Dios está trabajando para llevar familias enteras a El.» Algunas veces hay personas en la propia farnilia que parecen ser más difíciles que los extraños, pero sin duda son aquellas a las cuales podemos mostrar mejor el amor de Jesús.
¡Lo que este mundo necesita es a Jesús! Sólo una mirada, y es a través de nosotros que pueden verlo.
La última cosa que me dijo el ángel sobre este tema fue que los deseos verdaderos de nuestro corazón y los anhelos de esta vida serán cumplidos cuando cuidemos de otros como si fueran Jesús. El ángel afirmó que podemos ver cuáles son realmente los intereses de Dios en el capítulo cincuenta y ocho de Isaías. Lo leí y, ciertamente, estaba escrito en la Biblia lo que él me había estado diciendo.
«¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, deshacer los haces de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes metas en casa, que cuando vieres al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salud se dejará ver presto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia. Entonces invocarás, y ha de oírte Jehová; clamarás, y dirá
él: "Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador y hablar vanidad."
»Y si derramares tu alma al hambriento, y saciares el alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía; y Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías hartará tu alma, y engordará tus huesos; y serás como huerta de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas no faltan» (Isaías 58: 6:11).
Al mismo tiempo que estás reflejando a Jesús en estos actos de bondad, deja que el mensaje de salvación burbujee de ti como en un bien regado jardín, como en una primavera permsnente. Esto es lo que hizo Jesús. El nunca olvidó las necesidades espirituales de su pueblo, y nosotros tampoco debemos. ¡Las dos son vitales!
Cuando damos amor y cuidado a los otros, Dios está escribiendo en los archivos del cielo los actos por los cuales él nos dirá a cada uno: «iGRACIAS!»
Esto es más de lo que pueden comprender nuestras mentes finitas, saber que en aquel día Dios nos recibirá con una gran bienvenida y nos dirá: «Buen siervo y fiel. ¡Gracias!»
MISION EN LAS FILIPINAS
Hacia las cuatro de la madrugada,
entró una luz en mi cuarto y abrí los ojos..., Había dos camastros en la habitación. .Yo dormía en uno de ellos
y cuando miré al otro que estaba vacío, 
vi que Gabriel estaba sentado en él.
"¿Cómo me encontrste aquí?"
«No nos costó mucho encontrarte aquí, 
porque habíamos hecho nosotros mismos los arreglos para que estuvieras aquí»,
 me contestó Gabriel.
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MISION EN LAS FILIPINAS
Es una sensación rara el estar sentado en un aeropuerto (en este caso el de San Francisco), camino a un país extranjero, preguntándose qué va a suceder cuando se llegue allí. Esto es lo que me estaba esperando aquella noche de sábado cuando sentí la compulsión irresistible de ir a Filipinas.
La semana antes de salir para esta misión, el ángel Gabriel vino a verme, me habló de la obra, y me dio la seguridad de que todo lo que estaba ocurriendo era algo que Dios mismo había planeado. Me dio los nombres de las personas a las que tenía que ministrar, que él dijo encontraría allí, algunos de los cuales no eran de importancia para la misión, pero me los dio como confirmación de que este viaje procedía de Dios, y que no era simplemente una visita.
El avión tenía que partir a medianoche, y yo tenía seis horas y media de espera. Hacia las once fui a inscribirme para que me dieran el asiento, me senté en la sala de espera junto al punto de partida y estuve contemplando a la gente que iba de un lado a otro. Espiritualmente estaba sintonizado todo el rato, para ver lo que Dios hacía, y tenía un tremendo sentimiento de estar esperando algo.
El sitio a mi lado estaba vacío, y un joven filipino se sentó en él. Tuvimos una conversación interesante y cuando abordamos el avión me di cuenta de que a mi lado se sentó el mismo joven. Inmediatamente empecé a comprobar en la lista los nombres que Gabriel me había dado para verificar las cosas. El nombre de S-A-R-I-A-N-O estaba arriba del todo de la lista. Respirando a fondo, le pregunté si Sariano era la manera correcta de pronunciar su nombre, y me hubiera gustado que el lector hubiera podido ver la cara que hizo el joven. Estaba en extremo trastornado por el hecho de que yo sabía su nombre. Se miró para ver si había algo en su persona que permitiera identificarle, pero no había nada. Inmediatamente se levantó y se sentó en otro lado en el avión, que no iba lleno. Yo tuve su asiento y el mío, así que dormí hasta Hawai.
La azafata anunció que antes de la partida desde Hawai cada cual deba tomar el asiento designado, porque entrarían nuevos pasajeros en el avión. De mala gana, este joven volvió a sentarse a mí lado, de modo que yo pensé que harís bien calmándole. No quería que estuviera incómodo o inquieto durante un viaje que iba a durar diez horas.
Le dije simple y claramente que sabía su nombre porque el ángel Gabriel rrie lo había dado. Cuando dije esto volvió a mirar alrededor, pero no había ningún asiento vacío, y no podía ir a ninguna parte. Entonces le dije que Dios le amaba y que este viaje iba a ser más que una visita, porque había sido escogido para llevar buenas nuevas para su familia. Le dije que Dios le estaba contemplando, le conocía y cuidaba de él.
Me contestó: «¿Cómo puede conocerme Dios? Yo no le conozco. Voy al sacerdote y el sacerdote probablemente le habla a Dios de mí, pero yo no conozco realmente a Dios.» Le expliqué que Dios le conocía a él, que Dios le había preparado y había dirigido todo aquel viaje, y me había dado su nombre. Luego le dije que
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Dios había previsto que de entre los 300 asientos de aquel avión, su asiento se hallara junto al mío.
Sus ojos me miraron con asombro cuando le dije estas cosas y me contestó:
—¿Cree usted que Dios está realmente interesado en mí, con todo lo que tiene que hacer? ¿Cree usted que Dios se preocupa realmente de alguien que ni aun le conoce? —Le contesté:
—Sí, El quiere que usted le entregue su vida a El, a fin de que usted aprenda a serle agradecido por el interés que tiene por usted, siendo El tan grande, y usted tan insignificante ante sus ojos.
Allí mismo, este joven aceptó a Jesús como su Salvador y Señor. Con emoción me dijo:
—Permítame que le hable de mi padre y de mi familia. Recuerdo muchas veces que rni padre miraba hacia el firmamento estrellaado por la noche para ver las estrellas, y decía: Sin duda debe haber Dios, en algún sitio. Si le pudiéramos encontrar... —Luego, continuó el joven—: Ahora voy a regresar y le diré que tenía razón, que hay un Dios, y que yo le he encontrado.
Entonces le pregunté acerca de su familia. Pensé, cuando se refirió a su familia que quería decir su familia inmediata. El continuó:
—Toda mi familia va a estar junta. Cuando yo partí hace trece años para los Estados Unidos, había unos 400 en mi familia. No sé cuántos hay ahora, probablemente setecientos o más, quizá, pero se lo voy a decir a todos. ¡Todos van a saber que Dios les ama a cada uno de ellos!» --Esto me interesó vivamente, porque luego añadió—: Si los ángeles están interesados en mí, ¿no cree usted que también estarán interesados en mi familia? ¿Está bien si se lo digo?
—Sin duda, esto es lo que Dios quiere que haga. Dios está tan interesado en su familia que me dio su nombre. Usted vuelve a ellos como representante de Dios.
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Con gran emoción, me miró directo a los ojos y dijo:
—Esta es la tarea más importante que he emprendido en la vida
. —Sabía que era especial porque reconoció el hecho de que yo no tenía manera de saber su nombre a menos de recibirlo de Dios, y al instante se convirtió en un misionero.
El viaje a las Filipinas fue uno de los 120 sucesos que Dios me había dicho que iban a ocurrir, pero no ocurrió nada hasta dos meses antes de mi fecha de partida, cuando recibí una invitación para ir a las Filipinas. Inmediatamente, pregunté el coste del viaje y llegué a un total de unos 1.700 dólares. ¿Cómo había Dios de darme este dinero? No tardé mucho en descubrirlo, porque al día siguiente llegó un cheque por 1.700 dólares, ¡de origen desconocido!
Gabriel había venido a mi oficina en la iglesia y me dio instrucciones para esta misión en las Filipinas En estos momentos parecía muy preocupado, dando grandes pasos de un lado a otro de la oficina. Reflejaba el interés de Dios por el hecho de que la gente escuchará  el mensaje de ir a todo el mundo a predicar, pero lo que hacen es irse a dormir. Este viaje no era algo improvisado, sino que estaba encajado en el plan dr Dios que se iba desarrollando.
Dijo que mi mensaje sería el capítulo 96 de los Salmos, y el 97:1,2:
«Cantad a Jehová canción nueva; cantad a Jehová; toda la tierra. Cantad a Jehová, bendecid su nombre; anunciad de día en día su salud. Cantad entre las gentes su gloria, en todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; terrible sobre todos los dioses. Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos: mas Jehová hizo los cielos. »Alabanza y magnificencia delante de él: fortaleza y gloria en su santuario. Dad a Jehová, oh familias de los pueblos, dad a Jehová la gloria y la fortaleza. Dad a Jehová la honra debida a su nombre. Tomad presenles y venid a sus atrios.
»Prosternaos ante Jehová en la hermosura de su santuario, temed delante de él, toda la tierra. Decid a las gentes: Jehová reina, también afirmó el mundo, no vacilará: juzgará a los pueblos con justicia.
»Alégrense los cielos y gócese la tierra: retumbe la mar y su plenitud. Regocíjese el campo, y todo lo que en él está: entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento, delante de Jehová que llega: porque llega para juzgar la tierra. Juzgar al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad.
»JEHOVÁ REINA: regocíjese la tierra: alégrense las islas. Nubes y oscuridad alrededor de él: justicia y juicio son el asiento de su trono.»
El domingo fue un día excepcional. Mi primer servicio se celebró en la «Holiday Inn», y era parte de « International Hotel Ministires», una organización mundial. El. auditorio estaba lleno de ciudadanos de gran importancia del país. Esto me pareció interesante, porque siempre me había figurado las Filipinas como un lugar de mucha pobreza, un lugar donde iba a ver el evangelio obrar entre ambientes toscos. Y con todo, esta mi primera introducción en las Filipinas tenía lugar el más lujoso y adornado de los edificios que yo había visto en toda mi vida. Los hombres iban vestidos en trajes elegantes y corbatas y las mujeres en exquisitos vestidos. Tenían su pelo muy negro atado sobre la cabeza y daban la impresión de ser personas de cultura. Me pregunté si lo que había hecho era sólo dar unas vueltas por el cielo de América y aterrizado allí. No me daban la impresión, a mí, de ser de Filipinas.
