sábado, 21 de septiembre de 2024

EL POETA Y PINTOR QUE HIZO REALIDAD SUS SUEÑOS * "Mi historia de los días sábados"

 EL POETA Y PINTOR QUE HIZO REALIDAD SUS SUEÑOS

MI HISTORIA DE LOS DÍAS SÁBADOS

El autor dedica esta historia al PADRE ETERNO, A MI SAVADOR JESUCRISTO Y  E.S.

Por el autor del blog - un apasionado por la historia de antaño

1.15 minutos de la madrugada del Sábado 21 de Septiembre del año del Señor de 2024-

2.21 minutos de la madrugada del Sábado 21 de Septiembre del año del Señor de 2024-

Había una vez, en un lugar muy lejano, y esto sucedió hace tanto tiempo, demasiado tiempo que realmente aconteció en un tiempo no registrado, lo siguiente.

Un poeta una vez dijo a su padre, el rey de esa gran comarca.

—Padre, siento que hay algo que falta en mi vida. Algo que signifique  demasiado para ti y para mí. Por ello pienso tanto y sueño con cosas , ambientes y situaciones que agraden a mi espíritu y que sean verdaderamente hermosas—

—Lo sé hijo mío, y estoy de acuerdo en que piense y sueñes con esos ambientes tan hermosos, sanos y de una pureza inigualable, mientras sigues en tus proyectos, yo iré a trabajar también, como hasta ahora lo he hecho—

Seguidamente el poeta, que  en  realidad  era un Príncipe  muy  apuesto, y de una extraordinaria nobleza en su corazón, cerró  sus ojos, y en su mente y en sus sueños  empezaron a  surgir las siguientes escenas.

Soñaba que venía un gran viento del norte, con gran fuerza, pero a la vez tornábase  de una quietud muy apacible.

Seguidamente venía un gran luz que llenaba todo con su respalndor y disipaba las tinieblas a su paso.

 Conforme este viento purificador, iba pasado por el entorno, iba creciendo un césped en toda la tierra, brotaban los árboles  de grandes hojas y diversos colores.

Los bosques formados de esta manera, no tardaron en verse habitados por innumerables especies de aves, con colores exóticos y exuberantes. Sonidos melodiosos y celestiales  brotaba a raudales de sus pechos.

Las mariposas de mil colores danzaban por  todas las plantas.

Las abejas, los colibríes y otras especies volátiles se gozaban bebiendo el dulce néctar de las flores.

A los lejos, las recias ondas del mar se estrellaban una y otra vez jugando y saltando sobre los altos farallones de roca basáltica.

Las gaviotas y los pelicanos se sumergían una y otra vez sobre las azules aguas  del mediterráneo.

A mitad de los acantilados las  águilas jóvenes emprendían por primera vez el vuelo dejando el nido maternal.

En los graníticos montes, los tiernos cervatillos saltaan sobre las asperas rocas, y abajo en las estepas de la Capadocia, un recién parido portrillo, tambaleante lucha por pararse sobre sus patas.

El poeta seguía soñando con el corazón.

 De su ser salían innumerables escenas, todas esculpidas y bordadas sobre una naturaleza y un cielo de inmaculado azul.

Cuando ya la tarde caía  soñaba que la mano de  un niño, la pintaba con excelente destreza de indescriptibles arreboles de naranja y rojizos resplandores.

Las auroras boreales corrían de aquí para allá, jugando al escondite, mientras el viento susurraba  melodías.

La tórtola y la paloma de blanco plumaje, inquirían por los enamorados para brindarles sus suaves arrullos.

El fragor del trueno, estallaba en la floresta y las alamedas iluminabanse  con las ondas de luz, para recibir la fresca agua del cielo.

El Poeta despertó, y vió que sus sueños, habíanse vuelto una hermosa realidad.

Al director musical. Salmo de David. Los cielos cuentan la gloria de Dios, el firmamento proclama la obra de sus manos. Salm. 19-1

sábado, 14 de septiembre de 2024

UN ANGEL LIBRA A "BEBE", Y A " PEQUEÑOS BOCADOS"- Historia Real

EL FUEGO Y “ROCÍO”, “BOTAS”,
“BEBÉ”, Y “PEQUEÑOS BOCADOS”

UN SUSURRO DE ANGELES

Por Marilynn Carlson Webber y William D. Webber

Relatos acerca de ángeles de la vida real y de las Escrituras.

¡Dios cuida de los animales! Jesús mismo dijo que ni siquiera caía una hoja al suelo sin que Dios lo notase. La próxima historia de intervención angelical prueba nue­vamente este punto.

Maureen Broadbent y su esposo tenían una casa en el campo, a las afuera de Corona, en el Sur de California. Un buen día Maureen regresó de comprar víveres para encontrar su casa en llamas. El departamento de bombe­ros voluntario estaba ya en el lugar, pero solo de pie mi­rando, observando cómo progresaba el fuego.

«No podemos acercarnos», explicó el jefe. «Suena co­mo si hubiesen fuegos artificiales disparándose dentro de la casa».

Maureen se dio cuenta que el ruido que venía de dentro de su casa eran las pistolas que usaba su esposo para mantener alejados a los coyotes. Se estaban dispa­rando con el calor.

Maureen escuchó ladridos y se dio cuenta que sus dos perros, «Rocío» y «Botas», sus dos gatos, «Bebé» y «Pequeños Bocados», y el perro vecino que estaba de vi­sita, habían escapado a través de la puerta para el perros hacia el patio trasero.

También por causa de los coyotes en está región, bastante salvaje aún del Sur de California, el patio estaba cercado por una cerca metálica muy fuer­te de tres metros de alto, con alambre de púas encima de ellas.

 Maureen comenzó a caminar hacia la puerta para soltar a los animales, pero el bombero la sostuvo y le se­ñaló el tope de la cerca. De alguna forma, el fuego había tumbado otros alambres. «No sabemos si son alambres de teléfono o de electricidad. Si son eléctricos, toda esa cerca está con electricidad viva. Nadie puede tocarla.»

Maureen estaba dolida porque su casa se estaba que­mando con sus posesiones, pero no podía soportar el pensamiento de que el fuego que se estaba esparciendo pudiera matar a los animales atrapados en el patio.

 Ella corrió por la parte de atrás y le habló a los animales. Ellos estaban atemorizados, pero de alguna manera le pedían que los ayudara a escapar del calor que aumenta­ba. Sin embargo, la situación parecía sin esperanza.

Maureen se tiró al suelo, llorando y comenzó a orar: «¡Oh, Dios! ¿Cómo saco mis animales de aquí? Tengo te­mor de tocar la cerca...»

De momento su atención fue captada por la figura de un hombre corriendo a través del terreno que rodeaba la casa.

Aunque los arbustos y árboles eran tupidos, el hombre –no tenía camisa– corría con agilidad. Maureen conocía a todo el mundo que vivía en esta área tan remo­ta, pero ella nunca había visto a este hombre antes.

A medida que él se acercaba, ella notó que tenía más de dos metros de alto, de pelo rubio y ojos azules. Aunque corría a gran velocidad y sin esfuerzo, cuando salió de la maleza llena de espinas notó que él estaba descalzo.

Sin decir una palabra, él se dirigió a la cerca, la asió, y con facilidad la levantó de abajo hasta que hubo una abertura;;, o suficientemente grande para que pudieran salir todos los animales. Todos ellos escaparon en el acto y rodearon a Maureen donde estaba sentada en el piso. Allí se encontraba, llena de lamidos y besos mojados, en el centro de una reunión gozosa.

Cuando levantó su vista para agradecer al misterioso extraño, él no estaba allí. En realidad, él no estaba por ninguna parte. Desde la casa de los Broadbent, ella podía ver por millas en cualquier dirección. Además de los bomberos, no había nadie más, ni en la casa ni dirigién­dose por el campo.

Como una nota curiosa, la familia Broadbent añade que ningún humano, no importa lo grande o bien mus­culoso que este fuera, podría haber movido la pesada cerca de regreso a su lugar, de donde había sido levanta­da con tanta facilidad.

