martes, 29 de agosto de 2017

EL ANGEL DE LOS PADRES AFLIGIDOS

De cómo un relato íntimo
trajo consuelo á mucha gente.
 EL ANGEL DE LOS PADRES AFLIGIDOS
Por BARBARA SANDE DIMMITT
 Evans quería que su libro fuese un mensaje  de amor para sus hijas y de consuelo
para su madreEN 1993 APARECIÓ en varias  librerías de Salt Lake City, Utah, The Christmas Box ("La caja de Navidad"), delgado volumen de un escritor primerizo, acerca de un padre obsesionado por el trabajo, que descuida a su familia, sobre todo a su hija. Sin embargo, una Navidad se transforma al conocer a una anciana cuya única hija había muerto de pequeña.
En el curso de los años, la mujer se había consolado escribiéndole cartas a su pequeña, las cuales guardaba en una caja de madera que tenía tallada una escena de la Natividad. Conmovido por la pena y el amor inagotable de la anciana, el hombre comprende lo ciego que ha estado ante la bendición que representa su familia, y promete volverse el padre amoroso que ésta merece.
Cuando el autor, Richard Paul Evans, escribió el último párrafo, Pensó que estaba poniendo punto final a un relato íntimo a través del cual quería expresar el profundo cariño que les tenía a sus hijas. No sospechaba todas las consecuencias que su publicación iba a tener.
Cuando el autor, Richard Paul Evans, escribió el último párrafo, pensó que estaba poniendo punto final a un relato íntimo a través del cual quería expresar el profundo cariño que les tenía a sus hijas. No sospechaba todas las consecuencias que su publicación iba a tener.
Mensaje de amor

RICHARD PAUL EVANS estaba rendido física y moralmente. Era noviembre de 1992, y este publicista, radicado en Salt Lake City, llevaba varios meses trabajando jornadas de 18 horas, lo que había afectado su vida familiar. Era un esposo y padre afectuoso, y lamentaba el tiempo que les había robado a sus hijas, Jenna, de seis años, y Allyson, de cuatro.
La Navidad estaba cerca y Richard ansiaba expresarles cuánto las quería. A ellas les encantaba que papá les leyera cuentos, así que un libro escrito por él sería el regalo perfecto.
Richard esbozó la historia de un padre que se dedica en cuerpo y alma al trabajo, quitándole atención a su familia, pero mientras lo hacía le venían a la mente inquietantes imágenes de una mujer que lloraba a una hija muerta. ¿Qué tenía que ver eso con su relato? Una noche, al evocar un borroso recuerdo de su niñez, halló la respuesta.
Cuando tenía cuatro años, vio a su madre, June, llorando en silencio en su cuarto, y le preguntó qué tenía.
—Es que hoy habría sido el cumpleaños de Sue —le contestó ella.
El pequeño sabía que hacía dos años su madre había dado a luz a una niña muerta. Con la comprensión propia de su edad, Richard le dio un abrazo a su madre.
En adelante, el tema de Sue casi no volvió a tocarse. El padre de Richard tenía una gran familia que mantener y se enfrascó en el negocio de construcción que tenía; si le pesaba la pérdida de su hija, no lo demostraba. En cambio, el penar de su madre era evidente para Richard.
Aunque habían pasado más de 25 años desde entonces, Richard no podía dejar de pensar en la hermana a la que no había conocido, y comprendió cómo encajaría ella en el libro. Escribiría una historia sobre las dos tragedias de la paternidad: la pérdida repentina de un hijo debida a la muerte, y la otra pérdida, paulatina, debida al descuido.
Era un tema lúgubre, pero Richard estaba inspirado, y escribió lo que quería que fuese un testimonio de amor para sus hijas y un mensaje de consuelo para su madre.
Para terminar el libro buscó una imagen que representara vívidamente el dolor que siente un padre ante la pérdida de un hijo, y se acordó de algo que le había contado una vecina anciana: que cuando era niña iba a jugar al cementerio de la ciudad, y todos los días veía llegar a una mujer y llorar al pie de la estatua de un ángel, que señalaba la tumba de un niño.
La fidelidad de esa madre y el tierno simbolismo del ángel dejaron una honda huella en Richard, que, luego de hacer algunas correcciones, agregó la imagen al relato.
El pequeño manuscrito superó las expectativas del autor durante la celebración familiar de Nochebuena. Richard tomó una copia y se la mostró a su madre señalando la dedicatoria: "A Sue".
—Mamá, creo que ella me inspiró esta historia para ti —le dijo.
June Evans estrechó a su hijo entre sus brazos y le dio las gracias, emocionada, mientras su esposo, David, los miraba en silencio.
Más tarde, Jenna y Allyson escucharon la historia, embelesadas, de boca de su padre. Satisfecho con la acogida que tuvo el relato en la familia, Richard puso el manuscrito en una repisa para tenerlo a la mano si las niñas querían que se lo volviera a leer.
Con todo, hubo más repercusiones: las fotocopias encuadernadas que Evans dio a la familia circularon también entre los amigos, y al poco tiempo el autor empezó a recibir llamadas de desconocidos que querían decirle lo mucho que había significado para ellos leer el texto. Más tarde, las librerías de la ciudad le pidieron ejemplares para vender.
A instancias de los lectores, Richard envió copias del manuscrito a las editoriales de la ciudad, pero éstas lo rechazaron, así que, en agosto de 1993, él y su mujer, Keri,destinaron sus ahorros a publicar 8000 ejemplares por su cuenta. No imaginaban que el libro iba a ser un éxito de ventas y les atraería ofertas de las mayores editoriales neoyorquinas.
Liberación
AL LLEGAR noviembre, las ventas en Salt Lake City iban en aumento, y Richard asistía con regularidad a presentaciones en las  las librerías para autografiar ejemplares. En uno de esos actos se le acercó una señora de mirada triste.
—e Quiere que le autografíe el libro? preguntó Richard
—Ya lo leí, y me parece que usted no es tan mayor para ser el protagonista —repuso ella—. Esta historia no es verdadera.
—Tiene razón: es  una ficción literaria.
—¡Cuánto me habría gustado llevarle  una flor al ángel! —dijo el voz baja, y se marchó.
Richard se quedó sin habla. Había sabido al instante lo que afligia a esa mujer. En casi todas las presentaciones veía personas con la misma expresión, que le hablaban de la  muerte de un hijo, y del profundo consuelo que les había traído el libro. Para la mayoría, el pasaje del ángel de piedra era particularmente liberador. A Richard no se le había ocurrido que la falta de la estatua pudiera resultarles dolorosa a esos lectores.
Preocupado, le contó al distribuidor del libro la conversación que había tenido con la mujer, y un vendedor que alcanzó a oírlo le dijo que recibían muchas llamadas de gente que preguntaba por el ángel.
Ante tanta insistencia, el propio Richard quiso saber dónde estaba la estatua, y le pidió a su vecina que le mostrara el lugar, pero al llegar a la parte del cementerio que ella recordaba, no encontraron más que lápidas. Si 70 años atrás había habido allí una estatua, hacía mucho que había desaparecido.
Lo que al principio no fue para Richard más que un bonito recurso literario, había resultado demasiado atractivo. Conforme aumentaba el público del libro, más personas de todo Estados Unidos acudían a Salt Lake City en busca de consuelo, y no lo encontraban. Richard comprendió que no le quedaba más remedio que erigir la estatua de un ángel para que los dolientes pudieran ir a visitarlo y hallar consuelo.
—¡Es una magnífica idea! —le dijo su madre cuando él le contó su plan—. Yo nunca he tenido un sitio donde llorar a Sue. No la enterraron. Así era antes. Tal vez pensaban que de ese modo sería más fácil que tu padre y yo la olvidáramos.
Richard no sabía cómo reaccionaría él ante semejante pérdida, pero se daba cuenta de que, hacía 30 años, su padre debía de haber sido un espectador más que un participante en el parto, y habría tenido que ser fuerte ante la muerte de su hija.
En ese entonces David Evans, que tenía siete hijos y estaba en deuda con sus padres, estudiaba la carrera de trabajo social para tener ingresos más constantes que los que percibía en la construcción. Quizá estaba tan preocupado por la salud de su esposa y las necesidades de su familia, que reprimió el impulso de llorar la muerte de su hija.
La herida de June, en cambio, seguía abierta. El silencio y el aislamiento preservaban y hasta aumentaban el sentimiento de pérdida.
Símbolo de consuelo
CONVENCIDo de que su madre y muchas otras personas necesitaban un lugar donde consolarse, Richard se puso a buscar la estatua apropiada, y en septiembre de 1994 recurrió al escultor Ortho Fairbanks. Resultó que él y su esposa tenían un motivo para colaborar en el proyecto: ellos también habían perdido un hijo.
Richard les describió la estatua que tenía pensada —una figura de niño con alas de ángel— y les dijo que quería celebrar una ceremonia de dedicación a principios de diciembre. El escultor le explicó que si era de piedra podía llevarle años; que la mejor opción era hacerla de bronce con una pátina que imitara la piedra. Aunque incluso ese trabajo podía tardar de seis meses a un año, prometió acabar a tiempo.
Fairbanks cumplió su palabra. Le pidió ayuda a su hijo, también escultor, y ambos trabajaron día y noche. Mientras tanto, Richard y el cuidador del cementerio encontraron el terreno donde pondrían la estatua. El ángel estuvo listo dos días antes del  plazo convenido.
La tarde del 6 de diciembre de '41994, a pesar de la lluvia y la nieve, Una procesión demás de 400 personas subió la cuesta que lleva al monumento, con pequeñas velas encendidas en las manos. Mientras algunos dignatarios de la ciudad pronuciaban discursos, ningun asistentes podía apartar la vista del ángel.
Era un poco mayor que diseño natural y descansaba sobre  un pedestal de granito. Dos reflelctores  le iluminaban desde abajo los  brazos extendidos hacia delante y el rostro dirigido al cielo. Quienes se encontraban más cerca alcanzabana ver la palabra "Esperanza" grabada en el ala derecha.
"Los ángeles te guardan, hijo mío", cantó un coro de niños. "Te librarán de todo daño y despertarás en mis brazos".
Luego llegó el momento que Richard esperaba desde hacía meses. Su madre se acercó al ángel llevando una rosa blanca en la mano, se arrodilló y depositó la flor a sus pies. A Richard se le humedecieron los ojos. Al cabo de unos instantes, June se levantó con expresión de alivio, y su hijo le dio un abrazo.
—¡Al fin tenemos un lugar para Sue! —exclamó ella.
A continuación la gente empezó a desfilar ante el ángel depositando flores blancas sobre el pedestal y sobre los brazos, hasta colmarlos. Al pie del monumento también dejaban juguetes, fotografías y otros recuerdos de sus hijos difuntos.
Bajo la llovizna, Richard se quedó mirando al ángel obrar el milagro. Le había pedido al escultor que la figura tuviera los brazos extendidos, como un niño que quisiera que lo levantaran, pero, a juzgar por las expresiones de paz en los rostros iluminados por las velas, este ángel, más que pedir consuelo, lo daba. Parecía estar diciendo: "Ven y deja aquí tus aflicciones". Y uno por uno, sus visitantes así lo hicieron.
Richard volvió a mirar a su madre. El regalo que había querido hacerle estaba completo, y sentía que era el momento más feliz de su vida. Entonces miró a su padre y vio que le corrían lágrimas por las mejillas. En su expresión se adivinaba toda una vida de sufrimiento contenido. Así, rodeados de desconocidos a los que reunía un dolor común, David y June Evans se fundieron en un abrazo. Sobre ellos se cernía el ángel, lustroso por el agua que lo cubría_
Se han vendido más de 7 millones de ejemplares emplares de The Christmas Box en 17 idiomas. Richard Paul Evans ha escrito otras cuatro novelas de éxito, entre ellas The Looking Glass ("El espejo"). June Evans ahora habla abiertamente de la muerte de su hija, para consolar a otros padres que han sufrido la misma pérdida. David Evans dirige una institución para niños maltratados y abandonados que su hijo fundó con las regalías que le han dejado sus libros. El ángel de bronce recibe más de 1200 visitas al año.
Selecciones del Reader´s Digest
Marzo 2000