El segundo servicio que celebré en Filipinas fue el domingo por la noche, en la Asamblea de la Fe, en Manila. Cuando entré en esta iglesia, no vi nada parecido a la riqueza que había visto por la mañana, sino
gente que amaba realmente a Dios, a pesar de su po
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breza. Este edificio se halla en un área llena de crimen y de violencia. Cada ventana tenía barrotes, como si fuera una cárcel. ¡Qué diferencia con el servicio de la mañana!
Me hospedaba en la casa de invitados de Wycliff Translators. Era un recinto muy grande, un conjunto de edificios, en el que cabían hasta 70 huéspedes al mismo tiempo. Dios me permitió tener allí compañía y ministrar a estas personas que dedican sus vidas a aprender los lenguajes de las tribus que no conocen la escritura dándoles un lenguaje escrito y traduciendo la Biblia los mismos. Dios hizo arreglos para que conociera qu zás al grupo más significativo en el país para alcanza a las tribus distantes esparcidas. Había médicos, pilo tos, profesores de college, maestros y otros líderes au nando sus esfuerzos para alcanzar a la población di las islas.
Más tarde hablé a un grupo de misioneros acerca, de visitaciones angélicas, durante un servicio por la noche. Cuando estaba hablando me daba cuenta de que probablemente era algo tan nuevo para ellos que seríi un poco difícil que lo aceptaran. ¡Dios lo sabía también exactamente y sabía lo que tenía que hacer en esta situación! Durante la oración, el presidente de la Escuela Bíblica sintió una mano pesada sobre su hombro, y pensó que quizá alguien le había puesto la mano encima para orar por él. Dio una mirada para ver quién era y no vio a nadie. Dijo a la gente: —
     ¡Esto es de veras, es de veras! Dios lo ha confirmado. Aunque no puedo verle SE que la mano de un ángel está sobre mi hombro.
    El y su esposa se quedaron la mayor parte de la noche hablando de cómo había sentido la mano de Dios cuando el ángel le había puesto la mano sobre el hombro.
 No había visto a Gabriel allí, pero era interesante saber que él estaba allí y había encontrado el camino hasta las islas Filipinas.
Fue allí que me dieron el plan de reuniones para este viaje. Me quedé turbado al ver que había siete días destinados a sólo dos iglesias. No había analizado con anticipación lo que iba a hacer allí, pero esto me sorprendió mucho. Me pregunté por qué había hecho todo este viaje para hablar sólo en dos iglesias. Si iba para hablar sólo en dos iglesias, podía haberme quedado en Idaho.
Había estado hablando con la gente de la casa de huéspedes de Wycliff y me habían contado historias emocionantes de sus estancias entre tribus que no sabían una palabra de inglés. Eran por completo salvajes Y algunos iban con taparrabos, si lo llevaban. Todavía usaban arcos y flechas, y dardos venenosos. Todo esto me interesaba, y consideraba que era la razón para mi viaje, y se demostró que era una parte importante del mismo, pero no de la manera que esperaba.
El domingo conocí a un médico, a un profesor de colegio y a dos pilotos. Acababan de regresar de Mindanao, donde había una tribu que habían descubierto hacía un año y medio. La tribu estaba en lo profundo de la selva virgen, y mientras este grupito se hallaba allí, el profesor había podido establecer algún tipo de comunicación con ellos. Les expliqué que Dios me había enviado a las Filipinas, y ellos dijeron: «Hemos venido para descansar algo, pero no necesitamos ningún descanso. Volvámonos mañana. Usted puede ir con nosotros, si Dios está metido en esto».
De veras me entusiasmé, hasta que'comprendí que era imposible a causa del programa que tenía porque estaba destinado para ir a otra parte. Traté de cambiar mi programa para poder ir. Ellos tenían un avión que iba a partir para el aeropuerto más cercano a esta tribu. En este campo de aterrizaje tenían un piloto de helicóptero que me llevaría al interior. Siguieron insistiendo: «Venga usted con nosotros». Pero no podía, porque
 
no estaba en el itinerario al cual me había comprometido.
Me fui a la cama el lunes pensando: ¡la he hecho buena! Me adelanté a Dios diciéndoles que arreglaran un plan para mí. Dios quería realmente que fuera a ayudar a esta tribu, y yo me pierdo la oportunidad. No puedo salirme ahora, porque las reuniones ya han sido anunciadas.
Hacía mucho calor y era húmedo en aquel lugar, y no podía dormir, y en mi mente todo estaba revuelto de tal forma, que tampoco habría podido dormir, de todas maneras. Fui revolviéndome hasta que la sábana era todo un nudo mientras iba dando vueltas al probleha hasta las dos de la madrugada, y al fin me dormí.
Hacia las cuatro de la mañana apareció una luz en mi habitación y abrí los ojos. La casa de invitados estaba amueblada de modo sencillo. Había sólo dos camastros en una habitación. Yo estaba durmiendo en uno, y cuando miré al otro, que estaba vacío, vi que Gabriel estaba sentado allí con Crioni, el ángel que viaja con él. Yo estaba soñoliento y dije:
__ «¿Cómo me encontraste aquí?» __
Normalmente no les habría hablado de aquella manera, pero estaba adormilado todavía y me olvidé que cuando Dios manda a alguien a una misión, le representa a El, y no se hacen preguntas.
Gabriel me contestó:
__ «No tuvimos ninguna dificultad en encontrarte, porque fuimos nosotros quienes hicimos los arreglos para que estuvieras aquí. Teníamos motivo para ello. Queremos que te relaciones bien con esta gente para que puedan conseguir una buena comprensión del mensaje y llevarlo a su área».__
 Esto me hizo sentir mejor, y entonces dijo:
__ «La razón por la que hemos venido es que Dios ha visto la preocupación en tu corazón de que quizá estás perdiendo el tiempo aquí en estas iglesias y queremos decirte que no te preocupes de este programa, porque ha sido ya ordenado y dispuesto que toda persona que encuentres esté divinamente seleccionada. Han sido seleccionadas personalmente por Dios para oír lo que tienes que decir».__
Fue interesante para mí darme cuenta de que cualquiera que fuera el lugar en que me encontrara y cualquiera que estuviera allí, iba a estar bajo la dirección divina, de modo que no tenía que preocuparme más. Me pregunté a quién iba a traer Dios, de modo que empecé a pensar con antelación. Estaba tentado de hacer varias cosas por mi cuenta para que todo saliera bien, pero no lo hice. Decidí que en vez de estar en alguna parte haciendo algo haría mejor esperando y velando lo que Dios estaba haciendo.
   Mientras estaba en Manila hablé en la Escuela de Teología de Lejano Oriente, y comprendí que esto era también una orden de Dios. Los jóvenes que asistían a esta Escuela Bíblica eran del Asia del Sudeste, y el impacto de esta escuela cubre toda. esta parte del mundo. Dios arregló las cosas de modo que sus mensajes empezaran desde las raíces en ' las islas Filipinas por medio de los obreros de Wycliff, y ahora había. hecho arreglos para que fueran hacia los diferentes lugares de Asia. Había estudiantes de Birmania, que ahora estaba cerrada para los misioneros occidentales.
  Fui a Iloilo, donde los que me patrocinaban me hospedaron en el mejor hotel disponible. Había varias millas de allí a la sección comercial de la ciudad o mercado como lo llaman, y me pregunté qué, iba a ocurrir allí. Pensé: «Bueno, si lo que me dijeron los ángeles es verdad (¿y quién duda de lo que dicen los ángeles?), traerán a la gente aquí. No sé a quién traerán, pero por lo menos sé que saben dónde estoy.»
   No me quedé mucho tiempo en mi habitación, pues bajé al vestíbulo y me senté allí mirándolo todo y a todo el mundo, porque quería estar en el sitio oportuno en el momento oportuno. La primera noche no ocurrió nada.
A la mañana siguiente bajé para desayunar y el her-
181                                   moso plan de Dios empezó a desplegarse. Había dos hombres de negocios a la mesa, y me dijeron:
__ «Le vimos anoche, y nos preguntamos qué puede estar haciendo aquí. No nos da la impresión de ser un turista, de modo que, ¿por qué no se sienta con nosotros y nos dice lo que hace aquí?»__
Me senté y empecé la conversación diciendo:
 —Caballeros, no conozco a ustedes de nada, de modo que no tengo ideas de si van a aceptar esto, pero
un ángel me dijo que todo aquel con quien hable ha sido seleccionado especialmente por Dios para oír lo que tengo que decir,
de modo que creo que ustedes dos han sido seleccionados por Dios.__

Me miraron dando la impresión de que no podían creer lo que yo estaba diciendo, así que continué:
—El hecho de que ustedes hayan sido seleccionados es porque sus antecedentes o su profesión, cualquieraque sea, ha sido dirigida por Dios, y Dios les está llamando a cuentas en este momento. El no hace las cosas al tun-tun, y si les ha seleccionado es por algo especial. No sé lo que es, pero sé que los ha seleccionado. Es su plan y propósito. El quiere lo que ustedes tienen, porque todo ello se lo ha dado Dios, tanto si lo saben como si no.__
Los dos hombres se miraron el uno al otro, y uno de ellos dijo:
—Parece extraño, pero creemos lo que dice, y si hemos sido seleccionados, ¿qué paso tenemos que dar ahora?__
Yo sabía cuál era el paso siguiente, pero pensé que tendría que discutir con ellos un poco más, pero aquí estaban, listos para la marcha. Les dije:
—Dios quiere que ustedes digan: «Muy bien, Dios, aquí estoy. Estoy contento de que pienses en mí de tal forma que quieras tener que ver con mi vida. Estoy dispuesto a hacer lo que quieres que haga, y aquí está mi vida. Te acepto».__
   Aquellos dos hombres, sin ninguna duda en su mente, creyeron que lo que yo les estaba diciendo venía directamente de Dios, y sin la menor vacilación, levantando la mano, dijeron: «Dios, queremos ponernos en tus manos. Si, tenemos algo que Tú nos has dado y que quieras usar, te lo ofrecemos. Queremos que nos uses».__
  Hablé con ellos durante unos minutos, y luego hablamos a Dios. Le adoramos y alabamos por lo sobrenatural de sus obras. Luego dijeron: «Estamos aquí para un negocio especial, y toda nuestra experiencia es en el área de la política y del control gubernamental, y damos el resto de nuestras vidas a Dios para ayudar a la gente».
