domingo, 16 de julio de 2017

PROFECIA SOBRE ESPAÑA-

Domingo, 16 de julio de 2017

PROFECIA SOBRE ESPAÑA-

 PARA LOS QUE AMAMOS Y ORAMOS POR  ESPAÑA NOS REGOCIJA LEER ESCRITOS COMO EL SIGUIENTE
 ESPAÑA – EL ANGEL Y EL PEDRUSCO (ENORME MASA
REDONDA DE PIEDRA)
Por Catherine Brown
Les dijo Jesús:—¿No habéis leído nunca en las Escrituras:»“La piedra quedesecharon los constructores ha llegado a ser la piedra angular; esto es obradel Señor, y nos deja maravillados”? Por eso os digo que se os quitará el reino de Dios y se le entregará a un pueblo que produzca los frutos del reino. Elque caiga sobre esta piedra quedará despedazado, y si ella cae sobre alguien lo hará polvo. Mateo 21:42-44
DIOS SE MUEVE EN EL REINO DE ESPAÑA
En oración recientemente vi un ángel enorme parado en una montaña eEspaña. El ángel estaba parado junto a un pedrusco enorme, y de repenteun grito vino del Cielo, y la voz de Dios dijo”MUÉVETE”.La palabra tronó, y el ángel liberó el pedrusco. El pedrusco representa a Cristo como la piedra angular de la Iglesia y apunta al siguiente mover delEspíritu Santo en España. Cuando El Señor habló, Su Palabra liberó poder divino, y ocurrió un enorme cambio espiritual. La gloria de Dioscomenzó a desatarse sobre España, liberando el Reino de Dios en la tierra como en el cielo, trasladando el reino de España al avivamiento.
ACELERACIÓN Y VISIONES DE GLORIA
“Estoy apunto de desatar un mover de mí Espíritu en España, que tendrá un impacto espiritual masivo en las naciones. Este siguiente mover de mi Espíritu originara un avivamiento en esta tierra. Mi palabra para España es “ACELERACIÓN”.
Levántense y salgan de la desesperación hacia vuestro destino. Levántense y salgan del desanimo y desconsolación. Levántense y salgan de la pasividad hacia la persecución apasionada de su Rey vístanse de alabanza. Yo estoy en movimiento, y Estoy desatando una unción sobre vuestra tierra para moverme
con mi Espíritu. Experimentaran un a aceleración en sus corazones mientras sus oídos se abren a este llamado de trompeta del cielo. Y Yo les digo que en esta hora hay una Gracia fresca para obedecer a mi Espíritu y para fluir en las visiones que pondré en sus corazones. Visiones de gloria, Visiones de fructificación, visiones de reconciliación, y visiones de paz.
TRASLADO A ESPAÑA PARA RECIBIR LOS MANTOS DEL REINO
“Por algún tiempo he estado preparando sus corazones, especialmente aquellos que lideraran este próximo mover de mi Espíritu. Este próximo mover será un movimiento tri-generacional. Incluso ahora Estoy mandando gente hacia España para colaborar en la cosecha. Estoy trasladando físicamente a aquellos que ayudaran a encabezar este mover de Dios en vuestra tierra.
Algunos de ellos están viajando para estar con vosotros incluso ahora, y ellos recibirán la llenura de sus mantos cuando ellos toquen tierra española.
 Recíbanlos con amor y provéanles, por que ellos tienen las llaves para desatar la cosecha.
EQUIPOS DE ORACIÓN 24–7 SIEMBRAN UN AVIVAMIENTO DE ORACIÓN
“Aquellos que están en sus veintes serán grandemente impactados, y ellos, a cambio, impactaran al pueblo Hispano alrededor del mundo. Observen como las semillas de oración del movimiento 24-7, de repente empiezan a florecer.
Aquello que ha sido sembrado con amor, estallara con una demostración de mi poder. Las casas de oración continuaran multiplicándose a un nivel de crecimiento nunca antes visto. Este es un resultado directo de aquellos que han ido en expediciones de verano y han sembrado en alabanza y adoración, muchos de ellos en secreto. El Señor honra a aquellos que han estado detrás para preparar un semillero de oración intercesora y alabanza. La cosecha se aproxima.
ARTESANOS* DEL SIGLO XXI SE AGRUPARAN EN ESPAÑA
(*Artesano: un trabajador cualificado que hacen cosas a mano.)
Hay algo poco convencional en algunos aspectos de este próximo mover de mi Espíritu, ya que este próximo mover es un rompe moldes. Con el nuevo vino estoy desatando ideas frescas. No teman a las formas creativas en las que el evangelio será esparcido, algunas cosas que veran vuestros ojos, sobrepasaran vuestros limites, pero hay muchas formas para conectar con las almas perdidas, y Yo estoy inspirando una nueva ola artística milenaria de maravillas que hace parte de mi red de cosecha. Artesanos* cristianos del siglo XXI se agruparan en España. Se construirán nuevos centros para la expresión artística de adoración bajo una unción profética poderosa. Estos labores creativas de amor hablara para alcanzar los perdidos y romperá barreras en las sociedades, tanto dentro como fuera de España. En Brasil, Guatemala, Honduras, Argentina, junto con otros muchos lugares en centro y sur América, voy a sembrar creatividad en mi pueblo y concebiré un cuerpo de artesanos proféticos. Para algunos este será la provisión para su sustento.
Benditas sean las manos de aquellos que me sirven. Estoy llamando a los ministros cristianos de mercado(empresarios) para que faciliten esquemas de creación de empresas cristianas que acojan a estos artesanos. Esto romperá la pobreza de muchos en mi pueblo. Les daré la red de conexiones necesarias y las estrategias a estos Joses de los tiempos modernos. “Hay un puente que construir hacia Israel, a través de estos esquemas de creación de empresas cristianas de expresión artística, y una conexión con Israel que Yo deseo incrementar. Estoy llamando a los lideres cristianos de España a bendecir Israel y a edificar un nexo de paz y confianza.
VICTORIA EN LOS VALLES
“ Vuestros corazones han sido conmovidos y mucho se ha hecho en el área de la intercesión y en la demostración de mi amor. Han mostrado disposición por ser corazones serviciales y para llevar my amor a las calles. Incluso hay algunos que han orado en los valles como Ezequiel”