jueves, 2 de junio de 2016

UN ANGEL LEVANTA PESADA VIGA--MAGNIFICOS VISITANTES

MAGNIFICOS VISITANTES
ANN WEDGEWORTH
Estos seres celestiales hasta prestan a veces una mano de ayuda al misionero. Un visitante celestial ayudó a colocar una pesada viga de cemento en una iglesia, en el siguiente incidente relatado por el misionero B.T. Bard, de la Asambleas de Dios.'
   Al viajar en el interior de China desde la provincia de Shanshi hacia Pekin, yo acostumbraba detenerme en Shih, Chia Chuang. Allí trabajaba fielmente para el Señor Peter Rasmussen, un misionero danés. Construyeron una linda iglesia, donde se reunían unos 300 cristianos para adorar.
Al mostrarme este edificio desde el exterior, el reverendo Rasmussen me llamó la atención hacia una pesada viga de hormigón ubicada bien alto sobre la entrada de la iglesia. Me contó que costó mucha imaginación y trabajo colocarla allá arriba. Debido a que no contaban con equipo moderno, tuvieron que construir un andamio.
Con gruesas cuerdas tiradas por muchos hombres fornidos, consiguieron finalmente alzar la viga para colocarla sobre la pared ya levantada. El reverendo Rasmussen observó cómo alzaban la viga hasta su lugar. Levantaron la viga hasta el punto más alto posible. Fue entonces que, para pesar y desilusión suya, pudo ver que todavía faltaba alzarla un poco más para poder colocarla en su lugar. Mientras consideraba qué habría que hacer, miró hacia arriba y vio que la pesada viga reposaba en su lugar apropiado. No pudo imaginar cómo pudo haber sucedido esto.
Más tarde durante el culto, en la iglesia, una de las mujeres cristianas se levantó para dar testimonio. Relató que ella estaba presente cuando la viga estaba siendo levantada, y que ella había visto cómo un ángel levantó y colocó la viga en su lugar adecuado.
Esta no es la primera vez que un ángel ha usado las manos para mover objetos pesados. ¿Acaso Mateo no nos dice que un ángel descendió del cielo y removió la piedra de la puerta del sepulcro de nuestro resucitado Señor y Salvador (Mateo 28:2)?
Cuando Jesús apareció a sus discípulos poco después de su resurrección, les dijo: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15).
¿Cuál es el mensaje del evangelio? La sencilla historia del amor de Dios expresada en Juan 3:16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
Romanos 10:13 nos dice: "Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo." Entonces surge la pregunta: "¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y como oirán sin haber quién les predique? (v. 14).
El Señor ha enviado profetas, predicadores y misioneros para contar las buenas nuevas, y ángeles como ayudadores, vengadores, guías, mensajeros, guardianes, y escoltas.








viernes, 18 de agosto de 2017

PRUEBA LA TENSIÓN DINÁMICA, FUNCIONA Y ES GRATIS

 LA TENSIÓN DIAMICA SI FUNCIONA
Por Samuelsonciudadepaz
Tenía 16 años  y  una estatura  de 1.77, flacucho de 117 libras de peso.  En el Instituto de Educación Básica, mis compañeros me ponían apodos lo cuál acentuaba mi terrible timidez e inseguridad.
Por esa  época decidí comprar el metodo del famoso Charles Atlas, lo hice con el propósito de subir  un poco de peso y mi autoestima, no para llegar un ser musculoso igual a Atlas. 
Practique muy pocos ejercicios y por poco tiempo, sin embargo logré darle forma a mi torax y un pòco de volumen a mis biceps. En realidad abandoné el uso de estos ejercicios  y después al cabo de unos años los retomé por algunos periodos. En una ocasión asistí por un par de meses a un gimnasio, al inicio de mi asistencia, el instructor me midió los biceps y comentó que  los tenía de igual a otro instructor que por su estatura y volumen de musculo si se notaba que hacía ejercicicos con pesas.
de vez en cuando he hecho ejerciccios de tensión dinámica pero han fortalecios mis brasos, de tal manera que cuándo accidentalmente alguien me sujeta donde está el biceps se queda sorprendido al notar su volumen.
Yo siempre he usado camisas, pero hace un par de semanas decidí usar playera, - Shirt, remera -y tres personas me comentaron que resaltaban mi torax y biceps. Hace 15 días decidí volver a practicar ejercicios de tensión dinámica pero con toda la voluntad y energía que el caso amerita. porqué esa es la clave, Mucha voluntad y disciplina propia, y  puedo afirmar que realñizando 15 a 30 minutos de ejercicios se suda abundantemente y el cambio físico es palpable. Los realizo en las noches y lo mejor de todo es que no pago nada. vuelvo a recalcar, mi torax, brazo y antebrazo, espalda y piernas estan siendo fortalecidas y adquiriendo un volumen mayor. Acutalmente mi estatura es de 1.80 y mi peso es de 160 libras. Mi meta es llegar a más libras de peso, pero en musculo relacionado al torax, biceps, triceps, muslos.
Si escribo esto es para animar a los lectores a realizar ejercicios de tensión dinámica, sea para subir d evolumen o para rebajar la grasa. es efectivo y no hay nesecidad  dem asistir a un gimanasio. En mi caso tengo la disciplina  para hacerlos en casa m ssolamen te me acompaño de mi musica preferida.  Los ejercicicos y los consejos adecuados los consiguen en las lecciones de Charles Atlas en  internet.
No se arrepentiran

domingo, 6 de agosto de 2017

UN GALLARDO GALLO GALLEGO EN AMERICA

 EL GALLO DE JERUSALEN EN ESPAÑA Y AMERICA
Por un huehueteco apasionado por la historia-el autor del blog
Huehuetenango
Guatemala
América del Centro
6 agosto 2017
Era un gallardo gallo gallego. Era un gallo viajero.  Plumas de color de oro y fuego formaban en su pecho la figura de una cruz Cuando cantaba el quiquiriquí la cruz de su pecho parecía cobrar vida. El gallo se esforzaba por cantar de forma clara y recía. No había otra manera de hacerlo. Solamente así estaría honrando la memoría de sus ancestros, quienes afirmaban sentirse  orgullosos de descender de aquél gallo que cantó una triste noche. La noche cuándo el Mesias atado de sus  manos era conducido frente al Sumo Sacerdote de Jerusalén.
 La Negación  de Pedro. Pintura por Carl Heinrich Bloch Iinternet imagen
 Cuando las naves de Colón zarparon para América allí venía nuestro gallo junto al pabellón,  con botas a la rodilla y espada al cinto. Fueron interminables días de sol quemante, tempestades furiosas , noches estrelladas y otras oscuras como el carbón. El gallo se sentía elegido como un enviado de Dios. En la madrugada su canto servía para animar a la tripulación donde viajaba "La Paloma Mensajera de Cristo". El que decía ser descendiente del Rey David,, el hombre que con las cartas nauticas y el astrolabio perfeccionado por el sabio judio Maestre Rodrigo, cuál  nuevo Moisés  ordenaba al  tempestuoso mar Atlántico que ante la proa de La Capitana, se abriese en dos. Sin embargo la verdadera vara que moisés extendía hacía el infinito mar era su fe en su Salvador JESUCRISTO.
Cuando el gallo cantaba a más de un marinero le  entraba nostalgía por su patría pensando que ya nunca regresarían a ella. Muchas noches vió al gran navegante,solo, preocupado , iluminado su rostro por la luz plateada de la luna. Allí era cuando más se esforzaba en cantar y esperaba que Colón oyese, no el qui--qui-ri-quí común que escuchaban los marineros, sino su verdadero canto y mensaje: Je su cri-cri-cri-crí stooo.  El mensaje llegaba al espíritu de Colón. El 12 de Octubre  saludó galardamente la llegada a una vasta tierra.
El tiempo pasó. pasó...muchas lunas...  .Noche del 30 de Junio de 1520. Tenoshtitlán, lugar que casí es la tumba de Cortés y de Alvarado.    miles de guerreros mexicas , sedientos de sangre amenazan  con acabar a los teules . Batalla, matanza...Esa noche cae un torrencial lluvia y la sangre española e india se mezcla con el agua formando un lodo rojizo. 
.. Hernán Cortes a salvo ya con su ejército, sentado, cansado, abatido bajo el famoso árbol es consolado p tiernamente por Malinche.  Se escucha tristemente el canto de un gallo. Es descendiente del gallo que venía en la nave Capitana de Cristobal Colón.