Les mencioné que el ángel me había dicho que mi ministerio sería en el área de la liberación. Les dije:
—Dios está sonriendo a las islas Filipinas, y está trayendo liberación para los espíritus, almas y cuerpos. Está levantando pastores que van a liberar el espíritu del pueblo. —Luego añadí—: Están empobrecidos; están oprimidos; esta gente ha estado bajo opresores durante centenares de años. Primero fueron los chinos, luego los españoles, los americanos, los japoneses, luego los americanos otra vez; ahora el gobierno filipino. Han estado bajo la planta del opresor y Dios quiere hacerles libres.
     Los dos hombres dijeron:
__ «Nosotros estamos en la posición para conseguirlo. Vamos a poner en marcha algunas ruedas que van a hacerles libres».__
    No pude por menos que decir: ¡Aleluya! No había hecho planes de decirlo, pero sí sabía que Dios estaba preocupado por las necesidades y bienestar de esta gente, y que los miraba sonriendo.
      El lunes por la mañana, encontré a un hombre en el vestíbulo del hotel. Estuvo un rato mirándome, de modo que pensé ver y averiguar si había sido seleccionado por Dios. Parecía norteamericano, por lo que me dirigí a él y le dije:
—Me parece que usted es norteamericano.__
   Me contestó que era alemán. Le dije que gran número de norteamericanos eran de origen alemán. Entonces me preguntó:
—¿Qué está haciendo usted aquí?__
   ¡Aleluya! Dios me había dado la misma oportunidad que había tenido con los dos hombres de negocios. Empecé de la misma manera:
—No sé si creerá esto o no, pero un ángel me ha visitado y me ha dicho que todos aquellos con quienes hable en las Filipinas han sido seleccionados por Dios para una misión especial. No sé qué le va a parecer esto, pero creo que usted ha sido seleccionado para oír lo que tengo que decir.
   Luego continué diciéndole lo mismo, que Dios podía usar su experiencia y antecedentes. Este hombre me abrió el corazón y dijo:
—Nunca habría creído que Dios se preocupara tanto de lo que hago, pero me gustaría tener más propósito en la vida.__
  Le dije que Dios podía usar sus talentos, su entrenamiento, su habilidad y que quería que le entregara a El su vida. ¡Sin hacer una sola pregunta aceptó allí mismo al Señor! Entonces noté que estaba sollozando y hablando quedamente a Dios. Sus ojos estaban abiertos y estaba mirando hacia arriba con las dos manos en el aire, y decía:
—¡Dios, he estado sólo un día en las islas Filipinas y ya tengo un nuevo amo!
 Le pregunté qué le había traído a las Filipinas. Había sido enviado a las islas, por el Comité Mundial de las Naciones Unidas para desarrollar los recursos de alimentos para la población empobrecida y desnutrida.
Le dije que las personas seleccionadas por Dios estaban implicadas en la liberación de esta pobre gente.
Además, le dije: «Usted en  su posición, ahora va
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a ayudarles a liberarse de la esclavitud del hambre». El me contestó:
—Es en esto que he sido entrenado y preparado, de modo que me entrego a Dios para hacerlo.
  Desde lloilo fui a la isla de Negros por barco. Mi hotel se hallaba en el centro de la ciudad, y no dije a nadie, ni al pastor, lo que estaba haciendo durante el día. Estaba mirando a la gente, y mi corazón se iba tras ellos, pero no podía comunicarme con ellos, porque, aunque algunos hablan un poco de inglés chapurrado, dirigí la palabra a algunos pero no encontré ni unoque hablara realmente inglés. Finalmente encontré a un joven que podía hablarlo bastante bien. Tenía veintiún años, y estuvo conmigo todo el tiempo que yo estuve allí. Si salía del hotel a las 5.30 de la mañana él ya estaba al pie de las escaleras aguardándome. Dios lo puso allí como intérprete para permitirme comunicar con la gente, porque aquellos a quienes quería dirigirme no me entendían en absoluto.
  El primer día mientras andábamos por la calle noté una señora bien vestida que estaba llorando, con una toalla delante de la cara. Descubrí que era la propietaria de una de aquellas tiendas. Podía ver sus hombros agitándose mientras sollozaba, así que le dije:
—Estoy aquí para ayudarla. Soy un pastor, y quiero ayudarla. Dios la ama y se preocupa de sus necesidades.
Esperé mientras el intérprete le daba el mensaje
. —Dígale a este señor que lo que me pasa no es importante._
El joven interpretó y contestó:
—Todo lo que es importante para usted, señora, es importante para Dios. —
Ella se quitó la toalla de la cara. Hacía tiempo que estaba llorando así que sus ojos estaban enrojecidos. Le puse la mano sobre la suya y oré para que Dios pusiera sus fuertes brazos sobre los hombros de la mujer y la ayudara, cualquiera que fuera su necesidad. Cuando levantó la cabeza, parecía como si las nubes de su cara hubieran desaparecido y hubiera salido el sol.
—Pregúntele si su nombre es Jesús. He llorado muchas veces antes, pero nadie ha hecho caso hasta ahora, y este hombre me ha hecho caso.
   Yo estaba infringiendo las reglas que reciben tanto los turistas como los misioneros, porque hay muchas reglas allí, y uno no debe interferir con los asuntos de nadie. Pero yo no lo sabía. La gente en el mercado (y estaba lleno) empezaron a congregarse para ver lo que estaba ocurriendo. Antes de poco se había esparcido la noticia de que me preocupaba por esta mujer.
   La próxima violación de las reglas ocurrió cuando vi a una señora llevando un pesado saco de arroz, que parecía pesar por lo menos treinta kilos o más. Era muy vieja y sus piernas estaban muy curvadas, y le pregunté a qué distancia tenía que llevar el saco. Me contestó que a más de tres kilómetros. Probablemente podría haberle pedido al joven que llevara el saco a la señora, pero agarré el saco de arroz de la mujer y se lo llevé yo mismo. La gente lo vio y empezó a esparcirse la noticia en aquella ciudad de unos 360.000 habitantes.
 Mientras iba por la plaza mercado la gente empezó a seguirme. Me paraban y me pedían que les hablara por favor. En distintas ocasiones, mientras compartía con ellos el mensaje de amor y cuidado divinos, noté que algunos eran curados de algunas aflicciones, incluyendo algunos que estaban gravemente afectados de artritis. Cuando ocurrió esto yo no estaba hablando sobre curaciones, no estaba orando por ellos, simplemente les estaba diciendo que Jesús los amaba y cuidaba de ellos. Había algunos sordomudos que fueron curados sin oración de ninguna clase. No podían oír lo que yo estaba diciendo, porque eran sordos, y no podían haberlo dicho a nadie, porque eran mudos, pero el Señor los curó y pudieron oír y hablar.
    Dios demostró que todas estas personas habían sido escogidas por El, porque después de esto vinieron en grandes cantidades a mi hotel, que pasó a ser un lugar muy activo. Vinieron día tras día mientras estuve allí y oré por ellos en el vestíbulo del hotel, y ministré a ellos según sus necesidades.
  Luego llegaron noticias de que un fiero tifón iba a abatirse sobre Bocolod hacia las ocho de la noche. Ya la lluvia caía copiosamente. Les dije a la gente que se cobijaran en la iglesia cuya construcción era mucho más sólida que las leves casas que me parecía que iban a salir volando con el viento. Durante un par de horas creí que el tifón ya había llegado, porque daba la impresión de haber gran número de aviones a chorro volando por encima, pero esto era causado por los vientos que preceden al verdadero tifón.
  Les dije a la gente que no se preocuparan porque Dios no tenía ningún problema en desviar el tifón y hacer que rodeara la ciudad. Después de todo, Dios es Dios, ¡todavía! Esta gente han vivido toda su vida con temor, porque hay alrededor de veinte tifones que se abaten sobre las islas Filipinas cada año. Este era uno de los peores desde hacía varios años. ¡Estaban aterrorizados!
  Hacia las 7.30 nos reunimos al frente de la sala de la iglesia y adoramos a Dios y oramos. Le pedimos a Dios que desviara el tifón en otra dirección. Gracias a Dios, el Señor intervino y el tifón se dirigió hacia un punto deshabitado. ¡Aleluya!
  El centro del tifón había dejado el área intacta. Si hubiera caído sobre la ciudad habría derribado gran número de edificios. También pasó de largo a Manila y fue a un sitio donde había muy poca población, como si hubiera sido por intervención divina. La lluvia y el viento dejaron más de 270.000 familias sin tejado, pero no hubo víctimas excepto lo que sufrieron los campos de arroz, El arroz sufrió pero las personas se salvaron. ¡Es maravilloso ver a Dios en acción!
  La última noche, cuando ya me preparaba para mi viaje de retorno vía Manila, llegó la noticia: «Viaje cancelado.» Pensé: «¿Cuánto va a durar el tifón Rita? ¿Qué va a pasar con mi reserva de aquí a Manila? ¿No servirá para nada? '  ¿Qué pasará con mi reserva a partir de Manila?»
   No tardé, mucho en descubrirlo. Mis reservas estaban caducadas y los vuelos estaban llenos hasta el miércoles. Mi reserva a partir de Manila estaba también sobreseída. Me pregunté cuánto tardaría en tener otra. Luego pensé: «¿Por qué preocuparse? Dios lo sabe. Es el. que me ha traído aquí.»
   A la una llamé al aeropuerto de Manila. Las calles estaban llenas de agua y algunas ráfagas de viento alcanzaban íos 200 kilómetros por hora. No había reservas ni en sueños. Hasta siete o diez días lo más pronto. Pensé en uno de los hombres que Dios había puesto en mi camino y que me había dado su tarjeta. Me había dicho que si en algún momento necesitaba ayuda que usara su tarjeta y su nombre. Ahora necesitaba ayuda, así que decidí ver lo que iba a ocurrir. Cuando di su nombre las ruedas empezaron a moverse. Al cabo de pocos minutos estaba en posesión de un asiento y se me dejó el paso libre con prioridad de primera clase. ¡Dios sabía que necesitaría esta ayuda!