El Señor les dirá a aquellos que han labrado en la intercesión, “vosotros estáis cansados, hijos preciosos, pero no les he olvidado” Para aquellos que han profetizado a los huesos secos y han oído la transformación y el traqueteo del el Cuerpo uniéndose, El Señor les dice, “No se den por vencidos en su fiel intercesión, por que se hará dentro de poco. Les estoy enviando refuerzos de todos los rincones de la tierra para
unirse a España en esta hora de mi gloria y ver como nace un avivamiento en este siglo. Los próximos dos años son cruciales en el nacimiento y preparación del avivamiento en esta tierra.
UNA UNCIÓN DE DANIEL EN LA “GENERACIÓN DE JACOB” EN ESPAÑA
Voy a conmover los estudiantes de esta nación. Estoy apartando la inteligencia humana para tocar directamente su corazón, y este próximo mover de mi Espíritu será conocido como una revolución de amor. Una vez que sus
corazones son ganados para mi Reino, usare su Inteligencia para mi gloria, por que hay una unción de Daniel que deseo derramar en la generación de Jacob en España. Con esta unción vendrá gran favor, gran riqueza, y una unción reveladora tremenda, acompañada de sabiduría y entendimiento. Como Daniel, vosotros conoceréis el temor y la reverencia de vuestro Dios. Lugaresde entrenamiento espiritual serán establecidos. Internados de entrenamiento y centros de equipamiento se levantaran en España. Incluso una comunidad de tiendas será vista como un lugar de Mi presencia y un lugar para encontrarse conmigo como Josué se reunió conmigo en la tienda. Esperen el fuego de Mi Presencia, por que mi fuego es un lugar de refinamiento y santidad. Pruebas vendrán a probar vuestra fe. No teman, por que los puros de corazón irradiarán mientras su fe sale a flote como el oro puro.
INTELIGENCIA* ESPIRITUAL PARA* EL EJERCITO NAZAREO* DE ESPAÑA
*Inteligencia: Grupo de elite.*Monitorear: Guiar, aconsejar, enseñar y ayudar a un grupo a conseguir una
meta.*Nazareo: Ver Números 6:2. Hombre o mujer que hace voto de dedicación a Dios.
“Sin duda he estado preparando inteligencia espiritual cristiana para monitorear este nuevo mover de nuevos conversos en España. Estos lideres espirituales han sido sazonados en Mi virtud y ceñirán a los nuevos conversos con verdad y sabiduría. Ellos han sido ungidos con mi autoridad de gobierno y mi compasión. Sin duda algunos ya han caminado sobre vuestra tierra y han desatado mis decretos. Aun vendrán mas a vuestra tierra como sal y luz.
Estoy levantando madres y padres espirituales para esta generación de jóvenes radicales que harán grandes y poderosas proezas para su Dios. Ellos se ofrecerán voluntariamente para apadrinarlos, muchos de otras
naciones. Reclutamiento en Gracia al ejercito de Dios es el llamado que se oirá en vuestra tierra. Es un llamado de los últimos tipos para un ejercito de Nazareos en España.
CAMBIANDO LOS PAPELES – ¡SALVACIONES Y SIESTAS!
Por mucho tiempo muchos han venido a España a festejar y tomar parte en el espíritu de este mundo. Pero estoy cambiando los papeles, y Yo declaro que la Iglesia celebrara, y el mundo lo notara, y la fiesta en la tierra será a un nuevo tono que será el eco de mis Ángeles en el Cielo cuando celebren las salvaciones. Habrá una cosecha de almas. Las personas vendrán devacaciones sin salvación es sus agendas, pero en cambio tendrán profundos encuentros conmigo(Dios). Me encontrare con ellos, y el mensaje de la mujer en el pozo, Juan 4, es una promesa para España. Señales y maravillas acompañaran la predicación de mi palabra. El don de palabra de conocimiento operará en los estadios públicos con tremenda certeza y bendición, así como el don de sanidad. Hay muchos complejos de tiempo-compartido en España. Voy a tocar a un Ciro de tiempos modernos, y él dará un complejo de tiempo-compartido para Mi Reino, y las personas vendrán y serán refrescadas y revitalizadas. Estas
primeras ofrendas serán vistas en Torremolinos.
LA OPOSICIÓN ES VENCIDA A TRAVES DE LA ADORACIÓN
“Este próximo mover de Mi Espíritu será polémico(confrontador), por que se llevara a cabo la mayor parte del tiempo en las calles de España y también en sillas de aprendizaje. La maldad será confrontada en mi bondad, y Mi Palabra prevalecerá. Habrá oposición desde dentro de la Iglesia así como de afuera de ella, pero no se inclinen ante la intimidación, por que Yo estoy levantando un clamor de guerra en el reino celestial en contra del falso dios de la religión. Estoy causando que esto se derribe y caiga mientras mi pueblo viene a adorarme. “Sevilla carga una unción de vitalidad en el Reino. Estoy desatando el sonido de las flautas y los tambores y el tamboril, y Estoy causando la unidad en las naciones celtas y los pueblos de la región vasca. El sonido de la adoración esta siendo restaurado en, alrededor y para España.”
LA VICTORIA DE GEDEON EL GRITO ROMPE EL YUGO
Dios llama a la Iglesia a desatar un gran grito de victoria que llegue hasta el Cielo. Este grito desatara una unción que romperá el yugo del enemigo. El Señor dice, “ Dejen que sus oles! Sean para la gloria de mi nombre, y yo haré temblar los cielos y la tierra y desatare mi gloria, Vosotros sentiréis la tierra
físicamente temblar bajo esta unción.”El Señor llama al arrepentimiento y reconciliación en los limites(bordes) de España. Creyentes Españoles, franceses y vascos se unirán para pedir misericordia al Trono de Gracia. Esto es necesario y una tarea intercesora, estratégica y preventiva que debe llevarse a cabo para que todo el peso de la unción sea desatado en el grito de victoria. Por aquellos que han sido fiel en lo poco, El Señor les dice esto, “ Bien hecho, buen y fiel siervo! Tu has sido fiel con pocas cosas; Yo te pondré a cargo de muchas cosas. Ven y comparte el gozo de tu Señor.(Mateo 25:21) Gran crecimiento es prometido a aquellos que han sido fieles al Rey de reyes, y Portugal compartirá las bendiciones.”