 JULIO DE 1525, ZACULEU
 Hombres blancos, rubios y de ojos claros, cubiertos de acero, instalan su campamento en lo que hoy es Malacatancito, Huehuetenango,Guatemala. Montan briosos corceles que resoplan enfurecidos cuándo sus amos gritan "¡Santiago y cierra, España!". Toman la ciudadela Mam. Fundan una villa para los españoles llamada Concepción  Huehuetenango. Al instalarse formalmente introducen las semillas de trigo, frutas, ovejas, vacas y aves de corral. Allí viene entre los muchos gallos y gallinas. un descendiente de aquel  gallardo gallo que vino con Cristobas Colón
 Hoy me pregunto : ¿Cuántos gallos descenderan  en España y América de aquel famoso gallo que aparece brevemente en 
"Al instante un gallo cantó por segunda vez. Entonces Pedro recordó lo que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y se echó a llorar."
Evangelio de San Marcos 14. 72
 Gonzalo de Alvarado y sus lideres llegan a Huehuetenango
´Campamento español en Malacatancito,Huehuetenango- 1525

sábado, 29 de julio de 2017

AL NIÑO PUEDE ENSEÑÁRSELE A VIVIR

AL NIÑO PUEDE ENSEÑÁRSELE A VIVIR
QUIEN OYE UN SECRETO DEBE SAB GUARDARLO
GUSTO venir a su casa!» me decía no hace mucho, al despedirse, una visita. «Es una de las poquísimas donde puede hablarse sin miedo a que corra de boca en boca lo que uno diga ».
Quien merecía, en realidad, este cumplido, era mi madre.
Contaba yo unos ocho años, cuando fué un día a casa la señora de Brown, a hablarle a mamá de cierto asunto grave relativo a su hijo. La ventana cerca de la cual conversaban estaba abierta, y yo, que jugaba al pie de ella, oí todo lo que decían. Mamá, que lo había notado, me llamó apenas se fué su amiga.
—Vamos a ver—me dijo—, si la señora de Brown hubiese dejado olvidada aquí su cartera: ¿te parece que haríamos bien dándosela a otra, persona? —No, mamá; claro que no—contesté en seguida.
—Pues lo que ha dejado hoy en nuestra casa vale muchísimo más que una cartera: ha dejado un secreto que, si no sabemos guardarlo, podría causar la desgracia de varias personas. Lo que ella me ha contado es suyo, y no debemos decírselo a nadie. ¿ Entiendes ?
Entendí perfectamente. Tanto así, que me guardo muy bien de repetir un secreto que me confíen o de divulgar críticas imprudentes que hagan en mi presencia.   
 Constante Cameron
Selecciones  Febrero de 1943
 

sábado, 30 de septiembre de 2017

INCENDIO Y SAQUEO A LA VILLA DE HUEHUETENANGO .Planes

         ENRIQUE DEL CID FERNANDEZ
           CRUZ Y BARRIOS
       INCENDIO Y SAQUEO
    A LA VILLA
DE HUEHUETENANGO

V.PLANES

El Mariscal Cruz había podido evadir el perseguimiento no sólo por la indolencia y falta de coordinación de sus contrarios, sino también por el conocimiento topográfico que tenía de la región. Le eran familiares las fronteras del Departamento donde desarrollaba sus correrías; tanto, que podía repetir de memoria los nombres de los poblados, aldeas y caseríos intermedios entre la peña de Rincón Tinaja y El Tepeguajal, por el Occidente; los que se encuentran entre la laguna de Chiaquil hasta Ichmujop, por el Nor-Oriente; los comprendidos en la ruta de Jolomguay). a Pichiquil, por el Oriente; y por último, los de la zona de Yxquihuilaj hasta San Antonio el Organo, por el lado Sur.
Conocía cómo experto de veinte años atrás, los parajes y Altozanos, los sitios y lugares, las veredas y quebradas, las haciendas, potreros y aguajes; los oteros y pasos especiales, senderos y cañones y los vados escogidos de los ríos, tanto en la época de lluvias como en la de secas. Desde 1848 los había recorrido por su cargo de Comandante en Jefe de las fuerzas del Gobierno. Asimismo, la extensa faja limítrofe entre Totonicapam y la Verapaz, faja donde movíase velozmente de uno a otro extremo desconcertando a sus enemigos...
    Ahora, en una aldea perdida en el confín de las montañas, madura con sus allegados el plan de ataque contra la villa de Huehuetenango cuyo Corregidor y Comandante General Interino, Capitán don Aquilino Gómez Calonge, se ha negado a rendir la plaza. Valiente actitud opuesta a otro del mismo cargo y situación: aquel Capitán don José Mariano Avila que dos años atrás, el 17 de febrero de 1867, al verse amenazado por el mismo guerrillero evacuó la población llevándose los fondos del Tesoro Público y dejando a los civiles en manos de los facciosos que penetraron en la zona urbana haciendo "de las suyas" por más de dos horas.
   Un ajado papel está extendido sobre la mesa. Su hijo Ramón encaminase hacia la ventana y ábrela del todo para que  llegue la plena claridad. El plano primitivo que contiene el papel enseña uno a uno todos los accesos y entradas naturales a Huehuetenango: sus colinas cercanas, calles, edificios principales, puentes, ríos que circundan la cabecera, etc. El indice regordete del Mariscal deslizase señalando con rapidez las prominencias estratégicas que dominan la plaza defendida por el Capitán Gómez Calonge. En concepto de Cruz, cuatro son las principales:
a) El cerro a cuyo pie está la fuente de "Tajaguaque", detrás del templo del Calvario, por el Nor-Este sobre el camino de herradura que conducía antaño a la villa de Chiantla.
b) El llamado "del Maíz", rodeado de barrancas de las cuales sobresale cercano a los bajos Cuchumatanes.
e) El de la "Cruz", en pleno paraje de Jumaj.
d) Y, por último, el nominado de "San José" que destaca notoriamente entre las cañadas que se internan rumbo a Chimusinique.
Cruz, jefe muy capaz en las luchas de montaña, señala la distribución de las fuerzas, sus comandos,y los sitios principales de acceso a la población. Unos amagarán por el cerro "del Máíz", a donde pueden llegar fácilmente'sin ser vistos siguiendo el cauce del río "de los Molinos"; en tanto, el Coronel Nemesio Polanco y J. Rufino Barrios con 700 indígenas de Cotzal, Chajul y Cunén proseguirán descendiendo hacia las llanuras situadas al Oeste y atacarán por ese punto. El flanco derecho compuesto por 300 hombres naturales de Aguacatán y Chalchitán bajo las órdenes de los Capitanes Bernardo Motta y José María González, tomará la Villa por la banda Norte, confundidos entre los bosquecillos y matorrales que, barranca de por medio, comunican con los traspatios de las casas de don Manuel Santiago, don Mariano Castillo, don Juan Francisco David Ríos y Matta, don Rufino Aguirre y don Ventura Arriola. El Mariscal, con sus hijos Ramón y Felipe y el Capitán Apolonio Cabrera, acompañados de parte de la caballería e infantería ocupará la prominencia de 'Tajaguaque", esperando el momento oportuno y decisivo para cargar por el lado del Calvario y encontrar pronto al grueso de las huestes en el centro de la plaza, rematando así el ataque organizado y bien dispuesto.


VI. PREPARATIVOS DE LOS FACCIOSOS

Mientras en "Las Guayabas" se decide la suerte de la tranquila Villa, otro de los hijos del Mariscal, Felipe Cruz, se­guido de J. Rufino Barrios —que no hace mucho se ha unido de­finitivamente a los invasores desde su fracaso en las márgenes del río Ixpil y el asalto y asesinato al puntero del río Negro ­encuéntranse en Chiantla estudiando detalles y obteniendo datos fidedignos en casa del Coronel Evaristo Cano, uno de los bastiones de la causa rebelde y persona que les facilita seguras no­ticias para su paso y una posible retirada ...
Este Coronel Cano es el—motor principal que ha engan­chado a los indígenas con la promesa de aumento de tierra en las comunidades, aguardiente más barato y saqueo general. Ahora que se planea el ataque a Huehuetenango, el Coronel no ha es­catimado medios y los indios engrosan las filas deslumbrados por el acicate ambicioso de la "mano libre" que se les ofrece.
Cruz no ignora estas promesas y, aparentemente, es el más empeñado en que se cumplan-, mas, sabe que a la masa que le sigue será imposible contenerla una vez haya iniciado la lucha. En ocasión anterior, se negaron a volver con él alegando que preferían esperar para "matar a los ladinos" de cierto pueblo .. .
       Pese a todo, sale el Mariscal acompañado de sus princi­pales allegados para inspeccionar el campamento: a un lado, cercanos, los ladinos armados de escopetas y uno que otro rifle conversan animadamente; más allá, aguacatecos, cotzaleños y nebajeños asientan el filo de sus machetes sobre piedras que en­cuentran en el sitio; en las afueras de la aldea, los indios de Chalchitán asolean regular cantidad de pólvora bajo la direc­ción del Teniente Coronel Juan de Dios Méndez; otros, fabrican "tacos de pita floja" y el resto muele carbón, pulveriza azufre y agrega salitre para aumentar la reserva del precioso combus­tible. Pablo Villatoro, minero que sigue a los rebeldes, dáse a la tarea de fundir plomo para la hechura de balas y gruesos perdigones en moldes de arcilla cocida destinados al uso de es­copetas, fusiles y viejas pistolas. No llegan a la media docena los hombres armados con rifles de retrocarga, mas no de esos que por su sistema de impulso manual constituían la maravilla de la época.
   El Mariscal Cruz avituállase cómo y dónde puede. La provisión de boca y guerra no le preocupa; los pueblos tienen que soportar la carga del avío obligado para el mantenimiento de sus hombres: maíz, tortillas, birringue, totoposte, leche, quesos, reses, huevos y aves de corral; frutas y legumbres, ca­ballos de silla, mulas, machos y burros de carga; armas blancas y de fuego, todo se incauta y a los vecinos pudientes les obliga a cesiones monetarias forzadas. Los habitantes ven con temor los movimientos de los revoltosos y entregan sin resistencia lo que piden para no exponerse a abusos que en ciertas ocasiones les han llevado a perder la vida.
Chiantla representa para Cruz y su gavilla un remanso en sus peligrosas actividades. En este pueblo cuenta con numerosos prosélitos. Ellos, después de una de las derrotas sufridas por el Mariscal el 18 de mayo de 1869, quisieron iniciar por su cuenta —azuzando a los indígenas que les escucharon— un intento de saqueo a la villa de Nuestra Señora de la Concepción Huehuetenango...
    Rara e inexplicable inquina que,:, tiempo después les llevó también a secundar el "movimiento" encabezado por el Coronel ex-Vicepresidente de la República don Vicente Castañeda (27 de octubre de 1887), degenerado en alevoso ataque a la ya entonces ciudad de Huehuetenango, y la consiguiente derrota de aquellos alteradores del orden público cuyos principales jefes perdieron la vida por instigadores de tan peregrino como injusto proceder.