La familia Broadbent vive ahora en Tejas, donde Maureen reporta con alegría que vive consciente del amor de Dios y de la protección de sus ángeles en el dia­rio vivir.     

UN SUSURRO DE ANGELES

Por Marilynn Carlson Webber y William D. Webber

Relatos acerca de ángeles de la vida real y de las Escrituras.

 

¿EXISTIÓ OFENSA, O FUE CALUMNIA? -DISPENSA BODA *HUEHUETENANGO AÑO 1806

 ¿EXISTIÓ OFENSA, O FUE CALUMNIA?

DISPENSA BODA DE TEODORO HERRERA

Y MARIA CARLOS SAMAYOA

HUEHUETENANGO

AÑO 1806

Por el autor del blog, teniendo a la vista los documentos  históricos y verídicos del año 1806

Fuertes golpes sobre la puerta de su  casa, despertaron aquella mañana a la joven María  Seguidamente se escuchaba una fuerte voz que decía:

— ¡Abrid en nombre de su Majestad el Rey, —

Cuando la  muchacha fue a abrir, un soldado, díjole:

 —¿Dónde está María?

—Soy yo— respondió María—

—Quedas detenida en nombre de la justicia—

— ¡Por favor! Necesito llevar unas cosas —

—Tienes 10  minutos para prepararte al viaje!—

Al salir maría , vió que tres soldados, llevaban preso también a  Teodoro , su prometido.

—Amor mío. ¿Qué está pasado? ¿Estoy  sufriendo una mala pesadilla—

—Me acusan de algo, que no he cometido, mi amada novia—respondió el joven.

—¡Callad¡—exclamó con fuerte voz, el oficial al mando de la patrulla.

Así se desarrollaba la escena de este fuerte drama vivido en el pueblo cabecera de Guehuetenango.

María y Teodoro, después de  sufrir los inconvenientes del camino, llegaron apresados al pueblo de Totonicapam, y conducidos a la cárcel real.

Pasados unos días, dio inicio formal su proceso. Conozcámolo en parte a continuación.

—Teodoro Herrera, Serás llevado a comparecer ante el Sr. Corregidor, a dar las correspondientes declaraciones de que se os acusa—expresó el teniente al acusado.

Acto seguido fue llevado ante la presencia del Sr. Don Prudencio Cozar, Alcalde Mayor de Totonicapam y Gueguetenango , quien dio inicio al debido interrogatorio, y presto el secretario y abogado a dejar constancia escrita.

—Decid  vuestro nombre, edad, familia  y  residencia—

—Me llamo Teodoro Herrera, soy hijo de María Beatriz Herrera, tengo 26 años de edad, y soy vecino  y originario del pueblo de Gueguetenango.—

—¿Sabéis el motivo de vuestro apresamiento? ¿La razón o de que os acusan?—

—¡No¡ Sr. Alcalde Mayor—

—Os acusan de que tuvisteis tratos carnales con vuestra futura suegra, que en paz descanse, y por tal impedimento, vuestros esponsales serán nulificados, y menos contraer bendecida ceremonia en la iglesia de Gueguetenango; ¿Qué tenéis que declarar al respecto?—

—Respondo que es una total mentira,! qué es una vil calumnia¡—

—Sr. Secretario, podéis leer el requerimiento del Sr. Cura de Gueguetenango, por lo cual estamos hoy reunidos—

—¡Sí¡ Sr.  Alcalde Mayor, leo a continuación el requerimiento recibido :

“Gueguetenango, Junio Diez y seis de mil ochocientos seis

Don Joseph María Perez, Cura  Vic.o del Beneficio de Gueguetenango . Atento a que el que se presenta para contraer matrimonio se haya preso con su pretendida en la Real Carcel de Totonicapam , y que por este motivo no puede informarles las declaraciones necesarias, debía de mandar y manda para l---e ofició al Sor. Alcalde Mayor de Totonicapam, para que a nombre mío tome las declaraciones a estos pretendientes, y con sus ---procedase por mí,  y el Not.o Eclec.co a tomar las declaraciones , y para que conste lo firmé  con el Not.o  

/f/ José Ma. Perez    Ante mí Joseph Girón Not.o Eclec.co”