jueves, 20 de octubre de 2016

ISABEL LA CATOLICA EL CORAZON DE UNA REINA - ANTONIO CONTRERAS- 1900

ISABEL LA CATOLICA
EL CORAZON DE UNA REINA
Por ANTONIO CONTRERAS
ESPAÑA 
1900

DEDICATORIA

A nuestros hermanos de América; a los que al otro lado del mar hablan la hermosa lengua de Cervantes; a los que magnánimos, en horas para nosotros tristísimas, recordando su origen español tuvieron nobles y consoladoras demostraciones de compasión y afecto para la infortunada madre España, en prueba de gratitud y fraternal cariño dedico esta modesta obra, fruto humilde de mi pobre pluma.
La memoria gloriosa de Isabel la Católica pertenece tan a los americanos como a los españoles; unos y otros tenemos igual deber de amarla y enaltecerla, y unos y otros encontramos en ella motivos comunes de legítimo orgullo, que estrechan y afirman los lazos que nos unen y nos unirán siempre, a despecho del tiempo, la distancia y las evoluciones naturales a que los pueblos, las razas y la humanidad toda se halla sujeta. El nombre excelso de Isabel la Católica bastará por sí solo para que unos y otros recordemos siempre que somos hermanos.
Al novelar la vida de la gran reina, rindiéndole de este modo un tributo de admiración y respeto, yo, el más humilde de los españoles, saludo a nuestros hermanos de América,
cumplo lo que creo un deber dedicándoles mi modesto trabajo, les invito a que conmigo se acerquen al pedestal de nuestra común heroína y les envío un estrecho y fraternal abrazo. A, CONTRERAS,

viernes, 21 de abril de 2017

EL AMOR DE ANTONIO Y LEONOR A JESUCRISTO- REFORMA EN ESPAÑA

HISTORIA DE
LA INQUISICIÓN Y
LA REFORMA EN ESPAÑA

Por SAMUEL VILA
ESPAÑA

4. Antonio Herrezuelo y su esposa Leonor de Cisneros.

Era ciudadano de Toro, Castilla, donde ejercía su cargo de abogado. Su origen era humilde y había alcanzado la posición en que se encontraba gracias a su diligencia y a su talento. Se habla casado con doña Leonor de Cisneros, hija de un hidalgo de la población, cuando ella tenía dieciocho años. El matrimonio fue un modelo de virtudes, distinguiéndose ’especialmente por su espíritu de caridad. Trabó Herrezuelo amistad con don Carlos de Seso, del cual ya sabemos que era corregidor de la ciudad, y como Seso no vivía para otra cosa que para sembrar el mensaje del Evangelio, no se abstuvo de hablar de él a Herrezuelo y a su esposa.
  Esta simiente fue sembrada en tierra abonada, con lo que recibieron los esposos la medida colmada de su felicidad. A través de los años, Herrezuelo se había convertido en un colaborador enérgico y entusiasta de Seso, en cuyos planes, oraciones y peligros participaba.
Cuando a los siete años del matrimonio vino de repente la catástrofe, prendieron al mismo tiempo al abogado y a su esposa. No tembló Herrezuelo ante la consideración de que tendría que sufrir y morir por su Salvador; pero la separación de su esposa le estremecería el corazón. Sabia que era de esperar la muerte de los dos, pero se horrorizaba al pensar que sus enemigos podían, con astucia o con violencia, hacer zozobrar la fe del tierno corazón de ella. Pronto tuvo ocasión de ver confirmados sus temores.
 Cuando victorioso él de las asechanzas y el tormento a que había sido sometido, despreciando la infamia del auto de fe y desafiando la misma hoguera, salió, al fin, de la prisión para ir a la plaza, sólo había en su pecho una angustiosa duda. Buscó en la fila de los que como él se habían mantenido firmes, a su esposa y con dolor comprobó que Leonor no se hallaba allí, sino un poco más alejada, en la compañía de los reconciliados.
 En efecto, Leonor había sufrido la grave prueba con menos valor que su esposo. Ya la separación de él, a los pocos años de casada y a los veinticuatro de edad, había de’ quebrantar gravemente su ánimo. Aparte de los demás sufrimientos, cabe pensar que indujera a Leonor a retractarse la insinuación o la afirmación de que su esposo también lo había hecho, o lo haría ante su ejemplo. Lograron, efectivamente, que Leonor hiciera hablar a su boca un lenguaje distinto del de su corazón, quizá por el mismo afecto que sentía hacia su esposo, pero ¿cuál no habría de ser su sorpresa cuando la infeliz vio aquella mañana que él estaba entre los condenados a muerte,en contra de todas sus esperanzas, y que ella tenia que mostrarse ante sus ojos como incapaz de guardar la fe que había  aprendido de sus labios?
 Al pasar los condenados al suplicio de la hoguera por delante del tendido donde se encontraban los reconciliados, no pudo Herrezuelo decir ni una palabra a su esposa, pues una mordaza oprimía su lengua, pero elevaría, sin duda, en su alma una ardiente oración a Dios para que salvase a su esposa, a pesar de su retractación. Dios contestó plenamente su oración, como veremos en seguida.

 Hemos dicho que Herrezuelo estaba amordazado. Los inquisidores se decidieron a hacerlo por cuanto no cesaba de alentar a sus compañeros, así como de dar valeroso testimonio de su fe, con lo cual inficionaba de herejía a los que lo estaban escuchando. Sin embargo, su entereza predicaba por él con tanta o más elocuencia que sus palabras. Al ser atado a la estaca le fue arrojada una piedra que le dio en la cara, de cuya herida empezó a chorrear la sangre. Un alabardero le pinchó en el vientre con su alabarda. Nada le pudo mover de su decisión.
Gonzalo de Illescas, en su Historia Pontifical, dice: «El bachiller Herrezuelo se dejó quemar vivo con  una fortaleza sin precedentes. Yo estaba tan cerca de él que pude ver, perfectamente, toda su persona y observé todos sus gestos y movimientos. No podía hablar, porque por sus blasfemias tenia una mordaza en la lengua; en todas las cosas pareció duro y empedernido, y por no doblar su brazo quiso antes morir ardiendo que creer lo que otros de sus compañeros. Aunque yo lo observaba de cerca, no pude ver la menor queja o expresión de dolor; con todo eso, murió con la más extraña tristeza en la cara que yo haya visto jamás. Tanto que ponía espanto mirarle el rostro, como aquél que en un momento había de ser en el infierno con su compañero y maestro Luthero.»
 Doña Leonor fue de nuevo conducida a la cárcel. No es posible imaginarse la confusión y la lucha interior que debía haber hecho presa de aquella alma. Poco a poco, sin embargo, se pondría orden en el caos de sus sentimientos y de sus ideas: el esposo amado, por el cual, y para salvar su vida, había llegado a vacilar en su fe, estaba ahora en un lugar donde ningún enemigo podía hacerle daño. Leonor sintió nacer en ella el deseo incontenible de honrar su fe y de honrar la memoria de su esposo muriendo tal como él lo había hecho.
 Despreció resueltamente toda hipocresía y toda condescendencia con la doctrina católica y lloró amargamente la debilidad en que había incurrido, sin cuidarse para nada de las consecuencias. Confesó de nuevo abiertamente la misma fe por la cual su esposo había muerto y todas las tentativas para reconciliarla otra vez se estrellaron ahora ante su firmeza. Relapsa esta vez, no hubo misericordia. A los treinta y tres años de edad, después de nueve años de sufrimiento, fue condenada, como su esposo, a la hoguera.
De qué forma recibió la palma del martirio nos lo dice el testimonio del mismo Illescas, cuya descripción de la muerte de Herrezuelo hemos copiado antes. Illescas, católico fanático y testigo ocular del nuevo auto de fe, dice: «En el año 1568, el 26 de septiembre, se ejecutó la sentencia de Leonor de Cisneros, viuda del bachiller Herrezuelo. Se dejó quemar viva, sin que bastase para convencerla diligencia ninguna de las que con ella se hicieron y que fueron muchas. Pero nada pudo conmover el endurecido corazón de esa obstinada mujer.» Estas palabras, que no hacen mucho honor a Illescas, sí lo hacen a doña Leonor y prueban de un modo indubitable que era digna de su esposo.
  

