domingo, 29 de diciembre de 2024

ITALY-ROSTAN-*7-11*

LA IGLESIA VALDENSE

 Y SU  OBRA DE EVANGELIZACIÓN

EN ITALIA

 POR F. ROSTAN

TORRE PELLICE

TIPOGRAFIA ALPINA

1894

7*11

En 1686 culminaron todos los sufrimientos de los valdenses. Habiendo sido muy disminuidos y debilitados por el encarcelamiento o por cualquier otra razón, fueron expulsados ​​en el frío del pleno invierno de sus tierras ancestrales a través de los Alpes helados hacia países extranjeros, sin duda con la intención de que el exilio fuera para siempre. Pero la esperanza quedó frustrada. Después de tres años, los desterrados, sin la ayuda del poder del hombre, pero con valentía y resistencia sobrehumanas, regresaron para establecerse una vez más en las tierras de sus padres.

Hasta el año 1848, cuando los sacerdotes estaban en el poder, nada podía superar las vejaciones y las opresiones intolerantes a las que estaban sometidos los valdenses. Sus hijos estaban expuestos al menor pretexto, e incluso sin pretexto alguno, a ser arrebatados y educados en conventos papistas.

 Una ley cruel los condenó a la pobreza, al no permitirles conservar ni un centímetro de tierra fuera de su estrecho territorio. A ningún pastor valdense se le permitió dormir ni siquiera una sola noche, so pena de encarcelamiento en una parroquia papista vecina. Ningún valdense podía ejercer la medicina o la abogacía salvo entre su propio pueblo. A los valdenses se les impuso un impuesto territorial mucho más elevado que a los romanistas.

 En 1847, el marqués Roberto d'Azeglio, hombre de alta cuna y reputación, tomó en consideración las reivindicaciones de los judíos y de sus hermanos ( Vaudois) en servidumbre, los protestantes de los Valles, y abogó elocuentemente por la doble emancipación, en una petición dirigida a el Rey y firmado por más de seiscientas de las personas más influyentes del reino. Llegó el 25 de febrero de 1848, y con él la emancipación tan ardientemente deseada, durante tanto tiempo retenida, concedida por Carlos Alberto, quien concedió a los valdenses igualdad de derechos civiles con sus demás súbditos y libre tolerancia en asuntos religiosos.

c) El espíritu misionero de la Iglesia Valdense.

Podría imaginarse que la iglesia en apuros tenía suficiente que hacer para satisfacer sus propias necesidades espirituales, pero no, donde la encontramos desde el primer período dejando a un lado una parte de sus escasos medios para ministrar a los más pobres y necesidades urgentes de otros. La encontramos enviando a sus hombres más sabios y esperanzados a misiones, aunque consciente de que el peligro y la muerte seguían sus pasos. Sus pastores fueron como los primeros discípulos, de dos en dos. La extensión de su campo misionero fue grande, desde Alemania hasta parte de Francia, desde Suiza hasta el sur de Italia. Solían ir como vendedores ambulantes de un lugar a otro. He aquí una descripción de su manera de hacer las cosas hecha por el inquisidor Reinerus Sacco. “

Ofrecen a la venta a la gente artículos ornamentales de calidad, como anillos y velos. Después de realizar una compra, si al vendedor ambulante se le pregunta

—"¿Tiene algo más para vender?"—

 él responde: —«Tengo joyas más preciosas que estas cosas. Te los regalaría si me prometes no traicionarme ante el clero ».— Una vez asegurado sobre este punto, dice:

— «Tengo una perla tan brillante que por ella el hombre puede aprender a conocer a Dios; Tengo otra tan espléndida que enciende el amor de Dios en el corazón de quien la posee,— etcétera».

 La literatura cristiana debe una interesante versión de este incidente a la pluma del conocido poeta americano Whittier que se fue a descansar hace algunos años.(Con Cristo)

EL MAESTRO WALDOIS

 “—Oh bella Señora, estas sedas mías son hermosas y raras;

 La red más rica del telar indio,

 Qué belleza podría usar.