VII EL ESTADO MAYOR DEL MARISCAL CRUZ

   A un llamado de Ramón Cruz, adelantóse el sargento Ambrosio Xunux llevando de la brida el caballo tordillo que uti­liza el Mariscal. Detrás, varios palafreneros con los caballos para don Ramón, don Vicente y para los Coroneles Polanco y Méndez. Monta don Serapio ayudado por uno de sus subordi­nados para alcanzar con más facilidad el galápago francés, có­modo y muelle. Hace mucho tiempo que no hace uso de la silla, segura y resistente, porque la prominencia de la "manzana" moleste su creciente abdomen. Lleva el sable al alcance de la mano, a los lados ambas pistoleras y un revólver al cinto. Ni galones, ni charreteras, ni insignias llamativas: sólo un pañuelo negro pasado dentro de un anillo de oro luce en el grueso cuello del rebelde militar. Su rostro moreno pierde en fealdad por el brillo de sus ojillos negros de mirada penetrante y firme. Un sombrero gris adornado por una cinta de color rojo vivo cubre su voluminosa cabeza que destaca entre sus hombros estrechos y caídos. . .
   Le sigue el Coronel Nemesio Polanco, erguido y bien mon­tado. Polanco es el verdadero tipo del guerrillero criollo: car­tucheras cruzadas sobre el pecho, rifle que sobresale de la es­palda, sombrero de castor maltratado por el tiempo, mirada de águila perdida en el confín. Erecto, sedoso y bien poblado el mostacho. Perilla de "clavo". Recio, valiente y fuerte como jinete.
   Ramón Cruz es de los más jóvenes del grupo. Más que moreno, de nariz aplastada como la de su padre, luce cabello corto y liso. Su rostro está señalado por una extensa cicatriz ancha, carnosa y rosada que principia en la ceja del lado derecho y llega casi hasta el lóbulo de la oreja del mismo lado: indeleble recuerdo de su entrada a la población de Joyabaj (10 de octu­bre de 1869) en la cual asesinó a sangre fría al Juez Preventivo don Patricio Peña. Contempla el hijo al padre con orgullo y espera que la fortuna lleve al cabecilla de la facción a regentear los destinos del país como recompensa a sus empeños y esfuerzos revolucionarios. Entonces, él estará siempre a su lado ayudán­dole en las cosas y destinos de la patria. . . No imagina que la muerte acecha muy de cerca: antes de tres días el que ahora se yergue marcial jineteando soberbio caballo, será tan solo un cadáver tendido en la plaza de la incendiada cabecera.
   Méndez Cruz pasa de la cuarentena. Grueso sin llegar a la obesidad, tostado por el sol y los fríos de la sierra, sereno, apuesto y gallardo, no permite que los años venzan al hombre de "pelo en pecho" que fue en la juventud, y cuyo brío conser­vará durante toda su vida.
   Parten los cuatro al galope dirigiendo las cabalgaduras hacia lo alto de una de las pequeñas colinas situadas entre "Las Guayabas" y la población de Chiantla, en el preciso lugar donde. apunta la rústica guardianía de un centinela asentada entre las rocas. Desde allí, el paisaje es una enorme extensión de valles, quebradas y colinas semi-obscuras alargadas por la luz del sol que las proyecta y agiganta sobre las profundas arrugas y los salientes de la tierra. Atrás, los enormes Cuchumatanes apa­recen inmaculados contrastando su azul con el fondo purísimo del cielo...
Detienen sus caballos cerca de una abandonada cabaña cubierta de paja y sin paredes laterales. Fijan su atención en blanquizca polvareda que divisase a lo lejos: tres jinetes recorren a. galope tendido el camino que rodea la estancia de Santa Apo­lonia propiedad de don Tomás de Aquino Samayoa, cuya casa destaca en un bosque próximo al riachuelo de Vernal. Piérdense en recodos, ascienden por pequeños altozanos y devoran las lla­nuras. Escúchase ya el ruido sordo de las recias pisadas de las bestias acompañadas por el ladrar de varios perros y el cacareo estridente y alarmado de las aves de corral que apártanse pre­surosas ante la llegada de hombres y de brutos .. .
   De pronto, a los pies de Cruz y sus subordinados aparecen entre las siluetas negruzcas de las tajadas peñas: Felipe Cruz, J. Rufino Barrios y Venancio su hijo, primer retoño de sus an­danzas, joven que escasamente llega a los quince años.
Los ollares de los cuadrúpedos muéstranse ensanchados y rojizos. Sudan sus cuerpos y sus ojos brillan. Tascan los frenos y piafan nerviosamente ante aquel descanso inesperado. Agréganse los menos a los más y encamínanse conjuntamente hacia el campamento.
Barrios, de complexión fuerte y robusta, cierra la reta­guardia del pequeño grupo que recorre las crestas frías y ven­tosas de los bajos Cuchumatanes. Boca casi sin labios. Des­pejada y amplia la frente. Viva la mirada. Cúbrese con un sombrero de amplias alas. No luce barba cerrada, y una espe­cie de garibaldina completa el atuendo de polainas francesas, pantalón tirado, pañuelo rojo al cuello, al costado el sable, fus­tilla en la siniestra, revólver en el cinto y en la silla el rifle...

 

domingo, 24 de septiembre de 2017

CANET- CEBALLOS-PRADO DE LA PIEDRA- 1929-HUEHUETENANGO

LILIA MAURA CANET
10 mayo 1929
HIJA DE CARMEN CANET
CIUDAD DE HUEHUETENAGO
GUATEMALA
AMERICA DEL CENTRO
Apellido del sur de FRANCIA Y  CATALUÑA
JOEL CASTILLO CEBALLOS
16 MAYO 1929
HIJO DE ADRIAN B. CASTILLO Y DE SOLEDAD CEBALLOS
CIUDAD DE HUEHUETENAGO
GUATEMALA
AMERICA DEL CENTRO
JOSE ARTEMIO CABRERA SANCHEZ
30 JULIO 1929
HIJO DE AURELIANO GORDILLO CABRERA –TALABARTERO, ORIGINARIO DE MEXICO- Y DE FRANCISCA SANCHEZ
CIUDAD DE HUEHUETENAGO
GUATEMALA
AMERICA DEL CENTRO
ENRIQUE FELIX PRADO DE LA PIEDRA
HIJO DE ENRIQUE F. PRADO DE  LA PIEDRA- DEL DISTRITO FEDERAL DE MEXICO.  Y ANGELA GALVEZ  DE LA CIUDAD DE HUEHUETENANGO, AVECINDADOS EN  LA REPUBLICA DE EL SALVADOR
CIUDAD DE HUEHUETENAGO
GUATEMALA
AMERICA DEL CENTRO
 _______________________________ 23 ENERO 1922

 BODA DE
ENRIQUE PRADO DE LA PIEDRA
Hijo de DON RAMON N. PRADO y de DOÑA EMILIA DE LA PIEDRA DEL PRADO-Capital de México
Con 
MARIA  ANGELA GALVEZ MOLINA 
Hija de DON EMILIO GALVEZ MOLINA y DOÑA YSABEL AVILA CHAVEZ
HUEHUETENANGO
Guatemala
 "Año de 1922
Enrique Prado  de la P.  y  Ma. Angela  Gálvez
P.N. 1-
En Huehuetenango a veintitres de Enero de mil novecientos  veintidos , constituidos en el lugar  destinado a las 8 y 1/2  p.m. el infrascrito Jefe Político  Coronel de Estado Mayor  de la República  C. Fernando Morales H. los testigos, Don J. Olivio Chavez y Srita. Raquel Molina , Don Ant. Molina  y Sra. Sara Méndez ; los padrinos Don Gonzalo Culebro G. y Srita. Emilia Culebro  por sí y en representación del General y Ministro de Méjico  C. Luis Caballeros y Señora, Don Edmundo Gálvez y Srita. Victoria Gálvez, por sí y en representación del Ministro mejicano Don J.M. Ferrer  y Sra. Don Manuel Saenz . por sí y en representación del Excelentísimo  Sr. Visconde de Pegullal , don Javier Sosa y Dña. Maria  de Sosa , por sí y en representación del Honorable  Sr. Dn. Rafael Esprón y Sra. Sara P. de Esprón  y el infrascrito Secretario, estando presentes Don Enrique Prado de la P. soltero de veintinueve años de edad, originario de la ciudad de Méjico , y vecino de esta ciudad, hijo legitimo del Dr. Dn. Ramón N. Prado, y Sra. Emilia de la Piedra del Prado , teniendo como abuelos paternos don José Jesús Prado C. y Doña María Antonia Lupier de Prado y abuelos maternos Don Juan B. de la Piedra,  y Dña. Emilia Piedad Encelmo de de la Piedra , la Srita. Ma. Angela Gálvez, soltera de veintiun años de edad, ama de casa, siendo hija legitima de Dn. Emilio Gálvez Molina y doña Ysabel de Gálvez , teniendo como abuelos paternos y maternos respectivamente , Dn. José M. Gálvez y doña  Nicolasa Molina, Dn. Angel M. Avila y Dña. Ygnacia Chavez, por ser el día y la hora señalados  para su enlace, se procedió a efectuarlo de la manera siguiente: --------
Testigos----E. Prado de la P.----------------

domingo, 23 de julio de 2017

FELIPE DE JESUS BANSELLES -1863- -Huehuetenango

FELIPE DE JSUS BANSELLES
FECHA DE BAUTISMO 16 DICIEMBRE 1863
FECHA DE NACIMIENTO:  30 SEPTIEMBRE 1863
HIJO DE ------BANSELLES- Barcelona , España
PADRINO: ALEJANDRO OSORIO
VILLA DE HUEHUETENANGO
GUATEMALA
AMERICA DEL CENTRO
 BANSELLES_ Apellido de BARCELONA,ESPAÑA

sábado, 10 de junio de 2017

PETRONA CELESTINA HERRERA VERA- 1851-HUEHUETENANGO, Guatemala

PETRONA CELESTINA HERRERA VERA
18 MAYO 1851
HIJA DE DON  JULIO HERRERA Y DE LA SRA. DOÑA PAULA VERA
MADRINA: LA SRA. DOÑA GERTRUDES CAMBRONERO
HUEHUETENANGO
GUATEMALA
AMERICA DEL CENTRO
"En  Gueguet.o  a veinte de Mayo  de mil ochocientos cinc.a y uno , yo el Cura   bautice solemnemente a Petrona Celestina q.e n.o  el diez y ocho del corr.te  h.l de Dn. Julio Herrera y de la Sra. Da .Paula Vera. Fue su madrina la Sra. D, Gertrudes Cambronero.  (f)   Luis J. Cambronero
ESCUDO DEL APELLIDO VERA  Escudo de plata, un águila de sable azorada de una cinta que le sale del pico y voltea sobre la cabeza con el lema "Veritas vincit".