sábado, 8 de julio de 2017

2 GUERRA MUNDIAL- ALDEA DE VALIENTES Le Chambon-sur-Lignon,

Cuando aún resuenan en Francia los ecos de la reciente ola de intolerancia dirigida contra los jornaleros inmigrantes y los judíos, llega un mensaje alentador del profesor norteamericano Philip Hallie quien, en su libro Lest Innocent Blood Be Shed ("Para no derramar sangre inocente"), denuncia el racismo y la intolerancia, tomando como punto de partida la historia de un poblado francés cuyos habitantes arriesgaron la vida en los dias más tenebrosos de laSegunda Guerra Mundial, por rechazar el odio. Este relato se basa en los recuerdos de esas personas y en el libro del profesor Hallie.*

ALDEA DE VALIENTES
 POR JEAN-MARIE JAVRON
LA ALDEA protestante de Le Chambon-sur-Lignon, sita en las desoladas colinas de la región de Vivarais, parecía destinada a la tragedia. Un sábado de Juliode 1942, dos años después de haber sido invadida Francia por los alemanes,s, se presentó en el pueblo Monsieur Bach, prefecto de la región del
Alto Loira. El pastor André Trocmé, que desde hacía ocho años guiaba espiritualmente a los 3.000 pobladores de Le Chambon, fue llamado al Ayuntamiento.
—Pastor, usted oculta a varios judíos en esta comunidad —le espetó el prefecto sin rodeos—. Tengo órdenes de llevarlos a la prefectura para verificar su identidad. Déme sus nombres y direcciones.
Esas personas han venigo en busca de ayuda y protección —contestó Trocmé sin inmutarse—. Soy su pastor; y no es propio de un pastor traicionara las ovejas confiadas a su cuidado.
Durante las tres semanas siguientes la policía ocupó la aldea y registró cada una de las granjas, de los graneros y de los sótanos, sin encontrar un solo judío. Estos, avisados del peligro, habían huido a las montañas cercanas.
André Trocmé había llegado a la aldea con su esposa y sus cuatro hijos en una tormentosa noche de septiembre de 1934. Alto, vigoroso y propenso a enfurecerse cuando alguien ponía en duda sus principios, Trocmé era, sin embargo, un pacifista y un impugnador escrupuloso mucho antes que la Iglesia Reformada de Francia aceptara el principio de la no violencia, con el cual él comulgaba. Consciente de que la violencia engendra violencia, creía que el círculo vicioso podía romperse tratando como posibles amigos a las personas, sin reparar en razas y creencias, y persuadiéndolas de que la vida es sagrada..
Trocmé se entregó con decisión a la tarea de devolver la vida a la aldea —y de inculcar sus ideas de la no violencia a las sucesivas generaciones de estudiantes— fundando una escuela preparatoria El plantel abrió sus puertas en 1938, con la ayuda del pastor Edouard Theis, quien también se oponía a la violencia. En su primer año, el Colegio Cévenol tuvo 18 alumnos y cuatro maestros. Cinco años más tarde, la cifra sobrepasaba el centenar.
Mientras tanto, el espíritu de no violencia impregnó de tal forma aquella aldea que, cuando un forastero preguntaba por la escuela, con frecuencia le respondían: "¡Está en todas partes!"
Las enseñanzas de Trocmé sufrieron la primera prueba durante el invierno de 1940 a 1941. Cierta noche, una mujer de ropas delgadas atravesó tambaleante las nevadas calles de Le Chambon. Estaba casi desfallecida cuando llamó a la puerta de los Trocmé.
—Soy judía alemana. Me dijeron que aquí encontraría ayuda —explicó.
—¡Naturalmente! ¡Pase usted! —respondió Magda, la esposa del pastor.
Después de calentarse, comer y ponerse ropas secas, la mujer dio a conocer su caso, que pronto llegó a oídos de todo Le Chambon: había huido de Alemania para no ir a un campo de concentración; pero, apenas se hubo instalado en París, las tropas alemanas desfilaron por la dapital. Su seguridad estaba ahora al sur del río Loira, en la zona franca.*
A la mañana siguiente, Magda Trocmé pidió al alcalde cupones de racionamiento para la refugiada, aun sabiendo que estaba penado proteger a un judío. Hasta entonces, el alcalde nunca había secundado el racismo del Gobierno de Vichy. Por lo que Magda no dudó de que accedería a su petición. La reacción del alcalde la dejó estupefacta. "¿Se atreve usted a poner en peligro a toda la población por el bien de una sola extranjera?", dijo a voz en cuello.
Magda no se sintió con ánimos de discutir. Por su excesiva confianza había arriesgado la vida de la judía. Con pena le tuvo que informar que no podría permanecer en la casa parroquial, y le dio el nombre de un pastor que vivía cerca de la frontera suiza y con el cual le sería posible permanecer hasta el fin de la guerra. La mujer se marchó solitaria sobre la nieve.
Aunque el trámite directo con el alcalde fue un error, enseñó a los Trocmé una valiosa lección. En adelante tendrían que mentir y engañar para salvar vidas, aun a costa de sus más arraigados principios morales. En las semanas siguientes, los otros aldeanos llegaron instintivamente a la misma conclusión.
*Cuando, en junio de 1940, Francia firmó un armisticio con Alemania, se estipuló que aquella debía,devolver los refugiados al Tercer Reich. Al mismo tiempo entraron en vigor las leyes antisemitas, con igual vigencia en la zona franca que en la ocupada; pero los judíos no fueron amenazados directamente con la deportación hasta que, en noviembre de 1942, las tropas germanas invadieron la región. 
Casi a diario el tren de Saint- Etienne dejaba en la pequeña estación de Le Chambonuna remesa de judíos fugitivos, integrantes de la constante corriente de refugiados. Algunos sólo iban de paso. El Cimade, organismo protestante, intervenía para que varios grupos de atrevidos voluntarios ayudaran a los más fuertes a pasar en secreto de la casa parroquial a una granja de amigos, y de allí a la frontera suiza. Sin embargo, para la mayoría Le Chambon era la última esperanza. Había entre ellos muchos niños solos y desamparados, cuyos padres habían caído en manos nazis en el norte de Francia. El Colegio Cévenol albergó así a muchos estudiantes judíos y, dado que también llegaron incontables Maestros extranjeros, el plantel pasó a ser no sólo interreligioso, sino genuinamente internacional,
Con el correr del tiempo, el sistema de recepción fue mejorando bajo la batuta de los pastores Trounié y Theis, y de los ciudadanos más activos. Sabían que ni siquiera con torturas le arrancarían a alguien una información que no poseía. Nadie conocía con exactitud lo que los demás hacían. Las familias que albergaban a refugiados les confeccionaban tarjetas de identidad con nombres no judíos para facilitar la obtención de cupones de raciona-miento. Por lo menos técnicamente la gente no tenía por qué saber que las personas a las que ayudaban eran judías.
Fortalecidos por los elocuentes sermones del pastor Trocmé, y unidos en su fe y sus convicciones, losaldeanos parecían preocuparse cada día menos por los riesgos a los cuales se exponían. En ocasiones rozaban, indiferentes, el peligro. Por ejemplo, cuando el Gobierno de Vichy ordenó que los escolares hicieran el saludo fascista al izar cada mañana la bandera, Trocmé y Theís se negaron. Y cuando el ministro de Juventud y Deportes del régimen de Vichy visitó la aldea a mediados del verano de 1942, los estudiantes le entregaron una carta que declaraba: "Nos consideramos obligados a informarle que hay entre nosotros un cierto número de judíos. Pero no hacemos distinciones entre judíos y no judíos, porque contravendríamos a las enseñanzas del Evangeflo". El pastor los apoyó: "No sabemos qué es un judío; sólo conocemos seres humanos". El funcionario le advirtió que más le valía "andarse con cuidado".
