domingo, 28 de abril de 2024

LA PRIMERA LLUVIA - 28 Abril 2024


Hoy Domingo, 28 de Abril de 2024,a las cuatro de la tarde, previos sonoros rugidos y luz deslumbrante del trueno en la bóveda celeste, está  cayendo la primera lluvia sobre  nuestra ciudad de Huehuetenango.

Tanto los relámpagos, los truenos, y ahora la lluvia, sabiéndolos escuchar, son sonidos relajantes al alma  y al espíritu.

Si sabemos incorporar específicamente estos sonidos de forma  correcta a nuestro ser, con armonía d ela bella naturaleza,  obtendremos  una maravillosa sensación de paz, libertad, alegría…etc. Lo cual traerá salud mental y física a nosotros.

Tú visitas la tierra y la riegas en abundancia, en gran manera la enriqueces; el río de Dios rebosa de agua; tú les preparas su grano, porque así preparas la tierra Salmo 65.9

sábado, 27 de abril de 2024

UN AGUILA EXTRAORDINARIA

 Sam era un águila excepcional y la gente de Melbourne del Sur nunca olvidará su presencia

UN AGUILA EXTRAORDINARIA

POR JOHN POWERS

BRIAN Carter, administrador de parques y jardines urbanos en Melbourne del Sur (Australia), se sentía frustrado. En uno de los barrios había estado tratando de interesar a los residentes para embellecer un vecindario descuidado y populoso, con 22.000 personas hacinadas en 15,5 kilómetros cuadrados; pero nadie respondió: "Aquí no conseguirás a nadie que haga algo", se le advirtió una y otra vez cuando buscaba ayuda en calles y tabernas. "A ninguno le importa".

De pronto, desde los cielos, llegó la respuesta a sus sueños.
En octubre de 1975, Carter, de 33 años, acababa de llegar a sus oficinas después de un viaje de negocios cuando un jardinero irrumpió en ella.
—¿Qué vamos a hacer con esa águila sanguinaria? —inquirió.
—¿Cuál águila? —preguntó Carter.
El jardinero señaló afuera de la ventana un lugar,del Saint Vincent Place, el mismo parque de dos hectáreas donde se hallaba ubicada la oficina.
—Esa águila —dijo—, la que está en el árbol. La hemos tenido allí durante casi cuatro días.
Con zancadas largas, Carter cruzó el parque, atravesando la cancha de bolos construida por la aristocracia colonial durante el tiempo de grandeza en Melbourne del Sur. No perdía de vista la asombrosa visión. Arrogante, y en señal de desafío, un águila australiana se encontraba en una rama alta del pino. Era un pájaro regio y gigantesco de color negro.
Al observarla, Carter se convenció de que esa águila era un don del cielo, un símbolo de la pradera, del aire limpio, de la libertad. Tal vez podría inspirar a los apáticos residentes de Melbourne del Sur a redescubrir los valores que habían perdido.
Pero primero, Carter tenía que asegurarse de que el águila se quedaría. Para hacerla sentirse como en su hogar, Carter consiguió la ayuda de George Dean, un sereno jubilado que vivía frente a Saint Vincent Place. Desde el día en que el pájaro llegó, Dean lo había estado alimentando con patas frescas de conejo y corazones de oveja. También hacía correr el agua de una fuente para que el águila pudiera bañarse.
Desde luego no todos recibieron con gusto a Sam ( nombre que Carter dio al águila). Lo bombardeaban gaviotas, cuervos y aguzanieves. Los gatos lo acechaban. Y algunos residentes de la zona, temerosos, lo declaraban una amenaza para sus bebés y exigían su muerte.
Pero Sam se quedó. Armado con garras, pico y alas no tenía nada que temer, al menos de las porfiadas gaviotas. Sólo precisaba estirar sus garras, pescar al más gordo de sus verdugos y después pararse en un tejado o en la rama de un árbol para disfrutar de una excelente cena.
¿Por qué una gran ave de presa, reina de los cielos australianos, eligió vivir en un parque de dos hectáreas rodeado por 8.000 casas y 50 tabernas, a menos de dos kilómetros del bullente centro de negocios de Melbourne? Quizá, razonó un funcionario, Saint Vincent tenía similitud con algún lugar donde vivió Sam, ya sea en cautiverio o como mascota.