Y estas perlas son puras como tu hermoso cuello,

Con cuya radiante luz compiten;

 Los he traído conmigo de manera cansada:

 —¿Comprará mi gentil señora? »

Y la Señora sonrió al desgastado anciano,

 a través de los oscuros y arracimados rizos que cubrían su frente,

 mientras se inclinaba para examinar

Su seda y sus brillantes perlas;

 Y puso su precio en la mano del anciano,

Y se alejó ligeramente;

Pero ella se detuvo ante la seria llamada del vagabundo,

— « Mi dulce señora, quédese

« ¡Oh bella dama, todavía tengo una gema

 cuyo brillo más puro arroja que el destello del diamante

de la corona enjoyada sobre la elevada frente de los reyes!

 Una perla maravillosa de precio excedente,

 Cuya virtud no decaerá;

 Cuya luz será como un hechizo para ti,

 ¡Y una bendición en tu caminar! »

 La Señora miró el espejo de acero

 donde se veía ( reflejada)  su forma juvenil;

 Donde sus ojos brillaban claros y sus cabellos oscuros ondeaban

«y Sus perlas entrelazadas entre sí:

« —Saca tu perla de valor extraordinario,

Tú, viajero gris y viejo;

 Entonces di el precio de tu preciosa gema,

 Y mis pajes contarán tu oro.

» La nube se desprendió de la frente del peregrino,

 Como un libro pequeño y exiguo,

Sin perseguir con gemas de oro o diamantes,

De su manto tomó;

«—Aquí, señora hermosa, está la perla preciosa;

Que se pruebe como tal que el...

— No, guarda tu oro, no lo pido,

Porque la palabra de Dios es gratuita.— »

 El anciano viajero siguió su camino;

Pero el regalo dejado atrás

tuvo su obra pura y perfecta

en la mente de aquellas doncellas de alta cuna.

 Y ella se ha vuelto de la soberbia del pecado a la humildad de la verdad,

 Y entregó su corazón contrito a Dios en la hermosa hora de la juventud. »

Y ella ha abandonado los viejos pasillos grises,

 Donde una mala fe tenía poder,

 Los caballeros cortesanos del séquito de su padre

y las doncellas de su emparrado.

 Y ella ha ido a los valles de Vaudois

( Donde antes) pies señoriales no han llegado;

¡Donde los pobres y necesitados de la tierra

 son ricos en el perfecto amor de Dios!

 

sábado, 28 de diciembre de 2024

VALDENSE *F. ROSTAN* CROMWELL-1-8

LA IGLESIA VALDENSE

 Y SU  OBRA DE EVANGELIZACIÓN

EN ITALIA

 POR  F. ROSTAN

TORRE PELLICE

TIPOGRAFIA ALPINA

1894

*1-8*

LA IGLESIA VALDENSE

a-EL ORIGEN.

En el norte de Italia, y en medio de los Alpes Gotianos, con el glorioso Monte viso erguido como un monarca coronado y contemplando las demás montañas,

No son más que una pequeña comunidad, que no excede de 25.000 personas, principalmente campesinos; sin embargo, tanto la Iglesia cristiana como el mundo serían hoy más pobres si no fuera por la existencia y la extraordinaria historia de este pequeño rebaño.

Se les ha llamado el Israel de los Alpes, y en muchos aspectos su historia no se diferencia de la del antiguo pueblo de Dios. Hace mucho tiempo que se reveló a ellos; los mantuvo como un pueblo separado de la idolatría circundante; estuvieron mucho tiempo y dolorosamente oprimidos; sin embargo, a través de todo ello maravillosamente preservados y finalmente liberados de sus opresores, han comenzado una maravillosa obra de evangelización entre sus compatriotas en toda la Península Italiana. El principal interés de los Valdenses es que son un pueblo amante de la Biblia, quienes, en el país del Papa, mantienen una fe y una práctica puras, y que son descendientes de aquellos que, mucho antes de la Reforma, obedecieron la palabra de Dios en oposición a Roma.

