sábado, 26 de septiembre de 2026

LOS APOLOGISTAS MÁS ANTIGUOS * GOODSPEED* i-x

 DIE ALTESTEN APOLOGETEN

TEXTE MIT KURZEN HINLEITUNGEN

HERAUSGEGEBEN VON

EDGAR J. GOODSPEED

LOS APOLOGISTAS MÁS ANTIGUOS

 TEXTOS CON BREVES INTRODUCCIONES

POR EDGAR J. GOODSPEED

GOTTINGEN

- VANDENHOECK & RUPRECHT

1914

LOS APOLOGISTAS MÁS ANTIGUOS * GOODSPEED* i-x

Abktirzungen. Fab(ricius) Gef(fcken) Ges(ner) Gil(dersleeve) Har(nack) Kuk(ula) Mar(anus) Berichtigungen. p. 15, 1. 32 cum Horo Deameoloms plGi 24 Cui ES hes » 46,» 1 réyvy » 192, » » 14, 4-3 s0ke Eee ae » 78, , 8 quae anstatt qui Oy aes Ot(to) Sch(wartz) Spr(engling) Syl(burg) tr(anspone, legens) Wil(amowitz-Méllendorf) 36 crvije 8 ddvarce 13 add n.: ot” A 36 Atydaov A 39 Philoch.

PREFACIO.

Vorwort. Das Unternehmen, welches hiermit an die Offentlichkeit tritt, entsproB dem Glauben, daf eine Handausgabe der altesten Apologeten, welche einen vertrauenswiirdigen grie-chischen Text mit einer beschraénkten Auswahl

 La obra que aquí se presenta al público surgió de la convicción de que una edición manual de los apologistas más antiguos —que ofreciera un texto griego fiable junto con una selección limitada de variantes de lectura— satisfaría una necesidad sentida desde hace tiempo. Se consideró oportuno incluir breves introducciones que recopilaran los datos históricos y de crítica textual más esenciales, facilitando así una rápida orientación a los estudiantes, a quienes va destinado principalmente este libro. Obras como *Patres Apostolici* y *Antilegomena* de Preuschen han demostrado ser recopilaciones útiles, por lo que parecía justificado esperar que una colección de los apologistas más antiguos en un volumen manejable resultara igualmente provechosa.

 El objetivo a fue limitar la colección documentos anteriores a Ireneo, estableciendo así el año 180 d.C. aproximadamente como límite cronológico. Si bien en ciertos aspectos habría sido deseable incluir también a Teófilo, su época coincide tan estrechamente con la de Ireneo —y la incorporación de su obra habría aumentado considerablemente la extensión del volumen— que se juzgó aconsejable limitar la selección a sus predecesores, tal como se hizo en el *Index Apologeticus*. El uso de dicho *Index* facilitó enormemente la preparación de estos textos para su impresión, especialmente a la hora de evitar la tan molesta falta de uniformidad en los detalles de edición.

De entre los textos no incluidos en el *Index Apologeticus*, aquí solo se han tenido en cuenta los fragmentos no eusebianos de Melitón de Sardes.

 Las citas y reminiscencias de la literatura bíblica y clásica aparecen subrayadas; algunas citas poéticas, en cambio, se presentan con disposición en versos. El fragmento de Cuadrato es una reproducción exacta del texto de Eusebio editado por Schwartz.

 La mayor parte de la *Apología* de Arístides —que, como es sabido, solo se conserva en siríaco— se presenta en traducción latina; no obstante, los fragmentos conservados en griego (procedentes de *Barlaam y Josafat*) se han insertado en sus lugares correspondientes.

El profesor Geffcken tuvo la amabilidad de autorizarme a reproducir su texto de estos fragmentos (publicado en *Zwei griechische Apologeten*); sin embargo, en unos pocos casos he dado algo más de espacio al griego del que él consideraba oportuno.