Cualesquiera que hayan sido sus orígenes, Sam se convirtió muy pronto en la atracción de la zona. Con amigos como Dean, se hizo el amo de los prados saltando con desganados brincos para pescar ramitas que caían cerca de él. Los empleados de la oficina, reflexivamente, dejaban de lado sus bolígrafos cuando pasaba frente a sus ventanas. Los niños corrían hasta Saint Víncent Place para mirar asombrados a este símbolo supremo de lo salvaje que vivía en su barrio. En cuanto la prensa, la radio y la televisión descubrieron a Sam, las familias comenzaron a llegar de todas partes de Melbourne para observar sus vuelos o sólo para mirarlo parado en su rama de pino favorita.

Y lo más importante, tal como Carter lo había esperado, Sam se convirtió en el catalizador de un programa de embellecimiento para Melbourne del Sur. La reforestación se aprobó de inmediato, además hubo una participación inesperada y entusiasta de la comunidad. En el año escolar de 1977 a 1978 cada estudiante de Melbourne del Sur plantó por lo menos un árbol. Dos años después había más árboles que personas en la ciudad.

Todos los árboles que se plantaron eran originarios de Australia, no los europeos exóticos que hasta entonces habían constituido la mayor parte de la escasa vegetación del barrio. Estos árboles nuevos primero trajeron de regreso a los insectos que sirven de alimento a los pájaros; a continuación llegaron los grandes pájaros que viven de la caza de los menores. Como resultado, se unieron a Sam pájaros que no se habían visto en la zona durante generaciones.

Ahora, lleno de pájaros, el parque que antes no atraía a más de 20 o 30 personas por semana, era visitado por 1.000 personas durante cada fin de semana. Los adultos venían a descansar. Los niños jugaban a las escondidas entre los numerosos arbustos recién plantados. Los ornitólogos se congregaban para contar el creciente número de aves nativas.

La presencia de Sam impulsó a Carter y al Ayuntamiento a realizar funciones artísticas en Saint Vincent Place para unir más aún a la comunidad. Inmediatamente pusieron en escena una serie de conciertos y se establecieron tardes deportivas.

Los programas para estas ocasiones prometían un sobrevuelo de Sam a las 3 de la tarde. Siempre alrededor de esa hora, el águila se elevaba por encima de los árboles, hacía un par de piruetas sobre la multitud y luego se quedaba en su pino para escudriñar lo que ocurría abajo.

Se fijó el 15 de octubre como el cumpleaños de Sam porque fue ese día cuando llegó a Melbourne. Cada año, un grupo pequeño pero entusiasta llegaba a Saint Vincent Place a las 6 horas con vino para su consumo y carne fresca para Sam, cantándole Feliz cumpleaños.

En octubre de 1976 Sam se vio envuelto en un pequeño escándalo. Sintiéndose protector del parque, agarró a un perro chihuahueño de casta, lo levantó por el aire y luego lo dejó caer. Furioso por haber gastado 200 dólares en el veterinario, el dueño del perro pidió la expulsión de Sam. Pero los residentes enviaron cartas defendiendo al águila. "¿Cómo puede comparar 200 dólares que gastó para curar a su perro, con el lujo de tener un águila australiana?", preguntó un niño. El Ayuntamiento rechazó la petición y decidió conservar a Sam.

Los jardineros estaban felices con la resolución de las autoridades. Desde hacía mucho tiempo, se sentían indignados porque los perros corrían sueltos en el parque y estropeaban las flores. La severa vigilancia de Sam logró que los perros sin dueño anduvieran raras veces en Saint Víncent Place y las flores comenzaron a brotar mejor que antes.

Hubo algo que impresionó sobremanera a la gente que observaba y amaba a Sam. La búsqueda de compañera. Después de dos años en Melbourne del Sur, Sam concluyó que había estado solo demasiado tiempo. Comenzó a buscar novia. La empresa se inició con la construcción del nido ( tarea tradicional del águila macho). Sam atoró varas largas en la unión de las ramas de un árbol durante varios días, hasta que el nido estuvo listo.

Entonces comenzó a realizar vuelos de acoplamiento, se remontaba y se clavaba desde una altura de 3.000 metros; hacía espectaculares acrobacias destinadas a llamar la atención de un águila hembra; sin embargo, ninguna respondió.

Sam perseveró en su ritual durante meses, extendió el área de su exploración e iba desde Hobson's Bay hasta más allá de las montañas Dandenong. Una vez desapareció cuatro días y volvió hambriento pero sin su pareja. El área cubierta durante su búsqueda de acoplamiento sería incalculable, porque las águilas son capaces de volar, con toda facilidad, cerca de 300 kilómetros diarios.

