domingo, 25 de junio de 2023

WOLFF UNA VIDA JUDÍA CONSAGRADA PARA CRISTO

 JOSEPH WOLFF

UNA VIDA JUDÍA CONSAGRADA PARA CRISTO

 

Wolff nació en Alemania, de origen israelita, pues su padre era rabino. Desde muy temprano se convenció de la verdad de la religión cristiana. Dotado de  inteligencia viva y dada a la investigación, solía prestar profunda atención a las conversaciones que se oían cada día en casa de su padre, en reuniones de piadosos correligionarios y en que se recordaban las esperanzas de su pueblo, la gloria del Mesías venidero y la restauración  de Israel. Un día, cuando el niño oyó mencionar a Jesús de Nazaret, preguntó quién era.

“Un israelita de mayor talento__le contestaron;

__pero como aseveraba  ser el Mesías, el tribunal judío le sentenció a muerte.”.

“¿Por qué entonces __siguió preguntando el niño__está Jerusalén destruida?

__¿ y por qué estamos cautivos¿--

“! Ay, ay¡__contestó su padre._Es porque los judíos mataron a los profetas.”

Inmediatamente se le ocurrió al niño que “Tal vez Jesús de Nazaret había sido también profeta, y los judíos le mataron siendo inocente”- (Viajes y aventuras de el reverendo Joseph Wolff, tomo 1, pag. 6)

Este sentimiento era tan vivo, que a pesar de haberle sido prohibido entrar en iglesias cristianas, él se acercaba a ellas a menudo para escuchar la predicación.

   Cuando apenas tenía siete años de edad se jactaba un día ante un anciano cristiano de la vecindad del triunfo futuro de Israel y del advenimiento del Mesías. El anciano le dijo entonces con bondad:” Querido niño, te voy a decir quién fue el verdadero Mesías: fue Jesús de Nazaret,… a quién tus antepasados crucificaron, como también habían matado a los antiguos profetas. Anda a casa y lee el capítulo cincuenta y tres de Isaías y te convencerás de que Jesucristo es el hijo de Dios.”_Id., tomo 1, pag. 7.

  Muy pronto el niño quedó convencido. Se  fue a casa y leyó el pasaje correspondiente, maravillándose al ver cuán perfectamente se había cumplido en Jesús de Nazaret. ¿Serían verdad las palabras de aquel cristiano? El muchacho pidió a su padre que le explicará la profecía; pero éste lo recibió con tan severo silencio que nunca más se atrevió a volver sobre el asunto. Este incidente sin embargo no hizo más que avivar su deseo de saber más de la religión cristiana. 

El conocimiento que buscaba le era negado premeditadamente en su hogar judío; pero cuando tuvo once años, dejó la casa de su padre y salió a recorrer el mundo para educarse por sí mismo y para escoger su religión y su profesión.

Encontró albergue por algún tiempo en casa de unos parientes, pero no tardó en ser expulsado como apóstata; y solo y sin un centavo tuvo que abrirse camino entre extraños. Fue de pueblo en pueblo, Por primera vez después que el cetro fue apartado de Judá y la vara de gobernador de entre sus pies, vendrá por segunda vez en las nubes del cielo y con trompeta de arcángel.2 ( Wolff, Researches and Missionary Labor. Pag. 62.) Y sus pies se asentarán en el Monte de los Olivos.

Estudiando con diligencia, y ganándose la vida enseñando hebreo. Debido a la influencia de un maestro católico, fue inducido a  aceptar la fe romanista, y se propuso hacerse misionero en su propio pueblo. Con tal objeto fue, pocos años después a proseguir sus estudios en el Colegio de la Propaganda, en Roma. Allí su costumbre de pensar con toda libertad y de hablar con franqueza hicieron que se le tachase de herejía. Atacó abiertamente los abusos de la iglesia, e insistió en la necesidad de una reforma, Aunque  al principio fue tratado  por los dignatarios papales con favor especial, fue luego alejado de Roma.

Bajo la vigilancia de la iglesia fue de lugar en lugar, hasta que se hizo evidente que no se le podría obligar jamás a doblegarse al yugo del romanismo. Fue declarado  incorregible, y se  le dejó en libertad para marcharse a cualquier parte. Dirigióse  entonces a Inglaterra, y,  habiendo abrazado la fe protestante se unió a la  iglesia anglicana.

Al aceptar la gran verdad del primer advenimiento de Cristo como “Varón de dolores, experimentado en quebrantos”, Wolff comprendió que las profecías presentaban con igual claridad su segundo advenimiento en poder y gloria. Y mientras trataba de conducir a su pueblo a Jesús de Nazaret, como al prometido, y a presentarle su primera venida en humillación como un sacrificio por los pecados de los hombres, le habló también de su segunda venida como rey y libertador.

“Jesús de Nazaret__decía,__el verdadero Mesías, cuyas manos y pies fueron traspasados, que fue conducido como cordero al matadero, que fue  Varón de dolores y experimentado en padecimientos, que vino

Por primera vez después que el cetro fue apartado de Judá y la vara de gobernador de entre sus pies, vendrá por segunda vez en las nubes del cielo y con trompeta de arcángel.2 ( Wolff, Researches and Missionary Labor. Pag. 62.) Y sus pies se asentarán en el Monte de los Olivos.

