miércoles, 1 de noviembre de 2023

LA OTRA MITAD DEL AMOR

LA BÚSQUEDA FINAL

Rick Joyner

1997

Estaba seguro que sentía amor de este ángel, que era único, ya que nunca había sentido esto de parte de otros ángeles. Generalmente mostraban su preocupación más por obligación que por amor.

Sabiduría respondió a mis pensamientos como si los hubiese dicho en voz audible. «Es sabio amar y no podría ser Sabiduría sino te amara. También es sabio contemplar la bondad de Dios y lo severo que Él es. Es sabio amarlo y temerle. Estarías engañado si hicieras algo distinto. Esta es la próxima lección que debes aprender », dijo él con inconfundible seriedad.

«Conozco esto y lo he enseñado muchas veces», respondí, sintiendo por primera vez que tal vez Sabiduría no me conocía plenamente.

«He sido tu compañero por mucho tiempo, y conozco tus enseñanzas

», respondió sabiduría. «Ahora estás a punto de aprender lo que algunas de tus propias enseñanzas significan. Como has dicho muchas veces: "No es el creer algo en la mente, sino en el corazón lo que produce justicia."»

Me disculpé, sintiéndome un poco avergonzado al haber cuestionado a Sabiduría. Con gracia aceptó mis disculpas. Fue entonces que me di cuenta que lo había estado cuestionando y desafiando durante la mayor parte de mi vida, y con frecuencia para mi propio daño.

«Hay momentos para adorar al Señor», continuó Sabiduría, «y hay momentos para honrarlo con el más grande temor y respeto, así como hay tiempo para sembrar y tiempo para cosechar. Es sabio conocer el tiempo para cada uno. La verdadera sabiduría conoce los tiempos y las estaciones de Dios. Te traje aquí porque era tiempo de adorar al Señor en la gloria de su amor. Esto es lo que necesitabas

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LA BÚSQUEDA FINAL

más que todo después de tal batalla. Ahora te estaré llevando a otro lugar porque es tiempo que lo adores a Él en el temor de su juicio.

Hasta que conozcas ambos, existe el peligro de que podamos ser separados el uno del otro.»

«¿Quieres decir que si me quedaba en aquella adoración gloriosa te hubiera perdido?», pregunté con incredulidad. «Sí. Siempre te hubiera visitado cuando pudiese, pero rara vez hubiésemos cruzado el camino. Es difícil dejar tal gloria y paz, pero esta no es toda la revelación acerca del Rey. El es tanto León como Cordero. Para los hijos espirituales es el Cordero; para aquellos que están madurando Él es el León. Para los que son plenamente maduros, Él es ambos, el León y el Cordero. Nuevamente, sé que comprendes esto, pero lo has sabido en tu mente. Pronto lo conocerás en tu corazón, ya

que estás próximo a experimentar la silla del juicio de Cristo.»

 

EL MONTE SANTO 38

LA BÚSQUEDA FINAL

Rick Joyner

1997

Luego Sabiduría me soltó y comenzó a caminar hacia la puerta de entrada. Lo seguí vacilante. Recordaba el gozo de la batalla y la escalada de la montaña, y eso era irresistible, pero no había punto de comparación con la presencia del Señor y la adoración que acababa de experimentar. Dejar esto sería el sacrificio más grande que jamás hubiese hecho. Luego recordé que todo esto estaba dentro de mí, y estaba sorprendido que pudiese olvidarlo tan rápidamente.

Era como si hubiese una gran batalla librándose en mi interior, entre lo que veía con mis ojos físicos y lo que veía con mi corazón.

Me moví hacia adelante, de manera que pudiera estar caminando hombro a hombro con Sabiduría, y pregunté: «He orado durante veinticinco años de manera que fuese llevado al tercer cielo como el apóstol Pablo. ¿Es éste el tercer cielo?» «Esto es parte de

él», respondió, «pero hay mucho más». «¿Se me permitirá ver más?», pregunté. «Verás mucho más. Te estoy llevando ahora a ver más», respondió.

Comencé a pensar acerca del libro de Apocalipsis. «¿Fue la revelación de Juan parte del tercer cielo?», pregunté.

«Parte de la revelación de Juan era acerca del tercer cielo, pero la mayor parte fue del segundo. El primer cielo fue antes de la caída del hombre. El segundo es la esfera espiritual durante el reinado del mal sobre la tierra. El tercer cielo es cuando el amor y el dominio

del Padre nuevamente prevalezcan sobre la tierra a través del Rey.»

«¿Cómo era el primer cielo?», inquirí, sintiendo un extraño escalofrío mientras indagaba. «Es sabio no estar preocupado con eso ahora», respondió Sabiduría con seriedad, ya que mi pregunta parecía haberlo sacudido. «Es sabio buscar conocer el tercer cielo justo como lo has hecho. Hay mucho más para conocer acerca del tercer cielo de lo que puedes saber en esta vida, y el tercer cielo es el reino que debes predicar en esta vida. En las edades por venir se te contará acerca del primero, pero no es provechoso que lo conozcas ahora.»

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Resolví recordar el escalofrío que acababa de sentir y Sabiduría asintió, lo cual entendí que era una afirmación acerca de este pensamiento. «¡Qué gran compañero eres!», tuve que decirle, a medida que me di cuenta del don valioso que era este ángel.

 «Tú realmente me mantendrás sobre el camino correcto.»

 «De hecho, lo haré », respondió.