    Llegué a Manila hacia el mediodía. Había muchos árboles y casas derribados. Con la inundación, la ciudad se veía como si estuviera en el mar. Había millares de personas buscando pasaje. Yo era el único sin reservas previas para los Estados, Unidos. Gracias a Dios que envió a aquel oficial del gobierno, y fui enviado como un pasajero especial, fuera de las listas.
Nota especial: TODOS los nombres que Gabriel me había dado fueron identificados mientras estaba en las Filipinas.
                   MIGUEL Y SUS ANGELES
ruidos abajo inuy temprano por la mañana...un lunes por la mañana
Nunca olvidaré la vista en la sala cuando fui a investigar... Había una campaña militar angélica, con mi casa como  Cuarlel General... Se daban órdenes y se recibían... este ataque era bastante serio corno para que apareciera en escena Miguel,, el líder de los ángeles guerrenos.
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                                  MIGUEL Y SUS ANGELES
Hacia las dos, un lunes por la mañana, me despertó un ruido persistente en el piso bajo de mi casa. Bajé inmediatamente a investigar la causa. Cuando llegué, vi uno de los espectáculos más espantosos que he contemplado en, mi vida. De pie en la sala había cuatro grandes ángeles guerreros, y había una enérgica actividad por toda la casa. Cada vez que Dios se me ha revelado por medio de las visitas de ángeles ha sido algo espantoso, pero esta vez era algo que me dejó atónito, porque comprendí inmediatamente en mi espíritu la importancia de lo que Dios estaba haciendo.
  Gabriel estaba al pie de la escalera y me dijo que entrara en la sala. Me dijo: «No quiero que te asustes, pero las fuerzas satánicas han empezado un ataque contra ti. De la misma manera que Dios tiene su organización angélica. Satán tiene también la suya con príncipes de las tinieblas, aunque la suya no es tan poderosa ni tiene tantos ángeles. No son omnipresentes y por ello no pueden estar en todas partes al mismo tiempo. Su fin es seguro.»
 Escuché atentamente lo que me decía Gabriel, que quería asegurarme a mí para que yo pudiera fortalecer los ánimos del pueblo de Dios, y recordarles en qué tiempos especiales estamos viviendo. Me dijo que Satán se da cuenta de que Dios está haciendo algo en Boise, y ha enviado a príncipes de las tinieblas al aire, en un esfuerzo para dañar y desviar a la gente, para llenar su mente de las cosas de este mundo y para estorbar la obra de Dios.
Me recordó el tiempo en que Israel iba a ser liberado de Egipto, cuando el príncipe de las tinieblas trató de estorbar la obra de Dios matando a los niños recién nacidos, esperando matar a Moisés. Hizo lo mismo cuando nació Jesús.
Yo creí que era en extremo interesante lo que Gabriel me dijo, que Satán no sabe lo que va a ocurrir. Satán no puede predecir el futuro y no puede saber lo que hay en la mente de las personas. Está nervioso en extremo porque no sabe exactamente lo que está ocurriendo, pero espera de algún modo retardar lo que Dios está haciendo. Gabriel dijo que puesto que el Espíritu Santo escucha toda la tierra, no permitirá que Satán lo consiga. Cuando ve actividad de Satán, que empieza a amenazar, envía inmediatamente huestes de ángeles que ponen orden a la situación.
   Mi atención se dirigió a un ángel especial, que era muy grande y de aspecto guerrero. Al mirarle, noté que a pesar de su fiereza tenía un gran parecido a Gabriel. Nunca olvidaré los ojos de este gran ángel porlibebrado de Egipto, cuando el príncipe de las tinieblas fuerza cuando Gabriel me dijo simplemente que Dios había enviado a su ángel guerrero más poderoso para despejar el terreno y hacer retroceder a los príncipes de las tinieblas. Yo estaba conteniendo la respiración, a causa del temor que me infundía, porque éste era mi primer contacto con MIGUEL.
   Es prácticamente imposible describir la radiación y resplandor que procedía de su presencia. Podía casi palpar allí la compasión y el, amor, el fruto del Espíritu Santo, porque la atmósfera del cielo es la naturaleza de Jesús. Todos estos seres angélicos tienen esta misma naturaleza y profunda compasión.
  Gabriel me dijo que Dios le había dicho a Miguel algunas palabras para mí. Yo escuché con asombro. Era de veras. No podía dudarlo porque las estaba escuchando.
    Gabriel me dijo que Dios le había dicho a Miguel la noche y que aquellos ángeles en mi sala estaban en realidad dirigiendo los ejércitos celestiales que harían retroceder a las fuerzas de las tinieblas. Miguel y los tres capitanes que estaban allí estaban recibiendo mensajes del Espíritu Santo, el cual seguía y dirigía todas las operaciones, y ellos a su vez transmitían los mensajes, en lengua que yo no entendía, a los ángeles jefes que estaban fuera luchando.
  Miguel dijo que hasta el momento designado para que Satán fuera echado por completo, Dios permitiría aquello, y que las fuerzas malignas eran dispersadas por los ángeles guerreros. Me dijo que no había que temer porque los ángeles estaban venciendo al enemigo, guardándonos y protegiéndonos. ¡Aleluya!
 Miguel habló conmigo bastante rato acerca de algo que yo no había puesto en su propia perspectiva. Cuando Dios da una verdad, tenemos que olvidar nuestros cajones de doctrina, porque Dios puede HACER lo que quiere, y SABE lo que quiere hacer.
  Miguel dijo: «Hasta que llegue el momento de hacerlo, nuestra tarea no es destruir a. Satán, sino esparcir las fuerzas de las tinieblas, mantenerlas a distancia,. vencerlas y apartarlas del pueblo de Dios.»
  Luego dijo: 
__«Tengo una misión que estoy aguardando y que llegará algún día y será cuando no tenga que tener la menor consideración por Lucifer ya más. Esta misión será barrer los cielos de Satán y de todos sus ángeles, hasta el último. ¡No quedará ni uno!»__
  Miguel siguió diciendo: 
__«Por si no lo sabes, hay algún tipo de fuerza maligna, veinticuatro horas al día, acusando al pueblo de Dios de cosas que Dios ya ha olvidado.» Satán no ve las cosas de la misma manera que Dios. Sabe que estas cosas están olvidadas, pero sigue acusando, de todas maneras. «Pero» dijo, «los cielos van a quedar limpios. Lucifer va, a intentar luchar, pero no puede salirse con la suya. Si quieres saber lo que va a ocurrir, se encuentra en el capítulo doce de Apocalipsis, versículos del siete al diez».__
     Esta fue la primera vez que comprendí que Miguel tenía ángeles a sus órdenes. La Palabra dice:
«Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel, y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él. Y oí una gran voz en el cielo, que decía: ahora ha venido la salvación,' el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.
»Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Por lo cual, alegraos cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar!, porque el diablo ha descendido a vosotros con gran furor, sabiendo que tiene poco tiempo.» (Apocalipsis 17:7412.)
   Satán y sus tropas no pueden conseguir desbaratar el plan de Dios. Durante la tribulación, los días serán terribles porque todos los ángeles caídos estarán en la tierra. Alabado sea Dios que nos va a arrebatar antes que esto acontezca.
Miguel dijo: 
__«No habrá ningún lugar en los vastos ámbitos de los cielos para uno solo de estos demonios, ¡ni aun uno!» __
Hizo énfasis sobre esto y dijo que será su misión, y que está dispuesto para ejecutarla tan pronto como suene el día designado.
   Gabriel me dijo que yo comunicara estas noticias para animar el corazón de los hijos de Dios. Dios tiene a Satán bajo su mirada, en manera alguna ha entregado el mundo en manos de Satán, y lo que quiere es que nosotros veamos las cosas de la manera que El las ve. Puede que pensemos que las cosas parecen sombrías, pero Dios quiere que sepamos que El tiene el control.
Tanto Gabriel como Miguel me dijeron que el domingo anterior los príncipes de las tinieblas estaban tan cerca que los ángeles guerreros se estacionaron dentro de la misma iglesia, en el servicio, para asegurarse de que el enemigo no podría entrar. ¡Aleluya! Me gocé cuando dijo que dejaría allí sus ángeles tanto tiempo como fuera necesario.
   Miguel había llegado directamente de la presencia de Dios, y el poder y la fuerza desplegado en mi casa era tan grande que había pasado la mitad del día antes que yo recobrara mi fuerza. El cuerpo humano no está hecho para contener la fuerza que irradia de un ángel como Miguel, y ciertamente hizo impacto en mí.
Es difícil que la mente humana pueda comprender lo que está teniendo lugar, y parece extraño, pero el Creador de los cielos y tierra está haciendo algo especial. Estos ángeles poderosos no pueden ir, aparecer o hablar hasta que Dios se lo ordena. ¡Y hoy les da la orden de hacerlo!
Me dio la impresión de que había un temperamento más belicoso en Miguel que en Gabriel, aunque su parecido era muy grande. Miguel tenía unas facciones delicadas, como cinceladas, y la descripción que da Daniel de los seres angélicos quedó aún más completa cuando noté que Miguel iba vestido de modo semejante a Gabriel. Su túnica blanca tenía un bordado de hilo de oro elegante, y llevaba un cinturón dorado, ancho.Llevaba sandalias y el color de la piel de sus pies era como bronceado por el sol. Daniel había dicho: «Como bronce pulido.» Sus manos y sus brazos respíandecían. El color bronceado de su piel era excepcional porque brillaba con la radiación que fluía de él, por haber estado en la presencia de Dios. Había un aire de mando en él y me di cuenta de lo que esto significaba para cualquier fuerza enemiga que se le acercara.
Su cabello era color claro, como de lino. Daba la impresión  de un joven de veinticinco años, aunque como es natural es más viejo que la tierra.
  Los otros ángeles guerreros llevaban una túnica parda, o una camisa atada al cuello con lo que parecía un cordón de zapatos. Llevaban pantalones muy holgados.
  Los ángeles de Dios 'tienen rangos distintos. Gabriel es el ángel jefe y está ante la presencia de Dios como coordinador. La organización de Dios está altamente estructurada y es absolutamente hermosa.
Los espíritus ministrantes son ángeles que viven aquí en la tierra con nosotros. Dios dice que acampan alrededor de nosotros. Nos ayudan en todo tiempo ministrando para nosotros y ayudándonos. Conocen las objeciones, las tensiones y presiones de la vida y están siempre dispuestos en favor nuestro. Nos traen el mismo latido del corazón de Dios, su amor, su cuidado, su atención. Viven en comunidades angélicas y pueden aparecer como seres humanos ordinarios. No tienen una fuerte radiación como los ángeles celestiales. Los serafines y los querubines son otras dos clases de ángeles.