Y el dominio sobre la creación, que fue dado primeramente a Adán y que le fue quitado después (Génesis 1.26   3.17) será dado a Jesús. El será rey sobre toda la tierra. Cesarán los gemidos y los lamentos de la creación y oiránse cantos de alabanza y acciones de gracia--

Cuando Jesús venga en la gloria de su padre con los santos ángeles…los creyentes que murieron resucitarán los primeros.( 1 Tesalonicenses 4.16    1 Corintios 15.23), Esto es lo que nosotros los cristianos llamamos la primera resurrección. Entonces el reino animal cambiará de naturaleza (Isaías 11.69), y será sometido a Jesús (Salmos 8) Prevalecerá la paz universal.”__Journal of the Rev. Joseph Wolff, págs. 378_379) . “El Señor volverá a mirar la tierra, y dirá que  todo es muy bueno “Id, pág. 294.

Wolff creía  inminente la venida del Señor. Respecto al sistema popular de interpretar o mejor dicho de torcer las Sagradas Escrituras, Wolff escribió:

“La mayor parte de las iglesias cristianas se han apartado del claro sentido de las Escrituras, y se han vuelto al sistema fantástico de los budistas; creen que la dicha futura de la humanidad consistirá en cernerse en el aire, y suponen que cuando se lee judíos, debe entenderse gentiles; y cuando se lee Jerusalén, debe entenderse  la iglesia; y que si se habla de tierra, es por decir cielo, que por la venida del Señor, debe entenderse el progreso de las sociedades de misiones; y que subir a la montaña de la casa  del Señor significa una gran asamblea de los metodistas.”__Journal of the Rev. Joseph Wolff, pág. 96)

Durante los veinticuatro años que transcurrieron de 1821 a 1845, Wolff hizo muchísimos viajes: recorrió en África, Egipto y Abisinia; en Asia, la Palestina, Siria, Persia, Bokhara y la India. Visitó también los Estados Unidos de Norte América, y de paso para aquel país predicó en la isla de Santa Helena. Llegó a Nueva York en agosto de 1837, y después de haber hablado en aquella ciudad, predicó en Filadelfia y Baltimore, y finalmente se dirigió a Washington. Allí dice:

“Debido a una proposición hecha por el ex presidente John Quincy Adams, en una de las cámaras del congreso, se me concedió por unanimidad el uso del salón del congreso para una conferencia que di un sábado, y que fue honrada con la presencia de todos los miembros del congreso, como también del  obispo de Virginia, y del clero de los vecinos de Washington.

El mismo honor me fue conferido por  los miembros del gobierno de Nueva jersey y de Pensilvania, en cuya presencia di conferencias sobre mis investigaciones en el Asia, como  también sobre el reino personal de Jesucristo.” __Id., Págs. 398;399.

El Dr. Wolff visitó los países más barbaros sin contar con la protección de ningún gobierno europeo, sufriendo muchas privaciones y rodeado de peligros sin número. Fue apaleado y reducido al hambre, vendido como esclavo y a veces estuvo a punto de morir de sed. Una vez fue despojado de cuanto poseía, y tuvo que andar centenares de millas a pie a  través de las montañas, con la nieve azotándole la cara y con los pies descalzos entumecidos por el contacto del suelo helado.

Cuando se le aconsejó que no fuera sin armas entre tribus salvajes y hostiles, declaró estar provisto de armas: “La oración, el celo por Cristo y la confianza en su ayuda.”  “Además__decía,__llevó el amor de Dios y de mi prójimo en mi corazón, y la Biblia la tengo en mi mano.” W.H.D.Adams, in Perils Oft. Pág. 192.

Doquiera que fuese llevaba siempre consigo la Biblia en hebreo e inglés. Hablando de uno de sus últimos viajes, dice: “Solía tener la Biblia abierta en mis manos. Sentía que mi fuerza estaba en el libro, y que su poder me sostendría.2__Id. Pág. 201.

Perseveró así en sus labores hasta que el mensaje del juicio quedó proclamado en gran parte del mundo habitado. Distribuyó la Palabra de Dios entre los judíos, los turcos, los parsis y los hindúes y entre otros muchos pueblos y razas, anunciando por todas partes la llegada del reino del Mesías.

En sus viajes por Bokhara encontró profesada la doctrina de la próxima venida del Señor entre un pueblo remoto y aislado. Los árabes del Yemen, dice, Poseen un libro llamado Seera, que anuncia la segunda venida de Cristo y de su reino de gloria y esperan que grandes acontecimientos han de desarrollarse en el año de 1840.”__Journal of the Rev. Joseph Wolff, pág. 337.

“En el Yemen…pasé seis días con los hijos de Rahab. No beben vino, no plantan viñas, ni siembran semillas, viven en tiendas y recuerdan las palabras de Jonadab

 Hijo de Rahab; y encontré entre ellos hijos de Israel de la tribu de Dan,…quienes esperan en común con los hijos de Rahab la pronta llegada del Mesías en las nubes del cielo-“__Id, pág. 389-

(Tomado de “El gran Conflicto” de E. G. White)

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Conclusiones:

*Los hijos de Israel, cuando se convierten al evangelio de Cristo son unos verdaderos  y fervorosos

Evangelistas

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