Esa clase de imprudencias llevó a un ex combatiente de la Resistencia —originario de Le Chambon y famoso por su temeridad frente a los ocupantes— a declarar tiempo después que la ingenuidad, bondad y rectitud de sus paisanos los dejaba más indefensos incluso que los refugiados, quienes por lo menos guardaban conciencia del peligro que los amenazaba.
A fines de 1942 casi no quedaba allí familia que no hubiese acogido al menos a un refugiado. Por supuesto, no eran ellos los únicos que trataban de salvar vidas judías en Francia; innumerables católicos, protestantes y no creyentes expusieron la vida en un empeño igual. Pero sí fue la suya la única comunidad —en toda la Europa desgarrada por la guerra— que abrió siempre las puertas a los judíos, la única donde nadie dijo nunca "no".
Se asignaron 20 casas para los niños. La morada de los Trocmé estaba llena de refugiados, ya fuera que pernoctaran simplemente allí o que se escondieran por períodos más o menos largos. Un refugiado cuyo nombre el pastor cambió de Kohn a Colín, vivió oculto en la casa de los Trocmé hasta el fin de la guerra. Con frecuencia se reunían en torno a la mesa hasta 15 personas para -compartir una cena frugal y conversar en diversos idiomas europeos. La contagiosa vitalidad del pastor y su entusiasmo natural, estimulaban de continuo a Magda, sus cuatro hijos y los refugiados mientras veían agravarse la situación del país.
A las 7 de la noche del 13 de febrero de 1943, se detuvo frente a la casa parroquial un automóvil oficial,, del que se apeó el jefe de policía del' régimen de Vichy en el Departamento del Alto Loira. Por orden del mariscal Pétain, el policía arrestó a los pastores Trocmé y Theis, y a Roger Darcissac, administrador del Colegio Cévenol; y los llevó a las afueras de Limoges, al campo de Saint-Paul d'Eyjeaux, donde casi todos los prisioneros eran comunistas o combatientes de la Resistencia. Veintisiete días después recibieron una propuesta de libertad a cambio de firmar una carta de fidelidad al mariscal Pétain. Pese a haber rehusado, al día siguiente los liberaron sin más ni más; y muy a tiempo, pues al cabo de unos días mandaron a los demás prisioneros a los campos de concentración de Polonia y a las minas de sal de Silesia. Pocos de ellos sobrevivieron.
De regreso en Le Chambon, Trocmé presintió que la verdadera tormenta estaba aún por desatarse. Los alemanes no solamente habían invadido la zona meridional, sino que estaban a la defensiva. A diario cruzaban el Loira tropas de refuerzo para el frente del Mediterráneo. La Gestapo había remplazado a la policía de Vichy. Se supo que una división de la SS (siglas de Schutzstaffel, . o Escuadrón Protector en alemán ), compuesta de tártaros tristemente famosos por aniquilar aldeas enteras, estaba acuartelada en la vecina población de Le Puy.
El 29 de junio, un autobús de la Gestapo se detuvo frente a "Les Ro-ches", albergue para muchachos judíos dirigido por Daniel, primo del pastor Trocmé. Como Magda ya estaba sobre aviso, pidió ayuda a un soldado alemán apostado en la aldea, quien intervino a favor de un chico español que semanas antes había salvado a un soldado nazi de ahogarse en el Lignon. Efectivamente, fue el único en conservar su libertad, quizá por no llevar sangre judía. Los otros fueron deportados junto con Daniel Trocmé, de 24 años, quien murió en el campo de concentración de Maidanek, en Polonia.
En julio de 1943
, poco después que algunos luchadores de la Resistencia mataron a un informante de Vichy en Le Chambon, Trocmé supo que los alemanes querían eliminarlo, mas arguyó que no podía abandonar a su gente. Sin embargo, un alto dignatario de su Iglesia insistió en que debía ocultarse. "Usted sabe lo que ocurre en esos asesinatos", le explicó. "La Gestapo contrata a criminales franceses que irrumpen en una casa durante la cena y disparan balas por doquier. ¿Permitirá que también maten a su esposa, a sus hijos y a los refugiados?" Trocmé cedió y, una vez más, preparó su maleta ... para no regresar hasta la liberación francesa.
A lo largo del año siguiente, el lazo del tormento se estrechó cruelmente. En el verano, tras el desembarco norteamericano en Normandía, la Resistencia salió de los bosques cercanos a la aldea para ejecutar sangrientas incursiones contra el enemigo. Los milicianos de Vichy, empujados a su vez por el pánico, acentuaron su salvajismo. Un buen día descendieron paracaidistas británicos en las afueras de Le Chambon.
En eso llegó la noticia de que un regimiento alemán avanzaba hacia la cercana población de Saint-Agréve para resistir el desembarco aliado del 15 de agosto de 1944. Seguros de que su aldea estaba destinada a la destrucción, todos los residentes. de Le Chambon abandonaron sus casas en cuestión dle horas y se ocultaron en los campos circundantes en espera de ver surgir el humo de un momento a otro. Sin embargo, la columna   alemana se detuvo en la región de Ardéche, y Le Chambón se salvó por milagro. Las tropas del general René Leclerc liberaron la aldea tres semanas después.
AÑOS MAS  tarde, Trocmé averiguó lo que había ocurrido aquel día fatídico. Durante un viaje a Munich, en 1961, conversó con Julio Schmáling, el mayor que había estado al mando del destacamento alemán en Le Puy, y le preguntó:
_Señor Schmaling, usted sabía ,que teníamos judíos en Le Chambon. ¿Por qué no destruyó la aldea?
El coronel, que mandaba la Legión Tártara insistía en que atacásemos --contestó—; pero yo le pedí una y otra vez que esperase. Le alegué que esa clase de resistencia nada tenía que ver con la violencia ni con algo que pudiéramos aniquilar con la violencia. Soy un buen católico, comprenda usted, y tengo conciencia de esas cuestiones.
El hecho de que Schmáling hubiese ejercido su influencia para mantener a la legión fuera de Le Chambon, indica que los buenos sentimientos y el valor podían vestirse incluso con un uniforme nazi.
Hoy, el arrojo de los pobladores de Le Chambon está simbolizado por dos árboles plantados en Israel en honor de André Trocmé, fallecido en 1971, y de su primo Daniel. Ambos recibieron el más alto galardón israelí: la Medalla a la Rectitud; y la aldea entera fue distinguida recientemente con un título honorario por el Colegio Haverford, de Pensilvania (Estados Unidos). Para muchos judíos las peregrinaciones a Le Chambon han llegado a constituir una tradición familiar. El 17 de junio de 1979, varios de los 2.500 que pasaron por la aldea durante la guerra, descubrieron allí una placa de reconocimiento a sus salvadores.
Acaso ningún tributo sea más elocuente que el del profesor Hallic cuando escribe: "Yo, que comparto con la gente de Le Chambon la creencia en la belleza de la vida humana, jamás podría igualarles en fuerza moral. Pero quiero tener una puerta en lo profundo de mi ser; una puerta que no se cierre en la cara de los demás seres humanos. Quiero ser capaz de decir desde esas profundidades: ¡Naturalmente! ¡Pase usted!"