 miércoles, 24 de enero de 2018

ALFONSO DE VALDES-LA REFORMA EN ESPAÑA- Samuel Vila


 HISTORIA DE
LA INQUISICIÓN Y
LA REFORMA EN ESPAÑA-
Samuel Vila

4. Alfonso de Valdés, Alfonso de Virués y Juan de Vergara.

Alfonso de Valdés nació en Cuenca. Era hijo del regidor de dicha ciudad y un hermano de Juan, del cual hablaremos más adelante. Se ignoran detalles de su vida durante su mocedad. Lo primero que se conoce de él son las cartas que dirigió a Pedro Mártir de Angleria, desde Flandes y Alemania, en 1520, donde asistió a la coronación de Carlos I. Era entonces escribiente de la Cancillería del emperador. Al hablar de Lutero lo hace en términos personalmente desfavorables, pero reconoce la razón que le asiste en reclamar una reforma de la Iglesia y dice que la causa de todos los males que la aquejan es que el papa prefiere cuidar de sus intereses temporales que de los espirituales. Critica también las costumbres paganas de la corte de Roma.
En 1525 actúa como secretario del canciller, y aun del emperador, para la redacción de documentos latinos, gran número de los cuales se conservan. Por esta época era erasmista convencido y favoreció las solicitudes de ayuda en favor de Erasmo, ante Carlos I y el arzobispo Fonseca, con gran diligencia, así como procuraba divulgar sus escritos y encarecer el valor de su doctrina. Alfonso de Valdés se carteaba con Erasmo, el cual lo colmaba de elogios.
Su obra más famosa es el Diálogo de Lactancio y el arcediano, obra de ficción, de carácter político-religioso. En ella se quiere mostrar que el saqueo de Roma (1527) por las tropas del emperador Carlos, hecho recién sucedido, significaba un castigo de los vicios de la corte papal permitido por Dios, en beneficio de la cristiandad, y que el emperador no tenia culpa alguna en ello. Valdés, por boca de Lactancio, hace la apología de su señor, en contra del sentir del arcediano. No sólo ataca al papa por sus errores políticos y señorío temporal, sino también desde el punto de vista dogmático, ridiculizando las supersticiones, las bulas, dispensaciones, clamando contra la acumulación de rentas y privilegios por parte del clero, la falta de caridad y honestidad de los clérigos, etc. Acaba abogando porque esta reforma la lleve a cabo el mismo emperador.
La publicación de este libro fue autorizada por Carlos, previas censuras favorables, y dio lugar a graves incidentes con el nuncio papal, que, al fin, hubo de sucumbir ante la decisión del emperador. El libro, al parecer, fue retocado por su hermano Juan. Fue, editado, probablemente, en 1529 y está escrito en un lenguaje digno de los mejores clásicos de las letras castellanas. Hoy se sabe que también escribió el Diálogo de Mercurio y Carón, antes atribuido a su hermano Juan.
El Diálogo de Mercurio y Carón vio la luz en Italia, en 1527. Es posible que colaborara en esta obra su hermano Juan, quizá más en las ideas que en la forma. Se manifiestan ya en él sus tendencias a la critica de la
superstición reinante, y su fuente de inspiración es erasmista.
Consta de dos partes. La primera, de carácter histórico-moral, empieza fingiendo que Carón se queja ante Mercurio de que le será inútil la galera que había adquirido ante las frecuentes guerras visto que, hecha la paz, escasearán los muertos y, por tanto, le bastará con su barca. El tema se va desenvolviendo por medio de los razonamientos que hacen las ánimas, mientras Carón las va conduciendo con su barca al otro lado de la laguna Estigia, o cuando ascienden por un monte hacia el cielo. Aparecen sucesivamente almas condenadas por haber puesto su confianza en supersticiones e hipocresías dé toda clase, por haber aumentado su hacienda usando de malas artes, por desatender a sus deberes, por falsear la verdad, por su soberbia, etc. Así van desfilando beatos, consejeros, obispos, teólogos, reyes, etc. Tan sólo se salva un alma que ha vivido una vida recta y sinceramente devota.
En la segunda parte de la obra, rica en preceptos y enseñanzas, aparecen siete almas que van a la gloria, las cuales exponen cuál fue su vida, para ejemplo de los lectores. Estas son las de un rey, un obispo, un predicador, un fraile, etc. Valdés aprovecha la relación de cada uno para exponer los vicios que se deben evitar y las virtudes que se deben seguir en cada uno de esos estados. Sus criticas son de mayor elevación y más respetuosas que las de Erasmo, con la diferencia que existe entre un auténtico hombre de Renacimiento y una persona de verdaderos sentimientos piadosos. No se expone en esta obra doctrina francamente reformada, sino que se limita a manifestar su disconformidad con la religiosidad rutinaria e hipócrita, y se evidencian sus tendencias místicas y reformadas, que, repetimos, no han hecho eclosión todavía de un modo franco. No sabemos si se debe a una medida de prudencia o a que no habían madurado en su mente todavía.
En 1532 estuvo presente, acompañando al emperador como secretario, en la dieta de Augsburgo. Tuvo en esta ocasión varias conversaciones particulares con Melancton y pidió a éste, por encargo del emperador, que redactara una confesión de los principios luteranos. Como respuesta Melancton escribió su famosa Confesión de Augsburgo, que Valdés leyó antes privadamente, y sobre la que hizo a Melancton alguna observación, tendente a disminuir la discrepancia entre protestantes y católicos. Bajo la influencia de Melancton hizo Valdés lo posible para disminuir la desfavorable impresión que de los reformados tenia su señor Carlos I, ya que él mismo había cambiado el criterio con que antes los juzgara. Valdés reconoció que era opinión corriente entre los españoles que los reformados no creían en Dios ni en Cristo, ni en la Virgen, y que en España se consideraba tan meritorio estrangular a un luterano como pegarle un tiro a un turco.
Los espías inquisitoriales no dejaron de observar el celo con que Valdés favorecía la causa protestante, por lo que una vez hubo regresado a su patria fue acusado ante el Santo Oficio de luteranismo y por sus aficiones humanistas, sufriendo condena leve por dicha causa. Sin embargo, en 1532 lo encontramos en Viena, donde había ido acompañando al emperador, cuya secretaria continuaba regentando. En esta ciudad murió de la peste en la fecha citada.
Alfonso de Virués era monje benedictino, gran teólogo, predicador de Carlos I. En tanto aprecio lo tenia su señor que no asistía a otros sermones que los predicados por él. Durante sus viajes con el emperador por Alemania se sabia que había conversado con algunos reformados, y como además se le consideraba como erasmista, se le acusó de herejía luterana y fue puesto en cárceles secretas, en Sevilla. Fue inútil que alegara que había escrito una obra combatiendo a Melancton. Además, Carlos I lo defendió ante la Inquisición, lo que no había hecho con ningún otro servidor suyo. A pesar de tan gran influencia tuvo que permanecer cuatro años en cárceles secretas y Carlos no pudo conseguir que fuera absuelto, ya que algunas de sus proposiciones predicadas en público fueron consideradas como luteranas sin atenuante. Fue obligado a abjurar de ellas (153?) y sólo fue absuelto ad cautelam. Se le prohibió predicar durante dos años. Carlos fue fiel a Virués. Logró del papa la absolución plena y, más adelante, le arrancó para su protegido, aunque fue contra la voluntad del otorgante, el obispado de Canarias.
Juan de Vergara, gran poeta y critico, catedrático de Filosofía en Alcalá, canónigo de Toledo, había sido secretario del cardenal Cisneros y del arzobispo Fonseca. Era un ferviente humanista y se había distinguido en la defensa de Erasmo. Habla traducido los libros sapienciales de la Poliglota Complutense, algunos de Aristóteles y otros clásicos. Fue preso por la Inquisición de Toledo, por haber sido acusado de herejía luterana y poseer obras de Lutero. Negó lo primero, pero devolvió, efectivamente, obras luteranas que poseía. No le sirvió para nada el apoyo del arzobispo Fonseca, y los inquisidores, creyendo tener suficientes pruebas de su heterodoxia, le obligaron a abjurar de vehementi, a pagar una multa de 1.500 ducados y le impusieron una corta reclusión en un monasterio. Sin embargo, luego fue restablecido a su anterior posición. También entró en conflicto con la Inquisición su hermano, Bernardino de Tovar, también erasmista, aunque éste fue acusado de iluminismo.

sábado, 22 de julio de 2017

... Y EL AMOR REGRESÓ

 ... Y EL AMOR REGRESÓ
POR TOM ANDERSON
CAMINO a la cabaña de la playa donde mi familia pasaba las vacaciones, formulé un propósito: durante las siguientes dos semanas, intentaría ser un esposo y padre cariñoso. Sería afectuoso y amable; no pondría peros ni condiciones.
La idea se me había ocurrido al escuchar por radio, en mi auto, a un comentarista que citaba un pasaje bíblico relativo a la consideración que los maridos deben tener con sus esposas; después, continuaba: "El amor es un acto de voluntad. La persona puede optar por amar". Debía yo reconocer que había sido un esposo egoísta y que mi falta de tacto había empañado nuestro amor, debido a mis mezquindades: reñía a Evelyn por su morosidad: insistía en ver los programas de television que sólo a mí interesaban, echaba a la basura los periodicos del  día anterior que sabía que mi mujer no había leído aún. Pues bien, durante dos semanas, todo eso cambiaría.
¡Dicho y hecho! Desde el momento mismo en que besé a mi esposa en el umbral de la puerta, la cumplimenté:
—¡Ese suéter amarillo que estás estrenando te sienta de maravilla!
—¡Gracias! ¡Me alegra que lo hayas notado! —repuso, sorprendida y contenta, y quizá hasta un tanto perpleja.
Cansado del largo viaje, sólo deseaba sentarme a leer, pero Evelyn sugirió que diéramos un paseo por la playa. Ya iba a decirle que no, cuando pensé: Evelyn ha estado aquí sola con los niños toda la semana y ahora desea estar sola conmigo. Así pues, nos fuimos a caminar por la playa mientras los niños hacían volar sus papalotes.
Y así seguí cumpliendo mi propósito. Dos semanas sin telefonear a la compañía de inversiones de Wall Street en la que soy uno de los directores; una visita al museo de conchas, aunque por lo general detesto los museos (y sin embargo, me gustó); ningún comentario hiriente cuando la morosidad de Evelyn al arreglarse ocasionó que llegáramos retrasados a una cena. Pasé todas las vacaciones relajado y feliz, y me hice un nuevo propósito: seguir recordando que había yo optado por amar.
 Sólo una cosa falló en mi experimento, y todavía mi esposa y yo reímos al recordarlo: la última noche que pasamos en la cabaña, al ir a acostarnos, Evelyn se quedó mirándome con expresión triste.
—¿Qué pasa? —le pregunté. —Tom —me contestó, acongojada—, ¿sabes algo que yo ignore?
—¿Qué? ¡Explícate!
—Bueno ... ese examen médico al que me sometí hace unas semanas ... ¿Te dijo el doctor algo al respecto? Has sido tan bueno conmigo estos días ... ¿Es que me estoy muriendo?
Tardé algunos momentos en comprender la inquietud que embargaba a mi mujer, pero en seguida solté la carcajada:
—¡No, mi vida! —repuse, abrazándola—. No estás muriéndote .. . ¡Lo que sucede es que yo estoy empezando a vivir!
CONDENSADO DE LA REVISTA —GUIDEPOSTS— (AGOSTO DE 1985). Ü 1985 POR
GUIDEPOSTS ASSOCIATES. INC., DE CARNEE. NUEVA YORK
SELECCIONES DEL READER´S DIGEST  ENERO DE 1987
 