 La antigüedad de la iglesia valdense es indiscutible. De hecho, esta iglesia, por relativamente insignificante que sea, es la iglesia evangélica más antigua de Europa.

 Nos alejaría demasiado de nuestro propósito en este breve esbozo decir detalladamente cuándo los valdenses comenzaron a ser un pueblo separado. Algunos han intentado rastrear la presencia de los maestros del Evangelio en los valles valdenses desde los primeros siglos cristianos, otros dicen que se originaron en el siglo IX con Claudio, obispo de Turín, que fue él mismo un reformador antes de la Reforma, y ​​por último Parece prevalecer entre los historiadores modernos que la Iglesia Valdense debe su origen a la labores evangelísticas- de Pedro Valdo en 1180, un rico comerciante de Lyon, que habiendo consagrado todas sus riquezas al alivio de los pobres y a la causa de la religión, fue a todas partes predicando y reunió a muchos discípulos.

Pero una cosa es segura: en el siglo XV, cuando amaneció la Reforma, los reformadores de Francia, Suiza y Alemania se sorprendieron al descubrir que un pequeño pueblo, escondido en los rincones de los Alpes, había desde tiempos pasados, ya poseían la luz que sólo entonces estaba irrumpiendo en otras partes de Europa, y habían poseído la misma fe que ellos mismos habían adoptado sólo ahora.

De hecho, los valdenses no se hicieron protestantes como los ingleses, los alemanes o los suizos hace trescientos años; porque, durante siglos antes, habían estado protestando contra los errores de Roma y sufriendo incluso la muerte por su protesta.

 Si, por tanto, el romanista os pregunta con desprecio: •« ¿Dónde estaba vuestra iglesia antes de Lutero? » Se puede responder: « Sus doctrinas estaban en la palabra de Dios, sus miembros estaban en los Valles de los Valdenses». ( Vaudois)

B) PERSECUCIONES SUFRIDAS POR LA IGLESIA VALDENSE.

¡La antigüedad de la Iglesia Valdense no es su único reclamo para ganarse la simpatía y el interés del pueblo cristiano! Uno de sus propios historiadores definió hace mucho tiempo las características de una verdadera Iglesia como estas tres: «Conformidad a la palabra de Dios». Una vida santa; y la persecución o la cruz.(muerte)  “Esta última marca la ha llevado profundamente marcada a lo largo de su historia la Iglesia Valdense.

 Durante al menos seiscientos años, ella ha sido objeto no sólo de implacable antipatía y odio, sino también de activa persecución por parte de la Iglesia de Roma. Hay claras huellas de sufrimiento soportado por el bien de la conciencia en los valles valdenses desde muy atrás en la historia; pero tenemos un relato detallado de una masacre espantosa que desoló estos hermosos valles en la Navidad de 1400; y desde entonces hasta finales del siglo XVII, una persecución siguió a otra, con interrupciones de diversa duración. Se enviaron cuerpos de soldados brutales a esa región para obligar a los habitantes inocentes a abandonar la fe de sus  padres  o a soportar crueldades inauditas.

De hecho, en más de una ocasión orden fue exterminar  al hombre, a la mujer y al niño dentro de estos Valles de la faz de la tierra y sin ningún crimen excepto  ¡El de obedecer a Dios antes que al hombre!

No hay palabras para describir las crueldades diabólicas perpetradas contra estas personas indefensas, por un lado, ni las heroicas luchas que realizaron, por el otro, para defender sus hogares.

Los autores ostensibles de las persecuciones valdenses fueron sus propios príncipes, los duques de Saboya a veces aliados con los reyes de Francia; pero los verdaderos instigadores de las persecuciones fueron los papas de Roma.