En estos días hay un destacamento especial de ángeles enviados en misiones especiales, que no escuchan objeciones de ninguna clase. Gabriel los acaudilla y están realmente ocupados trayendo a los perdidos a creyentes que compartirán con ellos el mensaje de salvación.
Miguel es el caudillo de los grandes ángeles guerreros que luchan con las fuerzas de las tinieblas. Crioni es un capitán de las huestes del Señor y es uno de los ángeles guerreros dirigentes.
 Hay muchos ángeles que tienen un rango en el ejército celestial similar al de general o al de capitán. Cada uno tiene sus propias responsabilidades en jerarquía de mando debajo de él. Cuando tuvo lugar la caída de Lucifer, tornó una sección de ángeles de diferentes rangos con él, de modo que tiene también una jerarquía de mando, lo que significa que hay también varios niveles de demonios.
La Palabra de Dios habla de los príncipes de las tinieblas. Son los ángeles del ejército de Satán de categoría superior. En todo momento, en la historia, cuando Satán ha sabido que Dios hacía algo especial, ha juntado a los príncipes de las tinieblas y ha usado toda la estrategia posible en tácticas especiales para estorbar la obra de Dios.
Por ejemplo, cuando se estableció contacto con Daniel, el príncipe de las tinieblas quería parar el mensaje que Dios le enviaba. Gabriel acudió contra esta gran fuerza y fue detenido veintiún días porque los demonios se habían juntado impidiéndole la llegada. Finalmente, el Santo Espíritu envió a Miguel, el gran ángel que tiene a su mando todos los ángeles guerreros.
A causa de su tremenda fuerza espiritual, Miguel pudo rechazar las fuerzas de las tinieblas. Entonces Gabriel pudo pasar. Cuando estaba hablando con Daniel, Gabriel le dijo: «Daniel... tus palabras fueron oídas; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí que Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme» (Daniel 10:12, 13).
¡Dios está haciendo algo muy especial ahora! Ha escogido un lugar para depositar su mensaje, su palabra y su evaluación de las cosas para este día, lo mismo que hizo en tiempos de Daniel. No hay duda que Boise, Idaho, es un punto de aterrizaje para las huestes angélicas. Satán lo ha reconocido. No sabe lo que está ocurriendo, pero ha traído príncipes de las tinieblas para impedirlo. Pero ¡no se saldrá con la suya!
Más tarde, aquella noche, cuando ya estaban dispuestos a abandonar la casa, Miguel y otro de los ángeles abrió la puerta corrediza del patio que da hacia la fachada posterior. Había caído una capa de unos 15 centímetros de nieve. Dieron tres pasos, que comprimieron la nieve hasta el suelo, con los cuales avanzaron unos cuatro metros, más de un metro por paso, y de repente desaparecieron por completo.
¡Todo lo que dejaron fueron las enormes huellas en la nieve!
                            ANGELES EN MISION ESPECIAL
¿Qué hacían los ángeles entre los períodos de sus apariciones a los hombres...? — ¿descansaban ... o qué les ocurría?
«Estamos ocupados constantemente dispersando a los enemigos de Dios
y poniendo juntas las diferentes piezas de su plan... Yo dirigí un fuerte ejército
con órdenes de Dios para derribar los muros de Jericó hasta el suelo... ¡y cayeron!»
Esto fue lo que Crioni, el gran ángel guerrero, me dijo... ¡y mucho más!
 
13
ÁNGELES EN MISIONES ESPECIALES
Estamos viviendo unos días de actividad espiritual renovada. Ocurren cosas extrañas. ¡Pueblos que son despertados! Enemigos de Cristo que abandonan el campamento enemigo y se pasan a las filas de Dios. Se oyen nuevas voces que proclaman las Buenas Nuevas. Lo que vemos es evidencia de que hay un ejército del cielo en marcha.
He oído muchos testimonios de gente que estaban completamente apartados de Dios, sus amigos han hablado con ellos, los miembros de su familia han hablado con ellos, y otros han orado por ellos, pero ellos se resistían obstinadamente a Dios. Parecía que eran las últimas personas que acudirían a Jesús, pero en el gran plan y propósito de Dios. El ha enviado su mensaje por medio de un emisario divino que les ha hecho dar media vuelta. Esto ocurre en el mundo de los deportes, de los negocios, de los espectáculos, y de la política. La gente se vuelve a Dios y encuentran que «es de veras». ¡Las huestes angélicas están en marcha!
Todo el estudio de los ángeles es hermoso. El capítulo trece de los jueces nos da una emocionante historia:
«Y los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en manos de los filisteos por cuarenta años. Y había un hombre de Zora, de la tribu de Dan, el cual se llamaba Manoa; y su mujer era estéril, y nunca había tenido hijos.»
En el plan de Dios, estaban dispuestos estos cuarenta años, pero durante este período El había preparado a una familia por medio de la cual podía traer liberación a su pueblo.
«A esta mujer se apareció el Angel de Jehová, y le dijo: He aquí que tú eres estéril, y nunca has tenido hijos; pero concebirás y darás a luz un hijo. Ahora, pues, no bebas vino ni licor, ni comas cosa inmunda. Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de manos de los filisteos.
»Y la mujer vino y se lo contó a su marido, diciendo: Un varón de Dios vino a mí, cuyo aspecto era como el aspecto de un ángel de Dios, temible en gran manera; y no le pregunté de dónde venía ni quién era, ni tampoco él me dijo su nombre. Y me dijo: He aquí que tú concebirás, y darás a luz un hijo; por tanto, ahora no bebas vino, ni licor, ni comas cosa inmunda, porque este niño será nazareo a Dios desde su nacimiento hasta el día de su muerte.
»Entonces oró Manoa a Jehová, y dijo: Ah, Señor mío, yo te ruego que aquel varón de Dios que enviaste, vuelva ahora a venir a nosotros, y nos enseñe lo que hayamos de hacer con el niño que ha de nacer. Y Dios oyó la voz de Manoa; y el Angel de Dios volvió otra vez a la mujer, estando ella en el campo; mas su marido no estaba con ella. Y la mujer corrió prontamente a avisarle a su marido, diciéndole: Mira que se me ha aparecido aquel varón que vino a mí el otro día.
»Y se levantó Manoa, y siguió a su mujer; y vino
al varón y le dijo: ¿Eres tú aquel varón que habló con esta mujer? Y él dijo:__Yo soy.
»Entonces Manoa dijo: Cuando tus palabras se cumplan, ¿cómo debe ser la manera de vivir del niño, y qué hemos de hacer con él?
»Y el Angel de Jehová respondió a Manoa: La mujer se guardará de todas las cosas que yo le dije. No tomará nada que proceda de la vid; no beberá vino ni licor, y no comerá cosa inmunda; guardará todo lo que le mandé.
»Entonces Manoa dijo al Angel de Jehová: Te ruego nos permitas detenerte, y te prepararemos un cabrito.
»Y el Angel de Jehová respondió a Manoa: Aunque me detengas, no comeré de tu pan; mas si quieres hacer holocausto, ofrécelo a Jehová. Y no sabía Manoa que aquel fuese Angel de Jehová.
»Entonces dijo Manoa al Angel de Jehová: ¿Cuál es tu nombre, para que cuando se cumpla tu palabra te honremos?
»Y el Angel de Jehová respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre que es admirable? (Secreto.)
»Y Manoa tomó un cabrito y una ofrenda, y los ofreció sobre una peña a Jehová; y el ángel hizo un milagro ante los ojos de Manoa y de su mujer. Porque aconteció que cuando la llama subía del altar hacia el cielo, el Angel de Jehová subió en la llama del altar ante los ojos de Manoa y de su mujer, los cuales se postraron en tierra.» (jueces 13:1-20.)
Esta es una hermosa historia con verdades de actualidad y pertinentes para nosotros hoy. Dios hizo que el mensaje llevado por el ángel se cumpliera.
Los ángeles pueden tomar la apariencia de una persona, pero su imagen no es necesaria para que haya allí su presencia. En esta historia, el ángel apareció de forma que podía ser visto con los ojos naturales.
La Biblia nos dice que los ángeles son mensajeros de Dios y que están a sus órdenes. El da las señales y  llamadas y órdenes. Por esta razón, cuando Manoa oró, dijo: «Dios, envía al ángel.» Esta lección nos muestra claramente que no hemos de orar a los ángeles ni podemos mandarles nada en absoluto. Muestra también que el ángel se detuvo bastante rato con ellos y tuvo con ellos una conversación.
Los ángeles no deben ser nunca adorados. Fueron creados y ordenados de tal forma que no hay para que sean honrados o alabados. Son llamados las huestes de Dios y su propósito es servir al Dios eterno.
Hay muchos hermosos pasajes a lo largo de la Biblia que relatan historias de ángeles. Debido a que Crioni ha tomado parte en muchos de estos sucesos, me contó algunas de las historias, las cuales, sin duda, cobraron vida ante mis ojos.
En Josué 5:13,14, los hijos de Israel que acababan de cruzar el. Jordán estaban dispuestos a invadir la Tierra de Promisión. Josué fue y vio a un hombre con una espada en la mano y le preguntó si estaba a favor de los israelitas o de sus adversarios.
Si un ángel dijera a los creyentes hoy lo que le contestó a Josué, probablemente se sentirían muy deprimidos, porque el ángel le contestó que no estaba a. favor de los unos ni de los otros. Le dijo que estaba allí como Príncipe del Ejército de Jehová, o sea un ejército distinto de los dos. Estaba a las órdenes de Dios. Estacionados alrededor había miríadas de ángeles. Josué no podía verlos, pero aquel ángel era su. capitán.
Como alguien me había preguntado si este pasaje se dijo que se quitara el calzado «Porque el lugar en que refería a Jesús, con la forma de ángel, se lo pregunté a Crioni y él me dijo que no, porque era él (Crioni) el que estaba allí como capitán de la hueste del Señor.
Cuando Josué cayó de rodillas y adoró, Crioni le estás es santo» (Josué 5:15). Esta es una respuesta idéntica a la que el Señor dio a Moisés ante la zarza ardiendo. (Éxodo 3:4,5.)