Pero, al fin, tuvo que aceptar que no había otra águila viviendo en zonas ocupadas por sus amigós humanos y dejó de realizar sus espectaculares acrobacias resignándose a su soledad forzada. Sam nunca voló ya a las altas regiones del espacio.

En torno de él, el Ayuntamiento continuaba trabajando en forma incesante. Las calles de Melbourne del Sur fueron remodeladas para limitar el flujo de tráfico por el barrio. Se plantaron más árboles y arbustos, y los que ya estaban empezaron a florecer en forma abundante. Se amplió el viejo mercado. El calor que Sam generaba también hizo desaparecer parte de la soledad que había en Melbourne del Sur. La gente se reunía en los parques, conversaba y se reía. El barrio se convirtió en un lugar más amistoso. En menos de cuatro años Sam había ayudado en la trasformación de la zona.

Para muchas personas Sam simbolizaba tanto, que su desaparición, tres semanas antes de su cuarto aniversario, provocó un enorme impacto emocional. La gente auscultaba los cielos, y los días pasaban. George Dean quería creer que Sam por fin había encontrado una compañera y que andaba de luna de miel en las Dandenong.

El 15 de octubre de 1979, cumpleaños de Sam, Brian Carter despertó lleno de fe. Seguro que hoy regresa, pensaba. Bajó al parque a las 6 de la mañana, como de costumbre, con su botella de vino y carne para el águila. Carter recuerda: "Vagué por los jardines durante media hora dando algunos sorbos al vino, pero Sam no estaba. Me fui a casa muy triste".

Al mediodía, sonó el teléfono de Brian. Era Dean tratando de conservar la voz firme. "Sam está muerto", dijo. "Fue atropellado por un automóvil". Conmocionado, Carter colgó el auricular lentamente. Minutos después, este volvió a sonar. Bob Rogers, de Radio 3UZ estaba en la línea, y le dijo al administrador: "Quisiéramos que participara en un programa que trasmitiremos mañana en memoria de Sam".

Al día siguiente, durante el programa, Carter leyó un poema que había escrito acerca de Sam. Después, la estación recibió cerca de 600 llamadas telefónicas de todo el país. Muchos de los que llamaron estaban llorando.

El Ayuntamiento reclamó el cuerpo de Sam e hizo los preparativos para disecarlo. Los estudiantes de la Escuela Técnica de Melbourne del Sur hicieron una caja de vidrio para su exhibición en la escuela, dándole

un nicho permanente en la historia de la zona. Sin embargo, el verdadero monumento a Sam es el ambiente remodelado de ese rincón de la ciudad que él convirtió en su reino, los árboles ( ahora más de 40.000) cuya plantación él inspiró y la alegre cacofonía de pájaros en un lugar donde las calles y los parques estuvieron antes envueltos por el silencio.

Tal vez el resumen más elocuente de lo que Sam significó para la gente entre la cual decidió vivir provenga del hombre que se sintió inspirado por él mientras luchaba para convertir en realidad su sueño de la reforestación: Brian Carter.

"¡Todo esto se logró en una zona donde decían que no se podría hacer nada!", dice Carter victorioso. "Creo que Sam vino aquí por una razón, para enseñarnos algo. En verdad así lo creo. Era el momento oportuno, se ajustaba a la perfección, demasiado perfecto para ser simple casualidad. Nos enseñó a tener conciencia del ambiente que nos rodea, y en lo que puede convertir, se. Nos mostró que se pueden tener árboles en la ciudad. Que uno puede salir y conversar con su vecino. Y que hay momentos de paz que uno puede crear en la ciudad. A través de él la gente se percató de algo salvaje, pero singularmente nuestro.

"Pero lo esencial para todos nosotros es que Sam estuvo aquí . . . y que fue maravilloso. Ustedes habrán visto volar un águila ... no agita sus alas, sólo planea ... haciendo círculos. Un águila es libre, increíblemente libre. ¡Majestuosa! "

Carter hablaba, haciendo esfuerzos por encontrar la forma apropiada para describir el milagro de un águila en vuelo. Su cara expresaba, mejor que sus palabras, lo que siempre tendrá presente al recordar a Sam: admiración y gratitud.