domingo, 9 de julio de 2017

MI PRIMER AMOR, CUARENTA AÑOS DESPUES

MI PRIMER AMOR, CUARENTA AÑOS DESPUES
POR JOHN WALTERS
 
Hay un reflujo de adrenalina en la sangre y el pulso se acelera: es algo inocente y doloroso qúe dura toda la vida.
RECUERDO cómo matizaba el sol su cabellera. Volvió la cabeza y nuestras miradas se encontraron un momento en aquel estridente salón de clases, durante el quinto año de primaria. Sentí un vuelco en el corazón. Así empezó mi primer idilio.
Ella se llamaba Raquel, y yo soñé despierto durante toda la primaria y la secundaria, embelesado con sólo mirarla, mudo ante su presencia. ¿Habrá alguien que siga revoloteando en las sombras de la noche, atraído por la pálida luz de una ventana, su ventana, como hipnotizado insecto veraniego? Aquel deliquio asexual, pero imperioso y obsesivo, que me turbaba y me quebraba la voz, ahora lo veo como lo que era: un sueño imposible. Sé que entonces me sucedió, pero no acierto a comprender lo que ahora la memoria insiste en recordarme: que aquello era un sufrimiento; un delicioso tormento.
En cuanto la avistaba en su camino hacia la escuela, o de esta a su casa, por entre las hileras de árboles, me quedaba inmóvil. Su actitud era siempre de seguridad en sí misma. En casa revivía yo cada encuentro, y me angustiaba al pensar en mí torpeza. Con todo, al llegar a la  adolescencia percibí que ella me toleraba con cierto afecto,
Nos faltaba madurez para ser novios formales. Ella era judía ortodoxa, y yo un católico escrupuloso; y esto nos obligaba a un amor platónico que volvía improbable un simple beso, aunque no por ello menos deseado. En cierta ocasión me las arreglé para abrazarla mientras bailábamos ( desde luego, había ido acompañada de una persona que la cuidaba). Nuestro abrazo le provocó una risita, tan confiada y candorosa, que me odié por mis pecaminosos pensamientos.
Mi amor a Raquel nunca fue correspondido. Cuando terminamos la preparatoria, ella ingresó a la universidad y yo me enrolé en el Ejército. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, me enviaron a ultramar. Nos escribimos algún tiempo; sus cartas me iluminaron aquellos años aciagos e interminables. Una vez me envió una foto suya en traje de baño, la que me llevó a concebir las fantasías más atrevidas. En mi siguiente carta le insinué la posibilidad de que nos casáramos; casi de inmediato, sus misivas se espaciaron y fueron menos personales.
Lo primero que hice en cuanto regresé a mi país fue acudir a su casa. Me recibió su madre: Raquel ya no vivía ahí con ella, pues se había casado con un estudiante de medicina que había conocido en la universidad. "Pensé que te lo había dicho en alguna carta", comentó la señora.
Recibí su carta de despedida mientras esperaba que me licenciaran. Muy cortésmente, me explicaba los motivos que impedían que nos casáramos. Ahora que recuerdo aquello, me doy cuenta de que debí de haberme recuperado bastante pronto, a pesar de que durante los primeros meses pensaba que no valía la pena seguir viviendo. Igual que Raquel, también yo conocí a otra persona: una jovencita a la que aprendí a amar, y con quien sigo unido con lazos irrompibles.
Pasaron más de 40 años antes de que volviera a saber algo de Raquel. Su esposo había muerto, ella estaba de paso en la ciudad, y un amigo mutuo le había dado mis señas. Concertamos una cita.
Sentía curiosidad y estaba emocionado. En los últimos años no había pensado en ella, y su inesperada llamada me tomó por sorpresa. Verla me impresionó: esa matrona encanecida con la que me senté en el restaurante, ¿era la Raquel de mis deseos y de mis sueños, la juncal sirena de aquella instantánea?
Pero el paso del tiempo nos había unido y había establecido el respeto mutuo. Hablamos como viejos amigos, y pronto nos contamos que ambos éramos abuelos.
"¿Te acuerdas de esto?" me preguntó, mientras me daba una hoja de papel muy gastado, Era un poema que le había escrito en la escuela, de torpe métrica y deslucidas rimas. Al observar mi expresión, lo recuperó y volvió a guardarlo en el bolso, como si temiera que fuera yo a destruirlo.   
Le confié que había llevado conmigo su fotografía durante toda la guerra.
—Sabes bien que lo nuestro no habría- tenido éxito —comentó.
—¿Por qué estás tan segura? ¡Habría sido fabuloso, con mi conciencia irlandesa y tu culpa judía!
Nuestras risas sobresaltaron a los de la mesa contigua. El resto del tiempo nos miramos furtivamente. Creo que lo que cada uno veía en el otro contradecía a los jovencitos inmortales que habíamos creído ser.
Antes de que la dejara en un taxi, se volvió a mí y, mirándome un momento, me dijo: "Sólo deseaba verte una vez más, para agradecerte haberme querido como lo hiciste", Entonces, nos besamos y se fue.
En el cristal de un escaparate contemplé mi imagen: la de un hombre maduro al que la brisa del atardecer revolvía las canas. Decidí irme a casa caminando. Su beso aún ardía en mi boca; sentía que me estallaba el corazón, y me senté en una banca del parque. Los árboles y el césped tenían el brillo surrealista del ocaso. Algo se disipaba en mí. Algo se había completado, y el paisaje que tenía enfrente era tan hermoso que me dieron ganas de gritar, bailar y cantar de felicidad.
Pronto cesó ese embeleso, como todo en la vida, y pude por fin ponerme en pie y emprender el regreso a casa.
SELECCIONES DEL READER´S DIGEST
ABRIL DE 1990
C 1987 POR JOHN WALTERS. CONDENSADO DEL SUPLEMENTO DOMINICAL DEL "TIMES" DE NUEVA YORK
(22-XI-1987), DE NUEVA YORK, NUEVA YORK. ILUSTRACION: MICHAEL GARLAND

sábado, 11 de agosto de 2018

1811-HUEHUETENANGO Y TOTONICAPAN- REPARTIMIENTO TIERRAS

PARA QUE SE PONGA EN PRACTICA LO DETERMINADO POR EL EXMO. SEÑOR PRESIDENTE EN OFICIO DE 11 DE NOV.BRE P.P. SOBRE REPARTIMIENTO  DE TIERRAS REALENGAS  HE CIRCULADO CORDILLERAS A LOS 51 PUEBLOS DE AMBAS PROVINCIAS DE ESTA ALCALDIA Y DE RUEGO Y ENCARGO  LO HE COMUNICADO A TODOS LOS P.P. CURAS POR MEDIO DE LOS P. VICARIOS PROVINCIALES. EN SU CONSECUENCIA HE RESUELTO PRINCIPIAR  LA VISITA A MEDIADOS  DEL PRIXIMO ENERO A FIN DE PODER CUMPLIR CON EL EXTREMO QUE SE ME PREVIENE EN LA CITADA ORDEN DE 11 DE NOVIEMBRE Y AL MISMO TIEMPO MEJORAR LA SUERTE DE LOS PUEBLOS DE ESTA ALCALDIA Y DESDE MI INGRESO A ELLA HE CONSIDERADO ABANDONADOS A LA SUERTE DEL DESTINO.
  E STA BIEN QUE EL TRABAJO PARA LA INTRODUCCION DEL AGUA SE PRINCIPIE EL DOS DE  ENERO PRÓXIMO CUYO PUNTO TAMBIEN ME INDICA EL COMANDANTE DON JOAQUIN MONT, DE QUIEN ESPERO TODA ACTIVIDAD  Y QUE VMD ESTIMULARÁ A LOS FELIGRESES DE AMBAS  CASTAS A FIN DE QUE CONCURRAN  VOLUNTARIAMENTE A UNA-- TAN UTIL PARA LOS MISMOS.
15 DE DI
DICIEMBRE DE 1811
 DON JOSE MARIA PEREZ          GUEGUET.O
 

