HUMORISMO TRAS LA CORTINA DE HIERRO
En los países socialistas —como en cualquier parte—, un poco de buen humor puede, iluminar el día más negro.
POR CHRISTIE DAVIES
OS CIUDADANOS de los países socia‑listas de Europa Oriental son, de todo el mundo, los mayores conocedores de chistes acerca del sector público A partir de miles de relatos en circulación, basados en incidentes reales de torpeza burocrática, ineficiencia económica y opresión política, algunos satiristas anónimos han creado ingeniosos cuentos magistrales que llevan un mensaje sobre la naturaleza esencial del socialismo. Vehículo de la verdad, así como de la risa, este muy elaborado género de chascarrillos puede expresar el destino de toda una sociedad.
Sobré la estructura económica socialista:
UN ECONOMISTA soviético visitó a Francia y dijo al ministro francés de Economía:
—La economía de Francia está en una situación terrible. ¡Nunca he visto tanta pobreza!
—¿A qué se refiere usted? —replicó el francés—. Las tiendas están llenas de toda clase de artículos y víveres.
El ruso arguyó:
—Pero nadie puede comprarlos. ¡Durante toda mi visita a Francia, me ha dejado boquiabierto no haber visto ni una sola fila!
¿QUÉ TIENE cinco kilómetros de largo y come patatas?
Una fila de polacos en espera de comprar alimentos.
¿EN QUÉ se parecen la economía peruana y la polaca? En que en ninguno de los dos países se puede comprar nada con zloty. (El zloty es la unidad monetaria de Polonia.)
Sobre el rostro político del socialismo:
EL SISTEMA de la Unión Soviética es de dos partidos. Uno está en el poder, y el otro, en la cárcel.
¿PUEDE haber un partido de oposición en la Unión Soviética? No; porque en el caso hipotético de que lo hubiera, todo el mundo se afiliaría a él, y así seguiría habiendo sólo un partido.
lo irritante de la hegemonía soviética:
DEFINICIÓN polaca del comercio con la URSS: "Nosotros exportamos nuestro carbón a Rusia y, a cambio, ellos se llevan nuestro acero".
ANUNCIO turístic'o: Visite usted a la Unión Soviética, antes de que la Unión Soviética lo visite a usted.
Sobre la dirección del socialismo:
STALIN, Khrushchev y Brezhnev iban en un tren. De pronto, se detuvo en un sitio despoblado.
—Yo arreglaré la situación —declaró Stalin, y salió del compartímiento para dirigirse hacia la locomotora.
Pocos minutos después, regresó y comunicó a los demás:
—He matado al maquinista.
El tren, por supuesto, se negó a arrancar. Varias horas después Khrushchev fue a la parte delantera del tren. A su regreso dijo, satisfecho:
—Ahora el problema está resuelto. He rehabilitado completamente al maquinista.
Pero el tren seguía parado.
Entonces Brezhnev se levantó, bajó las persianas de la ventanilla y comentó:
—¿Ven qué fácil? Ahora sí, el tren está en marcha.
CONDENSADO DE —POLICY REVIEW
' IOTOÑO DE 1981) OC, 1981 POR THE HERITAGE FOUNDATION.
DE WASHINGTON. D. C.
Todo es posible en Inglaterra
HABÍA en Londres una paloma que aprendió a usar el Metro. En la estación de Kilburn, donde los trenes corren por la superficie, muchas personas podían admirar una paloma que, tan pronto como las puertas del tren se abrían, saltaba alegremente a un carro y quedaba esperando con calma a que se cerraran. Permanecía quieta en la siguiente parada, y tan pronto como las puertas se abrían en la estación de Finchley Road, volaba al exterior para unirse a otras palomas que, paradas sobre el pavimento, parecían esperarla. -E.S.
SELECCIONES DEL READER'S DIGEST DICIEMBRE DE 1982-
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