Selecciones del R.D. Octubre de 1981

miércoles, 24 de abril de 2024

DEL PARTIDO Y CORREGIMIENTO DE TOTONICAPA Y HUEHUETENANGO-ANTONIO DE FUENTES

RECORDACIÓN FLORIDA

CAPITÁN ANTONIO DE FUENTES

LIBRO    OCTAVO
CAPITULO I

EL PARTIDO Y CORREGIMIENTO DE TOTONICAPA Y HUEHUETENANGO,

MARGINALES.—Fué este Partido una de las partes más estimables del Reyno de Utatlán, —En cuantas partes se dividió el Reyno de Utatlán. — Vaticinios de la ruina de esta estírpe, que se van experimentando. — Lo numeroso que hoy es esta jurisdicción de Totonicapa. — La mucha poblazón de españoles que hay en los lugares desta jurísdícción. — Sus muchas haciendas de uno y otro ganados que se extienden a los índios. — De cuanto utilizan a los indios los hijos de españoles que nacen en estos pueblos. — Situación de Totonicapa cabecera de este Partido. — Temperamento de este territorio. — Sus sendas dificultosas e impedidas con grandes cuestas, — Es proveído su territorio de buenas carnes. — Grandes cosechas de maíz, legumbres y buenas frutas. — Carece de pesquerías éste y los pueblos de la sierra.    Su longítud, latitud y circunferencia de todo el Corregimiento y sus confines. Cuantos pueblos están sujetos a esta jurisdicción. — Sus montes, bosques y campiñas. — Los ríos que riegan esta jurisdicción, — Es límpío este país de sabandijas ponzoñosas, — Yerba jabonera perjudicial a las mulas y caballos que comen de ella.

 

Este admirable é insigne territorio de Totonicapa, de ancho y prolijo circuto, que fué parte estimable lo mas de ello y lo mas escelente y mas preciado del reino y señorío del Quiché, se desmembró como Atitlán y Sololá, y el gran partido que es hoy Quezaltenango, haciéndose de solo aquel poderosísimo dominio cuatro partes muy numerosas y muy grandes, que se señalan bien famosas en cuatro Corregimientos de estendidísímo país, y muy fecundo; sin lo que tuvo de la Provincia de Verapaz y de los Mames, con mucha parte de la costa del Sur, que entonces cuando se establecieron, y fundaron estas jurisdcciones, eran sin duda en vecindad de tributarios mayores mas que ahora muchas veces; mas cuantos venerables personages vaticinaron de estos y los demás de este Occidente; su asolación y acabamiento, y este preludio

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de su ruina, se experimenta total en muchas partes de otros reinos, y en este cada día lo que con pestes muy durables se disminuye su nación. Mas sin embargo, este partido de Totonicapa hoy se mantiene, y continúa en crédito, y posesión de grandes pueblos, que numerosos, y crecidos los mas de ellos, como diremos adelante, hacen muy estimable su gobierno y su vivienda apetecible, y en donde vecinos españoles se logra gran población interpelada, que muy política é igual ilustra en mucho modo aquellos pueblos, en donde el domicilio de sus dueños se perpetúa á la posteridad con sucesión que continúa alimentada y mantenida con buenas y provechosas haciendas de ganado mayor, y del menor mucho mejores, que ya se extienden á los indios, en las que hoy han creado á posesión de propiedad, cuyo provecho que es muy grande por esta parte, pasa á mas estimable beneficio por los hijos- de aquestos españoles que naciendo en los pueblos de los indios, son tales lenguas y tan diestros, que aun los indios nos dicen y aseguran que de aquellos aprenden la perfección y pureza de su idioma (claro está, pues, la tienen reducida á los preceptos del arte) ; y entrados á la observancia de la religión son unos ministros que se aventajan á todos en el confesonario y en el púlpito, y por esto de los indios muy amados, creídos y venerados y por donde entran con mas suavidad á la doctrina y la verdad de nuestra religión católica, en que con claridad y buena explicación de los misterios de fé, y los preceptos divinos y eclesiásticos se les instruye y catequiza; y por que sin duda y á único fin juzgamos por conveniente y tolerable el que los españoles vivan y tengan vecindad en los lugares de los, indios, mas no por eso dejamos de conocer que los mulatos y negros entre ellos son perniciosos y nocivos, por que además de quererlos supeditar y anteceder, les comunican las costumbres y los vicios que no conocen ni fueron de sus mayores ejecutados.