lunes, 12 de febrero de 2018

TESTIMONIO DE MARIANA

"Encontré más verdad que en la Iglesia misma.."
por  Mariana


Siempre creí en un Dios de milagros. Mi nacimiento fue un milagro: Mi madre (judía) fue atropellada en enero de 1979, con 8 meses de embarazo. En estado de coma 4 tuvo un parto natural, y yo nací sin un raspón. A los 15 días mi madre murió.
Mi infancia transcurrió en serenidad. Mi padre nos atendió a mi hermano y a mi como reyes. En su búsqueda, se dedicó al hinduismo, a la meditación. Sin ser esto la verdad de Cristo rescato que me crié en una atmósfera de paz...
A los 9 años mi padre se juntó con una mujer católica, que nos hizo bautizar e ingresé en un colegio religioso. Empecé a conocer acerca del nombre de Cristo, Maria, tomé la comunión. Fui feliz, no tuve experiencias malas, religiosamente hablando.
A los 15 años empecé a participar de movimientos juveniles salesianos, parroquiales. Un día mientras oraba caí en la cuenta de lo que había significado mi nacimiento. Entonces me dije: "naciste para algo, no podés vivir tu vida así nomás. No podes ser como las demás chicas. Tenés que devolverle a Dios esa vida que te regaló". También pensaba que si mi madre hubiese vivido yo, tal vez, no hubiese escuchado acerca del Evangelio. Así fue que decidí hacerme monja carmelita por considerar que eran las mas estrictas y observantes, por ende las mas entregadas. Mi Director espiritual me llevó al Carmelo y a los 17 años entré. 
Quiero aclarar que aprendí a buscar a Dios en el silencio y la oración. No fue tortuoso, fue hermoso.  Me sentía en la gloria, levantándome a alabar a Dios. Pero ahora a la distancia me doy cuenta de que me regodeaba demasiado en el hábito, en la reja, en nuestras voces de ángeles, en lo que la gente diría de nosotras ("tan jovencita, que valiente!"). Miraba los claustros amplios y desnudos... bueno, todo me encantaba. Le pedía a gritos a Dios que me diera vocaciones... que todas las jóvenes encontraran lo que yo había encontrado. En mi interior tenía un cierto aire de superioridad que me hacía creer que yo había sido valiente por Cristo, que el mundo (llámese también a este a las parroquias) no sabían lo que era Dios y yo si... yo sabía orar, ellos no. Y por supuesto los casados eran cristianos de segunda. 
A los tres años y a punto de hacer mis votos temporales... algo cambió:
Por un lado veía el palacio en el que vivíamos, inserto en medio de una villa. Esa contradicción era muy fuerte: "si yo me hice monja para ser pobre por Cristo ¿qué pensarán esta gente que vive alrededor nuestro y que tiene que luchar por su pan, que yo recibo de arriba (gratis)? ¿Cuán creíble puede ser nuestro testimonio de vida?" "¿Dónde está todo eso de Jesús el Mesías, que obraba signos y prodigios? ¿Será que eso era en su época?", pensaba yo. "Tal vez ahora no hace falta..." 
Miraba nuestras misas: solo iba gente pudiente. Un día, se acercó un pobre pidiendo un colchón y como ayudarlo no era nuestra vocación, lo mandaron a Cáritas parroquial. Pero al poco tiempo vino un gran empresario a donar plata para el convento y todas salimos de nuestro encierro para ir a darle las gracias. Ahí empezó mi lucha. Y la vi confirmada con la palabra de Santiago: "si entra un rico a la asamblea y entra un pobre y le dices quédate ahí atrás ¿no estás haciendo acepción de personas?" (Santiago 2:1-4)
Cuando le empecé a plantear estas dudas a mi Superiora, me dijo que hablara con mi Director Espiritual. Él dijo que no quería atenderme porque yo me arrogaba el decir cuando lo que el decía era del Espíritu Santo y cuando no, y eso era soberbia, así que si estaba arriba de un pedestal el no podía hacer nada por mi (decía).
Mi lucha interior era tan pero tan intensa que la comparaba con el huerto de los Olivos. Los que han pensado pasar sus días a la sombra de un convento y de golpe se ven sacudidos, saben de lo que hablo. Todo me decía que el tiempo se había cumplido. Las palabras, los acontecimientos. Yo no quería abandonar el convento, o sí. Sé de corazón que lo único que quería era la voluntad de Dios. Siempre me atrajo la valentía en las cosas de Dios: Abraham, por ejemplo. 
Una noche me quedé orando en mi celda y lloraba hasta el cansancio. Tenia miedo de ser soberbia, de equivocarme, de quedarme, de salir, de no cumplir la voluntad de Dios. Miré al cielo repitiendo DESDE LO HONDO A TI GRITO SEÑOR!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Y en ese momento se encendieron tres estrellas en el cielo; primero una, después otra y por ultimo la tercera. Se encendieron y se apagaron. Recibí mucha paz, sentí que la Trinidad estaba conmigo, de mi lado. 
Durante todo mi Cristianismo siempre tuve claro que las decisiones de Dios eran mas importantes que los hombres y que por lo general el poder de la Iglesia era la figura de un fariseo estricto y ciego. Y eso siempre me ayudó a no temer lo que se pudiera creer de mi: que "salí porque era inconstante" (pensó mi Director), que "era una jovencita rebelde e inmadura"... o que simplemente "no tenia vocación para esa vida"... 
De golpe, después de aquella noche, ya esa vida no me decía nada. Miraba los claustros, los cantos, las ceremonias.... nada . Todo lo que antes me hacia estremecer era nada. Decidí escribirle a un amigo sacerdote, que había sido mi consejero  fiel, un hombre verdaderamente entregado a la causa del Reino, y mi Director me dijo que haga lo que este otro hombre me dijera, (yo quería tomar la decisión en obediencia para evitar la carga de haber sido yo y mis pensamientos los que tomamos la decisión).
Cuando ya todo pintaba que me quedaría y que solo habían sido tentaciones vocacionales, yo permanecía como defraudada. Tranquila porque no tenia que irme , pero como que me faltaba fuego... me sentía que si me quedaba ahí iba a ser una mediocre monjita y no una cristiana fogosa! Cabe aclarar que anteriormente  yo era de las que criticaba mas duramente la falta de observancia en el Convento, me parecía que no éramos fieles a la Regla de Nuestra Santa Madre.
Una mañana de esas, mientras pensaba estas cosas, me llama el Padre a quien yo le había escrito y me dice: "Ud debe salir de ahí, lo antes posible. Son dudas serias, esto no es poca cosa". Esa misma mañana abandoné mis trabajos de cerámica, la Madre me dijo que me vaya lo mas pronto posible porque no querían sufrir, que "que lástima, tal vez terminara casada..." y "que no volviera por algún tiempo por el convento, era muy doloroso". Junté algunas cositas y esa misma tarde, después de 3 años de clausura, llegué al mundo. 
Me daba miedo ponerme pantalón, cruzar la calle, ir al banco. Además yo quería seguir siendo monja , en una congregación que tuviera a los pobres por causa.  Así fue que me dirigí a varias congregaciones.  En las Misioneras de la Caridad me topé con el servicio a los pobres pero con el espíritu mas religioso, duro, opresor que vi en mi vida. Mientras limpiaba heridas de los enfermos era feliz!!!!!, pero entrábamos a la capilla a rezar el Rosario en inglés, de rodillas, rígidamente, y se me oprimía el corazón terriblemente.  Como la paz es indicadora de Dios supe enseguida que no era para mi, no por el sacrificio sino por el espíritu de opresión que palpaba ahí. 
Fue así que me topé con la vida de Foucauld y lo que mas me enamoró fue la idea de ser cristiana en el mundo. Yo que me había considerado mas perfecta por abandonarlo (al mundo), me di cuenta de a poco que el verdadero campo de batalla y misión estaba en ocupar los lugares que la gente ocupa.  De hecho, Jesús dijo: "NO TE PIDO QUE LOS SAQUES DEL MUNDO, SINO QUE LOS PRESERVES DEL MALIGNO. ESTAN EN EL MUNDO PERO SIN SER DEL MUNDO". (Juan 17:15)
Tal vez el que ha vivido una vida común no entienda lo que quiero decir. Pero para el que ha vivido en una burbuja religiosa es difícil insertarse en la realidad: trabajar en un lugar con ateos, estudiar teorías ateas...etc. Pero encontré paz en esta decisión. Así entré en el profesorado de enseñanza primaria y Dios me hacia triunfar de una manera única. Profesoras ateas se acercaban a decirme que había algo especial en mi, las mejores notas... me dio un trabajo que no busqué, etc. 
Empecé a concurrir a grupos de oración carismática. Antes me parecían poco solemnes, ruidosos, poco recogidos. Sus cantos demasiado sencillos. Les falta la belleza del órgano -decía yo.  Dios me fue enseñando que la alabanza de un niño que aplaude, salta y grita de jubilo es agradable a Él, cuando esta es de corazón.  Todo lo anteriormente solemne me empezó a parecer vacío de Dios por mas hermoso que fuera. Porque no había detrás un pueblo que adoraba a su Señor sino un coro que estaba preocupado porque la función saliera bien. 
Le pedí a Dios que me mostrara como continuar mi vida, me presentó al que es hoy mi esposo que hasta lleva el mismo nombre que yo. Tenemos actualmente un hermoso bebe. 
Pero mi búsqueda es insaciable. Seguí acudiendo a Misa, orando... pero algo en mi volvió a cambiar. Seguí sin poder unir religión con Evangelio. Empecé a notar primero que los sacerdotes se quejan del cansancio "de 3 Misas" (encima dos de las cuales duran 40 minutos para no cansar a la gente). Cuando quieres hablar con ellos, hay un contestador automático permanentemente. Mientras tanto, los que no son religiosos se despiertan de noche para atender a sus niños, y aunque estén cansados no tienen a nadie que haga las cosas por ellos... 
Toda oración implica un descanso, a menos que mires la Misa como un trabajo. Entonces, te diría hermano sacerdote, que te has equivocado de profesión. 
Descubrí que había cristianos mucho mas ardientes y buscadores genuinos del Espíritu Santo que eran laicos. Pero los sacerdotes con quienes he convivido suelen decir que por ser sacerdotes tienen la unción del Espíritu. O sea, es difícil que un laico pueda ser un ungido por mas que en la Escritura se dice que todos somos sacerdotes, profetas y reyes. Ellos defienden esto, pero en la realidad quisiera ver cuántos sacerdotes acepten que un hombre casado es un apóstol de Cristo capaz de obrar señales por medio de Él. 
Entre muchísimas otras dudas, para mi la mas grave fue el constatar que la Iglesia le tiene miedo al poder de Jesús y a la presencia real del Espíritu. Oras espontáneamente... un ciego ve... y "son cosas raras". ¿Es que no dijo Jesús ...«ESTOS SON LOS SIGNOS QUE ACOMPAÑARAN A LOS QUE CREEN : HABLARAN NUEVAS LENGUAS; ARROJARAN DEMONIOS EN MI NOMBRE»...? " (Marcos 16:17) 
Viendo todo esto le aplico a la Iglesia lo que tan duramente dijo Jesús: "Uds. prefieren seguir la tradición que ustedes mismos se han transmitido que seguir los mandatos de Dios.." (Mateo 15:6b)
Entiendase:
- Prefieren creer en la salvación a través de un escapulario de tela que en que un cristiano -aunque no sea sacerdote- imponga las manos en el nombre del Señor Jesús y el enfermo sea sanado.
- Prefieren adorar una custodia que dice tener a Jesús, que recibir el poder del Espíritu.
- Prefieren respetar los horarios de silencio antes que dar de comer al hambriento y vestir al desnudo.
- Prefieren llenar sus seminarios (recorriendo mar y tierra para conseguir un prosélito y hacerlo 100 veces peor) que creer que los laicos tienen un lugar de dignidad de ministros por recibir a Jesús como Señor.
- Prefieren ser funcionarios de la religión y dar cifras de miles de bautismos por años pero no admitir que de esos bautizados no hay convertidos al Jesús .
- Prefieren armar grupos misioneros que lleven estampitas y sacramentos en vez de cambiar, y redimir vidas con el poder real y vivo de Dios.
- Prefieren creer en el milagro de un santo muerto, que en los signos reales y visibles que obra Jesús de Nazaret a través de quienes son cristianos “separados”.
- Atacan mas a los cristianos separados que a las obras demoníacas de la televisión.
Hace un buen tiempo empecé a escuchar las predicas de Guillermo Prein, pastor evangélico, a través de la radio. Ahí me dije: "PERO ....este hombre predica con autoridad, no como los escribas!" Con total desconfianza, pues siempre me enseñaron que los evangélicos son secta a temer, locos alucinados, decidí seguir escuchando para encontrar errores y dejar de escucharlo. Pero hermanos... encontré mas verdad que en la Iglesia misma: Jesús, solo Jesús de Nazaret.
Un día, por no encontrar alimento ni reposo en la Iglesia católica, entré sin pensar a un templo evangélico. Temerosa... me decía: "mis hermanos católicos me van a excomulgar...."
Hermanos.
¿Que vi?
¿Que sentí?
Esto:
- Me dieron la bienvenida con una sonrisa llena de paz.
- TODOS sonríen
- ¡Pasaron mas de cuatro horas y quisiera que esto no terminara nunca.!
- ¿Entonces las primeras comunidades SI existen?
- ¿Era verdad lo del amor fraterno?
- ¡Es mi casa!
- Acá no tengo miedo de ser hereje.
- Acá hay un pueblo gozoso en el Señor, que no tiene vergüenza.
- No hay caras largas, no hay beaterío.
- Y creen en Jesús de Nazaret sin añadidos
- Dios está en medio de su pueblo.
¡Pero yo no puedo ser evangélica! ¿Cómo puedo enfrentarme a mi mundo que es esencialmente católico y decir esto?
Y comprendo que jamás me convertiría al Evangelismo. Porque no quiero convertirme a una Iglesia  Pero si estoy convencida de que quiero ser CRISTIANA. Y he visto con mis propios ojos que  a los que los católicos llaman protestantes solo son cristianos, de aquellos que mencionan los Hechos de los Apóstoles. Los Hechos no mencionan la entronización de la madre de Dios, ni el sacerdocio, ni los conventos, ni los votos, ni una custodia, ni cursos de Biblia. Los Hechos hablan de un pueblo que se juntaba en fraterna comunión a adorar a Dios y cómo Dios obraba maravillas y signos en todo el pueblo.
 Mis hermanos católicos, que Jesús no tenga que decir de nosotros:
TIENEN OJOS Y NO VEN
TIENEN OIDOS QUE NO OYEN
SON GUIAS CIEGOS QUE GUIAN A OTROS CIEGOS
SIGUEN TRADICIONES QUE ELLOS MISMOS SE HAN TRANSMITIDO
CUELAN EL MOSQUITO Y SE TRAGAN EL CAMELLO
NO ADORAN A DIOS EN ESPIRITU Y EN VERDAD
NO ENTRAN NI DEJAN ENTRAR.
 Jesús dijo que vayamos y contemos lo que hemos visto y oído. Que no hay nada oculto que no deba ser revelado.  Otros testimonios me han aclarado mi fe. Pretendo que mi humilde experiencia solo sirva a quien Dios ha destinado que sirva.
Amo a aquel que busca a Jesús de Nazaret, sólo a Él, sea en la Iglesia que sea.
A EL SEA LA GLORIA
Mariana
 