 Leger, un pastor valdense, escribió hace más de 200 años un relato de las persecuciones de las que él mismo fue testigo ocular. Es un récord terrible. Algunas de sus páginas difícilmente podrían ser leídas por el público. Hablando de la conducta de los soldados, Léger dice: «Mi mano tiembla tanto que apenas puedo sostener la pluma, y ​​mis lágrimas se mezclan con la tinta mientras escribo las hazañas de estos hijos de las tinieblas». Ninguna palabra, añade, podría describir más literalmente nuestra condición que las del Salmo 79 «¡Oh Dios! las naciones han entrado en tu herencia: los cadáveres de tus siervos han dado por comida a las aves del cielo, la carne de tus santos a las bestias de la tierra; su sangre han derramado como agua, y no hubo quien los enterrara».

En 1653, la ira de Roma estalló en los valles del Piamonte en una masacre sin precedentes. Por una vez, sin embargo, la malicia humana se superó a sí misma.

 Cuando la noticia de esa carnicería se difundió, toda la Europa protestante se llenó de horror. Oliver Cromwell, entonces "Lord Protector" de Inglaterra, decidió convertirse también en protector de los valdenses y de inmediato envió a Sir Samuel Morland a Turín como embajador para protestar ante el duque de Saboya, amenazando con la guerra si no ponía fin inmediatamente a estos horrores.

 Hizo más: ordenó un ayuno general en toda Inglaterra

»Más bien, el ayuno que yo quiero es que se desaten las ataduras de la impiedad, que se suelten las cargas de la opresión, que se ponga en libertad a los oprimidos, ¡y que se rompa todo yugo! 7 Ayunar es que compartas tu pan con quien tiene hambre, que recibas en tu casa a los pobres vagabundos, que cubras al que veas desnudo, ¡y que no le des la espalda a tu hermano! 8

Si actúas así, entonces tu luz brillará como el alba, y muy pronto tus heridas sanarán; la justicia será tu vanguardia, y la gloria del Señor será tu retaguardia.

9 »Entonces clamarás, y el Señor te responderá; lo invocarás, y él te dirá: “Aquí estoy. Si quitas de tu medio el yugo, el dedo amenazador, y el lenguaje hueco; 10 y si compartes tu pan con el hambriento y satisfaces el hambre de los afligidos, entonces tu luz brillará entre las tinieblas, y la oscuridad que te rodea será como el mediodía.”

 y una recaudación que se haría ese día en todas las iglesias (de Inglaterra) para socorrer a los sobrevivientes sin hogar en los Valles. ¡Grita con toda tu fuerza, no te reprimas! Alza tu voz como trompeta….

El propio Cromwell dio un noble ejemplo al contribuir con Ls. 2000 ( dos mil libras)  de su bolso privado.

 John Milton era en ese momento secretario de Cromwell y en 1655 escribió el soneto inmortal que tituló: "Sobre la última masacre de Piamonte".

 Venga, oh Señor, a tus santos masacrados, cuyos huesos yacen esparcidos en las frías montañas alpinas; Incluso aquellos que mantuvieron tu verdad tan pura en la antigüedad, cuando todos nuestros padres adoraban cepos y piedras. No lo olvidé; en tu libro registra sus gemidos, ¿Quiénes eran tus ovejas, y en su antiguo redil manchadas por los sangrientos piamonteses, que rodaban a la madre con el niño por las rocas? Sus gemidos los valles redoblaron a los cerros, y ellos fueron al  cielo. Su sangre y sus cenizas martirizadas siembran sobre todos los campos italianos donde todavía se balancea el triple tirano: para que de allí crezca cien veces más, quien, habiendo aprendido tu camino temprano, pueda huir del dolor babilónico».