Yace Totonicapa, primera cabecera del partido por el tenor y forma de su erección, situado en gran planicie de excelentísima llanura limpia y alegre, y que le constituye en saludable país, lo despejado de su horizonte; por que elevándose su población sobre crecidos y grandes montes, goza de cielo despejado y de la sanidad de los Nortes que la refrescan y purifican; bien que á esta causa en temple frío es combatido de heladas repetidas que muchas veces esterilizan los pastos, Está situación respecto de Goathemala hácia la parte del Norte, y es paso inexcusable por el camino de arriba á los progresores que se encaminan á la ciudad de México, Pero esta senda que decimos es penosísima y molesta por grandes cuestas que se repechan con mucho riesgo en varias partes de su viage. Es abundante el territorio de muchas carnes de vaca, de carnero y de puerco, y los jamones de este pueblo son muy buenos, aunque mejores los perniles de Momostenango ; tiene también grandes crianzas de gallinas, y en la espesura de sus bosques mucha caza de perdices y codornices; su cosecha anual es abundante y prodigiosa en maíz, frizoles, chile, y buenas frutas, en especial •de manzanas y de peras, que es más lo que se pudre siendo crecida la saca, que lo que se aprovecha. Solo carece de pescado en el todo y de tal arte que necesita le entre de fuera,

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jueves, 18 de abril de 2024

LA HISTORIA DE GUIDO DE BRES- 1-

MÁRTIR HEROICO

LA HISTORIA DE GUIDO DE BRES

Prologo

Capítulo I: EL HACHA, LA CUERDA Y EL FUEGO

Capítulo II: EL PREDICADOR HEREJE

Capítulo III: POR ENCIMA DE LA MURALLA

Capítulo IV: EL PRINCIPIO DEL FIN

Capítulo V: SEA HECHA TU VOLUNTAD

PROLOGO

La emocionante historia de Guido de Brés, el campeón de la Reforma, autor de una Confesión de Fe que ha ejercido la mayor influencia en el mundo cristiano Reformado, es una novedad

literaria en lengua inglesa, según hace constar la autora. Mucho más lo es para los que hablamos el idioma de Cervantes, extendido al igual que el inglés, a ambos lados del Océano.

Y es una novedad estimulante para la juventud de nuestro siglo, ávido de aventuras, pues Guido de Brés fue un aventurero, un hombre de arrojo, con la extraordinaria ventaia de que los azares de su vida no son producto de la imaginación de algún novelista, sino una realidad de carne y hueso, formando parte de un movimiento religioso que sacudió Europa entera en la Edad Media.

Guido de Brés fue como tantos otros adalides de la Reforma, un valiente a quien gustaba jugar

con la muerte, como si hallare en ello algún aliciente o placer.

Valentía ficticia y real

Se ha dicho que el peligro atrae y enardece, a la vez que convierte en objetos de admiración a los que son capaces de afrontarlo con coraje. El bravo torero, el soldado voluntario, el atleta de circo, el motorista deportivo, y los actuales astronautas del espacio, son admirados por su valentía, al saber mirar la muerte de frente, desafiarla sin titubeos y esquivarla con su arroio o

destreza. Pero creemos que el desafío a la muerte tiene tanto más valor según la causa por la cual se corre el riesgo, o se cumple el supremo sacrificio. Nuestra admiración personal es mayor por el piloto del espacio que por el motorista, el equilibrista, o el torero; porque consideramos más importante el motivo por el cual exponen sus jóvenes y valiosas vidas.

Podemos elevar la comparación a los héroes de La Fe Cristiana de todos los siglos, que se sacrificaron y dieron sus vidas por la más gloriosa, elevada y útil de las causas; y afirmar, que los mártires de la Fe cristiana son los más grandes, los verdaderos héroes de la humanidad, porque arriesgaron y entregaron sus vidas por valores eternos, con un altruismo que admira a los hombres y a los mismos ángeles, según creemos. Rehusaron guardar para si mismos el tesoro del Evangelio que trae salvación eterna, y tratando de comunicarlo a otras personas, o por no negar al Señor que les rescató sufrieron heroicamente los horrores del martirio.

Los relatos de aventura, de los grandes mártires del Cristianismo, de los mejores misioneros, y

portavoces del Evangelio; de los hombres buenos y valientes de todos los siglos, debieran multiplicarse en nuestros días y sustituir tanta literatura insulsa de heroísmos inexistentes y necios, cuando no tendenciosos a ponderar el crimen, la astucia y el pecado. Creemos que los escritores cristianos debieran esforzarse, como lo procuró la autora de este opúsculo, en quitar el polvo de viejos archivos y ofrecernos en el mejor estilo novelesco, relatos auténticos de las vidas y hazañas, no de héroes imaginarios, sino de los verdaderos héroes de la humanidad; los que se han sacrificado por alguna causa útil en favor de sus semejantes, y sobre tacto por aquella que tiene que ver con valores eternos.