Crioni me dijo que Dios lo tenía todo planeado. Jericó era la primera ciudad a que llegaron, y con una gran victoria para Dios allí, los otros reyes y ejércitos tendrían temor de los israelitas y sabrían que Dios está de su lado, a causa del gran milagro, así que Dios envió a Crioni con un destacamento de ángeles y con órdenes respecto a Jericó. Dios sabe exactamente cómo debía ser conquistada la ciudad.
Si de alguna forma pudiéramos regresar en el tiempo y dar un vistazo a los planes de batalla para esta hueste angélica, probablemente serían algo así: «Los hijos de Israel son nuestros aliados. Van a marchar alrededor de esas murallas durante siete días, y el último día. darán siete vueltas, Ya he dado órdenes, de modo que hay que coordinarlo todo bien. Los sacerdotes van a hacer sonar las trompetas y el pueblo va a gritar a una señal dada. Cuando oigáis el grito: ¡DERRIBAD LAS MURALLAS!»
Crioni me dijo que los ángeles tomaron sus posiciones en lo alto de las murallas esperando el grito. Israel no tenía idea de lo que estaba pasando, pero Dios sí, y los ángeles también. Estos esperaban, y cuando oyeron el grito, cada ángel que estaba allí empujó con toda su fuerza hacia abajo, ¡y las grandes y anchas murallas se HUNDIERON en el suelo! Aquellas murallas eran anchas hasta el punto que se podía construir una casa encima, y si las hubieran tumbado todavía habría quedado una muralla de cascotes y rocas, porque eran tan anchas como altas. Por ello, Dios dio órdenes a los ángeles que las empujaran tierra ABAJO. «Y el muro cayó a plomo» (Josué 6:20). No hubo necesidad de avanzar en medio de una masa espantosa de rocas.
Esto fue un. hecho de los ángeles. Puedo ver a Crioni estudiando las órdenes y notando una instrucción especial que Dios había dado para una parte de la muralla. Cuando Rahab protegió a dos de los espías que habían ido a observar la tierra de Promisión, Dios le hizo la promesa de que la protegería a ella y a su familia. Puedo ver a Crioni dando órdenes a algunos de sus ángeles de que fueran a aquella parte de la muralla y la sostuvieran mientras los otros empujaban el resto.
Alguien me dijo recientemente que en una excavación se ha encontrado que las murallas fueron empujadas como un ascensor. Pensemos por un momento en la dones arqueológicas hechas en la parte antigua de Jericó, que muestran evidencia de dónde estaba la casa de presión que harían los ángeles. Me han dicho de excavaR.ahab. ¡Aleluya!
Esto da vida a la Biblia y nos deja saber que los ángeles que tuvieron cuidado de Jericó todavía se hallan alrededor de nosotros y trabajan con nosotros bajo la dirección del Espíritu Santo.
Dios tiene una eternidad llena de ángeles. No está sin recursos, y aunque podría hacerlo todo El mismo porque es Dios, tiene ángeles y personas trabajando por su cuenta constantemente.
El ángel del Señor impidió a Balaam que maldijera a Israel. Balaam había sido tentado a maldecir a Israel por dinero, pero Dios le dijo al ángel que se lo impidiera. Imagínate a Balaam tratando de maldecir a Israel y cada vez que empieza, el ángel le da media vuelta a la lengua, y en vez de maldecir, bendice. Probablemente dijo: «¿Qué me pasa, estoy perdiendo la cabeza?» Entonces empezaría a maldecir otra vez, pero lo que salía era bendición.
No se daba cuenta de que había un gran ángel detrás de él que estaba haciendo circular otras palabras por su boca. Esto era una orden de Dios. ¡Incluso su asna habló! Esto asustó a Balaam de veras, y trató de hacer avanzar la asna, pero no hubo manera. Esta historia se encuentra en Números, capítulos 22 al 24.
¿Por qué fue puesta esta historia en la Biblia? En primer lugar porque sucedió. La asna habló porque se daba cuenta de la presencia del Angel del Señor, a quien Balaam no veía.
Estos son pasajes cie las Escrituras que nos ayudan no sólo a comprender la validez del hecho que los ángeles están con nosotros, sino que podemos darnos cuenta de su presencia, y saber que podemos esperar la ayuda de Dios por medio de sus ejércitos en el cielo.
Un ángel se presentó a Zacarías y a Elisabet con el mensaje de que Juan el Bautista había de nacer (Lucas 1:11-20).
El ángel Gabriel se presentó a María y le dijo que de ella iba a nacer Jesús, el Hijo de Dios. (Lucas 1:26-35.) Este era el plan de Dios que se desarrollaba a su debido tiempo, tal como había sido decidido antes de la fundación del mundo.
El permitió el tiempo exacto, para que en el día determinado todo estuviera preparado. Jesús se presentó como sacrificio en el día exacto en que Dios quería que lo hiciera. También esto hacía ya siglos que había sido predeterminado.
Dios permitió a Daniel que pudiera dar un vistazo sobre sus planes: «Daniel», le dijo, «voy a mostrarte alguno de mis planes. Israel va a estar en cautividad durante setenta años. Terminados estos setenta años habrá un decreto de que pueden volver a reconstruir a Jerusalén. Si empiezas a contar a partir de entonces 483 años, descubrirás a un hombre que todavía no ha nacido».
Le habló de la marcha de Alejandro el Grande, y de los cuatro generales que tomarían su lugar, en vez de que fueran hijos, porque Dios lo había planeado de aquella manera. «Pero», dijo, «al fin de los 483 años, Jesús dará su vida por el mundo. Va a morir, no por su culpa, sino por los pecados del mundo».
Exactamente a tiempo, ¡Jesús murió por los pecados del mundo!
En todo lo que hace Dios está diciéndonos que nos ama, que tiene cuidado de nosotros, que nos quiere, y que nos ayudará.
Un ángel avisó a José: «Después que partieron ellos, he aquí que un ángel de] Señor se apareció en sueños a José y dijo: Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allí hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo» (Mateo 2:13).
Después que Jesús fue bautizado en el río Jordán, la Palabra de Dios dice:
«Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, al final tuvo hambre. Y acercándosele el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes. El respondió y dijo: Escrito está: no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
»Entonces el diablo le ]levó a la santa ciudad, y le puso en pie sobre el alero de] templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles les encargará acerca de tí, y te llevarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra. Jesús le dijo: También está escrito: no tentarás al Señor tu Dios.
»De nuevo le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré si, postrado, me adoras. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y a El solo servirás. Entonces le dejó el diablo; y he aquí que se le acercaron unos ángeles y le servían.» (Mareo 4:1-11.)
En Lucas 22:43 leemos también de un ángel que bajó del cielo y fortaleció y ministró para Jesús en el Monte de los Olivos, en sus momentos de necesidad.
Los ángeles son mencionados a lo largo de la Biblia desde el Génesis al Apocalipsis. En Génesis 24:7,Dios envía a un ángel para procurar una esposa a Isaac.
Usto era también parte del plan de Dios. En Exodo 23:20 dice: «He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado». Envió a sus ángeles para que limpiaran el camino en su huida de Egipto.
En el Salmo 34:7, el Santo Espíritu hizo escribir estas palabras a David: «El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen y los defiende.»
Piensa en Daniel cuando fue echado en el foso de los leones (Daniel 6:22). El rey estaba seguro que los leones le devorarían sin dejar rastro. El rey no durmió aquella noche porque pensaba en Daniel y los leones hambrientos. Por ello, a primera hora de la mañana fue corriendo al foso y gritó: «Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú con tanta perseverancia sirves, ¿te ha podido librar de los leones?» Entonces Daniel respondió al rey: «Oh, rey, vive para siempre. Mi Dios envió a su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño». (Daniel 6:2022.)
¡Los ángeles de Dios son poderosos! Como tienen que ejecutar la obra de Dios, tienen un poder ¡limitado. Si un solo ángel pudo realizar todo esto, ¿qué pueden hacer las huestes de los cielos que han sido movilizadas en el día de hoy? En todas las ocasiones en que el plan de Dios ha abierto un nuevo capítulo en la historoa de la humanidad los ángeles de Dios se han hecho visibles, han traído mensajes, y, en nuestros días, las personas de muchas partes del mundo han tenido visitas de ángeles visibles.
Esto debería significar algo para nosotros. Dios no puede consentir que este mundo vaya yendo de mal en peor sin que El preste atención. Ahora estamos en vísperas de la apertura de un nuevo capítulo. Jesús está a punto de venir. ¡Aleluya! La mayor operación de rescate que ha tenido lugar nunca, en cualquier momento en el universo, está a punto de ocurrir. Tiene a sus ángeles ocupados en ella ya ahora. No se trata de que aparezcan en ocasiones raras, sino que hay informes que se reciben de todo el mundo de que van siendo vistos.
Me emocioné cuando un hermano creyente, John Weaver, pastor del Centro Cristiano, en Bozeman, Montana, me dijo que había sido visitado dos veces por un ángel. Cuando fue visitado la primera vez el ángel le dio instrucciones. El pensó que era un sueño y que la gente se iba a reír -de él, pero el ángel volvió a visitarle dos semanas después, mientras conducía su coche hacia casa después de una reunión de compañerismo.
El coche iba avanzando, las puertas y las ventanas estaban cerradas, el asiento delantero a su lado estaba vacío, cuando de repente se dio cuenta de que el ángel estaba sentado a su lado. Habló con él un ratito, recordándole la misión que Dios le había dado. Cuando el pastor Weaver le dijo que haría lo que Dios le había mandado el ángel se fue por el mismo camino que había llegado, aunque el coche corría a una velocidad de 80 kilómetros por hora. ¡Había desaparecido! Si el ángel que visitó a Manoa pudo ascender por una llama y desaparecer, ¿por qué no podía otro ángel salir de un coche corriendo por una carretera sin lastimarse?
La Biblia nos dice que el Señor no ha cambiado. La Palabra de Dios dice que algunos han hospedado ángeles, sin saber que lo eran. Uno no los conoce a veces, a menos que hagan algo especial, como desaparecer en una llama, o salir de un coche en marcha, sin tocar el suelo, o despertarse en medio de la noche y verlos allí.
Ninguno de los ángeles ha perecido. No han visto su fuerza disminuida, todavía son poderosos. El Salmo 91:11 dice que Dios les ha encargado que nos guarden. Acuden tan presto como Dios da la orden o piensa algo que los afecte. Pueden aparecer como una persona corriente por la calle, o pueden aparecer como una figura sutil, casi invisible, o pueden aparecer de modo tan claro como personas, como cualquiera de nosotros. Pero se puede estar seguro de una cosa, se puede distinguir bien claramente entre los ángeles reales y la imaginación. No tienes que esforzarte mucho para ver que están allí. Los ángeles dejarán bien claro que ellos son ángeles de verdad y cuál es su misión.