jueves, 6 de julio de 2017

EL CATALÁN Y SUS YERNOS ESPAÑOLES- Huehuetenango de antaño


HISTORIA DE ANTAÑO
EL CATALÁN JOAQUIN MONT Y PRATS-
Por Samuelsonciudadepaz

Joaquín Mont y Prats, nació en el año de 1,778 en Cataluña, Siendo muy joven  vino a la Villa de Huehuetenango, casado con Doña  Maria Antonia Basilia Ocaña , luego se hizo cargo de la administración de la hacienda de Chancol, propiedad de españoles y situada en los altos de la sierra de los Cuchumatanes.
Joaquín Mont y Prats junto a españoles y criollos de Huehuetenango, Quetzaltenango y Totonicapán, apoyaron la creación e independencia del Sexto Estado de los Altos, siendo miembro activo del gobierno del  efímero nuevo Estado. En ese tiempo siendo ya dueño de la hacienda Chancol, fue  beneficiado con la adjudicación de  extensos terrenos, llegando  su vasta hacienda a los limites de Todos Santos, Aguacatán y San Juan Ixcoy.  Crianza de Ganado Lanar, mular, caballar siembra de trigo y otros, minas de plata y plomo formaban parte del patrimonio de don Joaquín Mont., uno de los hombres más poderosos  en el contexto político, social y económico de la región. Fue anfitrión en la Villa de Huehuetenango del  explorador  John Loyd Sthepens cuándo paso por esta región.
EL HACENDADO CATALÁN Y SUS YERNOS  ESPAÑOLES
Doña  María Dominga Mont Ocaña casada con don Manuel del Pando Gomez- del obispado de Dobles, Provincia de León, España.
Doña María Antonia Susana Mont Ocaña casada con don Francisco Valdés del Llano- del Principado de Asturias, España.
María de los Angeles del  Pando Mont,( hija de don Manuel del Pando y de doña María Dominga Mont Ocaña) casó con don Marcelo De Orive y Coloma, de Santiago de Tudela, España.
Don Marcelo De Orive y Coloma y Doña Angela del Pando Mont, radicaron más adelante en la ciudad colonial de Antigua Guatemala.




sábado, 1 de julio de 2017

HISTORIA REAL - AMOR ENTRE CRISTIANA Y JUDIO

¿QUE  DIRÁN 
EL SACERDOTE  Y EL RABINO?

NEIL BOYD es el seudónimo de un ex sacerdote católico, ahora padre de familia y autor prolífico. Los incidentes y personajes que aquí figuran se basan en la realidad, si bien se han cambiado los nombres.