 

LA DONCELLA Y LAS AZUCENAS DEL CARBONERO

MI HISTORIA DE LOS DÍAS SABADOS

Sábado 28 de Diciembre del año del Señor de 2024

Por.  /Autor del Blog

QUIÉN DEDICA ESTA HISTORIA  AL PADRE ETERNO, A MI SALVADOR JESUCRISTO Y AL ESPIRITU SANTO

LA DONCELLA Y LAS AZUCENAS DEL CARBONERO

—Hijo Mío, mañana muy temprano irás con el “tío Jeremías” al lejano pueblo, a sembrar la verdad—

—Gracias, Madre, así será—

Muy de mañana, al siguiente día, emprendieron su largo camino el “tio Jeremias” y su joven acompañante.

Caminaron más de un día, y al llegar al pueblo, buscaron una humilde posada y descansaron esa noche.

Al romper el alba se dirigieron al mercado, no sin antes haber orado nuevamente, de que Dios, pusiese a las personas indicadas para comprar sus cargas de carbón.

Alguien llegó muy de mañana  y compró la carga del tío Jeremías, al cabo de un rato, llegó una  joven agraciada y su sirvienta.

Al comprar la carga de carbón, tio Jeremias dijo de forma  amable:

—Mi joven “sobrino”, tendrás que  acompañar a estas damas, llevando la carga del carbón—

—¡ Con el mayor de los gustos! “Tio Jeremías”—

El joven con la carga sobre las espaldas, siguió respetuosamente a las mujeres, hasta el lugar donde vivian.

Resultó que la más joven y hermosa, era la hija de un noble del lugar, y vivia en  una mansión de  regia arquitectura.

Al llegar le indicaron donde debía dejar la carga, y al momento de pagarle, la  joven dijo:

—Mi padre está buscando un  sirviente más para la casa, si te parece puede venir  a hablar con él.  Mañana regresará de hablar con su primo, el Gobernador.—

El muchacho respondió:

—           Así lo haré, si mi tío me autoriza ,noble señorita—

Al regresar  donde lo espera tio Jeremías, y después de una larga conversación, el tio dijo—

—Samuel, este viaje misionero, lo hemos planificado hace tiempo, y expuesto delante del Señor Dios, con abundante  oración y regado con nuestras valiosas lágrimas. Siendo yo tu guía espiritual, y contando con la anticipada aprobación de tu madre, te autorizo y bendigo en este caminar misionero que hoy inicias en la práctica. —

Esa noche en la posada, los dos hombres oraron en silencio, por precaución de que los escuchasen clamar al cielo, y fuesen denunciados como” herejes”.

A  la mañana siguiente el tio se despidió, no sin antes darle plenamente sus bendiciones, y decirle:

—Regreso a  nuestras montañas, tu camino está en el Señor Jesucristo. Le diré a tu madre que haces esto por amor al Señor. Tu difunto padre estaría muy contento con tu decisión.—

Al otro día, el muchacho habló con el Conde  Pietro Sole dell'Alba, un hombre comprensivo que le ofreció buena paga, buena alimentación y un buen lugar limpio para su hospedaje, donde tambien dormisn los demas sirvientes varones que cuidaban de sus tierras y bienes.

Pasaron varios meses y el joven Samuel se comportaba de manera my honesta, trabajora, y ejemplar delante del Conde Pietro y de su familia.  Por esta excelente conducta el sirviente fue ascendido a mayores responsabilidades, y tambien fua asignado a  acompañar a la doncella Fiametta Belina, que así se llamaba la hija, como una especie de seguridad.

Un día que la señorita, junto a dos criadas, hacian las compras, vio al pasar a una amiga  suya con unas hermosas flores blancas. Le llamaron tanta la atención que quiso tambien ella comprar un ramo y llevarlas a su mansión.

La amiga le dijo que un anciano las vendía, pero que habia dicho que  eran las unicas que traia de las altas montañas.La hermosa doncella Fiameta exclamó en con vehemencia:

—! Oh, cuanto desearia yo tener unr ramo de esas azucenas—

Samuel , reconocio esas flores como los lirios o azucenas de las altas montañas cercanas a su lejano  hogar, no dijo,nada en ese momento, pero su mente y pensamientos había comenzado a trabajar.

Al llegar al hogar, ella  tambien expresó ese vivo deseo delante de sus padres.