Asimismo, se han consultado los trabajos de Seeberg, Hennecke y Rendel Harris; de este último examiné el texto siríaco cuando lo consideré necesario. Ciertamente, la cuestión textual de Arístides resulta casi irresoluble con el material disponible actualmente.

 Con todo, parecía conveniente presentar de alguna forma esta apología paleocristiana —la más antigua que se conserva íntegra— y, a pesar de todas las dificultades que ello conlleva, es finalmente la versión siríaca la que, en lo fundamental, refleja con mayor exactitud el hilo argumental del original.

Para los tres escritos de Justino, tuve a mi disposición una fotografía del manuscrito de París —realizada para la biblioteca de la Universidad de Chicago gracias a la amable mediación de M. Henri Omont— y otra del fragmento del *Ottobonianus* que contiene la *Apología* 65-67, facilitada desde Roma por el profesor Gordon J. Laing.

Mi propósito fue reproducir el texto del manuscrito de París esencialmente sin cambios; no obstante, cuando una corrección en el texto parecía absolutamente necesaria, la lectura original del manuscrito aparece registrada en el aparato crítico.

No examiné en detalle ni tuve muy en cuenta el manuscrito de Justino de Cheltenham, cuya condición de copia del de París ha quedado suficientemente demostrada.

 En cambio, me he esforzado por abordar de manera exhaustiva el resto del material de crítica textual relativo a Justino, y confío en que aquí se encuentren las lecturas exactas del manuscrito de París y del *Ottobonianus* romano registradas con mayor plenitud de lo que se había hecho hasta ahora.

Parece poco aconsejable dejar de lado el que es, en la práctica, el único testimonio textual en favor de enmiendas libres o conjeturales, especialmente tratándose de un manuscrito tan excelente como el de París. Si bien es cierto que en ocasiones me he apartado de sus criterios de separación de palabras, acentuación, puntuación y uso de la sigma suscrita (*s-adscriptum*), me he esforzado por reproducir fielmente su ortografía hasta el más mínimo detalle. Naturalmente, se han consultado exhaustivamente las ediciones de Otto, Archambault y Krüger

. En la *Apología* —junto con su apéndice— se ha seguido la versión de Krieger, mientras que en el diálogo se ha seguido la de Archambault.

En el caso de Taciano y Atenágoras, estoy profundamente agradecido por las excelentes ediciones de Ed. Schwartz, reconocidas desde hace mucho tiempo como modelos en su género. No obstante, es posible que en ellas la conjetura desempeñe un papel algo mayor del que la técnica moderna de edición de textos desearía permitir.

Al menos para el propósito actual, pareció oportuno prescindir en ocasiones de las brillantes conjeturas de Schwartz y Wilamowitz y volver a las lecturas de los manuscritos.

Al apartarme del texto de Taciano establecido por Schwartz, me guiaron, por un lado, las propuestas de modificación que el propio Schwartz formuló en el prefacio tras elaborar el índice de palabras de la *Oratio* y, por otro, las que aparecen en los valiosos trabajos de R. C. Kukula (véanse *Tatians sogenannte Apologie*, 1900, así como los apartados «Altersbeweis» y «Künstlerkatalog» en *Tatians Rede an die Griechen*, 1900) y C. L. Heiler (*De Tatiani Apologetae Dicendi Genere*, 1909).

Se han restituido algunas expresiones y giros propios del griego helenístico en aquellos casos en que las modificaciones de Schwartz y Wilamowitz parecían revelar una tendencia a adaptar el texto al estilo clásico; asimismo, se han podido corregir algunas erratas en las referencias a las citas.

El manuscrito parisino de Taciano fue cotejado minuciosamente a partir de una fotografía, incorporándose a raíz de ello algunas pequeñas adiciones a las lecturas de Schwartz. Para los restantes manuscritos de Taciano, me he basado en el aparato crítico de Schwartz. La división por centenas de palabras, tal como se aplicó en el *Index Apologeticus* para Taciano y Atenágoras, se ha mantenido en la edición impresa de estos textos, indicándose mediante cifras en la línea del texto.


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