DISCULPE. QUIZÁ NO SE ACUERDE  DE MÍ, padre Boyd. Vengo a hablar hablar con el padre Duddleswell.
En el lóbrego vestíbulo de la rectoría distinguí una insignificante figura barbada con sombrero negro de ala ancha y abrigo del mismo color. ¿Quién podría olvidar al rabino Zorach Epstein? En una reciente conferencia interconfesional de los dirigentes religiosos del oeste de Londres, sus observaciones en contra del matrimonio mixto habían favorecido más a nuestra causa que los argumentos de mi párroco, el padre Charles Duddleswell.
Mientras este irlandés intransigente llegaba, invité al rabino a esperar.
—¿Cómo está su esposa, rabino? —me interesé, pues recordaba que en la conferencia había hecho mención de ella.
—¿ Edzia ? Bien, perfectamente —sus ojos parecieron volverse hacia dentro—. Siempre vive conmigo.
Tardé unos momentos en comprender que su mujer había muerto. Tal y como yo ataba los cabos de su historia, el rabino Epstein y Edzia habían vivido en Varsovia con sus siete hijos. En septiembre de 1939 los judíos se dieron a la fuga ante la inminente amenaza de los alemanes. Sin medir el peligro, el rabino salió a visitar en un pueblo vecino a un familiar enfermo. Los tanques de Hitler cayeron sobre la capital polaca en un abrir y cerrar de ojos, y él ya no pudo volver al hogar. Por suerte consiguió ocultarse en la alcoba secreta de una familia cristiana.
Allí le llegó después la noticia de que los SS habían asesinado a toda su familia. Concretamente al hijo mayor, Samuel (de 16 años), lo habían tenido colgado de un gancho de carnicería durante varias horas para hacerle revelar el paradero de su padre; pero el chico no abrió la boca más que para recitar los salmos.
El rabino se quitó las gafas y enjugó sus ojos.
—Antes de salir de casa lo regañé. "Sammy", le dije, "pórtate bien o no hablo más contigo. Recuerda que eres mi primogénito. Respeta a tu padre". Y Sammy me respetó.
Aunque la habitación estaba ya oscura, no me atrevía a encender la luz.
Tardé mucho en perdonar a Dios —continuó—. No por la muerte del muchacho, pues nadie llora a los mártires, sino porque no me dejó decirle: "Perdón, Sammy".
A punto de concluir la guerra, descubrieron al rabino y lo metieron en un campo de concentración. Allí conoció a un adolescente, Isaac Brader, y a su madre viuda. El comandante del campo dio muestras de inusitada bondad, probablemente porque no pertenecía a la SS y porque la guerra le estaba volviendo la espalda a Alemania. No enviaron al rabino a la cámara de gas. En cambio, la viuda murió a causa de una gripe. El maestro enseñó a Isaac lo que sabía de memoria sobre la Torah, el Talmud y los Conientarios. Alcanzaron una intimidad de padre e hijo.
Cuando, apagadas las hostilidades, se vaciaron los campos, ambos marcharon a Inglaterra. Isaac asistió a la escuela y entró a trabajar en un banco. A instancias de su protector consiguió un apartamento para sí, mientras que aquel alquilaba una habitación en una casa de vecindad.
—Más limpia que un campo de concentración —me aseguró—. Dios es bueno.
Sacó el pañuelo y se sonó ruidosamente.
En eso regresó el padre Duddleswell y preguntó en qué podía ser útil. El rabino recobró la serenidad.
—He venido a hablar de mi hijo. No quiero que contraiga un matrimonio mixto.
"Hace tiempo —prosiguió tras una pausa—, mi bienamado Isaac Brader conoció en el banco a una chica cristiana y ahora pretende casarse con ella. La muchacha se llama Christine Hammond".
El padre Duddleswell se quedó de una pieza. De entre todos los feligreses, ninguno estaba tan cerca de su corazón. Una noche, durante el bombardeo de Londres de 1940, cayó una bomba sobre la casa de los Hammond. Arriesgando su vida, el sacerdote entró en la planta baja del edificio y rescató a Christine, entonces de 12 años. Las llamas le impidieron llegar hasta los padres de la niña.
Todas las tardes la visitó en el hospital y llegó a quererla como se quiere a una hija. Luego, cuando la chica fue a vivir con su tía viuda, el cura irlandés le consiguió un empleo. Tiempo después la parienta murió de leucemia.
—Conozco muy bien a Christine Hammond —dijo al rabino.
Puesto que comprendía algo de su dolor, yo deseaba explicarle al padre Duddleswell por qué Epstein amaba tanto a Isaac Brader, pero no tuve oportunidad.
Mientras ellos analizaban los inconvenientes del matrimonio mixto, en especial entre católicos y judíos, advertí en sus desacuerdos ciertos puntos comunes. Ambos eran profundamente religiosos. En las cuevas subterráneas del espíritu, Dios les hablaba y eliminaba sus dudas antes que ellos pudieran expresarlas. Se entendieron tan bien los dos, que pronto empezaron a tutearse.
—Oye, Zorach —sugirió mi párroco—, ¿por qué no los convencemos de la imposibilidad de su casamiento?
Así fue como fijaron la reunión para el miércoles siguiente por la tarde en casa del rabino.
LA PUERTA de la habitación se hallaba entreabierta y el maestro leía la Biblia a la luz de unas velas.
Los muchachos llegaron poco después de nosotros, asidos de la mano en franco reto. Instintivamente
Isaac tocó la mezuza, colocada junto a la puerta, igual que un católico humedece los dedos en agua bendita al entrar en la iglesia. Ambos eran morenos y bien parecidos. Christine, la de los ojazos almendrados, abrazó a su protector.
Nos sentamos en torno de una mesa  de roble. El sacerdote irlandés empezó explicando suavemente que un católico no podía negar que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios; y que, mientras Christine podía casarse con un judío sin perjuicio de su propia fe, quedaba un interrogante sobre el futuro de sus hijos.
Luego, el rabino agregó que los hebreos son elegidos de Dios. ¿Cómo rechazar la Torah, la Alianza, las promesas de sus padres? ¿Cómo dar la espalda a su propio pueblo?
Isaac dio un puñetazo sobre la mesa.
—¡Basta ya de tanta verborrea piadosa! Ya ni siquiera estoy seguro de creer en Dios, padrecito.
—¡Sammy! —se horrorizó el rabino para luego enmudecer unos instantes al advertir que había mezclado los nombres de sus bienamados—. Isaac, si no hay Dios, ¿por qué envía tanta pena y tanto dolor a los judíos?
—¡Otra vez! Si Dios nos demostró su amor permitiendo que Hitler sacrificara a seis millones de judíos, ¿por qué no lo dejó masacrar a doce millones para demostrar que nos amaba el doble?
—No creo que fuéramos tantos, Isaac. No es fácil pertenecer al pueblo elegido.
—¡Pero si es un mito! ¿Que no lo entiende? Los nazis esgrimían el mismo argumento. Le dieron la vuelta y dijeron que ellos eran el pueblo elegido; eso es todo. Regalamos a los alemanes el mito que mató a mi padre y a mi madre, y a su mujer e hijos. Y con ese mismo mito quiere usted matar ...
Y llevó la mano a su corazón, pero la última palabra se le atascó en la boca. Se sentó temblando. Christine le pasó los brazos sobre los hombros y tomó la ofensiva:
—Usted no es mejor que él, padre Duddleswell. Tiene su propio credo cómodo. No necesita de la gente. No tiene por qué escuchar a nadie, ni siquiera a Dios.
El irlandés guardaba silencio. Luego bajó la cabeza.
—Por mi culpa, por mi gravísima culpa.
¡Esa no es respuesta! —estalló Christine.
Isaac respiraba tranquilidad, pero una tranquilidad amenazadora.
—Rabino, tengo derecho a que me escuche, pues usted salvó mi vida. En aquel maldito campo me dio la mitad de su comida o más. Vivió de rezos a lo largo de muchos meses.
El rabino rompió a hablar en yiddish. Isaac levantó la mano para silenciarlo, como si temiese alguna magia de su lengua natal.
—Usted aprendió polaco en el colegio. Yo tenía 14 años y aún no sabía una palabra; los judíos vivimos ocho siglos en Polonia y apenas algunos hablaban polaco.
—¿Acaso era culpa nuestra que los cristianos no nos dieran los buenos días?
—Mi madre no quería aprenderlo. Era como basura en su boca. Cuando ellos nos rescataron, ni siquiera pude decir "gracias" de modo que comprendiesen. Pero ahora tengo la libertad de ser un hombre, un ser humano fuera del gueto, fuera de todo prejuicio. Y no pienso volver. Ni siquiera —añadió en un murmullo—, ni siquiera por usted, padrecito.
Christine preguntó entonces a su protector:
—Si nos casamos en el registro civil o en una sinagoga, ¿viviré en pecado?
—No hablemos de ello, hija —dijo, y acto seguido recitó secamente—: El tuyo no será un verdadero matrimonio a los ojos de Dios Todopoderoso. Te serán negados los sacramentos hasta que hagas los votos ante mí prometiendo que tus hijos serán católicos, y después que el obispo te otorgue una dispensa.
—Ahora usted, rabino. Si me caso con Christine en el registro o en una iglesia, ¿me echará de la Casa de Israel?
—Yo no, Isaac.
—¿Dios, entonces?
El rabino sacudió la cabeza.
—Ni siquiera Dios puede retener a un hombre que se marcha de la Casa de Israel.
Isaac echó su silla para atrás. —Ustedes dicen que no debemos casarnos porque no profesamos la misma religión. Sin embargo, somos de la misma carne y de la misma sangre. Tenemos en común lo que cada hombre y mujer que se aman tienen en común. Es más, nuestros padres fueron asesinados por el mismo enemigo. Reverendos, si me fuerzan a elegir, elijo a Christine como mi familia, mi raza, mi credo y mi religión.
Era blasfemia y, sin embargo, parecia más bien una oración.
Además, existía otro factor común que el muchacho había omitido: tanto su vida como la de Christine habían sido salvadas por ministros de sus repectivos credos.
Tras un largo silencio, el padre Duddleswell propuso que nos volviéramos a reunir —esta vez en San Judas— luego que la pareja hubiera tenido tiempo de rezar y pensar bien las cosas.