Paso un mes, y ya se acercaba la fiesta de celebración del cumpleaños de la señorita.

Samuel hablo con el Conde y dijole:

—Mi amo, Señor Conde, usted y su digna esposa , oyeron hace un tiempo el deseo de la señorita Fiametta de  tener un ramo de flores de lirios que vio en la plaza. Esas flores son dificiles de conseguir,con todo respeto, yo sé donde encontrarlas,  y deseo pedirle permiso, si dos día antes del cumpleaños de su hija, puedo ir a buscarlas—

El  Señor Conde, respondió así.

—Tienes mi plena autorización para ir a buscarlas, y te digo nada me haria mas feliz de  que mi hija las obtenga. Y me decpcionarias mucho, si no las trajeras, ya que ellas serán el mejor regalo para Fiametta.—

De esta manera, dos dias antes, Samuel emprendio el viaje a sus lejanas montañas. Llegó al mismo Jardín de su amada madre, y la puso a lanto del las noticias y del deseo de la muchacha y de la orden del  Señor Conde  y su esposa.

Su nadre muy contenta de verlo dijo:

—Mi hijo amado, todos aqui, hemos orado intensamente por ti, y ahora corta esas flores y llevalas, juntamente con suficientes bulbos y plantas tiernas y algunas ya fortalecidas , para sembrarlas en los jardines del Señor Conde.—

Samuel así lo hizo, y  luego emprendio el camino de regreso.

Viajo tarde y noche, y a las cinco de la mañana llego a Señorial Mansión, donde ya el Conde y su señora esposa lo aguardaban en la entrada.

Dos horas más tarde, en el desayuno Fiametta Belina recibio de manos del Conde las hermosas flores, en un adornado jarron de plata.

Los preciados bulbos y platitas tiernas y algunas ya  más desarrolladas, fueron  sembradas en los jardines del Conde.

Bajo el cuidado amoroso del joven Samuel fueron creciendo vigorozas yj sanas, y no tardaron en florecer.

El conde muy  caballerosamente, habia informado a su hija, del esfuerzo de Samuel por  traer las flores y  bulbos, así como plantas algo crecidas para iniciar el cultivo en casa.

Cuando surgieron las primeras flores, Samuel pidio respetuosamente al conde , cortar un ramo y obsequiarlo a la bella condesita. Obtubo el permiso correspondiente para obseaquiarle esas flores.

—Signorina Contessa, me permite con todo respeto ofrecerle estas primeras azucenas  florecidas en su jardín—

—     Grazie Samuele, ti ricevo molto contento e felice, che Dio ti ricompensi per la gioia che hai portato nel mio cuore—

Desde ese momento la doncella, miraba con ternura al joven , que de por si era muy galante y de  aspecto atractivo. Lo que no sabía era que este, hombre  hacia ya tiempo que en su corazon habia brotado las semillas del amor, contentabase solamente con mirarla, suspirar silenciosamente , y rogar en sus oraciones por ella.

Pasaron otros meses, y llegaron tiempos aciagos para Italia, y especialmente para esa comarca.  Del alto Gobierno habian salido ordenes violentas de buscar y perseguir a los llamados “Vaudois”, llevarlos a las prisiones, o matarlos si se negaban a hacerlo.

El reino se vió envuelto en llamas,se perdió la paz y la tranquilidad.

Las matanzas y baños de sangre se incementaron, Tanto, que los mismo lobos italicos, se avergonzarian de ser hombres sanguinarios, y no lobos, y asombrados vieron llegar numerosas familias a refugirase en cuevas, tratando de  salvar sus miserables vidas.

Los lobos dirian entre sí.