miércoles, 17 de octubre de 2018

! CÓMO VUELA EL TIEMPO ¡

 LUNES 22 DE ENERO DE 2018
NADIE ME ARREBATARÁ TU AMOR...SEÑOR. 
LUNES 22 DE ENERO DE 2018

 El perder un empleo, una amistad, un amor, un matrimonio, un buen negocio...puede dejarnos en una situación muy dolorosa y sufriente.Se siente un frio en el alma, una soledad...
En días pasados experimente el sufrimiento de no ver más a alguién a quién miraba en la mañana,medio día, y tarde.(Gacela bella) y fue entonces cuándo aprendí algo que cambió toda mi vida presente y futura. La vida pasa y pasa, todo es pasajero, todo se acaba. sin embargo, hay algo que NUNCA NADIE ME QUITARA O HARA PERDER EL AMOR DEL SEÑOR JESUCRISTO. Podrán venir tempestades, tormentas, frios invernales, calores extremos, NADIE ME PODRÁ SEPARAR DE MI SEÑOR JESUCRISTO. a ÉL NO LO PUEDO PERDER. Nunca me dejará. Ni la pobreza ni la enfermedad hará separación entre él y yo. La muerte que divide y separa dolorosamente a las personas amadas, antes que separarme  ME ACERCARÁ A ÉL. NUNCA VENDRÁ A MÍ NOTICIAS QUE ÉL HA MUERTO O DESAPARECIDO. siempre estará a mi lado.
38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
 

miércoles, 11 de octubre de 2017

12 OCTUBRE HISPANOAMERICANO POR SIEMPRE

12 OCTUBRE HISPANOAMERICANO POR SIEMPRE
 MI CORAZON POR SIEMPRE CON LA ESPLENDIDA SEFARAD
En el año 5283 del calendario judío (año 1523), yo Yosef Ben Halevi Haivri, conocido con el nombre de Luis de Torres, “escribo esta historia por recuerdo, después que retire a el mundo muevo en el país de Chile, en la quala me dieron el rey i la reina una heredad en el vaye Copiapo detrás de los cordilieros”
Nací en la ciudad de Córdoba, conocida por los judíos como La Ciudad Buena, en Andalucía, España y puedo contar sólo algunos de los sufrimientos acaecidos en mi vida, junto a mi familia, escritos por personas mucho mayores que yo. Mi padre y mi abuelo, eran escribas de la Torá y yo crecí y me eduqué entre libros sagrados, así tuve el privilegio de ser compañero del gran Noble Christopher Colón, salido de nuestro país a la tierra del gran Emperador de la India, después que recorrió el país buscando un judío que entendiera la lengua hebrea para poder, con ayuda de Dios, hablar cuando encontrara las Diez Tribus en la nueva tierra.
Fui elegido y embarqué con él, pasaron muchos días hasta que arribamos en noche de shabat al continente nuevo, a las dos después de medianoche, que era noche de Hosanna Rabá de 5253  y que quedará siempre en mi memoria y por eso me siento a escribir esto para las generaciones que vendrán.
En el día de la violencia, Tisha Beav del año 5252 , día de angustia, castigo e insulto, en que salió de España la mitad de la gente que en su momento dejó Egipto, 300.000 almas entre hombres, mujeres y criaturas, estaban en las naves con médicos como Marco y Birnal, Don Rodrigo y su tío Don Gabriel San-Shez, y los marineros djidios, Alonso de la Quer, Rodrigo de Triana, Juan Cabariera, entre otros. El mar estaba tempestuoso tanto que era preferible la muerte, solamente el Gran Noble, estuvo todas las noches en su puesto tocando con su cabeza los cielos y las estrellas.
Me acuerdo y merece escribirse, que una vez Don Marco deseó burlar a Colón, diciéndole: Don Cristopher, estás borracho, borracho de las estrellas! El nos miró con tal altura y desdén, que todos nos quedamos espantados y lo miramos con gran admiración.
Recién en septiembre, al arribar a Zaragoza, en los Yamim Noraim (10 días desde Rosh Hashaná a Kipur), las tormentas calmaron un poco; allí el mar estaba cubierto por hierbas, como un banco de arena en el centro del mar, una vista maravillosa. Así pasamos Rosh Hashaná en reposo, hasta el 30 de septiembre, que era noche de Shabat y la noche de Iom Kipur. Las aguas se calmaron y la mitad de la luna salió de su escondite para aclararnos el camino.
Tres naves navegaban con tranquilidad, como si estuvieran descansando del trabajo duro pasado. Yo, parado, con talet y voz agradable (mi voz es hermosa desde la infancia y hasta hoy, ya anciano), entono la tefila del Kol nidré y el eco se expande por la "Santa María", donde estuve. Además se sintió en la "Pinta", en la cual estuvo Don Juan de Cavariera, que cantó con gran entusiasmo la tefilá detrás de mí y también llegó a la “Niña”, donde estaba el joven marinero Rodrigo de Triana, que era el hazán y así las voces de la tefilá y los cantos de las tres naves subieron juntas hacia las alturas.
En la noche de Kipur, me llamó Don Cristopher Colón. Había perdido la esperanza, estaba sentado triste frente a sus planos sin moverse de al lado de ellos, eran diagramas de cálculo del Rabí Abraham Zacuta y eran para Colón en los viajes, como sus propios ojos.
Sentado, Colón comenzó a contarme la historia de su vida. Era de una familia pobre y los españoles no le perdonaban esto, dijo. ¿Y lo difamaron siendo judío también? Quién sabe. Súbitamente me preguntó – dime Torres, ¿es verdad que el símbolo del pueblo de Israel es la paloma? Y mi apellido es colomba ¿verdad?. Sin esperar respuesta, abrió un libro de cuero y me leyó lo que había escrito en esos días embarcado: “ Era en el día en que fueron expulsados los judíos de España por nuestro Rey Fernando, en que me dieron fuerza para buscar nuevas rutas, en la tierra antigua del mar de muerte y de oscuridad.”
Así sentados y leyendo estuvimos hasta que la parte oriental se puso plateada y nos despertamos como en un sueño. Pasaron unos cuantos días hasta llegar Sucot, donde empezó  una esperanza nueva en los marineros de origen judío. Dios mandó los primeros signos del continente: días enteros las gaviotas revoloteaban sobre las naves y las ramas flotaban a nuestro alrededor. El joven marinero Alfonso de Quier, extendió su mano y sacó del mar un ramo verde, el mismo que mandó el bendito Dios para hacer la mitzvá (obligación), costumbre en Hoshana Raba.
Por la noche de esta celebración, estando todos los marineros durmiendo, la luna tardó en aparecer. Rodrigo de Triana no podía dormir, pues es costumbre de nuestros padres estar despiertos y orando por la Salvación. Con el Libro de los Salmos en su mano, escrito en lengua de España, se encontraba sentado meldando (leyendo) en la claridad de la luna."yordei haiam ba'oniyot," (los marineros en las naves) y concluyó con "vaismehu qui itzhaqu vayinahem el mehoz hefzam" (se llenarán de alegría y risa y arribarán a la región que buscan). Continuó leyendo en hebreo con melodía, doce veces como las ”doce tribus”, la frase: " leolam Adonay debarha nitzav bashamaim" – "para siempre Dió, tu dicha parada en los sielos". Después comenzó a decir para sí: "Hosha'na !, Hosha'na “ (Sálvenos!, Sálvenos !) y sus ojos vieron luces brillando a los lejos, no era fantasía, habían arribado al continente. 
 
Merece escribirse aquí en este libro, las palabras auténticas: como atacado de una locura, el Dió que mos guadre, Rodrigo corrió como un maniático, como borracho de las estrellas. Con voz extraña llamó al Capitán Cristopher: "tierra!, tierra!, Dios nos salvó, tierra! tierra, el Dio nos salvó!”.
Se despertaron los marineros de las tres naves. Todos saltaban, bailando y gritando y nosotros los hijos de Israel, yo Yoseph hijo de Halevi y mis amigos, con él (Colón), don Marco, don Bornal, don Rodrigo, don Gabriel y los marineros de Israel, Alonso de la Quier, Juan Cabariera y el grande de todos (Rodrigo de Triana), juntamos a las palabras "tierra y luz" la palabra hebrea: Hosha'na! Hosha'na!, bailamos y loamos delante del Bendito, en el corazón de los mares".

viernes, 12 de enero de 2018

ISRAEL 1969 POR JORGE LUIS BORGES- Argentino

Israel 1969 –  
Jorge Luis Borges

Temí que en Israel acecharía
con dulzura insidiosa
la nostalgia que las diásporas seculares
acumularon como un triste tesoro
en las ciudades del infiel, en las juderías,
en los ocasos de la estepa, en los sueños,
la nostalgia de aquellos que te anhelaron,
Jerusalén, junto a las aguas de Babilonia,
¿Qué otra cosa eras, Israel, sino esa nostalgia,sino esa voluntad de salvar,
entre las inconstantes formas del tiempo,
tu viejo libro mágico, tus liturgias,
tu soledad con Dios?
No así. La más antigua de las naciones
es también la más joven.
No has tentado a los nombres con jardines,
con el oro y su tedio
sino con el rigor, tierra última.
Israel les ha dicho sin palabras:
olvidarás quién eres.
Olvidarás al otro que dejaste.
Olvidarás quién fuiste en las tierras
que te dieron sus tardes y sus mañanas
y a las que no darás tu nostalgia.
Olvidarás la lengua de tus padres y aprenderás la lengua del Paraíso.
Serás un israelí, serás un soldado.
Edificarás la patria con ciénagas: la levantarás con desiertos.
Trabajará contigo tu hermano, cuya cara no has visto nunca.
Una sola cosa te prometemos:tu puesto en la batalla