LA SIGUIENTE reunión comenzó con más calma.
—¿Qué han decidido? --empezó el sacerdote.
—Lo que hemos hecho.
—¿Ya ... se casaron?
Christine se sonrojó y asintió con la cabeza.
—En vista de que ustedes nunca lo aprobarían, decidimos casarnos ayer en el registro civil —explicó el muchacho.
Si hubiera intentado predecir el desenlace de aquella decisión, me habría equivocado. El padre Duddleswell casi corrió a los brazos de Christine gritando:
—¡Enhorabuena ¡Mi niñita casada! ¡Enhorabuena!
—Pero, padre, ¿no me va a reñir? Según la Iglesia, vivo en pecado mortal.
El le puso sus dedos sobre los labios.
—Nunca hables así de alguien a quien amo. La Iglesia enseña qué es un pecado, pero ni siquiera ella sabe quiénes son los pecadores. Sólo Dios, hija, sólo Dios —y le enjugó una lágrima—. Y ahora, ¿qué regalo de boda desean?
—¡Padre, padre!
Mientras tanto, el rabino tenía cogidas las manos de Isaac y le besaba primero una y luego otra. —Maestro, he abandonado la senda del bien. ¿Qué! dirá el Dios de Abrahán, Isaac y Jacob?
—Mein Leben, ¿quieres que convoque una reunión especial del sanedrín para castigarte? No, no. Ya antes, en tu infancia, sufriste demasiado. No debes conocer más la pena. Dios te perdonará, Isaac mío. Mazel Tov.
—¿ Cómo puede ¡ desearme buena suerte, padrecito? ¿No debería usted rasgarse las vestiduras en señal de dolor?
—Debería, pero mira —y se cogió la ropa—. Mis vestiduras ya han penado hasta la muerte. Tomó un vaso de jerez que el padre Duddleswell había dejado sobre el escritorio y lo colocó a los pies de Isaac.
—Pisa esto para mí, Isaac. Eres el novio. Después brindaremos por la vida!
—No puedo, padrecito —se excusó solemnemente el otro . La verdad es que no estamos casados.
Luego nos contó que el embrollo de la reunión anterior los había  llevado a acordar, al estilo de Salomón, poner a prueba al sacerdote y al rabino fingiendo un matrinionio inexistente.
—Al que aceptara la noticia con más caridad le íbamos a pedir que nos casara.
No era una mala prueba. Querían casarse en la fe del Dios más misericordioso. Mas, ¿el Dios de quién había ganado?-
-Mentimos —admitió Isaac— al igual que ustedes. Rugen primero como leones y después aman como corderitos. Nos amenazan con la condena y luego nos prometen el paraíso.
—Somos una vergüenza para la religión —concluyó débilmente mi superior.
TRES SEMANAS después recibíamos una porción de pastel de bodas y una carta en la que se nos informaba que Isaac Brader y Christine Hammond habían contraído esponsales en el registro civil. El padre Duddleswell llenó dos vasos de jerez y me ofreció uno.
—¡Por la vida! —brindó. —Amén —contesté.
 SELECCIONES DEL READER´S DIGEST ENERO 1981