—Tamto que los hombres nos calumnian, y ahora míralos, no saciandose con la sangre de sus semejantes, quieren beber más y más, todo en nombre del buen Dios a quienes profanan su tierno cuidado, de verdad que nos avergonzariamos de que confundieran con los  hombres, estamos más contentos con ser verdaderos lobos,matamos solo por alimantar a nuestos lobeznos, y no por diversión o juego como en tempo dei Cesari romani—

Fue tanta la persecusión, odio y  sanguinarias cruzadas contra los Vaudois, que este sufrido pueblo, mandaron  emisarios autorizados a presentar su caso ante  las autoridades inglesas, especialmente ante LORD PROTETTORE D'INGHILTERRA OLIVER CROMWELL.

Este hombre, profundamente conmovido ante tamañas barbaridades, envió en comision urgente y especial a SIR SAMUEL MORELAND.

Sir Moreland llegó a los Valles valdesi, y en sus investigaciones decidió ir directamente a la montaña donde habia nacido y crecido la familia del Joven Samuel .

Este último, al arreciarse las persecusiones, decidió ir a sufri la suerte con su aldea y estar junto a su madre madre y dos hermanas.

Sin embargo dias antes de partir, se sinceró con la  Signorina Contessa, le confesó su amor, y que siempre viviría pensando en su cabellos del color del  trigo maduro, y sus bellos ojos azules. Era su amor imposible  y se contentaba con amarla en silecio, porque un humilde ex carbonero no podia aspiraba a tener como esposa a una noble Condesa.

La Señorita, tambien confesó que ella no era indiferente, y que tambien su corazón habia sido “conquistado” por ese hombre, con aspecto de principe, y sobre todo con mucha gentileza y consideracion.

—Ahora que te  he confesado mi amor, Signorina Contessa,  mi hermosa y exquisita azucena, partiré a mis montañas, pero le digo ante el umbral de la muerte y exterminio de mi pueblo :La amo con todas la fuerzas de mi corazón,he soñado despierto noche y día, de que usted fuese la bella madre de mis hijos y servir juntos al Dios Eterno., Mi voz se quiebra y el corazón se hace nudo dentro de mi, pero debom partir para salvar mi vida y la de mi madre y hermanas.—

—Ve con Dios, amado mio , —dijo  ella—Gracias por amarme tanto y desear que yo fuese la madre de tus hijos, yo tambien lo he deseado como nunca, vete amado mio, contigo se va mi corazón. hablare con mi Señor Padre, y el me consejará sabiamente—

—Ora che vi ho confessato il mio amore, signorina Contessa, giglio mio bello e squisito, partirò per i miei monti, ma vi dico prima della soglia della morte e dello sterminio del mio popolo: vi amo con tutta la forza del cuore mio, ho sognato di svegliarmi notte e giorno affinché tu fossi la bella madre dei miei figli e servissimo insieme l'Eterno Dio., La mia voce si spezza e il mio cuore si annoda dentro di me, ma devo partire per salvare Mio vita e quella di mia madre e delle mie sorelle.

— "Vai con Dio, mio ​​amato", disse, "Grazie per amarmi così tanto e desiderare di essere la madre dei tuoi figli, anch'io l'ho desiderato come mai prima d'ora, vai mio amato, il mio cuore è con te" ." Parlerò con il mio Signore Padre ed egli mi consiglierà saggiamente—

Pasaron unos días, y llego Sir Samuel Moreland al frente de la Comisión inglesa, y se dirigió a la montaña d elos Vaudois, Fue acompañado por el Conde Conde  Pietro Sole dell'Alba, y como obra del cielo, tambien la joven Condesa Fiametta.

Ella ya habia desahogado su corazon delante de su padre y habiale dicho:

—   ¡Padre, Padre mio,! No deseo vanas riquezas ni mundana gloria en esta vida. Solo deseo esta al lado del hombre que amo.—

—   Lo sé hija mía,  No me opongo a tu deseo, ahora que voy acompañando a Sir Morland, puedes acompañarme y buscaremos a Samuel, y que el amor decida—

Una  asambea Vaudois de todos los cantones  y montañas vecinas en lugar secreto, recibieron a Sir Morland.