—Teodoro; ¿Cómo se llama vuestra prometida?—

—María Carlos Zamayoa, Sr. Alcalde—

—Declaradme, ¿quiénes y cuál es la acusación en vuestra contra?—

—Me acusan de haber tenido trato carnal con la madre d emi prometida—

—¿ Como os reconoceís  Culpable o inocente?—

—Inocente, Sr.General—

—¿Podéis probar vuestra inocencia?—¿ Contadme vuestra historia?—

—Yo era bien recibido en casa de mi prometida, la susodicha María Carlos, pero resulta que una noche, estando solos en casa de mi futura suegra, los besos y palabras sugestivas, caldearon el ambiente,   además encendieron nuestra pasión, y caímos en pecado carnal. Esta situación se repitió muchas  veces.  Mi futura suegra salía a ver a un familiar enfermo y se ausentaba unas horas, que nosotros aprovechábamos, traicionando la confianza depositada en nosotros. Quebrantamos nuestros buenos principios y dimos rienda suelta a la pasión carnal. Una noche en pleno goce del placer mundano, mi “suegra”, la señora feliciana Zamayoa, nos sorprendió, y desde ese momento, perdió la confianza en mí.

—Teodoro— Voy a haceros una pregunta muy personal, y necesito que la respondas sin mentir. ¿ Tuvieseis trato carnal ilícito, con vuestra futura suegra, aunque fuere una sola vez ?, y digo que si así fue, debéis confiar en la piedad del Tribunal Eclesiástico , y solicitar debidamente la correspondiente dispensa para  casaros con vuestra prometida—

—Señor, no he tenido semejante trato jamás con la difunta madre de mi amada prometida.—Prueba de ellos es que si hubiese sido cierto, ya no habría permitido que yo siguiese  llegando a su casa, porque siempre  me siguió recibiendo amablemente.  Además  digo Se. Alcalde, que por ese tiempo,  dos vecinos de Gueguetenango, de buenas familias, solicitaron casarse con mi novia, pero la señora Feliciana, les negó la mano de su hija, porque yo era el ppreferido.

—Teodoro, ¿Qué más tenéis que decir al respecto?—

—Digo, que todo cambió, porque un día, una vecina me saludo amablemente, y luego me vieron platicando en la noche con esta mujer. Al saberlo mi prometida, tuvo un gran ataque de celos , y la finada Feliciana al enterarse suspendió  el casamiento, y desde ese momento me aborreció, y  procuró apartar a su hija de mí. Estamos presos injustamento y sin motivo  esta cárcel y en este pueblo. Es todo cuanto tengo que decir, Sr. Alcalde Mayor.—

—Bien, retiraos, y haced venir a mi presencia a María Carlos Zamayoa—

Seguidamente los oficiales de justicia, hacen salir a Teodoro, y llaman a María Carlos.

Entra una hermosa muchacha, de tez blanca, y ojos verdes, quien escucha respetuosamente al Sr. General Prudencio Cozar, Alcalde Mayor—

—María Carlos “Zamayoa”, responded si tenéis palabra de casamiento con Teodoro Herrera, responded además si sabeis, o presumis que vuestra finada madre tuvo trato carnal con vuestro prometido—

—Seguramente digo que  tal acusación es  completamente falsa. Todo originase , en que al poco tiempo de que Teodoro habló con mi madre, empezamos a corromper nuestra amistad con cópulas ilícitas, y al enterarse una noche que nos sorprendió en tales actos, y añadiendo que con el paso del tiempo, yo tuve tremendos celos y pelito con una mujer del mercado, que aseguraba que tenía amores con Teodoro. Mi madre se resintió con él, y lo aborreció a tal punto, que quizás ella se invento esta triste historia. Es todo lo que tengo que decir.—

3—Secretario, envié las declaraciones selladas yj firmadas  al   Sr. Curade Gueguetenango, Don José María Perez, par que siga con el debido proceso—

Cuando llegaron las diligencias al Sr. Cura de Gueguetenango, inmediatamente mandó llamar a Manuela Samayoa, hermana de la difunta Felician, así mismo a otros testigos fidedignos para que declarasen al respecto.