Los ángeles nos preparan el camino del mismo modo que lo preparaban para la gente en los tiempos bíblicos. Dios quiere que nos demos cuenta del hecho de que tiene a su disposición ángeles incontables a quienes enviar a cumplir misiones a favor de su pueblo.
«Y habiendo testificado solemnemente y hablado de la palabra de Dios, se volvieron a Jerusalén, y anunciaron el evangelio en muchos poblados de los samaritanos. Pero un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, el camino que desciende de Jerusalén a Gaza. Es un desierto» (Hechos 8:25, 26). ¿Por qué el ángel le dijo que fuera allí? Para que encontrara al eunuco etíope y le hablara de Jesús. ¡Dios está haciendo lo mismo hoy!
Sería emocionante ver lo que los ángeles están haciendo en relación con las personas no salvas. Es posible que creas en algún caso que no hay nada en el cielo o en la tierra que pueda conmoverles y hacerles dirigir a Dios, pero hay ángeles que les están dando tirones para que sigan, porque Dios quiere que sean suyos. Hay ángeles en misiones especiales de Dios para ayudarte y para ayudar a tus amigos y parientes a encontrar a Dios.
Dios nos quiere tanto que lo ha preparado todo para nuestra liberación y ayuda. Nos ha enviado su Santo Espíritu para que esté con nosotros, nos enseñe y nos guarde. Los ángeles acampan alrededor nuestro. ¿Podemos ser vencidos?
Hay ángeles en misiones especiales hoy. ¡Aleluya!
 CRISTO VUELVE OTRA VEZ!
...Cuando pienso en el retorno de Jesús, recuerdo lo que dijo Gabriel: «Nunca ha habido tanta actividad
en los recintos y espacios celestiales
   desde Jesús vino la primera vez,  la hay ahora.»
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CRISTO VUELVE OTRA VEZ
¿En qué punto estamos en el calendario divino?
Si la estancia del hombre en la tierra desde el tiempo de Adán y Eva pudiera ser colocada en la esfera de un reloj cubriendo doce horas, creo que ahora estaríamos al final de la hora onceava, a punto para que dé la primera campanada de las doce. ¡Hay muchas indicaciones de que avanzamos rápidamente hacia el fin de los tiempos, en el sentido en que los conocemos!
Jesús vuelve otra vez. No dijo cuándo, pero nos dio datos para que pudiéramos conocer los tiempos y las estaciones. Podemos conocer las estaciones porque cada una tiene indicaciones especiales cuando ha llegado. Cuando llega la primavera brota la hierba y reverdece, y las semillas echan raíces y tallos. Cuando llega el verano, florecen las flores. Cuando es otoño todo se vuelve naranja y pardo. El invierno nos trae la nieve y el frío. Podemos saber la estación que es por las evidencias materiales.
No sabemos cuánto tiempo queda, pero sabemos que Dios ha permitido que vivamos en uno de los tiempos mejores y más emocionantes de la historia... días en
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 que alrededor de todo el mundo se está respondiendo a Dios y a lo que El hace. Hay personas de todas las convicciones y de todos los estratos sociales y todas las nacionalidades que están oyendo la llamada y despertando.
La gente está descubriendo que lo más importante que podemos hallar en la vida es la eterna Palabra de Dios. Se crea un anhelo en todo el mundo para comprender mejor las promesas de Dios. El mundo se da cuenta que Dios nunca quebrantará su carácter ni su Palabra.
«Voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me voy y os preparo lugar, vendré otra vez, y os tomaré conmigo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.» (Juan 14:2,3). ¡JESÚS DIJO QUE VOLVERIA OTRA VEZ!
«Y habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y sobre la tierra angustia de las gentes, perplejas a causa del bramido del mar y de las olas; desmayándose los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque los poderes de los cielos serán conmovidos. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria. Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.» (Lucas 21:25-28.)
«Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entretanto que él se iba, he aquí que se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, vendrá así, tal como le habéis visto ir al cielo.» (Hechos 1:10,11.)
Los seres angélicos visitaban la tierra cuando Jesús estaba aquí. ¡Visitan la tierra hoy todavía!
¿Has notado que los ángeles dijeron: «Este mismo Jesús»? Los ángeles hablan hoy también, como entonces, y nos traen las buenas nuevas de que El regresa. Este mismo Jesús vuelve a la tierra. No sé cuándo o cómo, pero definitivamente, sé que vuelve. Dios tiene una eternidad llena de secretos que no dice a nadie, pero una cosa sí que la ha dejado clara, ¡y es que vuelve!
Los discípulos sintieron la necesidad urgente de prepararse para la segunda venida del Señor. Esperaban el momento en que « ...el mismo Señor con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero» (l.' Tesalonicenses 4:16).
Pablo dijo que si creemos que Jesucristo murió y resucitó de los muertos, tenemos que creer también que vuelve otra vez. Nos animó a «alentarnos unos a otros con estas palabras» (1.4 Tesalonicenses 4:18). Tenemos algo emocionante que contar a los otros. Cuando los vemos desanimados podemos decirles: «Aliéntate, ¡Jesús vuelve!»
Encontramos esta creencia positiva en muchas partes de los escritos de Pablo. Pablo dijo que parte de las Buenas Nuevas es que Dios cuida de las cosas de manera que no tenemos que preocuparnos y estar en constante frenesí, preguntándonos si estaremos preparados o no cuando Jesús vuelva. Puede que haya muchos altibajos en el camino, pero si tú te has comprometido para servir a Cristo, y eres parte de la familia de Dios, El hará que «El mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, será guardado irreprensible para la venida de Nuestro Señor Jesucristo. Fiel el que os llama, el cual también lo hará. (1.a Tesalonicenses 5:23, 23.)
Una de las cosas más hermosas sobre estos mensajes que los ángeles nos traen del corazón de Dios es que hacen posible para la gente el hallar nuevas victorias. Pueden estar tranquilos, dejar de luchar y dejar que la vida fluya en ellos. Este fluir de su vida se hará cargo de todos los problemas y situaciones que te preocupan. Cuando ponemos nuestros ojos en la respuesta que es Jesús, en vez de ponerlos en el problema, encontraremos que es fácil dejar que la vida fluya por nosotros.
Santiago habla de esto en el capítulo cinco, versículos siete y ocho: «Por tanto, hermanos, tened paciencia, hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardándolo con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afianzad vuestros corazones; porque la venida del Señor está cerca». Puede que no venga cuando creas que lo va a hacer, porque hay cosas que todavía tiene que hacer, pero ten paciencia, íEL SEÑOR ESTA VINIENDO!
Pedro habló de esto y del tiempo en que Jesús se revelaría en el cielo. En 1.a Pedro 1:13 dice: «Estad preparados para la acción, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá en la revelación de Jesucristo.» No tenemos que mirar a la debilidad, las dificultades que nos acosan, tenemos que pensar en la gracia que nos llegará con la aparición de Jesucristo. «Cristo es en vosotros la esperanza de la gloria» (Colosenses 1:27).
Juan habla del retorno lde Jesús en 1.a Juan 3:2, donde dice que «aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos como él es».
Judas habló de la Segunda Venida en el versículo 24 donde dice: «Y a aquel que es poderoso para guardaron sin caída, y presentaron sin mancha delante de su gloria con gran alegría.» Judas creía esto, y alentaba al pueblo de Dios y dejar de preocuparse sobre las caídas. Dios se basta para llamaron, ayudaron y libraron de los pecados.
Todas las señales de la historia nos indican queCristo vuelve. Los standards sociales indican la actividad incrementada de Satán,las señales físicas de esta tierra, y los grandes movimientos espirituales, todo indica la vuelta de Jesús. No hay duda acerca de ello. Algo está ocurriendo hoy en el reino espiritual del mundo, y nosotros somos parte viva de ello.
Cuando pienso en la vuelta de Jesús, recuerdo de modo vívido las palabras enardecedoras de Gabriel que dijo: «Nunca ha habido tanto entusiasmo y actividad en las estancias y espacios del cielo desde que Jesús vino la primera vez como ahora».
 MARANATHA, ¡VEN PRONTO, SEÑOR JESÚS!
MARANATHA, ¡VEN PRONTO, SEÑOR JESÚS!
Al terminar... palabras de Charles y Frances Hunter.
,,El pastor Buck miró al suelo. Los pies de Gabriel se hallaban a unos diez centímetros por encima 'del suelo.
... Luego miró a los pies de Ciprion, y estaban a unos cuarenta centímetros del suelo.
... Luego miró a los pies de Ciprión, y con gran sorpresa suya, vio que se hallaban también a unos cuarenta centímetros del suelo
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Al terminar...
PALABRAS DE CHARLES Y FRANCÉS HUNTER...
Cuando terminamos de escribir este libro nos pusimos en contacto con el pastor Buck sobre algunos ligeros cambios que había que hacer en las últimas galeradas, y no de muy buen grado, nos comunicó parte de una visitación que le ocurrió la mañana de un domingo, 18 de marzo de 1979, a primeras horas del día.
Gabriel, Crioni, y otro ángel ministrante llamado Ciprión, fueron a su casa con un mensaje de Dios, indicándole que uno de los deseos de su corazón es el enseñar al pueblo el significado de la alabanza y la adoración.
Los ángeles dijeron: «Queremos que te unas en adoración a nosotros», y el pastor Buck recibió inmediatamente un lenguaje que nunca había hablado antes. Durante treinta y cinco minutos, Gabriel, Crioni, Ciprión y el pastor Buck alabaron y adoraron a Dios juntos. El pastor Buck dijo que la alabanza fluía a través de él
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como una «corriente de lenguaje» que no podía empezar o parar él mismo.
Mientras estaban adorando y alabando a Dios juntos, el pastor Buck abrió los ojos y vio algo que apenas pudo comprender.
Crioni era el más alto de los ángeles que estaban allí aquella mañana de domingo, pero cuando el pastor Buck le miró, él y Crioni tenían exactamente la misma estatura.
Luego miró a Gabriel. ¡Este tenía la misma estatura! ¡Ciprión también tenía la misma estatura que los demás!