Despues ya más  en privado, 

El Conde, su hija y el Ministro  inglés, al final de sus averiguaciones y platicas con la familia del joven Samuel, escucharon al señora madre del ex carbonero

—Sir Samuel Moreland, Señor Conde, Señorita Condesa y autoridades Vaudois que nos acompañan, hoy revelaré el verdadero secreto y origen de nuestra familia.

Tanto mi  difunto esposo, como yo, procedemos de nobles familias de linaje rancio (antiguo). Fue a causa de las intensas  y anteriores persecusiones cuando nuestros padres aceptaron el Evangelio puro, que tuvieron que huir dejando atras sus tierras , sirvientes y nobles castillos. Huimos cuando eramos muy niños, quizás de cinco o seis años de edad. Errabundos al principio, de jovenes recien casados  llegamos aeste valle, donde ocultamos totalmente nuestra procedenciia y orige,n sobre todo por la seguridad de nuestros hijos.

  Durante todo este tiempo con mi esposo guardabamos celosamente este secreto, 

 Ved  Señor Conde, estos papeles que demuestran nuestro linaje antiguo como señores feudales de una comarca francesa, cerca de la frontera italiana. Señor Conde, pido la mano de vuestra hija para mi amado hijo, quien no ofrece tesoros terrenales, solamente  un corazón puro y leal, y quizas sufrimientos y persecusiones.

—Señora, por mi parte yo estoy dispuesto a ver la felicidad de mi hija, solamwente que ella misma esté de acuerdo. Lo afirmo delante de Sir Morland y de vuestras autoridades Valdesi.—

La  Señorita afirmó estar plenamente de acuerdo, y ser la  esposa de Samuel.

En este punto, Sir  Samuel Morland dijo.

—Señor Conde, Señora Madre de quien lleva mi mismo nombre, Lady Fiametta, Autoridades Valdesi. Sabeis que estoy aquí con una sagrada misión , la de  socorrer al pueblo Piamontes Vaudois.  Las atrocidades cometidas contra vosotros por vuestros perseguidores han subido al cielo, y el Señor Eterno, ha conmovido el corazónn del Lord Protector de Inglaterra, Sir Oliver Cromwell, quien ha expresado” Mandaré si es preciso los barcos ingleses a los Alpes para socorrer al verdadero Evangelio”. Por tanto con Ministro Plenipotenciario de su Alteza, ofrezco al Joven Samuel , a su noble  madre, a sus hermanas, llevaros conmigo a mi regreso o bien  embarcarlos antes. Esta  asistencia incluye a su noble amada la  Señorita Condesa, al Señor Conde y a su esposa y demás familias.

Inglaterra os espera, puedo garantizaros que vuestros titulos Señor Conde os serán reconocidos y aceptados en la nobleza inglesa, 

y ademas  ofrezco reconocer y restaurar los titulos  nobiliarios correspondientes a los padres del joven Samuel. No os preocupeis de vuestra estancia y  permanencia en la prospera Albion, Trabajo hay en las prestigiosas universidades, parroquias o industrias.

Y digo que los esfuerzos de vuetros enemigos se estrellarán  contra todo el poderio de la Armada Inglesa de ser necesario.Mis instrucciones abarcan evacuar a todos los Vaudois que asi lo prefieran.

Al finalizar  esta reunion los “Barbes” llamaron a la joven pareja a arrodillarse y juntos oraron asi:

Jehová te bendiga, y te guarde;
Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;
Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz
.
Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.

Y de la simiente que Jehová te diere de aquesta moza, y que los descendientes que el Señor te dé por medio de esta mujer sean tan numerosos y honorables….

Y asi la Condessa Fiametta Belina Sole dell'Alba= *“Resplandecientente como una llama bonita del sol del amanecer “*y su amado Samuel, acompañados por su señora madre , la  antigua Noble , Marcella, y  tambien sus dos hijas, llegarían a Inglaterra.

Un año más tarde  los acompañarian el Conde y la Condesa Sole dell'Alba.