—Manuela Samayoa, quedas advertida sobre las penas establecidas por Dertechos, sobre  de  los perjuros y falsas declaraciones de testigos. Por tanto promete decir la verdad  en lo que sepas y te sea preguntado.  Haz la señal de la santa cruz y declara que pasó en este caso. —

—     Sr. Cura, declaro que Teodoro Herrera y María Carlos Samayoa, a quienes he visto crecer delante mio, desde hace tiempo sostienen una ilícita  y carnal amistad.  Se que quieren casarse, pero tienen impedimento de hacerlo por la siguiente razón.—Estando mi hermana Feliciana Samayoa, en articulo de muerte, me llamó a solas, y “dijo que en  ningún tiempo permitiese se casara Teodoro con la Carlos, porque este había tenido copula  carnal con ella una ocasión, y que más bien permitiera se casase con quales quiera otro yndio.”. —

—     Manuela Samayoa, ¿tenía Feliciana tenía  algún tipo de sentimiento por Teodoro, o lo tienes tú?, además tienes que decir otras cosas?—

—     ¡No¡. No tengo más que decir—

—¿Cuál es tu estado, edad y calidad (de casta)—

—Soy de edad de 50 años,casada con Faustino  Argueta, y  soy de calidad española.—( en el documento original=”preguntada por su estado , edad y calidad , respondió  ser casada con Don Faustino Argueta , que declara con entero consentimiento de su esposo , de edad de “sinquenta” años, de calidad española”,)

en el documento original José Ma.  Perez   Ante mí  Joseph Giron Not.o Eecl.o

Declaración de Tomás de Aquino Ordoñes.

El mismo día-------------- Tomás de Aquino Ordoñes-----------Responde. Que los conoce desde pequeños----------solo sí oyó decir estándose a resurando  en casa del Barbero que de Theodoro se decía haber tenido cópula con la Madre de la Carlos, pero que no lo afirmaba,---------- .-------------preguntado por su estado , edad y calidad , respondió ser casado, de sesenta años , y de calidad mulato, y para que conste lo firmó conmigo y el Notario.

José Ma.  Perez     Tomás Ordoñes  Ante mí  Joseph Giron Not.o Eecl.o

Ynmediatamente compareció----------Bruno Castillo ------Responde que los conoce desde pequeños , que saben quieren casarse-------que a muchos años que viven en concubinato ---------- preguntado por su estado , edad y calidad , dijo ser de veinte y ocho años de edad, de calidad ladino, de estado casado, y para que conste lo firmó conmigo y el Notario.

José Ma.  Perez     /f/ Bruno Josef Castillo  Ante mí  Joseph Giron Not.o Eecl.o

Yncontinenti -----Crisanto Ríos, vecino de este pueblo que doy fee conozco,-----------Responde que los conoce por ser de una edad con ellos y de un mismo pueblo, que sabe quieren casarse , y que han vivido muchos años en concubinato,-- --que es quanto decir puede----- preguntado por su estado , edad y calidad  responde ser casado, de veinte y dos años de edad, y de calidad español, y para que conste lo firmó conmigo y el Notario.

José Ma.  Pérez     /f/ Crisanto Ríos  Ante mí  Joseph Giron Not.o Eecl.o

Gueguetenango Julio siete de mil ochocientos y seis

Habiéndose concluido estas diligencias debía de mandar y mando pasen al Sor. Alcalde Mayor de Totonicapam, para que por su mano se dirijan al Juzgado Eclesiástico a ver si se alcanza de la benignidad de la Yglesia el que dispense dho. Impedimento ad cauten.o  por no resultar de las declaraciones certidumbre en el impedimento. No va el mismo pretendiente  por hallarse como consta de las declaraciones  preso en la Real cárcel de Totonicapam , y para que conste lo firmé con el Notario

José Ma.  Pérez     Ante mí  Joseph Giron Not.o Eecl.o

Sala Capitular  Agosto 8 de 1806

Concedese ad cautelam la dispensa que se solicita inponiendoles el P.e Cura la penitencia pública que tuviere por comt.e  y librese el despacho.

Sicilia    Garcia   Angel de Toledo