¿Cómo podía ser esto? El pastor Buck miró hacia el suelo. Los pies de Gabriel estaban a unos diez centímetros por encima del suelo. Luego miró a los pies de Ciprion y estaban a unos cuarenta centímetros del suelo, luego miró a los suyos propios y con gran asombro vio que estaban también a unos cuarenta centímetros del suelo. Por primera vez se dio cuenta de que su cuerpo estaba suspendido en el aire.
Gabriel le dio un poco de información en extremo interesante en este punto, porque le dijo que desde el más alto al más bajo de los ángeles, hasta los seres humanos, cuando adoramos y alabamos a Dios, todos estamos en el mismo nivel. Le dio informes de parte de Dios que la adoración y la alabanza son el mejor igualador que hay entre el cielo y la tierra, y dijo que lo que ocurría era una ilustración de esta gran verdad.
¿Ocurrirá algo así con nosotros también? Según las palabras de Gabriel, ocurrirá cuando Jesús vuelva, y según la Biblia esto es lo que ocurre:
«Y no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los demás, que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron con él.
»Por lo cual os decimos esto por palabra del Señor: que nosotros los que vivamos, los que, hayamos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompetas de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivamos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para salir al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.» (1.~ Tesalonicenses 4:13-18.)
Con una osadía en la fe como no hemos visto en ninguna otra persona, el pastor Buck se siente totalmente libre para comunicar lo que está ocurriendo en su propia vida, y en este libro ha simplificado muchas grandes verdades espirituales para nuestro beneficio.
Nos produce la impresión como si estuviéramos en los últimos momentos del recuento hacia atrás, a punto para el lanzamiento hacia los espacios de los cristianos, hacia su eterno destino: al ¡CIELO PARA SIEMPRE CON DIOS Y EL SEÑOR JESUCRISTO!
¡ALELUYA!
Charles y Frances HUNTER.
PALABRAS FINALES  AÑADIDAS A LAS PALABRAS FINALES. ANTERIORES
Este libro se imprime ya por tercera  vez en menos de dos meses. habíamos dejado unas páginas en blanco al final. del libro, que habían quedado con el arreglo de las galeradas. Ahora sabemos.' en realidad por qué. Vamos a añadir algunas palabras.
 PALABRAS FINALES...
AÑADIDAS A LAS PALABRAS FINALES
ANTERIORES
POR LOS NARRADORES DE LA
HISTORIA DEL PASTOR BUCK

Cuando escribimos este libro, Dios nos dio vigor y fuerza excepcionales. Algunos días trabajamos hasta 16 y 20 horas, tal era la urgencia que sentíamos de dar este mensaje al mundo. Sentíamos nuestra casa llena de la presencia de ángeles de Dios, que seguían haciéndonos objeto de su amor, pero no nos dábamos cuenta entonces de lo que ocurriría cuando «Angeles en misiones especiales» saliera de las prensas.
Dios puso alas al mensaje, y le dio vida dondequiera que fue, pero nunca soñamos en la magnitud del plan de Dios para salvar a las familias, aun cuando nuestro corazón se estremecía de gozo al escribir el capítulo de «¡Buenas nuevas para ti y tu familia!»
Al llegar el libro a su tercera edición antes de dos meses, nos preguntamos por qué habían quedado en blanco en el arreglo de las galeradas al final del libro. ¡Ahora lo sabemos! Dios quería que compartiéramos con los nuevos lectores algunas de las cosas que ocurrieron «al principio» que el libro llegó al público.
    ...Una señora de ochenta y cuatro años compró seis ejemplares de «Angeles en misiones especiales» y entregó un ejemplar a cada uno de sus hijos, que no eran salvos. Después de leer el libro, cada uno de ellos aceptó individualmente a Jesús como su Salvador y Señor. ¡Aleluya!
     ...La hija de un predicador llamó al pastor Buck para comunicarle esta historia emocionante. Ella se había rebelado contra Dios y había andado descarriada desde la edad de dieciséis años. Alguien le prestó un ejemplar de «Angeles en misiones especiales» y ella lo leyó. Al hacerlo empezó a resonar en su cabeza el mensaje: «¡Dios te ama, Dios te ama, Dios te ama!» Esto ablandó su corazón y dio su vida al Señor, el cual tomó posesión del corazón de esta mujer.
      ... Un individuo llamó desde Spokane, Washington, donde trabaja en Correos. Vio un anuncio del libro a toda página en una revista, mientras estaba clasificando el correo, y le interesó tanto que compró un ejemplar. Su hijo de doce años iba a sufrir una operación por cáncer, y el chico leyó todo el libro antes de la operación. El padre dijo: «Yo no he leído el libro todavía, porque el chico no quiere dejarlo, pero él va a la operación habiendo cambiado de modo radical».
          Una señora de Mississippi llamó para decir que su marido y tres hijos mayores se habían apartado del Señor, cuando empezaron a leer el libro «Angeles en misiones especiales». Cuando leyeron el capítulo «Buenas nuevas para ti y tu familia» se entregaron al Señor, y uno de ellos se siente llamado por el Señor para dedicarse al evangelismo.
    ...Estábamos en Lorain, Ohio, y pedimos a la agregación, la primera noche, que escribieran en un papel los nombres de las personas queridas no salvas y los guardaran en la mano mientras orábamos y pedíamos a Dios que despachara ángeles que los guiaran a alguien que los condujera al Señor. Luego dimos las gracias por los resultados, incluso para antes de que saliéramos de la ciudad. Tres noches más tarde, se adelantó un señor de setenta y nueve años y dijo simplemente «Quiero ser salvo». Era el padre de una de las
personas que había tenido el nombre en la mano la primera noche. El anciano era conocido como ateo. ¡Gloria!
      ... En un mitin de AGLOW, en Texas, pedimos a las mujeres presentes que tenían esposos no salvos, que levantaran la mano con el nombre del marido en ella. A la mañana siguiente, un marido se levantó y le dijo a su esposa: «Querida, no sé lo que me pasa, pero llama al «Club 700» porque TENGO QUE SER SALVO AHORA MISMO.» Aceptó a jesús como su Salvador y Señor! No sabía por qué, pero nosotros sí... los ángeles le habían cercado durante toda la noche.
     ...En una reunión en Nueva York, pedimos a todos aquellos que tenían deudos no salvos que pusieran sus nombres en la palma de la mano, para que Dios enviara ángeles que empujaran o tiraran de ellos o hicieran lo que fuera necesario para llevarlos a alguien que los condujera a Cristo. Yo oré específicamente por una mujer que dijo que su marido nunca vendría a un servicio en una iglesia. Le advertí que no tuviera en menos el poder, y su marido apareció en la iglesia para asombro de la esposa. El hombre no pronunció la oración del pecador, pero el Espíritu me hizo correr hacia la salida de la iglesia, donde Charles, mi esposo, estaba orando por los enfermos. Llegué allí en el mismo momento que este hombre. Le dije que los ángeles me habían conducido hacia él, y le pregunté si no quería entregar su vida al Señor allí mismo aquel mismo momento. ¡El hombre LO HIZO! De sus ojos brotaron las lágrimas cuando se dio cuenta del significado de lo que estaba haciendo, y al empezar su nueva vida en Cristo.
    ...En Michigan, el Santo Espíritu me hizo ir a la salida del edificio de la iglesia, pero no había nadie allí. Abrí una puerta lateral, y de pie ante la misma vi que se hallaba un hombre borracho como una sopa. Le dije simplemente: «Los ángeles le han traído aquí  esta noche para que sea salvo. ¿Quiere aceptar a Jesús? Los ángeles habían hecho su obra, porque empezó a llorar mientras decía la oración del pecador. ¡Aleluya!
    ...Un joven compró un ejemplar de «Angeles en misiones especiales» una noche, y no pudo dejar el libro hasta que lo hubo terminado. Al día siguiente dijo: «Había oído decir siempre que Dios me amaba, pero ésta es la primera vez que lo siento por dentro.»
     ... Una de las cosas que más conmovió nuestros corazones ocurrió mientras volábamos a Boise, Idaho, para firmar y dedicar libros. Al mirar por la ventana del avión mientras volábamos entre Salt Lake City y Boise, vi a un ángel guerrero especial que Dios había enviado para protegernos y que nos seguía deslizando por el aire, fuera del avión. Me volví hacia Charles y no pude por menos que decirle, medio en broma: «Querido, se ve que éste prefiere volar fuera que estar dentro.» Charles me contestó, siguiendo la broma: «Se ve que necesita hacer ejercicio hoy.»
    Poco pensábamos lo que iba a ocurrir poco rato después. Al ir a aterrizar el avión y a punto de tocar el suelo el piloto volvió a elevar rápidamente el avión. Nos dijo que el avión que debía aterrizar antes de nosotros iba un poco retrasado y teníamos que dar unas vueltas sobre Boise antes de poder aterrizar nosotros. Lo hicimos y al ir a aterrizar algo ocurriría que el avión dio un golpe e hizo un salto tremendo. ¡Qué susto tan tremendo tuve! Pero pude ver en aquel instante que nuestro gran ángel tomaba el ala del avión por la mano y sin más sacudidas lo hacía deslizar suavemente sobre la pista.
«Pues a sus ángeles dará orden acerca de ti, de que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece con piedra.» (Salmos 91:11, 12.)
            Una de las cosas más emocionantes nos ocurrió personalmente cuando estábamos en Wyckoff, en Nueva Jersey. Teníamos una reunión por la tarde, y gozábamos de una actividad angélica superior a la corriente en aquellos días. De repente, seis o siete personas en la audiencia señalaron hacia el área del púlpito y exclamaron: «Mirad aquellos rayos de luz. Mirad los rayos de luz, detrás. ¡Detrás mismo de donde estáis!»
En cuestión de segundos, toda la congregación estaba dando saltos y gritando: «¡Rayos de luz, rayos de luz, miradlos, miradlos!»
 Nosotros les explicamos que a veces hay radiaciones que rodean a los ángeles, debido al hecho de su permanencia en la presencia de Dios, y que esto era probablemente lo que veían, pero seguimos con la reunión sin apenas volvernos para mirar, ni yo ni mi esposo.
   Más tarde, cuando estábamos en Boise para la dedicación del libro, el pastor Buck dijo 
__: «Oigan, ¿no les dije que Gabriel me comunicó que él y sus ángeles habían estado en sus reuniones en el área de Nueva York? Pero no aparecieron como suelen hacerlo, sino en forma de RAYOS DE LUZ.»__
¡Gloria a Dios!