PLATERO Y YO
POR
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
BY
GERTRUDE M. WALSH
NORTH HIGH SCHOOL. COLUMBUS, OHIO
FEDERICO DE ONÍS
ILLUSTRATED BY
MAUD AND MISKA PETERSHAM
D. C. HEATH & CO., PUBLISHERS
BOSTON NEW YORK CHICAGO
Copyright, 1922
By D. C. Heath & Co.
XX
LOS TOROS
¿ A que no sabes, Platero,
a qué venían esos niños ? A ver si yo
les dejaba que te llevasen para pedir
contigo la llave en los toros de esta
tarde. Pero no te apures tú. Ya les he
dicho que no lo piensen siquiera . . .
¡ Venían locos, Platero !
Todo el pueblo está conmovido con la corrida.
La banda toca desde el alba, rota ya y desentonada,
ante las tabernas; van y vienen coches
y caballos calle Nueva arriba, calle Nueva abajo.
Ahí detrás, en la calleja, están preparando el
Canario, ese coche amarillo que les gusta tanto a
los niños, para la cuadrilla. Los patios se quedan
sin flores, para las presidentas. Da pena ver a
los muchachos andando torpemente por las calles
con sus sombreros anchos, sus blusas, su puro,
oliendo a cuadra y a aguardiente . . .
A eso de las dos, Platero, en ese instante de soledad
con sol, en ese hueco claro del día, mientras diestros
y presidentas se están vistiendo, tú y yo saldremos por
la puerta falsa y nos iremos por la calleja al campo,
como el año pasado . . .
¡ Qué hermoso el campo en estos días de fiesta en
que todos lo abandonan ! Apenas si en un majuelo,
en una huerta, un viejecito se inclina sobre la cepa
agria, sobre el regato puro ... A lo lejos sube sobre
el pueblo, como una corona chocarrera, el redondo
vocerío, las palmas, la música de la plaza de toros,
que se pierden a medida que uno se va, sereno, hacia
la mar ... Y el alma, Platero, se siente reina
verdadera de lo que posee por virtud de su sentimiento,
del cuerpo grande y sano de la naturaleza que, respetado,
da a quién lo merece el espectáculo sumiso de
su hermosura resplandeciente y eterna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario